Tere Calzada llamó a trasladar la Protección Civil de los simulacros a los hogares y las calles. Su planteamiento amplía la discusión: prevenir exige revisar instalaciones, modificar conductas y coordinar a municipios, estado y Federación para controlar los artificios pirotécnicos.
Santiago de Querétaro, Qro., 20 de septiembre de 2026.— En Querétaro, una emergencia puede comenzar con una manguera de gas deteriorada, un automóvil que intenta cruzar una vialidad inundada, el exceso de velocidad bajo la lluvia o una caja de pirotecnia almacenada sin condiciones de seguridad.
A propósito del Día Nacional de Protección Civil, la diputada Tere Calzada Rovirosa planteó que la prevención estatal debe concentrarse en esos riesgos frecuentes, además de mantener la preparación ante fenómenos de mayor magnitud.
Su llamado busca evitar que el 19 de septiembre se reduzca a simulacros, ceremonias y mensajes conmemorativos. La legisladora sostuvo que la protección civil debe convertirse en una práctica cotidiana: revisar instalaciones domésticas, conocer rutas de evacuación, respetar cierres viales y disminuir conductas que colocan en peligro a las familias y a los cuerpos de emergencia.
Los sismos de 1985 y 2017 explican el peso histórico de la fecha, pero el mapa de riesgos de cada entidad es diferente. Aunque Querétaro no se encuentra entre las regiones de mayor actividad sísmica del país, enfrenta lluvias intensas, corrientes urbanas, fugas de gas, accidentes vehiculares, incendios y emergencias relacionadas con materiales peligrosos.
La prevención, en consecuencia, debe responder a los riesgos reales del territorio y no limitarse a reproducir un protocolo nacional una vez al año.
El simulacro sólo sirve si modifica conductas
Los ejercicios de evacuación permiten medir tiempos, detectar obstrucciones y comprobar si una institución sabe cómo responder. Sin embargo, su utilidad disminuye cuando concluyen sin una evaluación posterior.
La prevención exige identificar qué salió mal, corregir fallas y asignar responsables. También requiere que escuelas, comercios, oficinas, industrias y fraccionamientos cuenten con protocolos comprensibles para su población y no únicamente con documentos archivados para cumplir un trámite.
Calzada consideró que, en la zona metropolitana, una de las conductas que debe prevenirse es el intento de atravesar vialidades inundadas. Una corriente puede arrastrar un vehículo o dejarlo atrapado, obligando a los servicios de emergencia a intervenir en condiciones de alto riesgo.
A ello se suma la basura depositada en calles, alcantarillas y drenes. Aunque el mantenimiento de la infraestructura corresponde a las autoridades, la acumulación de residuos puede agravar los encharcamientos y reducir la capacidad del sistema pluvial.
El planteamiento no debe utilizarse para trasladar toda la responsabilidad a la ciudadanía. La prevención también obliga a los gobiernos a limpiar drenes, actualizar mapas de riesgo, impedir construcciones en zonas vulnerables, señalizar pasos peligrosos y comunicar oportunamente los cierres.
La emergencia que puede comenzar dentro de casa
La legisladora también colocó el foco sobre las fugas de gas, las válvulas defectuosas, los calentadores sin mantenimiento y las instalaciones domésticas deterioradas.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres recomienda revisar periódicamente las instalaciones eléctricas y de gas. En el caso de los cilindros, conexiones y calentadores, una inspección oportuna puede evitar incendios, intoxicaciones y explosiones.
La cultura preventiva depende de acciones simples: verificar la fecha y el estado de las mangueras, cerrar las válvulas cuando sea necesario, evitar reparaciones improvisadas y solicitar ayuda especializada ante el olor a gas.
Estas medidas rara vez generan ceremonias públicas, pero pueden salvar más vidas que una campaña limitada a fechas conmemorativas.
Los accidentes viales también son Protección Civil
Calzada incluyó los percances automovilísticos entre los riesgos cotidianos que deben atenderse. La observación amplía una discusión que suele quedar confinada a las áreas de tránsito.
