Probablemente mucha gente todavía no tenga en el radar lo que va a ocurrir el 1 de julio. Pero, en materia política, empieza algo que conviene traer a la mesa: ese día —hoy— comienzan a surtir efectos dos nuevos partidos políticos nacionales y, en Querétaro, una nueva asociación política estatal.
Los partidos son Partido PAZ y Somos México. Y aquí, en Querétaro, hablamos de Nuevo Rumbo, como asociación política estatal.
A veces estos temas se quedan entre acuerdos, sesiones, siglas y documentos; y cuando llegan a la conversación pública ya vienen todos mezclados: que si son partidos, que si son asociaciones, que si ya van a competir, que si ya reciben recursos, que si quién está detrás, etcétera.
Vamos por partes.
Primero: PAZ y Somos México dejan atrás la etapa de buscar registro y entran a una nueva fase: participar formalmente en la vida política nacional, presentar sus propuestas y cumplir las obligaciones que marca la ley.
Y aquí viene una pregunta que se escucha mucho: ¿dos partidos más significan más dinero para la política?
No exactamente.
El financiamiento público a partidos políticos no funciona como si cada nuevo partido activara otra bolsa de recursos. Hay una cantidad que se calcula conforme a la ley y esa cantidad se distribuye entre quienes tienen derecho a recibirla. Entonces, no aparece dinero nuevo por arte de magia; lo que cambia es la forma en que se reparte.
Ahora, eso no vuelve menor el tema. Si van a recibir recursos públicos, tendrán que explicar en qué los usan, cómo los comprueban y qué le regresan a la gente.
Además, los partidos políticos de nueva creación tienen una prueba fuerte: en su primera elección les toca ir solos. No llegan, de entrada, colgados de otros partidos. Primero tienen que participar con su propio nombre, su propia propuesta y su propia responsabilidad.
Y luego está Querétaro.
Nuevo Rumbo comienza a surtir efectos el mismo 1 de julio, pero no es partido político. Es una asociación política estatal.
Una asociación política estatal no compite como partido, no postula candidaturas como partido y tampoco es un partido chiquito. Su papel es otro: organizar ciudadanía, promover cultura democrática, discutir asuntos públicos y trabajar propuestas sobre temas del estado.
Entonces, el 1 de julio arrancan tres figuras nuevas: dos partidos políticos nacionales y una asociación política estatal en Querétaro.
No son iguales, no hacen lo mismo y no tienen los mismos alcances. Pero las tres entran formalmente a la vida pública.
Y hasta ahí, todo bien: ya tienen reconocimiento formal. Ahora empieza lo que sigue, que no es menor: participar, explicar, proponer y hacerse cargo de lo que implica estar en la vida pública.
Soy Daniel Dorantes. Esto fue La Llave.