Por Redacción LYPmultimedios
CIUDAD DE MÉXICO. – En el marco del Día Internacional del Trabajo, el Gobierno de México asestó un golpe definitivo a los esquemas de explotación. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la firma para la creación del Certificado de Derechos Laborales para Jornaleros Agrícolas del sector exportación, a la par de anunciar la inminente promulgación de la esperada semana laboral de 40 horas.
“Por el bien de todas y todos, primero los pobres; por el bien de todas y todos, primero las y los trabajadores”, sentenció la mandataria, dejando claro que el motor económico del país no puede seguir sosteniéndose sobre la precariedad de la base obrera.
El fin de la explotación en el campo exportador
El nuevo certificado agrícola representa una revolución para uno de los sectores históricamente más vulnerables. Sheinbaum explicó que, a partir de ahora, toda empresa agroexportadora deberá garantizar y transparentar el número exacto de trabajadores, asegurando sus derechos laborales y su inscripción obligatoria al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Esta medida se complementa con el avance del Plan de Justicia para San Quintín, el cual incluye un Centro de Justicia Laboral que sepulta el modelo de tercerización (outsourcing) para garantizar contrataciones directas. Además, el gobierno anunció la construcción de un hospital del IMSS, escuelas y viviendas para trabajadores temporales, expandiendo los censos de justicia laboral a zonas como Cajeme y Navolato.
40 horas, vivienda y salarios base
El anuncio que coronó la conmemoración del 1 de mayo fue la confirmación de una de las reformas más esperadas por la clase trabajadora de México. La Jefa del Ejecutivo anunció que firmará el acuerdo constitucional para establecer la semana laboral de 40 horas.
Asimismo, adelantó que se publicará el acuerdo del Congreso para que ningún trabajador al servicio del Estado gane menos del salario promedio del IMSS de 2024 (ajustado a la inflación). “La primavera laboral llegó para quedarse”, expresó Sheinbaum, recordando que, por mandato constitucional, hoy es una realidad el esquema de «a trabajo igual, salario igual» entre hombres y mujeres.
El evento, que reunió a los principales líderes sindicales del país (CTM, SNTE, Mineros, entre otros), sirvió también de plataforma para que el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños, presumiera los logros del modelo económico: el salario mínimo pasó de 88 a 315 pesos diarios (un alza del 256% en términos reales), logrando sacar a 13.4 millones de personas de la pobreza.
Finalmente, la presidenta reafirmó el compromiso de construir 1.8 millones de viviendas para trabajadores de bajos ingresos, dotando al Fovissste de nuevas facultades de construcción y anunciando la condonación o reestructuración de cinco millones de créditos hipotecarios vigentes.
Comenta