Conducir a velocidad excesiva, utilizar el teléfono, ignorar señalamientos o manejar sin ajustar la distancia durante la lluvia son decisiones que pueden generar emergencias con víctimas, cierres carreteros, derrames y movilización de cuerpos de rescate.
La protección civil no comienza cuando llega una ambulancia. Empieza con el diseño de vialidades seguras, la señalización, el mantenimiento, los controles de velocidad y la responsabilidad de quien conduce.
La pirotecnia exige coordinación, no solamente prohibiciones
El punto político más concreto del posicionamiento de Tere Calzada es la regulación de la pirotecnia. La diputada advirtió sobre los riesgos derivados de su fabricación, almacenamiento, distribución y detonación, además de sus efectos en personas con sensibilidad auditiva, adultos mayores, animales de compañía y fauna.
El llamado da continuidad a la iniciativa que presentó para reformar el Código Ambiental de Querétaro y promover una transición hacia espectáculos con drones, luces, videomapping y pirotecnia de menor impacto sonoro.
La propuesta local busca facultar a los municipios para promover esas alternativas y evitar la utilización de artificios durante contingencias ambientales. También contempla un periodo de transición para no ignorar a las familias que dependen económicamente de esta actividad.
No plantea, sin embargo, una prohibición general inmediata. Ese matiz es relevante porque la pirotecnia forma parte de celebraciones comunitarias, religiosas y tradicionales, pero también representa un riesgo que no puede quedar sujeto únicamente a la costumbre.
El Cenapred advierte que su mal manejo puede causar incendios, quemaduras, lesiones auditivas y oculares, amputaciones e incluso la muerte. También recomienda que el material no sea almacenado en viviendas, iglesias ni espacios ocupados por personas. La mayor proporción de lesiones graves se concentra entre menores de cinco a 14 años.
Lo que el estado puede regular y lo que corresponde a la Federación
La regulación de la pirotecnia está dividida entre diferentes niveles de gobierno.
La Secretaría de la Defensa Nacional controla los permisos relacionados con la compra, almacenamiento, venta y consumo de artificios pirotécnicos. Para obtenerlos se requiere, entre otros documentos, la conformidad municipal sobre seguridad y ubicación, un dictamen de Protección Civil y la opinión del gobierno estatal.
La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos reserva a las autoridades federales el control principal de explosivos y artificios, mientras estados y municipios intervienen dentro de sus competencias.
Esto significa que Querétaro no puede sustituir por sí solo el sistema federal de permisos. Sí puede regular impactos ambientales y acústicos, establecer condiciones para eventos públicos, vigilar comercios, emitir dictámenes, identificar zonas de riesgo, negar autorizaciones locales y coordinar operativos contra el almacenamiento clandestino.
Para que la propuesta sea efectiva, tendrá que traducirse en un sistema compartido de información. Protección Civil, municipios, autoridades ambientales y Defensa deberían saber quién cuenta con permisos, dónde se almacena el material, qué cantidades están autorizadas y en qué eventos será utilizado.
Sin inspección y trazabilidad, una nueva norma podría terminar como otra prohibición difícil de aplicar.
Prevenir también requiere presupuesto
Calzada sostuvo que la mejor política de Protección Civil no es la que más gasta en rescates, sino la que evita que las emergencias ocurran.
La afirmación es correcta, pero prevenir también cuesta. Requiere personal especializado, atlas de riesgo actualizados, sistemas de alertamiento, inspecciones, capacitación, equipamiento y coordinación entre instituciones.
La legisladora, quien preside la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil, ha propuesto anteriormente alertas masivas por mensajes de texto y otros medios para advertir sobre lluvias, olas de calor, vientos fuertes y riesgos carreteros.
El siguiente paso debe ser acompañar esas iniciativas con estimaciones presupuestales, responsabilidades claras y plazos verificables. La prevención pierde eficacia cuando depende únicamente de exhortos o de la buena voluntad de las autoridades.
El 19 de septiembre recuerda que una sociedad organizada puede responder ante la tragedia. El reto para Querétaro es actuar antes de que ésta ocurra: en la casa donde huele a gas, en la calle donde sube el agua, en la carretera bajo la lluvia y en el almacén clandestino que nadie inspeccionó.




