Con una afluencia histórica de más de 85 mil visitantes nacionales y extranjeros, concluyó con éxito la segunda edición del Festival Enamórate en Tequis. Durante diez días, el municipio de Tequisquiapan transformó sus espacios públicos en escenarios de convivencia familiar, consolidándose como un destino turístico que apuesta por la gratuidad y la seguridad ciudadana.
Espacios públicos: El corazón de la festividad
El centro histórico y el emblemático Parque La Pila se convirtieron en el punto de encuentro donde el pueblo y los turistas disfrutaron de una agenda diversa. Desde talleres y un mercadito emprendedor hasta dinámicas que devolvieron la vida a plazas y parques, el festival demostró que el uso del espacio público es vital para el tejido social.
Momentos como los conciertos masivos y el cine al aire libre permitieron que miles de familias accedieran a espectáculos de calidad sin barreras económicas. La Plaza Miguel Hidalgo, decorada con las icónicas sillas voladoras, se reafirmó como el epicentro de la alegría colectiva y la identidad local.
Impacto económico con visión social
La gran afluencia no solo trajo color a las calles, sino que fortaleció directamente a los sectores de servicios. Hoteles, restaurantes y comercios locales registraron una ocupación significativa, lo que se traduce en estabilidad para las familias que dependen del turismo en la región.
Sin embargo, lo más destacable de esta edición fue su enfoque en un turismo responsable y consciente. Al ofrecer espacios accesibles, abiertos y gratuitos, el festival reafirma que la cultura y las tradiciones no son un lujo, sino un derecho fundamental que debe ser garantizado para toda la gente.
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