Centros de datos en Querétaro

Cimientos de la Nube: Querétaro y la Nueva Era de la Innovación Digital en México

Mientras algunos sectores debaten el futuro del comercio global, la economía del siglo XXI ya está construyendo sus autopistas físicas. Los centros de datos han dejado de ser simples bodegas de servidores para convertirse en el corazón palpitante de la inteligencia artificial, el nearshoring y la digitalización mundial. En este tablero, México —y muy particularmente Querétaro— ha dado un paso al frente para consolidarse como el hub digital de América Latina.

Pero, ¿qué significa esta inyección multimillonaria de capital para nuestro estado y cómo debemos prepararnos para capitalizar esta oportunidad sin precedentes?

El termómetro de la innovación global

Los centros de datos son una señal ineludible de innovación porque representan la infraestructura base de la Cuarta Revolución Industrial. Sin ellos, no hay Inteligencia Artificial, no hay servicios financieros en la nube, ni logística automatizada. La llegada de infraestructuras de hiperescala (Hyperscale) a una región es un voto de confianza absoluto: significa que el destino ofrece certidumbre jurídica, conectividad de fibra óptica de clase mundial y un ecosistema empresarial y gubernamental maduro.

Querétaro: El epicentro del ecosistema digital

Hoy, nuestro estado concentra el 67% de la capacidad instalada de centros de datos en México (cerca de 587 MW), albergando proyectos que superan los miles de millones de dólares. Las “Grandes Ligas” tecnológicas ya operan y se expanden en el territorio:

  • Amazon Web Services (AWS): Inauguró a inicios de 2025 su región “Mexico Central” en Querétaro, la cual forma parte de un ambicioso plan de inversión de 5,000 millones de dólares a nivel nacional.

  • Microsoft y Google Cloud: Ambas compañías han establecido sus propias regiones de nube en el estado, convirtiéndolo en un nodo crítico para el procesamiento de datos en toda Hispanoamérica.

  • CloudHQ: Anunció una mega inversión de 4,800 millones de dólares para la construcción de seis centros de datos en un predio de 52 hectáreas, enfocados fuertemente en Inteligencia Artificial.

  • Polos alternativos: Aunque Querétaro es el líder indiscutible, entidades como Nuevo León, Guanajuato y el Estado de México comienzan a emerger como engranajes complementarios en esta red nacional.

La tarea: ¿Cómo preparamos a nuestro estado y al país?

Para que este boom tecnológico no sea efímero y se convierta en un pilar de desarrollo económico y urbano, se requiere una visión de política pública a largo plazo. Los retos a superar son claros y demandan acción inmediata:

  1. Soberanía y transición energética: Un centro de datos requiere energía constante (24/7). El verdadero desafío no es solo la generación, sino la transmisión y distribución. El país necesita una modernización de su red eléctrica y transitar aceleradamente hacia las energías renovables. Las gigantes tecnológicas tienen compromisos de carbono cero; si no ofrecemos energía limpia, las futuras inversiones buscarán otros horizontes.

  2. Sostenibilidad hídrica: En una región con retos hídricos, el uso del agua es un tema de alta sensibilidad social y ambiental. La buena noticia es que la tecnología avanza rápido. Proyectos recientes, como el de CloudHQ, ya implementan sistemas de refrigeración zero-water (cero consumo de agua). Es fundamental que se exijan certificaciones ambientales (como LEED) y tecnologías de enfriamiento en circuito cerrado para proteger los recursos de las comunidades.

  3. Desarrollo de talento especializado: La infraestructura física no opera sola. Se estima que la demanda salarial para roles tecnológicos en la región ha crecido a un ritmo del 22% anual. Necesitamos una sinergia total entre gobierno, academia e industria para formar a los próximos ingenieros en telecomunicaciones, expertos en ciberseguridad y desarrolladores de IA.

El horizonte financiero: Una derrama económica sin precedentes

En términos financieros, la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) proyecta que esta industria impulsará fuertemente la economía, con inversiones que rondarán los 18,000 millones de dólares en México entre 2025 y 2030. Las oportunidades que surgen son masivas:

  • Atracción de la cadena de valor: Cada mega-centro de datos actúa como un imán. Detrás de ellos llegan firmas de ciberseguridad, proveedores de hardware, empresas de mantenimiento especializado y desarrolladores de software.

  • Empleos de alto valor: Un técnico especializado o un ingeniero en la nube perciben salarios muy por encima del promedio industrial (oscilando entre los 30,000 y 50,000 pesos mensuales iniciales), lo que eleva significativamente la competitividad y el poder adquisitivo local.

  • Aceleración de negocios locales: La disponibilidad de infraestructura en la nube sin latencia permite a las empresas y startups queretanas y mexicanas acceder a herramientas de Inteligencia Artificial al mismo nivel que una empresa en Silicon Valley.

Los centros de datos no son una promesa futura; son el motor del presente. El éxito sostenido de nuestro estado radicará en la capacidad de armonizar este crecimiento explosivo con un estricto respeto al medio ambiente, el desarrollo de nuestra gente y una planeación energética audaz.