Civilización mexicana: herencia prehispánica e identidad nacional

La civilización mexicana: una herencia milenaria que sigue viva

Por Román André Martínez Bravo

Cuando se habla de “civilización mexicana”, es común pensar únicamente en el periodo posterior a la Conquista, como si la historia del país hubiera comenzado con la llegada de los españoles. Esa mirada, además de incompleta, reduce la profundidad de un territorio que, mucho antes del siglo XVI, fue cuna de un extraordinario mosaico de culturas que alcanzaron niveles de desarrollo comparables a los de las grandes civilizaciones del mundo antiguo.

Egipto junto al Nilo, Mesopotamia entre el Tigris y el Éufrates, China a orillas del río Amarillo o Grecia en el Mediterráneo suelen aparecer como referentes obligados cuando pensamos en los orígenes de la civilización. Sin embargo, de manera paralela y sin contacto alguno con esos pueblos, en Mesoamérica se gestaron sociedades igualmente complejas: olmecas, mayas, teotihuacanos, toltecas y mexicas, entre muchas otras.

El propósito de esta reflexión no es idealizar el pasado ni convertirlo en postal arqueológica, sino ofrecer un panorama de las civilizaciones que habitaron el territorio mexicano, destacar sus principales aportaciones y contrastarlas con ejemplos de otras civilizaciones del mundo antiguo, para comprender mejor tanto sus similitudes como su singularidad.

¿Qué entendemos por civilización?

Antes de abordar el caso mexicano, conviene precisar el concepto. Los historiadores suelen coincidir en que una civilización se distingue de otras formas de organización social por poseer, entre otros rasgos, asentamientos urbanos permanentes; agricultura excedentaria capaz de sostener población no dedicada a la producción de alimentos; estructura social jerarquizada; sistemas religiosos institucionalizados; arquitectura monumental; algún sistema de escritura o registro; y conocimientos especializados en astronomía, matemáticas o ingeniería.

Bajo estos criterios, Mesoamérica —la región cultural que abarca gran parte del actual México y Centroamérica— cumple sobradamente los requisitos para ser considerada una de las cunas independientes de la civilización, al lado de Mesopotamia, Egipto, el valle del Indo y China.

Reconocer esto importa porque cambia la manera en que México se mira a sí mismo. No somos únicamente herederos de una historia colonial ni de un Estado moderno construido en el siglo XIX. Somos también continuidad de sociedades que pensaron el cosmos, organizaron ciudades, desarrollaron calendarios, resolvieron problemas agrícolas, construyeron sistemas políticos y produjeron formas complejas de arte, religión y conocimiento.

Los olmecas: la cultura madre

La civilización olmeca, asentada principalmente en las actuales costas del Golfo de México —Veracruz y Tabasco— entre aproximadamente 1200 y 400 a.C., es considerada por muchos especialistas la “cultura madre” de Mesoamérica, en un papel comparable al que jugó Sumeria para Mesopotamia.

Los olmecas desarrollaron un sistema de creencias religiosas, un calendario incipiente y un estilo artístico cuyo ejemplo más célebre son las colosales cabezas de piedra. Su influencia sería decisiva en las culturas mesoamericanas posteriores.

Así como los sumerios sentaron las bases de la escritura cuneiforme que después perfeccionarían acadios y babilonios, los olmecas heredaron a sus sucesores nociones religiosas, artísticas y posiblemente los primeros glifos que, con el tiempo, derivarían en sistemas de escritura más elaborados, como el maya.

Pensar a los olmecas de esta manera permite entender que Mesoamérica no fue una suma de culturas aisladas, sino una continuidad histórica donde cada civilización recibió, transformó y proyectó elementos de las anteriores.

Los mayas: ciencia, escritura y monumentalidad

Si Egipto nos legó una de las civilizaciones más admiradas por su dominio de la astronomía, la geometría y la escritura jeroglífica, los mayas —desarrollados en el sureste de México, Guatemala, Belice y Honduras entre el 2000 a.C. y el siglo XVI— representan un logro intelectual equiparable.

Los mayas crearon uno de los sistemas de escritura más completos de la América precolombina, con cientos de glifos capaces de registrar historia dinástica, mitología y astronomía. Desarrollaron, además, un sistema numérico posicional que incluía el concepto de cero: un logro matemático que solo un puñado de civilizaciones antiguas, como la india, alcanzó de forma independiente.

Sus calendarios, de extraordinaria precisión, como el Calendario de Cuenta Larga, les permitían calcular ciclos astronómicos y eclipses. En este sentido, los mayas pueden compararse con los astrónomos babilonios, quienes también combinaron observación celeste y matemáticas para predecir fenómenos astronómicos con fines rituales y agrícolas.

Su arquitectura monumental, visible en ciudades como Palenque, Chichén Itzá o Calakmul, con pirámides escalonadas, palacios y observatorios, guarda paralelismos funcionales con los zigurats mesopotámicos y las pirámides egipcias. En todos esos casos, las estructuras colosales no eran solamente construcciones: eran expresiones de poder político, conocimiento técnico y vínculo con lo sagrado.

Teotihuacán: la primera gran metrópoli

Hacia el primer milenio de nuestra era, en el Altiplano Central mexicano floreció Teotihuacán, una de las ciudades más grandes del mundo antiguo, con una población estimada de hasta 125 mil habitantes en su apogeo, entre los siglos V y VI d.C.

Su trazado urbano, organizado en torno a la Calzada de los Muertos y dominado por la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, revela una planificación comparable a la de ciudades como Roma o las capitales chinas de la dinastía Han.

Al igual que Roma proyectó su influencia cultural, comercial y arquitectónica sobre gran parte de Europa, Teotihuacán ejerció una influencia cultural y comercial que se extendió hasta la actual Guatemala. Sus redes de intercambio a larga distancia evidencian una sofisticación semejante a la de otras rutas comerciales del mundo antiguo, como la Ruta de la Seda china, que conectaba mercados y culturas separadas por miles de kilómetros.

Teotihuacán no fue únicamente una ciudad monumental. Fue una metrópoli organizada, influyente y profundamente simbólica. Un centro de poder que dejó una huella tan fuerte que incluso civilizaciones posteriores, como la mexica, la miraron como un lugar sagrado y fundacional.

Los toltecas y el legado guerrero

Tras la caída de Teotihuacán, hacia el siglo X d.C., emergió la cultura tolteca, con capital en Tula, Hidalgo. Los toltecas fueron recordados por civilizaciones posteriores —en particular por los mexicas— como un pueblo ejemplar, cuya sabiduría, destreza artesanal y poderío militar se convirtieron casi en mito fundacional.

Este fenómeno no es exclusivo de Mesoamérica. De manera similar, los griegos posteriores idealizaron a los micénicos como sus antepasados heroicos, inmortalizados en la épica homérica.

La mitificación del pasado para legitimar el presente es una constante en muchas civilizaciones humanas. Mesoamérica no fue la excepción. Los toltecas se convirtieron, para los mexicas, en símbolo de refinamiento, poder y origen prestigioso.

Los mexicas: el imperio final

La civilización mexica o azteca, que dominó el Altiplano Central desde el siglo XIV hasta la Conquista española en 1521, representa la culminación política y militar del mundo mesoamericano.

Su capital, México-Tenochtitlan, fundada sobre un islote del lago de Texcoco, sorprendió a los propios conquistadores españoles por su magnitud. Con más de 200 mil habitantes, superaba en tamaño a la mayoría de las ciudades europeas de la época, incluidas Madrid o Sevilla.

Su sistema de chinampas —islas artificiales de cultivo— constituyó una solución de ingeniería agrícola tan ingeniosa como los sistemas de canales e irrigación desarrollados en Mesopotamia o en el antiguo Egipto para aprovechar las crecidas del Nilo.

Asimismo, los mexicas construyeron un sofisticado sistema tributario y administrativo que les permitía controlar un vasto territorio multiétnico. En ese sentido, pueden compararse con el Imperio persa aqueménida, que organizó satrapías para gobernar pueblos diversos bajo una autoridad central, o con Roma, que administró sus provincias mediante gobernadores, redes de caminos y estructuras políticas de control.

