Por Redacción LYPmultimedios
TOLIMÁN, QRO. – En un entorno donde la política educativa suele ser objeto de disputas partidistas, el presidente de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura, Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz, marcó un precedente en Tolimán al desligar la labor docente de cualquier agenda política y situarla, en su lugar, como el único vehículo capaz de garantizar la estabilidad nacional y la libertad de pensamiento.
Ante un foro de 500 docentes en la que es considerada la «cuna de maestros» del estado, Piedragil no se limitó a los protocolos de felicitación. Su discurso, marcadamente progresista, enfocó al magisterio no solo como transmisores de conocimiento, sino como arquitectos de una nueva era de ciudadanos libres.
Educación vs. Partidismo: Una postura de ruptura
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue el rechazo explícito a la instrumentalización del aula. Para el legislador, la supervivencia del país ante las crisis contemporáneas no depende de las estructuras de poder tradicionales, sino de la ética profesional de quienes imparten clase.
“La educación no tiene colores ni sede partidista. Nuestra apuesta debe ser por ciudadanos libres y pensantes, capaces de cuestionar y transformar su entorno”, sentenció Piedragil frente al cuerpo docente de Tolimán.
Esta postura resuena con una visión de izquierda moderna, que prioriza la autonomía intelectual del alumnado por encima de la adoctrinación, situando a la educación como el «seguro de vida» de la democracia mexicana.
El docente como contrapeso social
El presidente de la Mesa Directiva fue enfático al señalar que el magisterio funge como el dique de contención contra la descomposición social. Al reconocer que «si este país no ha tenido desgracia, ha sido por ustedes», Piedragil elevó la figura del maestro a una categoría de defensor de la estabilidad nacional.
Por su parte, el alcalde Alejo Sánchez de Santiago, secundó esta visión al reconocer que la labor en Tolimán no busca formar empleados, sino «mejores personas para nuestra sociedad». La coincidencia entre ambos funcionarios marca una línea de trabajo que busca dignificar al maestro desde su valor social, más allá de la burocracia educativa.
Hacia una nueva era ciudadana
El mensaje final de la jornada fue claro: el impacto de un maestro no se mide en el ciclo escolar, sino en la memoria de sus estudiantes. Piedragil Ortiz concluyó instando a los presentes a visualizarse como los artífices de una sociedad que está por nacer, una sociedad donde la educación será, finalmente, la base de un México con pensamiento crítico y, sobre todo, libre de tutelajes políticos.
Con este encuentro en Tolimán, el Congreso del Estado de Querétaro reafirma que la ruta hacia la transformación de la entidad pasa, inevitablemente, por el respeto irrestricto y el fortalecimiento de la voz del docente.
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