Por: Redacción de LYPmultimedios
Santiago de Querétaro, Qro., 26 de junio de 2026.— Más de 40 mil trabajadores en la zona metropolitana de Querétaro cuentan con un crédito viable del Infonavit, pero no pueden ejercerlo debido a la falta de vivienda de interés social acorde con su capacidad de compra, advirtió el diputado local Enrique Correa.
El dato revela una paradoja urbana cada vez más visible en Querétaro: hay trabajadores con derecho al crédito, pero sin oferta real para convertirlo en vivienda. En una entidad marcada por crecimiento poblacional, expansión industrial y encarecimiento del suelo, el acceso a una casa propia se ha vuelto una promesa cada vez más difícil para quienes sostienen la economía cotidiana.
Ante esta problemática, Correa presentó un exhorto dirigido al Gobierno Federal y a las dependencias responsables de la política de vivienda para que revisen y amplíen los polígonos destinados al desarrollo de vivienda popular en el estado.
“Estamos vulnerando a quienes menos ganan. Son miles de trabajadores que cumplen con sus aportaciones, que tienen un crédito aprobado y que, aun así, no pueden acceder a una vivienda porque los precios de la oferta disponible están fuera de su alcance”, señaló el legislador.
La denuncia coloca en el centro una pregunta urgente: ¿de qué sirve tener un crédito aprobado si el mercado inmobiliario ya no produce vivienda para quienes más la necesitan? El problema no está únicamente en el financiamiento, sino en la desconexión entre salarios, precios de vivienda, ubicación de desarrollos y disponibilidad de suelo.
Correa explicó que la falta de vivienda accesible representa uno de los principales retos para Querétaro, una entidad que mantiene un crecimiento poblacional constante por la llegada de familias que buscan mejores oportunidades de desarrollo.
La presión sobre la vivienda no es un fenómeno aislado. Cuando una ciudad crece más rápido que su capacidad de ofrecer vivienda digna y bien ubicada, las familias trabajadoras quedan empujadas hacia la periferia, la informalidad o el endeudamiento imposible.
El diputado también advirtió que la ausencia de espacios suficientes para vivienda popular ha contribuido al crecimiento de asentamientos irregulares en distintas zonas del estado.
“Cuando el gobierno federal no genera condiciones para que las familias accedan a una vivienda regular, digna y suficiente, las personas terminan buscando alternativas para resolver una necesidad básica. El crecimiento de los asentamientos irregulares es una consecuencia directa de la falta de oferta de vivienda accesible”, afirmó.
El señalamiento apunta a una consecuencia social de alto impacto: cuando el Estado y el mercado fallan en garantizar vivienda accesible, la ciudad se expande de forma desigual. Los asentamientos irregulares no nacen de la nada; suelen ser respuesta desesperada a una necesidad básica no atendida.
El exhorto plantea que las autoridades federales relacionadas con desarrollo urbano y vivienda revisen y amplíen los polígonos autorizados para la construcción de vivienda de interés social, con el objetivo de abrir más opciones para las familias trabajadoras.
La ampliación de polígonos puede convertirse en una herramienta clave si se acompaña de planeación responsable.No se trata solo de construir más casas, sino de garantizar que estén cerca de servicios, transporte, escuelas, empleo, infraestructura urbana y condiciones reales de habitabilidad.
Correa sostuvo que garantizar el acceso a una vivienda digna es una responsabilidad compartida entre los distintos órdenes de gobierno, por lo que reiteró su llamado a atender una problemática que afecta a miles de queretanas y queretanos.
“El acceso a una vivienda digna no puede seguir siendo una promesa inalcanzable para quienes trabajan todos los días. Necesitamos soluciones reales que permitan a las familias construir un patrimonio y mejorar su calidad de vida”, concluyó.
El caso de los más de 40 mil trabajadores con crédito Infonavit sin posibilidad de ejercerlo expone una fractura del modelo urbano: Querétaro produce empleo, atrae población y crece económicamente, pero no está garantizando vivienda suficiente para quienes hacen posible ese desarrollo.
La discusión deberá avanzar más allá del diagnóstico. La vivienda digna no puede quedar atrapada entre trámites, polígonos insuficientes y precios fuera de alcance. Para miles de familias, el crédito ya existe; lo que falta es una ciudad que todavía tenga espacio para ellas.
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