Pero la grandeza mexica no debe entenderse solo desde su expansión militar. También debe leerse como la expresión final de una larga tradición mesoamericana que articuló ciudad, religión, comercio, agricultura, tributo y poder político.

Semejanzas y diferencias con otras civilizaciones del mundo

Al comparar estas civilizaciones mesoamericanas con las del Viejo Mundo aparecen patrones sorprendentes. En distintos continentes, sin contacto directo entre sí, los seres humanos encontraron soluciones parecidas a problemas semejantes: producir alimentos, organizar ciudades, legitimar el poder, registrar el tiempo, explicar el cosmos y construir sentido colectivo.

Tanto en Mesoamérica como en Egipto, Mesopotamia, China o la India se dio el paso de sociedades agrícolas a urbanas; el desarrollo de religiones politeístas con complejos panteones y prácticas rituales; la construcción de arquitectura monumental como expresión de poder y religiosidad; sistemas de escritura o registro numérico; y estructuras sociales estratificadas con élites sacerdotales o guerreras.

Sin embargo, también existen diferencias notables. A diferencia de las civilizaciones del Viejo Mundo, las mesoamericanas se desarrollaron sin animales de tiro, sin la rueda con fines prácticos, sin metalurgia del hierro y con una base alimentaria centrada en el maíz, en lugar del trigo o el arroz.

Estas limitaciones tecnológicas no impidieron, sin embargo, que alcanzaran logros astronómicos, matemáticos, agrícolas y arquitectónicos de primer orden. Al contrario: demuestran que la genialidad humana puede manifestarse por caminos muy distintos, según los recursos disponibles en cada región.

La civilización mexicana como síntesis

El México contemporáneo es heredero directo de este vasto legado prehispánico, fusionado tras la Conquista con la tradición hispánica europea para dar origen a una civilización mestiza singular.

Igual que la civilización griega influyó en Roma y esta, a su vez, sentó las bases de buena parte de la cultura occidental, las civilizaciones mesoamericanas heredaron conocimientos, mitos y tradiciones entre sí. Finalmente, esos legados fueron transmitidos, transformados por siglos de mestizaje, a la cultura mexicana actual.

Elementos tan cotidianos como la gastronomía basada en el maíz, el chile y el frijol; las lenguas indígenas que aún se hablan en el territorio; las fiestas patronales que combinan elementos católicos y prehispánicos; o los sitios arqueológicos que atraen a millones de visitantes cada año, son testimonio vivo de esa herencia milenaria.

México no es una identidad simple. Es una síntesis compleja, a veces armoniosa y a veces conflictiva, entre mundos distintos que terminaron produciendo una cultura profundamente original.

El guadalupanismo como puente entre dos mundos

Uno de los fenómenos que mejor ilustra la síntesis entre el pasado prehispánico y el presente mexicano es el culto guadalupano.

La aparición de la Virgen de Guadalupe en 1531 en el cerro del Tepeyac —lugar donde antiguamente se veneraba a la diosa madre Tonantzin— no fue un hecho aislado, sino el punto de encuentro entre la religiosidad indígena y la fe católica traída por los españoles.

Para el pueblo indígena, recién derrotado militarmente y con su cosmovisión en crisis, la Virgen morena ofreció un símbolo con el cual podía identificarse: una figura materna, protectora, que hablaba su lengua, el náhuatl, y que aparecía en un sitio sagrado para sus propios ancestros.

De esta manera, el guadalupanismo funcionó, desde sus orígenes, como un mecanismo de reconciliación simbólica entre dos civilizaciones que, de otro modo, habrían permanecido irreconciliables.

Este tipo de sincretismo religioso no es exclusivo de México. De forma similar, el cristianismo primitivo en Europa absorbió fiestas, templos y símbolos paganos preexistentes para facilitar su adopción entre los pueblos convertidos. También el islam, al expandirse, incorporó tradiciones locales de los territorios conquistados.

Lo distintivo del caso mexicano es que la Virgen de Guadalupe terminó por convertirse en algo más que un símbolo religioso. Es, hasta la fecha, uno de los referentes de identidad más compartidos por los mexicanos, independientemente de su nivel de fe o práctica religiosa. Además, ha sido invocada históricamente en momentos decisivos, como el inicio de la lucha de Independencia encabezada por Miguel Hidalgo, cuyo estandarte guadalupano se convirtió en emblema del movimiento insurgente.

Contrastes con el México actual

El México del siglo XXI es, en muchos sentidos, heredero directo y a la vez muy distinto de las civilizaciones que le dieron origen.

Donde antes existían ciudades-estado independientes con lenguas, dioses y sistemas de gobierno propios —como ocurría también entre las polis griegas—, hoy existe un Estado nacional unificado que reconoce oficialmente más de sesenta lenguas indígenas, vestigio directo de aquella diversidad.

Donde antes la cosmovisión giraba en torno al maíz como elemento sagrado, hoy la gastronomía mexicana, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, mantiene ese mismo ingrediente como columna vertebral de la identidad culinaria nacional.

Sin embargo, también existen tensiones profundas. Buena parte de la población indígena actual enfrenta condiciones de marginación y desigualdad que contrastan con el reconocimiento simbólico que el Estado hace del pasado prehispánico en monumentos, billetes, museos y discursos oficiales.

Ese contraste entre la exaltación del pasado indígena y la situación presente de los pueblos originarios no es exclusivo de México. También se observa en otros países con civilizaciones antiguas, como Egipto, Perú o India, donde el orgullo por un legado milenario no siempre se traduce en políticas efectivas hacia las comunidades que son sus herederas directas.

Ahí está una de las grandes contradicciones nacionales: México celebra su pasado indígena, pero no siempre honra con justicia a los pueblos indígenas vivos.

Cómo aprovechar esta herencia para fortalecer la identidad nacional

La riqueza civilizatoria de México —la suma de sus culturas prehispánicas, el sincretismo religioso encarnado en el guadalupanismo y el mestizaje que siguió a la Conquista— constituye un capital simbólico que el país puede aprovechar de manera más consciente para consolidar una identidad nacional incluyente.

En primer lugar, la enseñanza de la historia prehispánica en las escuelas puede ir más allá de la memorización de fechas y nombres. Tendría que transmitir el orgullo por logros científicos y culturales —como el concepto de cero maya o la ingeniería de las chinampas— que compiten en sofisticación con los de Egipto, Mesopotamia o China.

En segundo lugar, el culto guadalupano, al ser un símbolo compartido por millones de mexicanos más allá de credos y clases sociales, puede seguir funcionando como elemento de cohesión nacional, tal como lo ha hecho desde el siglo XVI, siempre que se le entienda como puente entre tradiciones y no como imposición de una sobre otra.

En tercer lugar, el reconocimiento efectivo —no solo discursivo— de las lenguas, las artes y las formas de organización comunitaria de los pueblos indígenas actuales permitiría que la identidad nacional no se construya únicamente evocando un pasado glorioso, sino honrando también a quienes son su continuidad viva en el presente.

Así como Grecia moderna reivindica su legado clásico impulsando el estudio, la conservación arqueológica y el turismo cultural, o como China ha integrado su milenaria civilización a su proyecto de identidad nacional contemporáneo, México tiene la oportunidad de convertir su extraordinaria pluralidad civilizatoria —prehispánica, colonial y mestiza— en el eje articulador de una identidad nacional que mire con orgullo su pasado sin dejar de atender las deudas históricas con sus pueblos originarios.

En conclusión

El estudio de las civilizaciones que habitaron el territorio mexicano revela que México no es heredero de una sola cultura, sino de una sucesión de civilizaciones —olmeca, maya, teotihuacana, tolteca y mexica, entre otras— que, de manera independiente al resto del mundo, alcanzaron logros comparables a los de Egipto, Mesopotamia, China o Grecia en urbanización, astronomía, matemáticas, escritura y arquitectura monumental.

Comparar estas civilizaciones con sus contrapartes del Viejo Mundo no busca establecer una jerarquía entre ellas, sino subrayar un hecho fascinante: en distintos puntos del planeta, y sin conexión entre sí, el ser humano encontró soluciones sorprendentemente similares a los retos de organizar sociedades complejas.

