Por Redacción LYPmultimedios
TEQUISQUIAPAN, QRO. – En un estado donde el boom inmobiliario e industrial amenaza con secar los mantos acuíferos, la diputada Sully Mauricio Sixtos ha trazado una línea roja: el agua debe ser un derecho humano inalienable y no un privilegio corporativo. Con esta premisa, la presidenta de la Comisión de Desarrollo Agropecuario y Rural Sustentable encabezó en Tequisquiapan la segunda mesa de trabajo para la armonización de la Ley General de Aguas.
Reunida con productores agrícolas y autoridades locales, la legisladora (Morena) dejó clara la postura que regirá la nueva legislación: “El agua debe servir al pueblo y al campo, no a los intereses industriales”. Mauricio Sixtos advirtió que la crisis hídrica que asfixia al sector rural exige priorizar el uso doméstico y agropecuario por encima del acaparamiento privado.
Freno al crecimiento urbano desordenado
Durante el diálogo abierto, la diputada lanzó una severa advertencia sobre los riesgos de continuar con la expansión urbana sin una planeación de viabilidad hídrica en Querétaro. “No se puede autorizar más desarrollo, sin garantizar primero el agua para quienes ya viven aquí. Primero es el derecho de nuestras comunidades”, puntualizó, cuestionando el modelo de crecimiento que ha marginado a los sectores productivos primarios.
Para asegurar que la normativa no sea letra muerta, Mauricio Sixtos destacó que el proceso legislativo se está construyendo desde el territorio, escuchando a los afectados directos, y no “desde el escritorio” de los despachos gubernamentales. “Este es un diálogo abierto, donde las voces del campo son protagonistas. Sin agua no hay campo, y sin campo no hay futuro para Querétaro”, sentenció la legisladora, reafirmando su compromiso con la justicia hídrica y social.
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