Lectura estratégica del mundo según Alfredo Jalife
El Dr. Alfredo Jalife sostiene que el mundo ha ingresado en una fase histórica donde el viejo orden globalista —representado durante décadas por la liturgia tecnocrática de Davos— ha colapsado, siendo sustituido por un nuevo esquema de poder tripolar, donde las grandes potencias ya no buscan consensos universales, sino equilibrios negociados desde la cúspide del sistema internacional.
Según su análisis, la administración Trump no actúa por impulsos erráticos ni por mero populismo diplomático, sino que sigue una hoja de ruta cuidadosamente diseñada para preservar la hegemonía estadounidense a través de una combinación de realismo estratégico, disuasión y repliegue selectivo.
Lo que emerge no es un mundo más cooperativo, sino un mundo más honesto en su crudeza: la política de poder ha regresado sin disfraces.
Las cinco hipótesis centrales del análisis de Jalife
1. La estabilidad estratégica como eje multipolar
[05:42]
Jalife plantea que Trump ha instaurado una estabilidad global con Rusia y busca una estabilidad regional con China en el Indo-Pacífico. Esta hipótesis sugiere que Washington ha reconocido tanto el “retorno triunfal” de Rusia como el ascenso irreversible de China, optando por una coexistencia nuclear negociada en lugar de una confrontación permanente.
La disuasión ya no se concibe como preludio del conflicto, sino como arquitectura del equilibrio.
2. El “abandono” de Europa y el giro al hemisferio occidental
[22:35]
Una de las tesis más disruptivas del análisis es que Estados Unidos estaría dejando a Europa “a su suerte”. Jalife sostiene que el foco estratégico de Trump se ha desplazado hacia un nuevo neomonroísmo, centrado en América Latina y en el control de recursos estratégicos en el Ártico —especialmente Groenlandia e Islandia—, diluyendo el papel tradicional de la OTAN como columna vertebral de la política exterior estadounidense.
Europa deja de ser prioridad geopolítica para convertirse en actor secundario de su propia seguridad.
3. La primacía del Deep State pragmático: el “factor Colby”
[18:32]
Jalife argumenta que figuras como Elbridge Colby encarnan la continuidad de un “Estado profundo” no ideológico, sino funcional: un Deep State pragmático. En esta lectura, Trump no gobierna en soledad ni desde la improvisación, sino alineado con una doctrina de “Estrategia de Negación”, cuyo objetivo es impedir la hegemonía china en Asia sin escalar hacia una guerra abierta.
La prioridad deja de ser exportar valores y pasa a ser administrar poder.
4. La inminente redefinición del caso Taiwán
[59:55]
Una de las hipótesis más audaces de Jalife sugiere que Taiwán podría haber perdido centralidad estratégica en los documentos recientes del Pentágono. La insinuación es contundente: en una eventual gran negociación entre Trump y Xi Jinping, la isla podría quedar subordinada a un acuerdo superior de seguridad y comercio.
No se trataría de una rendición explícita, sino de una reconfiguración silenciosa del tablero asiático.
5. De la confrontación militar a la competencia no bélica con China
[38:01]
A pesar de la retórica arancelaria, Jalife postula una transición acelerada hacia una competencia económica, tecnológica y financiera, diseñada para evitar el conflicto armado directo. El acuerdo sobre TikTok es citado como ejemplo paradigmático: ambas potencias prefieren negociar algoritmos, datos y mercados antes que misiles y flotas.
El poder ya no se mide solo en divisiones militares, sino en dominio digital y control de flujos informacionales.
Conclusión: el G3 y la reconfiguración del mundo
Para el Dr. Jalife, el planeta se encamina hacia un G3 de facto: Estados Unidos, Rusia y China como arquitectos de la estabilidad global, mientras las potencias intermedias y regiones como América Latina deberán renegociar su lugar con inteligencia estratégica.
En este nuevo orden, los recursos naturales —plata, litio, petróleo, agua, tierras raras— recuperan un valor geopolítico central. Y un Estados Unidos que vuelve a mirar hacia adentro y hacia su entorno geográfico inmediato redefine las reglas del juego para toda la periferia.
La era del multilateralismo moral ha cedido paso al realismo estructural. Y, como suele ocurrir en estos virajes históricos, quienes no entiendan el cambio quedarán fuera del tablero.
CEO del medio de comunicación LYPmultimedios y GreenInc.