Reconocer esta riqueza prehispánica, lejos de ser un ejercicio de nostalgia, resulta fundamental para comprender la identidad plural y profunda de la civilización mexicana actual.

A esta herencia se suma el papel articulador del guadalupanismo, que desde el siglo XVI ha servido como puente entre la espiritualidad indígena y la fe traída de Europa, y que continúa siendo uno de los símbolos más compartidos por los mexicanos.

Aprovechar de manera consciente ambos legados —el civilizatorio prehispánico y el sincrético guadalupano—, junto con un compromiso real hacia los pueblos indígenas contemporáneos, puede permitir a México construir una identidad nacional que no solo se enorgullezca de su pasado, sino que también honre y atienda a quienes son su continuidad viva en el presente.

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Barbacoa «El Ranchito» en Huichapan: sabor, leña y tradición | LYPmultimedios

El equipo de Don Felipe y las mujeres que dominan el fuego en la Barbacoa «El Ranchito» de Huichapan

¿La barbacoa es un platillo tradicional que se ha apropiado de México, o México se ha apropiado de ella? Yo creo que sí. Un claro ejemplo de esta profunda identidad es Huichapan, el hogar de muchas familias que han encontrado en este platillo una forma de vida y que, además, brindan a miles de turistas y locales uno de los platillos más deliciosos que puedan degustar.

Este es el caso de Barbacoa «El Ranchito». Ubicada en la Carretera CDMX-Hidalgo por Querétaro,  muy cerca de las vías, este espacio es liderado por Don Felipe. Él hace un gran equipo con un grupo de mujeres fuertes que no tienen ninguna consideración en jugar con la intensidad del fuego y con el peso de la leña o de las pencas.

Don Felipe mantiene una técnica de horneado que lleva horas. Gracias a este proceso, la carne de corderos criados en campo libre y natural logra un cocido que captura el auténtico sabor de la leña. Su jugo se transforma en un delicioso consomé que, acompañado por verduras frescas, te hará aprovechar todas las vitaminas de la carne y los vegetales. Esta dedicación al producto es un reflejo del respeto por la gastronomía tradicional y regional.

La carne se puede degustar en tacos, por gramaje o en quesadillas. «El Ranchito», que está disponible desde el día viernes a domingo a las 7:00 am ofrece la opción de comer en el restaurante o pedir para llevar y disfrutar con la familia en la mesa. Es una parada ideal si vas de paseo al Pueblo Mágico de Huichapan, si estás de paso por la zona hidalguense, o si prefieres llevar tu almuerzo a un campo, a un balneario o a los bellos ríos que se encuentran en la zona.

Spotlight Mágico: La historia detrás del sabor

Antes de planear tu viaje o visita, recuerda ver este capítulo de Spotlight Mágico, donde el cronista Nicandro Pacheco nos invita a descubrir, de la mano de la historia, las leyendas y los datos que harán de tu visita una experiencia distinta.

¿Quieres saber qué historia nos cuenta este capítulo? Descúbrelo en la pieza que hemos preparado para ti.

Balanza comercial tras informe del INEGI

Balanza comercial de junio: el récord exportador y su letra chica

Por Redacción LYP / Negocios

México acaba de tener el mejor mes exportador de su historia. El INEGI reportó ayer que en junio las ventas al exterior alcanzaron 72,551 millones de dólares, el mayor valor mensual jamás registrado, y que el superávit comercial prácticamente se duplicó respecto a mayo. En el acumulado del semestre, el saldo positivo se multiplicó casi por siete. Son cifras que, en cualquier otro contexto, se leerían como una victoria sin matices.

El contexto, sin embargo, es este: cuatro días después del cierre de ese mes, Estados Unidos cambió las reglas bajo las que México tendrá que sostener esos números. Y la composición del récord —no su tamaño— dice bastante sobre qué tan expuesto está.

Las cifras del mes

El superávit comercial de junio se ubicó en 4,090 millones de dólares, frente a los 2,259 millones de mayo. Las exportaciones totales crecieron 34.4% anual hasta 72,551 millones de dólares; las importaciones avanzaron 28.0% hasta 68,461 millones. La balanza no petrolera aportó un superávit de 7,486 millones, mientras que la petrolera registró un déficit de 3,396 millones, ampliándose desde los 2,642 millones de mayo. Con cifras desestacionalizadas —la lectura que elimina efectos de calendario— el superávit fue de 3,843 millones, contra 1,034 millones del mes previo.

El semestre completo confirma la magnitud: entre enero y junio, las exportaciones sumaron 389,723 millones de dólares, un récord, con un alza de 24.6% anual. Las importaciones llegaron a 379,866 millones, 22% más. El superávit acumulado de 9,857 millones de dólares se compara con apenas 1,433 millones en el mismo periodo de 2025.

La divergencia que importa: automotriz contra todo lo demás

Aquí empieza la letra chica. Las exportaciones manufactureras de junio sumaron 67,219 millones de dólares, con un crecimiento anual de 35.3%. Pero ese promedio esconde dos realidades opuestas: las ventas automotrices crecieron 7.6% anual, mientras que las manufacturas no automotrices avanzaron 48.8%. Los mayores incrementos se registraron en minerometalurgia (40.9%), equipos y aparatos eléctricos y electrónicos (19.7%) y alimentos, bebidas y tabaco (14.5%).

La lectura es difícil de evitar: el sector que ya carga con aranceles sectoriales —el automotriz, sujeto a los gravámenes de la Sección 232 sobre acero y aluminio y bajo escrutinio permanente en las negociaciones de reglas de origen— creció a una sexta parte del ritmo del resto de la manufactura. No es una anomalía estadística de un mes: es la evidencia de lo que le ocurre a una cadena exportadora cuando el arancel deja de ser hipótesis y se vuelve costo.

Las exportaciones agropecuarias y pesqueras, por su parte, retrocedieron 2.8% anual, con caídas en melón, sandía y papaya, café, aguacate y cítricos, aunque pimiento y legumbres frescas mostraron incrementos relevantes.

La dependencia, en un solo número

Estados Unidos concentró 84.16% de las exportaciones no petroleras mexicanas en junio. Esa cifra, que en tiempos de estabilidad se leía como eficiencia logística y ventaja geográfica, hoy se lee distinto: significa que más de ocho de cada diez dólares que México vende al exterior dependen de las decisiones de una sola oficina en Washington. La USTR cambió el fundamento legal de los aranceles el 23 de julio; el 84.16% no se movió.

El dato que conecta el récord con el nuevo riesgo

Y aquí está el punto que ninguna cobertura del dato ha desarrollado. Durante el primer semestre, los bienes de uso intermedio concentraron casi ocho de cada diez dólares importados por México. Es decir: el récord exportador no se construyó sobre producción enteramente nacional, sino sobre una operación de transformación que compra componentes, partes e insumos afuera, los procesa y los reexporta.

Ese modelo funcionó impecablemente durante décadas. El problema es que desde el viernes 24 de julio, bajo el nuevo esquema de la Sección 301 por trabajo forzoso, esos insumos intermedios son precisamente los que las empresas mexicanas deben poder documentar. No basta con acreditar que el producto final califica como T-MEC: hay que poder demostrar que los componentes que lo integran no provienen de cadenas vinculadas a trabajo forzoso. El récord de junio, en otras palabras, se construyó sobre exactamente el tipo de flujo que ahora está bajo exigencia probatoria.

El paréntesis petrolero

El déficit petrolero se amplió a 3,396 millones de dólares. Las exportaciones de crudo y derivados sumaron 2,091 millones —1,600 millones de petróleo crudo y 491 millones de otros productos—, con un alza anual de 43.4%. El volumen exportado subió a 648 mil barriles diarios, contra 616 mil en mayo y 520 mil en junio de 2025. El precio promedio de la mezcla mexicana de exportación se ubicó en 82.30 dólares por barril: 19.02 dólares menos que en mayo, pero 19.27 dólares más que un año antes. Es decir, México vendió más volumen a mejor precio anual y aun así el saldo petrolero se deterioró, señal de que el peso de las importaciones de refinados sigue siendo el factor determinante de esa balanza.

