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Histórico operativo de EE. UU.: incautan más de 10 toneladas de cocaína y capturan buque petrolero sancionado

Por Redacción LYPmultimedios

ALAMEDA, CALIFORNIA. – Tras un histórico despliegue de 119 días y más de 26 mil millas náuticas recorridas desde el Pacífico Oriental hasta el Atlántico Norte, la tripulación del buque Munro de la Guardia Costera de Estados Unidos regresó a su puerto base en California. La misión multimisión dejó como saldo el mayor decomiso marítimo de drogas en 18 años y la captura de un buque petrolero de la “flota oscura” tras una épica persecución oceánica.

El despliegue, que inició el 3 de noviembre de 2025, contempló en su primera fase la “Operación Pacific Viper”. Con el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur, el Munro detectó una embarcación sospechosa en el Pacífico Oriental. Utilizando un dron de corto alcance Scan Eagle y un helicóptero MH-65 Dolphin —que empleó disparos de advertencia y de inmovilización—, los guardacostas lograron interceptar el navío.

En el lugar fueron detenidos seis presuntos narcoterroristas y se aseguraron 22,052 libras de cocaína (aproximadamente 10 toneladas métricas). El cargamento, con un valor estimado en la calle superior a los 250 millones de dólares, representa la mayor incautación marítima individual en casi dos décadas y la más grande en la historia del escuadrón táctico de helicópteros de la dependencia.

Persecución transatlántica

Posterior a este golpe al narcotráfico, el Munro cruzó el Canal de Panamá hacia el Mar Caribe para integrarse a la “Operación Southern Spear”. En estas aguas, la tripulación localizó al Bella 1, un buque petrolero sancionado por Estados Unidos, considerado sin nacionalidad y sujeto a jurisdicción estadounidense.

Al negarse a cooperar, el buque cisterna inició una huida que derivó en una implacable persecución de 18 días a través del Océano Atlántico Norte. Tras recorrer más de 4,900 millas (casi 7,800 kilómetros), la tripulación del Munro, en coordinación con el Departamento de Guerra, logró abordar y tomar el control del navío de crudo de 333 metros de eslora. El buque fue transferido al Departamento de Justicia y al de Seguridad Nacional para su disposición legal.

“El servicio, nuestra nación y nuestras familias pueden estar extremadamente orgullosos del Munro“, declaró el capitán Jim O’Mara, oficial al mando del buque. “Esta tripulación se enfrentó a cada nuevo desafío con profesionalismo y persistencia, logrando resultados históricos. Este fue un despliegue único para nosotros, pero también es solo una parte de una campaña mucho más amplia y de la estrategia nacional”.

El capitán O’Mara subrayó que el éxito de esta extensa travesía no habría sido posible sin el soporte incondicional de los aliados estratégicos y, sobre todo, de las familias de los marinos, quienes debieron adaptarse a los constantes e imprevistos giros de esta misión multinacional.

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