Por: Redacción de LYPmultimedios
Ciudad de México, 23 de junio de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo colocó la modernización tecnológica del sistema público de salud como una de las apuestas centrales de su gobierno para ampliar el acceso médico, reducir tiempos de espera y fortalecer la capacidad del Estado frente a las desigualdades históricas en la atención sanitaria.
Durante la conferencia matutina Las mañaneras del pueblo, la mandataria afirmó que su administración trabaja para resarcir los daños acumulados en el sistema de salud tras décadas de políticas neoliberales, mediante la actualización de equipos, la expansión de la telemedicina y el fortalecimiento de unidades médicas en territorio.
“Estamos resarciendo los profundos daños que generó el neoliberalismo en el sistema de salud”, sostuvo Sheinbaum, al señalar que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar atención médica a toda la población. “Nuestra visión es que el Estado debe garantizar el acceso a la salud desde la prevención hasta la atención de la enfermedad más compleja”, puntualizó.
El planteamiento presidencial se acompañó de avances en tres instituciones clave: IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, donde el Gobierno federal busca articular infraestructura hospitalaria, diagnóstico especializado, atención primaria, participación comunitaria y acceso a medicamentos como parte de la ruta hacia el Servicio Universal de Salud.
En el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social, el director general Zoé Robledo Aburto informó que se adquirieron 42 tomógrafos de última generación, de los cuales 41 son de 256 cortes. Los equipos fueron distribuidos en 40 hospitales de 19 estados del país, con el objetivo de mejorar la detección temprana de tumores, fracturas, hemorragias internas y lesiones en órganos.
Robledo detalló que estos equipos permiten realizar en promedio 50 estudios diarios, frente a los 20 o 25 que se practicaban anteriormente. De acuerdo con el funcionario, la renovación tecnológica también contribuye a reducir traslados, acortar tiempos de espera y evitar la subrogación de servicios médicos.
El titular del IMSS agregó que los tomógrafos fueron adquiridos por 29 millones de pesos cada uno, mientras que en administraciones anteriores equipos similares llegaron a comprarse hasta por 40 millones de pesos. El contrato actual incluye desinstalación de equipo viejo, instalación del nuevo y garantía.
En el ISSSTE, la estrategia se concentra en la expansión de la telemedicina como herramienta para acercar especialistas a pacientes que viven lejos de hospitales de segundo y tercer nivel. El director general, Martí Batres Guadarrama, informó que la institución pasó de 239 a 859 unidades médicas con servicios de telemedicina.
El servicio permite brindar información, diagnóstico, tratamiento, seguimiento clínico y consultas de especialidad a distancia. Según Batres, la atención se ofrece desde 118 unidades de segundo y tercer nivel hacia 741 unidades de primer nivel y atención primaria, lo que fortalece la capacidad médica en regiones donde el acceso presencial a especialistas suele ser limitado.
Entre las especialidades disponibles mediante telemedicina se encuentran Medicina Interna, Geriatría, Dermatología, Endocrinología, Cardiología, Neumología, Gastroenterología, Reumatología, Infectología, Psiquiatría, Psicología Clínica, Cirugía General, Traumatología, Ortopedia, Urología y Ginecología.
El avance tiene una implicación territorial relevante: en un país marcado por brechas regionales, concentración de especialistas y altos costos de traslado, la telemedicina puede convertirse en una herramienta de justicia sanitaria, siempre que se acompañe de conectividad, personal capacitado, seguimiento clínico y capacidad resolutiva en las unidades receptoras.
Para IMSS Bienestar, el director general Alejandro Svarch Pérez presentó los resultados de La Clínica es Nuestra, programa mediante el cual en 2025 se entregaron 4 mil 608 millones de pesos para intervenir 8 mil 483 unidades médicas con participación comunitaria.
De acuerdo con Svarch, en menos de un año se realizaron 42 mil acciones concretas de infraestructura, equipamiento, instrumental médico y mobiliario. En la toma de decisiones participaron 67 mil 864 personas, lo que apunta a un modelo donde las comunidades inciden directamente en las necesidades prioritarias de sus clínicas.
El funcionario destacó que estas acciones se traducen en nuevos espacios de atención, mejores condiciones para el personal médico y más servicios para la población. La lógica del programa busca desplazar la visión centralizada de la obra pública hacia una política de salud construida desde el territorio.
Svarch anunció además que en julio iniciará la convocatoria 2026 de La Clínica es Nuestra y que, por primera vez, se incluirán 153 unidades de Yucatán, donde se distribuirán 80 millones de pesos para acciones de mejoramiento.
Sheinbaum también informó que el programa Salud Casa por Casa ha realizado más de 20 millones de consultas a personas adultas mayores y personas con discapacidad. La presidenta adelantó que, a partir de agosto y septiembre, estos pacientes podrán recoger medicamentos en Farmacias del Bienestar, ubicadas en Centros de Salud, Tiendas Bienestar y una red de farmacias.
“Este año se consolidan Farmacias del Bienestar y el próximo año iniciaremos ya con la credencial el Servicio Universal de Salud”, afirmó la mandataria.
La estrategia federal perfila una reorganización de fondo en el sistema público de salud: más tecnología para diagnosticar, más telemedicina para conectar territorios, más inversión comunitaria para dignificar clínicas y una red de medicamentos orientada a la continuidad de tratamientos.
El desafío será convertir el despliegue institucional en resultados verificables para la población: menos espera, diagnósticos oportunos, abasto efectivo, seguimiento médico y acceso real a especialistas. En esa traducción cotidiana se jugará el alcance social, político y sanitario de la promesa de un Servicio Universal de Salud.
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