Por qué importa para las empresas

El récord de junio no es una ilusión estadística: las exportaciones efectivamente crecieron y el superávit efectivamente se amplió. Pero para cualquier dirección de operaciones o comercio exterior, la lectura útil está en la composición, no en el total.

Primero, la divergencia automotriz-no automotriz (7.6% contra 48.8%) es la mejor estimación disponible de lo que le hace un régimen arancelario a una cadena exportadora una vez que se aplica. Cualquier empresa que quiera anticipar el efecto del nuevo esquema sobre su sector tiene ahí un caso de referencia con datos reales, no con proyecciones.

Segundo, la concentración de 84.16% en Estados Unidos y el hecho de que ocho de cada diez dólares importados sean bienes intermedios definen el perfil de riesgo del modelo exportador mexicano: alta dependencia de un solo mercado y alta dependencia de insumos externos que ahora requieren trazabilidad documental. Los sectores que más crecieron en junio —electrónicos, minerometalurgia— son también los que más dependen de proveeduría asiática, es decir, los de mayor exposición al nuevo requisito probatorio.

Tercero, y en sentido inverso: este dato es la mejor foto de línea base que van a tener las empresas. Junio es el último mes completo bajo el régimen anterior. Cualquier medición seria del impacto del nuevo esquema arancelario debería tomar estas cifras como punto de partida, sector por sector.

La pregunta para el consejo directivo

Si el sector automotriz creció 7.6% mientras el resto de la manufactura creció 48.8% bajo el peso de sus aranceles sectoriales, ¿qué tasa de crecimiento está proyectando su empresa para el segundo semestre, y ese supuesto ya incorpora el costo de documentar el origen de su proveeduría?

México cerró junio exportando como nunca en su historia. Cuatro días después, cambiaron las reglas bajo las que tendrá que repetirlo. El récord es real y merece reconocerse; la pregunta es si la estructura que lo produjo —ocho de cada diez dólares importados en insumos, ocho de cada diez dólares exportados a un solo país— sigue siendo una ventaja o empezó a ser una exposición. Los próximos datos, ya bajo el nuevo régimen, van a responderlo sin necesidad de interpretación.

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Luis Humberto Fernández llama a la unidad de Morena en San Juan del Río

Luis Humberto Fernández llama a la unidad de Morena y cuestiona 25 años de gobiernos del PAN en Querétaro

Durante una asamblea informativa en San Juan del Río, el diputado federal con licencia convocó a fortalecer la organización territorial de Morena, respaldó los programas sociales del Gobierno federal y atribuyó a las administraciones panistas el rezago económico y de seguridad en el estado.

San Juan del Río, Qro. El diputado federal con licencia Luis Humberto Fernández Fuentes convocó a la militancia de Morena a fortalecer la unidad interna y la organización territorial del partido durante una asamblea informativa realizada en el Parque Fátima, donde también lanzó críticas a los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) por el desarrollo económico y las condiciones de seguridad en Querétaro.

Ante simpatizantes del movimiento, el legislador sostuvo que el país atraviesa un momento que, a su juicio, exige defender la soberanía nacional y respaldar las políticas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Durante su intervención destacó programas federales como la pensión para personas adultas mayores, las becas educativas y La Escuela es Nuestra, los cuales, afirmó, representan un cambio respecto a administraciones anteriores.

Cuestiona desarrollo económico y seguridad en Querétaro

Fernández Fuentes centró parte de su mensaje en señalar que, según su valoración, durante los gobiernos panistas la inversión pública se ha concentrado principalmente en la zona metropolitana de Querétaro, mientras otros municipios han enfrentado rezagos.

Como ejemplo mencionó a San Juan del Río, municipio que, dijo, acumula cerca de 25 años sin una estrategia efectiva de desarrollo económico.

Asimismo, afirmó que la ciudad enfrenta actualmente problemas relacionados con la seguridad, el deterioro de la infraestructura urbana, los servicios públicos y la gestión del agua.

Estas declaraciones corresponden a los posicionamientos expresados por el legislador durante la asamblea y no incluyen una postura del Gobierno del Estado.

Llama a fortalecer la unidad de Morena

En el plano interno, Luis Humberto Fernández hizo un llamado a privilegiar la unidad entre quienes integran Morena y evitar confrontaciones internas.

«Al interior del movimiento no hay enemigos, hay compañeros», expresó.

El diputado señaló que las diferencias internas no deben favorecer a las fuerzas políticas opositoras y planteó tres ejes para fortalecer la organización del partido: consolidar la unidad, ampliar la integración de comités seccionales junto con la credencialización de militantes y reforzar el compromiso ciudadano.

Regidor Óscar Sandoval destaca participación ciudadana

Durante la asamblea también participó el regidor Óscar Mauricio Sandoval García, conocido como «El Gallo», quien afirmó que la transformación del municipio requiere la participación organizada de la ciudadanía.

El edil señaló que continuará impulsando la representación de las demandas ciudadanas dentro del Ayuntamiento y sostuvo que fortalecer los servicios públicos y combatir la corrupción forman parte de los retos que enfrenta San Juan del Río.

Asimismo, invitó a las y los asistentes a mantener el trabajo territorial mediante la organización de comités vecinales y la difusión de la información dentro de sus colonias.

Morena continúa con actividades de organización en Querétaro

La asamblea forma parte de las actividades de organización política que Morena desarrolla en distintos municipios del estado rumbo a la consolidación de sus estructuras territoriales.

Durante el encuentro, los participantes reiteraron llamados a fortalecer la participación ciudadana y respaldar las acciones del movimiento de la Cuarta Transformación en Querétaro.

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Pizarra con IA transforma las clases en China

China muestra una pizarra con IA que convierte la clase en contenido interactivo

La tecnología de iFLYTEK permite mejorar la escritura digital, desplegar modelos tridimensionales, enlazar anotaciones con recursos educativos y generar grabaciones para repasar las lecciones. Su exhibición en Shanghái muestra hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial dentro del aula, pero también abre preguntas sobre acceso, privacidad y el papel del profesorado.

Una ecuación escrita a mano puede convertirse en una representación visual. Una figura geométrica puede desplegarse en tres dimensiones. El profesorado puede controlar una pantalla mediante comandos de voz y, al terminar la sesión, el sistema puede producir una grabación resumida de la clase.

Esas son algunas de las funciones de la Spark Smart Blackboard, una pizarra inteligente desarrollada por la empresa china iFLYTEK y exhibida durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial 2026, realizada del 17 al 20 de julio en Shanghái.

La presencia del equipo en el encuentro fue documentada el 19 de julio por la agencia estatal Xinhua, que mostró a personal de iFLYTEK explicando las funciones de su pizarra con inteligencia artificial dentro de la exposición de productos y sistemas inteligentes de la conferencia.

Sin embargo, no se trata de un desarrollo presentado por primera vez en 2026. El sistema existe desde años anteriores y ya había recibido reconocimientos en encuentros internacionales de tecnología educativa. Lo novedoso es su exhibición reciente como una de las aplicaciones con las que China busca llevar la inteligencia artificial generativa y los asistentes digitales a actividades cotidianas, entre ellas la enseñanza.

¿Qué puede hacer la pizarra de iFLYTEK?

La Spark Smart Blackboard combina una pantalla interactiva de gran formato, herramientas educativas, reconocimiento de voz y el modelo de inteligencia artificial Spark de iFLYTEK.

De acuerdo con información publicada por la propia compañía, el sistema permite escribir directamente sobre la pantalla y vincular las anotaciones manuscritas con una biblioteca de recursos pedagógicos. Así, temas abstractos como ecuaciones químicas, gráficas de funciones o geometría sólida pueden convertirse en representaciones visuales durante la explicación.

La empresa también ha mostrado funciones de optimización de caligrafía con un toque, modelado geométrico tridimensional y un lápiz inteligente que integra escritura, comandos de voz y borrado.

