WhatsApp Image 2025-02-10 at 15.11.14

Kendrick Lamar sacude el Super Bowl con un performance cargado de simbolismo y crítica social

El show de medio tiempo del Super Bowl 2025 se convirtió en un acontecimiento político y cultural que ha dado de qué hablar en todo el mundo. Kendrick Lamar, el primer artista de hip hop en protagonizar en solitario este espacio —acompañado en un momento por SZA—, llevó a cabo un espectáculo que combinó referencias históricas, mensajes políticos y una dura crítica a la industria musical.

Según el análisis de la sexóloga y divulgadora Meredith Garza (@MerGarza) en X, el espectáculo de Lamar fue mucho más que una simple presentación musical: fue un «diss track» visual dirigido no solo a la escena del hip hop, sino también al sistema político y social de Estados Unidos.

El Tío Sam: una apertura con un mensaje contundente

El show comenzó con Samuel L. Jackson interpretando al Tío Sam, un personaje tradicionalmente usado como símbolo del gobierno estadounidense en campañas de reclutamiento militar desde 1812. En esta ocasión, la elección de Jackson, un activista de derechos civiles desde la década de los 60, envió un mensaje claro: la crítica al sistema vendría desde dentro y con fuerza.

Con frases como:
«No, no, no! Too loud, too reckless, too ghetto! Mr. Lamar, do you really know how to play the game?» («¡No, no, no! Demasiado ruidoso, demasiado imprudente, ¡demasiado ghetto! Sr. Lamar, ¿realmente sabe cómo jugar el juego?»), la puesta en escena dejaba claro que el show sería una confrontación directa a la manera en que la sociedad y la industria tratan a la comunidad afroamericana.

Mensajes políticos y referencias al hip hop

A lo largo del show, Lamar interpretó algunos de sus éxitos más emblemáticos, como HUMBLE, DNA y Euphoria, pero lo que más impactó fue el trasfondo de sus palabras.

Una de las frases que más ha dado de qué hablar es:
«The revolution about to be televised, you picked the right time, but the wrong guy» («La revolución será televisada, elegiste el tiempo correcto, pero a la persona incorrecta»).

Algunos interpretan esto como una referencia al hecho de que Lamar es el primer rapero en hacer el show de medio tiempo solo, mientras que otros lo vinculan con la figura de Donald Trump y las controversias que rodean su presidencia y sus aspiraciones políticas.

Además, el espectáculo incluyó la icónica frase de The Revolution Will Not Be Televised del poeta y activista Gil Scott-Heron, reafirmando el espíritu de protesta de la presentación.

Una indirecta (muy directa) a Drake

Uno de los momentos más comentados del show fue la referencia a They Not Like Us, el tema de Lamar que supuestamente está dirigido a Drake. Cuando Lamar se encontraba en el escenario, con Serena Williams —ex pareja del rapero canadiense—, miró directamente a la cámara y dijo:

«Say, Drake, I hear you like ‘em young’» («Di, Drake, veo que te gustan jóvenes»).

Esta línea, que ya había generado controversia en la canción, se volvió aún más potente al ser pronunciada frente a millones de espectadores.

Crítica a la polarización de EE.UU.

Uno de los momentos visuales más impactantes ocurrió cuando los bailarines, inicialmente unidos para formar la bandera de Estados Unidos, se separaron, mostrando la fragmentación social del país.

Además, en la parte trasera del escenario, las luces formaban las palabras «WARNING, WRONG WAY» («Cuidado, camino equivocado»), lo que muchos interpretaron como una referencia al rumbo político del país.

Trump, el Super Bowl y un mensaje de resistencia

Este Super Bowl marcó un hecho histórico: fue la primera vez que un presidente de EE.UU. asistió al evento mientras estaba en funciones. Trump, quien estaba presente, no pudo haber pasado por alto el poderoso mensaje de Lamar.

El espectáculo no solo criticó la política estadounidense, sino que también hizo un llamado a la resistencia y la conciencia social.

Conclusión: un espectáculo que quedará en la historia

Kendrick Lamar no ofreció un show lleno de efectos visuales impactantes o coreografías espectaculares, pero sí entregó un mensaje profundo y poderoso. Fue una presentación cargada de simbolismo, referencias políticas y críticas a la industria musical, consolidando su lugar como una de las figuras más importantes del hip hop y la cultura contemporánea.

Como bien menciona Meredith Garza, aunque pueda parecer ridículo hablar de conflictos y polarización en pleno 2025, la realidad es que la situación en Norteamérica se vuelve cada vez más tensa.

Lamar utilizó el escenario más grande del mundo del entretenimiento para dejar claro que el hip hop no solo es música, sino una herramienta de protesta y cambio.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *