Por: Redacción de LYPmultimedios
Santiago de Querétaro, Qro., 30 de junio de 2026.— La salud dejó de ser tratada como un asunto meramente clínico para entrar al terreno laboral, emocional y familiar en el Congreso de Querétaro. La Comisión de Salud de la LXI Legislatura aprobó diversos dictámenes relacionados con periodo digno, licencia menstrual, apoyo psicológico a familias en duelo gestacional y prevención del dengue.
La sesión fue encabezada por la diputada Alejandrina Verónica Galicia Castañón, presidenta de la Comisión de Salud, e integrada por la diputada María Georgina Guzmán Álvarez y el diputado Eric Silva Hernández. También asistieron las diputadas Teresita Calzada Rovirosa y María Blanca Flor Benítez Estrada.
El punto más visible es la licencia menstrual, pero el fondo de la discusión es más amplio: reconocer que hay condiciones de salud que durante años fueron minimizadas, normalizadas o tratadas como “exageración”.
La comisión aprobó el dictamen de iniciativas para reformar y adicionar la Ley de los Trabajadores del Estado de Querétaro en materia de periodo digno y licencia menstrual, propuestas en su momento por las legisladoras Teresita Calzada Rovirosa y Rosalba Vázquez Munguía.
El objetivo es reconocer la dismenorrea incapacitante como una condición de salud que afecta de forma diferenciada a mujeres y personas menstruantes en el ámbito laboral del servicio público.
En caso de avanzar en el Pleno, las personas trabajadoras del Estado que acrediten este padecimiento podrían solicitar una licencia con goce de sueldo de hasta 24 horas por cada ciclo menstrual.
Traducido a la vida diaria: una trabajadora con dolor menstrual incapacitante no tendría que elegir entre presentarse a laborar en condiciones físicas severas o perder ingreso por cuidar su salud.
La propuesta establece que para acceder a esta licencia se deberá presentar un diagnóstico o certificación médica expedida por la institución pública de salud a la que se encuentre afiliada la persona trabajadora, con el fin de acreditar el padecimiento.
Ese requisito busca dar certeza al uso de la medida, aunque también abre un reto práctico: que los servicios de salud reconozcan, diagnostiquen y atiendan con seriedad el dolor menstrual incapacitante, sin estigmas ni trámites imposibles.
La licencia menstrual no es un privilegio. Es una respuesta laboral frente a una condición médica que puede provocar dolor intenso, náusea, fatiga, mareo, vómito o incapacidad temporal para realizar actividades normales.
Durante años, muchas mujeres han aprendido a trabajar con dolor, a esconderlo, a automedicarse o a escuchar frases como “así es la regla” o “aguántate”. El valor de esta discusión legislativa está en decir que el dolor no debe ser requisito silencioso para conservar un empleo.
Sin embargo, el dictamen todavía no significa que la reforma ya esté vigente. Deberá continuar el proceso legislativo y, en su caso, ser votado por el Pleno del Congreso local.
La Comisión de Salud también aprobó el proyecto de dictamen para reformar la Ley de Salud del Estado de Querétaroen materia de apoyo psicológico a familias en duelo gestacional.
La propuesta busca que la atención materno-infantil incluya de manera prioritaria el seguimiento y la atención psicológica en casos de muerte fetal, perinatal o neonatal. Además, plantea que instituciones públicas y privadas lleven un registro específico de estos casos.
Este punto toca una herida de la que muchas familias casi no hablan: perder un embarazo o perder a un bebé al nacer.
El duelo gestacional suele vivirse en silencio. Muchas madres y padres enfrentan dolor, culpa, shock, tristeza profunda o aislamiento, mientras el entorno social no siempre sabe acompañar. A veces se les pide “intentarlo otra vez”, como si una nueva posibilidad borrara la pérdida.
Por eso, incorporar atención psicológica no es un detalle administrativo. Es reconocer que esa pérdida existe, que merece acompañamiento y que las familias no deberían atravesarla solas en un hospital.
El registro de estos casos también puede ayudar a mejorar políticas públicas. Medir con claridad las pérdidas fetales, perinatales y neonatales permite identificar patrones, fortalecer atención médica, revisar protocolos y ofrecer seguimiento emocional más oportuno.
La tercera aprobación fue un exhorto dirigido a la Secretaría de Salud y a los Servicios de Salud del Estado de Querétaro para iniciar de manera oportuna acciones de prevención contra el dengue.
Aunque este punto puede parecer menos sensible que los otros dos, tiene importancia sanitaria. El dengue es una enfermedad transmitida por mosquitos y su prevención depende de acciones anticipadas: limpieza de criaderos, vigilancia epidemiológica, información comunitaria y respuesta rápida ante casos sospechosos.
En salud pública, llegar tarde también cuesta. Por eso la prevención del dengue no debe arrancar cuando los contagios ya están creciendo, sino antes de que la temporada de mayor riesgo golpee a colonias y comunidades.
La sesión de la Comisión de Salud deja una agenda con tres capas distintas, pero conectadas: salud menstrual, salud emocional y prevención epidemiológica.
En los tres casos hay un elemento común: el Estado debe reconocer problemas que muchas veces se viven dentro de casa, en silencio o sin suficiente atención institucional.
La licencia menstrual mira al espacio laboral. El duelo gestacional mira al hospital y a la familia. La prevención del dengue mira al territorio, al patio, al agua acumulada y a la comunidad.
Si los dictámenes avanzan, Querétaro podría dar pasos importantes para construir una política de salud más cercana a la vida real de las personas.
El reto será no quedarse en el gesto legislativo. La licencia menstrual necesitará reglas claras, diagnósticos accesibles y sensibilidad institucional. El apoyo en duelo gestacional requerirá psicólogos, protocolos y trato digno. La prevención del dengue exigirá acciones antes de que los casos aumenten.
Una ley o un exhorto no curan por sí solos. Lo que cura, acompaña o previene es su aplicación real.
La Comisión de Salud ya aprobó los dictámenes. Ahora corresponderá al Congreso definir si estas propuestas llegan al Pleno y si Querétaro convierte estos temas en políticas concretas.
Porque hablar de salud también es hablar de dignidad: dignidad para quien menstrúa con dolor, para quien pierde un embarazo o un bebé, y para las familias que esperan que la prevención llegue antes que la enfermedad.