El objetivo no es obligar al profesorado a abandonar la dinámica tradicional de escribir frente al grupo, sino incorporar herramientas digitales alrededor de esa práctica. La persona docente puede continuar desarrollando un tema sobre la superficie y pedir al sistema que despliegue materiales, controle la pantalla o transforme determinados elementos en recursos interactivos.

El modelo comercial mostrado por iFLYTEK cuenta con una pantalla de 86 pulgadas y resolución 4K, además de un sistema operativo Android, según las especificaciones publicadas por la compañía.

Una clase que puede revisarse después

Una de sus funciones más relevantes aparece cuando termina la sesión.

Según iFLYTEK, la pizarra puede generar automáticamente pequeñas grabaciones o “microlecciones” a partir de lo ocurrido durante la clase, organizar el discurso y producir materiales que permitan al alumnado y al profesorado revisar posteriormente los contenidos.

La herramienta busca resolver una limitación frecuente de la enseñanza presencial: cuando una explicación termina y la pizarra se borra, parte del proceso se pierde. Con el sistema digital, las anotaciones, los recursos visuales y la exposición podrían conservarse para su consulta.

Esto podría resultar útil para estudiantes que necesiten repasar un concepto, que no hayan asistido a la sesión o que requieran avanzar a un ritmo distinto. También permitiría al profesorado revisar la estructura de sus explicaciones y reutilizar ciertos materiales.

La empresa asegura además que el sistema ha reducido tiempos de preparación y operación en algunas aulas donde se ha implementado. Esas cifras, sin embargo, proceden de datos difundidos por la propia iFLYTEK y deben interpretarse como resultados empresariales, no como una evaluación académica independiente.

No es solamente una pantalla más grande

Las pizarras digitales existen desde hace años. La diferencia en esta generación de dispositivos está en la incorporación de modelos de inteligencia artificial capaces de relacionar lo que se escribe, lo que se dice y los recursos almacenados en el sistema.

La compañía presenta la Spark Smart Blackboard como un asistente para todo el proceso educativo: preparación previa, desarrollo de la clase y revisión posterior. También ha integrado personajes virtuales capaces de conversar con estudiantes en distintos idiomas y responder preguntas en tiempo real.

En mayo de 2026, iFLYTEK volvió a mostrar la pizarra y otras soluciones basadas en su modelo educativo durante la Conferencia Mundial de Educación Digital celebrada en Hangzhou, dedicada precisamente al uso, transformación y gobernanza de la inteligencia artificial en los sistemas educativos.

La tecnología, por tanto, ya no se encuentra únicamente en una fase conceptual. iFLYTEK afirma que sus soluciones educativas son utilizadas en decenas de miles de escuelas de China y alcanzan a millones de docentes y estudiantes, aunque esos datos también proceden de la propia empresa.

La IA puede asistir, pero no sustituir la enseñanza

El potencial de una pizarra de estas características no depende únicamente de sus especificaciones técnicas.

Una visualización tridimensional puede facilitar la explicación de una figura geométrica, pero no garantiza por sí misma que el alumnado comprenda el concepto. Una grabación automática puede ampliar las oportunidades de repaso, pero también requiere conexión, dispositivos y condiciones de acceso para que pueda ser utilizada fuera del aula.

La inteligencia artificial puede ayudar a organizar información, producir materiales y reducir algunas tareas repetitivas. No reemplaza la capacidad de una persona docente para interpretar las necesidades de un grupo, reconocer dificultades emocionales, adaptar una explicación o construir una relación pedagógica.

El reto será evitar que la incorporación de tecnología se convierta en una sustitución mecánica del profesorado o en una estrategia centrada únicamente en adquirir equipos.

Privacidad, desigualdad y dependencia tecnológica

La grabación automática de clases también abre preguntas sobre el manejo de datos.

Un sistema que registra voces, explicaciones e interacciones dentro de un salón necesita reglas claras sobre qué información conserva, quién puede consultarla, durante cuánto tiempo se almacena y con qué otros sistemas puede compartirse.

También existe el riesgo de ampliar la brecha entre escuelas con acceso a pantallas, conectividad, soporte técnico y capacitación, y centros educativos que todavía enfrentan carencias básicas.

La transformación educativa no ocurre únicamente al instalar una pizarra inteligente. Requiere formar al profesorado, evaluar los resultados pedagógicos, proteger los datos de niñas, niños y adolescentes y garantizar que la innovación no profundice desigualdades.

Del pizarrón borrado a la memoria digital

La demostración de iFLYTEK en Shanghái permite observar una tendencia más amplia: la inteligencia artificial comienza a instalarse en los objetos cotidianos con los que se desarrolla una clase.

La pizarra ya no funcionaría solamente como una superficie para escribir. Podría convertirse en una puerta de acceso a modelos, archivos, asistentes de voz y registros digitales de todo lo que ocurrió durante una lección.

Su capacidad para transformar la educación dependerá menos del espectáculo tecnológico y más de la forma en que se utilice.

Una herramienta puede ayudar a visualizar mejor una idea, preservar una explicación y ofrecer nuevas formas de repaso. Pero el aprendizaje seguirá necesitando criterio, acompañamiento, diálogo y una persona capaz de entender que detrás de cada pantalla hay estudiantes con contextos y necesidades diferentes.

La pregunta no es únicamente qué puede hacer la inteligencia artificial frente a un grupo.

También es qué tipo de educación queremos construir con ella.

perritos

Día Mundial del Perro: el abandono que México aún no resuelve

ESPECIAL LYPMULTIMEDIOS | DÍA MUNDIAL DEL PERRO

Millones de perros viven sin hogar en México. El abandono no es una casualidad, es una responsabilidad colectiva

Mientras miles de familias celebran a sus perros este 21 de julio, millones más sobreviven entre el hambre, el miedo y la indiferencia. Esta es la historia de una crisis silenciosa que no comenzó en las calles, sino detrás de la puerta de un hogar.

Cada mañana, antes de que las ciudades despierten por completo, ellos ya están ahí.

Recorren avenidas, mercados, parques, lotes baldíos y colonias enteras buscando agua, alimento o simplemente un lugar donde descansar sin ser ahuyentados. Algunos caminan solos; otros forman pequeñas manadas para aumentar sus posibilidades de sobrevivir. La mayoría aprendió a desconfiar del ser humano, aunque muchos aún mueven la cola cuando alguien les ofrece una caricia.

Este 21 de julio, cuando el mundo conmemora el Día Mundial del Perro, vale la pena hacer una pausa y preguntarnos si realmente estamos celebrando a quien ha sido llamado el mejor amigo del ser humano o si, por el contrario, estamos ignorando una de las mayores crisis de bienestar animal de nuestro tiempo. La efeméride surgió en 2004 para reconocer el papel que los perros desempeñan en la vida de las personas y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre el abandono y promover la adopción y la tenencia responsable.

Una cifra que duele más cuando se entiende

Hablar de perros en situación de calle implica enfrentarse a un problema para el que no existe un censo nacional único. Las estimaciones varían según la metodología utilizada, pero todas coinciden en algo: México enfrenta una de las poblaciones más altas de perros sin hogar en América Latina.

La Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies (AMMVEPE) estima que en el país existen alrededor de 28 millones de perros, de los cuales aproximadamente siete de cada diez viven en situación de calle o sin un cuidador responsable. Esa proporción colocaría a México entre los países con mayor abandono de animales de compañía en la región.

Otras investigaciones académicas utilizan metodologías diferentes y ofrecen estimaciones menores de población canina total, pero coinciden en que el abandono, la reproducción sin control y la falta de políticas públicas sostenidas explican la sobrepoblación de perros que deambulan libremente por ciudades y comunidades.

Más allá de cuál sea la cifra definitiva, el mensaje es el mismo: millones de perros viven fuera de un hogar.

Y ninguno llegó ahí por decisión propia.

Ningún perro nace siendo callejero

Existe una idea profundamente equivocada: pensar que los perros de la calle «siempre han vivido así».

La realidad es mucho más incómoda.

Especialistas y organizaciones de protección animal coinciden en que una gran parte de los perros que hoy sobreviven en las calles provienen del abandono humano o son descendientes de animales que alguna vez tuvieron un hogar.

El problema comienza mucho antes de que un perro aparezca vagando por una colonia.

Empieza cuando alguien compra un cachorro por impulso sin comprender el compromiso de 10, 12 o hasta 15 años que implica cuidarlo. Cuando una camada no deseada termina siendo «regalada» sin seguimiento. Cuando la esterilización se considera un gasto innecesario. Cuando un cambio de domicilio, una enfermedad o unas vacaciones pesan más que la responsabilidad adquirida con un ser vivo.

Cada abandono no solo cambia la vida de un perro.

También alimenta un problema que se multiplica generación tras generación.

Una crisis que también afecta al medio ambiente y a la salud pública

Reducir el abandono únicamente a un asunto de compasión sería simplificar una realidad mucho más compleja.

Las poblaciones de perros sin supervisión pueden afectar la fauna silvestre mediante la depredación de aves, reptiles y pequeños mamíferos, competir con especies nativas por alimento y transmitir enfermedades entre animales y, en algunos casos, a las personas. También enfrentan riesgos constantes de atropellamientos, desnutrición, violencia y enfermedades prevenibles.

Desde una perspectiva ambiental, el abandono rompe el equilibrio entre las comunidades humanas y los ecosistemas. Desde una perspectiva ética, revela la forma en que una sociedad responde —o deja de responder— frente al sufrimiento de los seres que dependen de ella.

Porque un perro abandonado no es únicamente un animal sin dueño.

Es el reflejo de una cadena de decisiones humanas que falló en algún momento.

Una fecha para mirar de frente una realidad incómoda

El Día Mundial del Perro no nació para celebrar fotografías tiernas en redes sociales.

Nació para recordar que detrás de cada perro con hogar existen millones que nunca volvieron a dormir bajo un techo.

Y que el verdadero homenaje no consiste únicamente en consentir a quienes ya forman parte de una familia, sino en preguntarnos qué estamos haciendo para que cada vez menos perros tengan que aprender a sobrevivir en la calle.

Mañana, cuando el tráfico vuelva a llenar las avenidas y la rutina recupere su ritmo, esos perros seguirán ahí.

Esperando agua.

Esperando comida.

Esperando una oportunidad.

O, simplemente, esperando que alguien vuelva a mirarlos.

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La normalización de la guerra como negocio y como resignación

Por Román André Martínez Bravo

Una anestesia colectiva

No hay ninguna ley de la naturaleza que diga que el mundo tenía que volverse, otra vez, un lugar de aranceles punitivos, presupuestos militares récord y minerales usados como rehenes geopolíticos. Fue una serie de decisiones políticas, tomadas por gobiernos concretos y defendidas por intereses concretos, la que nos trajo hasta aquí.

Y, sin embargo, la conversación pública trata este giro como si fuera clima: algo que simplemente sucede, se comenta y se soporta.

Ese es el verdadero problema. No solo la existencia de la guerra comercial, armamentista y económica, sino la velocidad con la que dejamos de indignarnos ante ella. Detrás de cada cifra récord hay ganadores muy identificables y perdedores mucho más numerosos. La normalización cumple exactamente la función de ocultar esa distancia.

Aranceles: proteccionismo vendido como emergencia permanente

Vale la pena recordar cómo empezó todo esto: no como una política comercial deliberada y debatida, sino como una sucesión de “emergencias nacionales” —fentanilo, migración, seguridad— usadas para justificar medidas que, en realidad, respondían a una agenda proteccionista de fondo.

Ese truco retórico funcionó. En cuestión de meses, aranceles que habrían sido impensables se volvieron rutina: China respondió a un arancel estadounidense del 104% con uno propio del 84%, y ambos países siguieron escalando hasta cifras que superaron el 200%, sin que ese nivel de ruptura comercial provocara una movilización política proporcional a su gravedad.

Lo más grave no es solo el monto de los gravámenes, sino quién termina pagándolos. Los aranceles no los pagan los gobiernos que los decretan como gesto de fuerza: los pagan, casi siempre, los consumidores, en forma de precios más altos, y las industrias exportadoras del lado más débil de la disputa.

Cuando Brasil fue golpeado con un arancel del 25% sobre buena parte de sus exportaciones a Estados Unidos, la medida afectó cerca de 11,200 millones de dólares en exportaciones brasileñas, equivalentes a casi 30% de todo lo que el país le vendía a su socio comercial. Todo ocurrió en un conflicto que además coincidió, no por casualidad, con el proceso judicial contra un expresidente aliado del gobierno estadounidense.

La política comercial se convirtió, sin ningún disimulo, en instrumento de presión política bilateral. Y aun así se sigue discutiendo en los medios de comunicación con agenda propia como si fuera únicamente un asunto de “estrategia económica”.

Mientras tanto, gobiernos que dicen defender a sus trabajadores replican la misma lógica: México aprobó incrementos arancelarios de hasta 50%, presentados como protección al empleo nacional, sin que se discuta con la misma intensidad el costo que esa represalia tendrá en la inflación y en las cadenas productivas que dependen de insumos importados.

El patrón se repite en ambos extremos del espectro político: el proteccionismo se anuncia como defensa de la soberanía, pero rara vez se explica quién absorbe la factura.

El rearme: el negocio más rentable de la desconfianza

Si hay un sector que no tiene motivos para lamentar este clima, es la industria armamentista.

El gasto militar mundial alcanzó en 2025 la cifra récord de 2.887 billones de dólares, un 2.9% más que el año anterior, y ya suma once años consecutivos de crecimiento ininterrumpido, con un aumento acumulado de 41% desde 2015. Se trata, según coinciden los propios analistas del sector, del gasto militar más alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Detrás de estas cifras hay un desplazamiento de prioridades que rara vez se nombra con claridad: cada punto porcentual del PIB destinado a defensa es, por definición, un punto que no se destina a salud, educación o infraestructura.

España disparó su gasto militar un 50% en un solo año, una de las subidas más pronunciadas entre las potencias emergentes en la materia, mientras el debate público se concentró casi exclusivamente en si ese porcentaje era suficiente para cumplir compromisos con la OTAN, no en si era una prioridad social defendible.

Europa entera vivió el mayor incremento militar anual desde el fin de la Guerra Fría, presentado casi siempre como una respuesta defensiva inevitable y casi nunca como lo que también es: una transferencia masiva de recursos públicos hacia una industria que se beneficia directamente de la inestabilidad que dice contener.

La contradicción es evidente cuando se lee entre líneas en los propios informes especializados: incluso quienes documentan este rearme reconocen que nada obliga a que la tendencia continúe, salvo la decisión política de sostenerla. El llamado “dividendo de paz”, que siguió al fin de la Guerra Fría, no se perdió por accidente, sino porque se dejó de invertir en la diplomacia y el desarme que antes lo sostenían.

Guerra económica: el arma que no necesita declararse

La tercera parte de este tablero es quizá la más cínica, porque ni siquiera requiere el ritual formal de una declaración.

China ha demostrado que puede paralizar industrias enteras del otro lado del mundo restringiendo la exportación de minerales críticos. En 2025, esa presión interrumpió durante semanas la producción de misiles y radares de contratistas de defensa estadounidenses como Raytheon y Lockheed Martin.

Es decir: el mismo sistema que alimenta el rearme depende de insumos que pueden convertirse en arma de represalia en cualquier momento. Es un círculo que garantiza más gasto militar futuro “para reducir la dependencia”, en una espiral que se retroalimenta indefinidamente y que beneficia, otra vez, a quienes venden armamento y tecnología de sustitución.

No es el fin de la globalización: es su versión más desigual

Llamar a todo esto “el fin de la globalización” puede incluso ser una forma cómoda de describir el fenómeno, porque sugiere un proceso neutro, casi natural, sin responsables.

Sería más honesto decir que estamos viendo el fin de una globalización específica: la que, al menos, prometía beneficios compartidos a través del comercio. En su lugar, avanza una economía internacional organizada abiertamente alrededor de la fuerza: aranceles como arma de presión política, minerales como rehenes, ejércitos como garantía última de cualquier negociación.

Esto no es el repliegue del mundo hacia adentro. Es la reorganización del mundo alrededor de quien tiene más capacidad de imponer costos a los demás.

Lo que la normalización nos está costando

El daño más profundo de acostumbrarnos a esto no es económico: es democrático.

Cada vez que una escalada deja de generar indignación, se debilita el único mecanismo real de contención que ha funcionado en la historia reciente: la presión ciudadana y diplomática sobre los gobiernos antes de que las decisiones se vuelvan irreversibles.

Cuando un arancel del 25%, un bloqueo de minerales estratégicos o un aumento de dos dígitos en gasto militar se procesan como una nota más entre las noticias del día, se está renunciando por adelantado a exigir que alguien rinda cuentas por decisiones que sí tienen alternativa.

No hace falta resignarse a que esto sea irreversible. Los propios organismos que documentan el rearme insisten en que se trata de decisiones políticas, no de un destino inevitable.

La pregunta que debería ocupar el debate público no es cuánto va a seguir creciendo esta escalada, sino por qué hemos dejado de exigir que se detenga.

Ormus ya le esta pasando la factura a México

Ormuz está a 12,000 kilómetros de México. La factura ya llegó: 20,000 millones de pesos

Por Redacción LYP / Negocios

El litro de gasolina Magna sigue costando 23.99 pesos en México. Si esa cifra le suena igual que hace meses, es exactamente el punto: detrás de esa estabilidad hay una factura que sí se está moviendo, y no es pequeña. Mientras el Estrecho de Ormuz vuelve a estar bloqueado y los petroleros reciben ataques directos, el gobierno mexicano ya lleva gastados 20,000 millones de pesos para que ese conflicto, a 12,000 kilómetros de distancia, no se sienta todavía en la bomba de gasolina.

Lo que pasó esta semana en Ormuz

El 13 y 14 de julio, Estados Unidos reinstauró el bloqueo naval contra buques iraníes que transitan por el Estrecho de Ormuz —el corredor por el que pasa cerca de 20% del petróleo y gas natural licuado que se comercializa en el mundo— y exigió además un cobro del 20% sobre la carga que cruce esa ruta, cerca de 30 millones de dólares por superpetrolero. El tránsito diario de buques comerciales por la zona se desplomó de 25 a solo 12 embarcaciones en una semana. El 14 de julio, los petroleros Al Bahyah y Mombasa B fueron atacados cerca de la costa de Omán: dos tripulantes murieron en el primero y el segundo quedó dañado y fue abandonado. Según la Organización Marítima Internacional, van 56 incidentes contra embarcaciones y 17 muertes de tripulantes desde que se reactivó la crisis. Irán ya advirtió que también podría bloquear el Mar Rojo, una segunda ruta clave para las exportaciones de petróleo de la región.

La respuesta de los mercados fue inmediata: el 13 de julio el petróleo se disparó más de 9% en una sola sesión. La Mezcla Mexicana saltó 9.33% hasta 73.0 dólares por barril; el WTI subió 9.42% a 78.14 dólares, y el Brent, 9.25%, hasta 83.04 dólares. Este conflicto no es nuevo —se remonta al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán—, pero la escalada de esta semana es la más severa desde entonces.

Por qué a México no le ha llegado, todavía, a la bomba

La razón por la que el precio en el surtidor no se ha movido no es que el mercado internacional se haya calmado: es que el gobierno mexicano está pagando la diferencia. La presidenta Claudia Sheinbaum renovó, junto con empresarios gasolineros, el acuerdo para mantener la gasolina Magna en 23.99 pesos por litro durante seis meses más, y el diésel con un tope cercano a los 27 pesos. El mecanismo detrás de ese acuerdo combina estímulos fiscales al IEPS —el impuesto especial sobre producción y servicios— con el compromiso de las gasolineras de no trasladar el alza internacional al consumidor. Sheinbaum confirmó que el gobierno ya ha destinado 20,000 millones de pesos a este esquema, explicando que ese gasto se compensa parcialmente con los mayores ingresos petroleros que recibe el Estado cuando sube el precio internacional del crudo.

La factura que sí está subiendo: las finanzas públicas

Aquí es donde conviene mirar más allá del surtidor. Fitch Ratings advirtió que la Secretaría de Hacienda estima una menor recaudación por IEPS a combustibles de 15,800 millones de pesos para 2026 —una cifra que, según la propia calificadora, podría quedarse corta dado que no se sabe cuánto va a durar el conflicto—, con un costo de los estímulos fiscales de alrededor de 5,000 millones de pesos semanales. El IEPS a combustibles representa, en condiciones normales, cerca de 13% de la Recaudación Federal Participable. Fitch recordó que un episodio similar, el conflicto Rusia-Ucrania de 2022, terminó costando 387,500 millones de pesos en estímulos fiscales, aunque en ese caso se compensó casi por completo con 394,100 millones de pesos en excedentes petroleros. La pregunta que no se puede responder todavía es si esta vez el balance va a cerrar tan parejo.

El escenario que preocupa a los analistas

James Salazar, subdirector de Análisis Económico de Kapital Grupo Financiero, ha señalado que si el conflicto se extiende más de dos meses, la inflación en México y Estados Unidos podría subir hasta cinco puntos porcentuales, lo que obligaría a Banxico y a la Reserva Federal a revisar su política de tasas. En un episodio previo de este mismo conflicto, ya se había registrado un mes en el que la gasolina en México subió 7.3% y el diésel 8.7%, pese a los topes de precio, y la inflación de la primera quincena de abril llegó a 4.53% anual, por encima del límite superior de la meta de Banxico, impulsada en parte por la gasolina premium —que no está cubierta por el acuerdo de precios— y la tensión con Irán. En cuanto al tipo de cambio, el propio Salazar ha estimado que el dólar podría mantenerse en un rango de 17.50 a 17.60 pesos mientras el conflicto continúe, con una recuperación rápida del peso si la situación se calma —justo el rango en el que se movió el tipo de cambio este mismo lunes.

Por qué importa para las empresas

Para cualquier empresa mexicana, la lectura correcta no es «la gasolina no ha subido, así que no hay problema». Es que el gobierno está absorbiendo un costo que, si el conflicto se prolonga, tiene un límite fiscal, y que además ya se está filtrando por canales que el acuerdo de precios no cubre: la gasolina premium, el diésel de alto consumo industrial, y cualquier insumo importado cuyo costo de transporte marítimo dependa de rutas que pasan cerca de Ormuz o del Mar Rojo. Para sectores logísticos, manufactura de exportación y cualquier negocio con exposición a combustibles industriales, el riesgo relevante no es un gasolinazo de la noche a la mañana: es un choque de costos más lento, más disperso y más difícil de anticipar en el modelo financiero.

Para tesorería y planeación financiera, el otro punto de atención es la posibilidad de que Banxico tenga que ajustar su trayectoria de tasas si la inflación no subyacente —combustibles, frutas, verduras— empieza a contaminar las expectativas de inflación general, justo en un momento en que la economía ya enfrenta la incertidumbre de la revisión del T-MEC.

La pregunta para el consejo directivo

¿Su empresa ya modeló qué pasa con su estructura de costos si el gobierno deja de poder sostener el tope de precios de los combustibles, o está asumiendo que la estabilidad actual en el surtidor es permanente?

La guerra en el Estrecho de Ormuz todavía no llega al tablero de precios de ninguna gasolinera mexicana. Pero ya llegó a las cuentas de Hacienda, y las cuentas de Hacienda, tarde o temprano, siempre llegan a las de las empresas.

El mundial mostro los avances y deudas de la movilidad en México

Lo que el Mundial dejó ver de la movilidad urbana en México, y lo que el nearshoring necesita que se corrija

Por Redacción LYP / Negocios

Con las cámaras de medio planeta puestas sobre la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey durante el Mundial 2026, quedó expuesto un problema que la industria y los inversionistas del nearshoring ya venían señalando en privado desde hace tiempo: la infraestructura de movilidad urbana en México no ha crecido al ritmo de la demanda que el propio país generó. El INEGI publica hoy la lectura de mayo de su Estadística de Transporte Urbano de Pasajeros (ETUP); antes de esa cifra, el dato más completo disponible —abril, el mes previo al arranque del torneo— ya anticipaba el tamaño del reto.

Lo que dice el dato

En abril de 2026, los sistemas de transporte urbano en las principales zonas metropolitanas del país movilizaron 244.1 millones de pasajeros, un aumento de 5.1% frente al mismo mes de 2025. La Zona Metropolitana del Valle de México concentró la mayor parte de esa demanda, con 179.2 millones de pasajeros —crecimiento anual de 6.0%—, de los cuales 100.4 millones viajaron en el Sistema de Transporte Colectivo Metro y 34.9 millones en Metrobús. Entre ambos sistemas absorbieron tres de cada cuatro viajes realizados en la capital ese mes.

El acumulado de enero a abril confirma la tendencia: la Zona Metropolitana del Valle de México registró 714.8 millones de viajes en el cuatrimestre, 26.9 millones más que en el mismo periodo de 2025. El Trolebús fue el sistema con mayor crecimiento porcentual —40.9%, atribuible a nuevas rutas puestas en operación específicamente con motivo del Mundial—, mientras que el Tren Ligero perdió 17.2% de sus usuarios por las obras de modernización que se realizaron de cara al torneo.

El número que debería preocupar más que cualquier otro

Aquí está el dato que mejor resume el problema estructural: el Metro de la Ciudad de México operó en abril con 269 trenes en servicio, una cifra que se mantuvo sin cambios durante varios meses y que continúa por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia. Es decir, la ciudad llegó al evento deportivo más grande que ha organizado en su historia reciente con la misma flota que ya limitaba su capacidad antes de que se anunciara la sede mundialista. El crecimiento de la demanda —6% anual en la ZMVM— no vino acompañado de un crecimiento equivalente en la oferta de trenes disponibles.

El patrón se repite, con variantes, en las otras dos sedes. En Monterrey, las líneas 4 y 6 de Metrorrey no estarán listas a tiempo para el torneo, por lo que las autoridades optaron por una solución de contingencia: la compra de 4,000 autobuses provisionales para atender los cuatro partidos que se disputarán en la ciudad, en lugar de resolver la ampliación estructural del sistema de tren. En abril, el transporte público de Monterrey movilizó 12.1 millones de pasajeros, de los cuales 7.7 millones correspondieron a Metrorrey y 4.4 millones a Transmetro. Guadalajara, en cambio, muestra una lectura distinta: movilizó 26.8 millones de pasajeros en abril, con el Tren Eléctrico Urbano como columna vertebral (13.6 millones) y una ampliación reciente de 24 kilómetros en su red de Tren Ligero que sí alcanzó a completarse antes del Mundial.

Lo que viene: tarifas al alza, capacidad fija

La respuesta de fondo al estrés de capacidad no ha sido, hasta ahora, expandir la flota de trenes disponible, sino ajustar tarifas. Transmetro en Monterrey subirá su tarifa a 17 pesos en agosto de 2026, y Metrorrey lo hará gradualmente hasta 15 pesos hacia 2030. Es una señal relevante para cualquier análisis de largo plazo: el financiamiento del sistema se está ajustando por el lado de la demanda (tarifas), no todavía por el lado estructural de la oferta (trenes, líneas, unidades).

Por qué importa para las empresas

Este no es un tema exclusivo de movilidad urbana o de gobiernos municipales: es un tema de competitividad industrial. La conversación sobre nearshoring en México se ha concentrado casi por completo en aranceles, reglas de origen y certidumbre del T-MEC, y con razón —son las variables que más pesan en la decisión de invertir—. Pero la infraestructura de movilidad que conecta a los trabajadores con las plantas, los centros de distribución y las zonas industriales es una variable de competitividad tan real como cualquier arancel, y este dato muestra que ya está operando al límite en al menos una de las tres ciudades mexicanas que el mundo entero observó durante cinco semanas.

Para empresas de manufactura, logística y bienes raíces industriales que evalúan ubicación de plantas, centros de distribución o headquarters regionales, la lectura correcta de este dato es directa: la proximidad geográfica a una zona metropolitana no garantiza, por sí sola, que la fuerza laboral pueda trasladarse con la fluidez que requiere una operación de turnos continuos. Los cuellos de botella de movilidad se traducen, tarde o temprano, en ausentismo, rotación y costos operativos que rara vez se contemplan en el análisis inicial de sitio.

La pregunta para el consejo directivo

Si su empresa opera o planea operar en una de estas zonas metropolitanas, ¿el análisis de ubicación de planta o centro de distribución ya incorporó la capacidad real —no la teórica— del transporte urbano disponible para su fuerza laboral, o asumió que la infraestructura existente sería suficiente?

El Mundial no creó ningún problema de infraestructura que no existiera ya en México. Lo que hizo fue ponerlo bajo la luz más intensa posible, con el mundo entero mirando. La pregunta que queda, ahora que el torneo termina, es si esa exposición se traduce en inversión real de capacidad —más trenes, más líneas, más unidades— o si, como con las tarifas, la respuesta sigue siendo ajustar por el lado más fácil en lugar del más necesario.

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Reforma electoral en Querétaro: las reglas rumbo a 2027

Las reglas electorales de Querétaro rumbo a 2027

Antes de que aparezcan las candidaturas, las campañas y las encuestas, hay algo que define buena parte de una elección: las reglas con las que se va a competir.

En Querétaro, el dictamen de reforma a la Ley Electoral ya fue aprobado por la Comisión de Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales del Congreso del Estado, y en breve será sometido a discusión del Pleno.

El documento reúne cambios de lenguaje, ajustes a distintos procedimientos y nuevas reglas que podrían aplicarse en el proceso electoral de 2027. Buena parte de su contenido retoma propuestas que el Instituto Electoral presentó al Congreso y que hemos venido explicando durante los últimos meses.

Uno de los cambios está en la forma de realizar algunos trámites. Se incorporan la firma electrónica, las notificaciones digitales y la posibilidad de llevar a cabo audiencias mediante herramientas tecnológicas. Esto puede ayudar a reducir tiempos y facilitar que ciertos procedimientos no dependan siempre de documentos impresos o comparecencias presenciales.

También se actualiza la manera en que está escrita la ley. Se sustituyen diversas expresiones formuladas únicamente en masculino y se utilizan términos como diputaciones, magistraturas, candidaturas y personas servidoras públicas. El lenguaje no elimina por sí solo las desigualdades, pero sí permite que la norma refleje de mejor manera la diversidad de personas que pueden participar y ocupar cargos públicos.

Otro tema relevante es la paridad en los ayuntamientos. Actualmente existen cinco municipios en Querétaro donde nunca ha sido electa una mujer como presidenta municipal.

El dictamen establece que los partidos deberán postular mujeres para encabezar las planillas en al menos dos de esos municipios. Esta obligación se sumará a las demás reglas de paridad horizontal y vertical que ya deben observarse al registrar candidaturas.

La reforma entra, además, en un terreno que cada vez pesa más en las campañas electorales: lo que ocurre en nuestros teléfonos.

Una fotografía alterada, un audio manipulado o un video generado mediante inteligencia artificial pueden difundirse en pocos minutos, antes de que alguien tenga oportunidad de confirmar si son auténticos. Por eso se actualizan disposiciones relacionadas con violencia política, calumnia, desinformación y contenidos digitales.

Hay, además, modificaciones en elegibilidad, doble postulación, candidaturas comunes, registros, propaganda, procedimientos sancionadores y medidas cautelares. Son temas que acompañan todo el recorrido de una candidatura, desde su registro hasta la resolución de una posible denuncia.

Finalmente, están los artículos transitorios, que indican cuándo comenzará a aplicarse cada cambio. Para 2027 se contemplan reglas sobre elección consecutiva y su relación con la paridad, mientras otras restricciones constitucionales empezarán a operar en procesos posteriores.

La elección todavía no comienza formalmente, pero las reglas que la organizarán ya están tomando forma.

Conocerlas desde ahora ayuda a entender mejor lo que después veremos en los registros, las campañas y las boletas.

Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.