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El T-MEC frente al giro proteccionista de Norteamérica

¿Qué significa, en realidad, que un tratado comercial siga vigente mientras las decisiones de inversión empiezan a comportarse como si ya no lo estuviera?

El 6 de julio de 2026, Toyota Motor Corporation anunció que trasladará gradualmente —a lo largo de un periodo de cuatro años, con horizonte en 2030— parte de la producción de su camioneta Tacoma desde su planta de Tijuana, Baja California, hacia una segunda línea de ensamblaje en San Antonio, Texas.

La decisión viene acompañada de una inversión de 3,600 millones de dólares para ampliar el complejo texano, que ya fabrica la Tundra y la Sequoia, y que elevará su capacidad anual de alrededor de 200 mil a 350 mil unidades. A su vez, la otra planta de Toyota ubicada en Guanajuato, que emplea a 2,800 trabajadores de manera directa, seguirá produciendo el modelo para exportación. El futuro de Tijuana a partir de 2030 permanece, en palabras de la propia Secretaría de Economía, “en análisis”.

El anuncio no ocurrió en el vacío. Llegó cinco días después de que Estados Unidos decidiera no extender el T-MEC por un nuevo periodo de 16 años durante la revisión conjunta del 1 de julio, lo que inaugura un esquema de revisiones anuales mientras las negociaciones continúan.

El tratado sigue vivo —continúa vigente hasta 2036 bajo sus reglas actuales—, pero ha dejado de ser, para efectos prácticos, una certeza sobre la cual planear inversiones a una década. Ahí está la primera clave de este artículo: no es que el T-MEC haya muerto; es que empieza a operar como si estuviera muerto, incluso mientras formalmente sigue respirando.

Un tratado vigente, una certidumbre suspendida

Conviene ser precisos, porque el episodio se presta a lecturas simplistas. Donald Trump celebró el movimiento en Truth Social como prueba de que sus aranceles están “funcionando”: aranceles que, bajo las investigaciones de la Sección 232, alcanzan hasta 25 por ciento sobre las importaciones automotrices mexicanas y se reducen a 15 por ciento para los vehículos que cumplen reglas de origen.

Toyota, por su parte, evitó atribuir la decisión exclusivamente a la política arancelaria. En su comunicado, la empresa señaló que “Toyota mantiene su compromiso con sus operaciones en Estados Unidos, Canadá y México”, enmarcando el movimiento dentro de una reestructuración global y pidiendo, al mismo tiempo, una pronta resolución del T-MEC.

La presidenta Claudia Sheinbaum, desde la mañanera del 7 de julio, fue todavía más directa al desvincular ambos procesos: “No es por la negociación del tratado”, afirmó, atribuyendo la decisión a la revisión de operaciones globales de la automotriz.

Esta disputa narrativa —¿es el arancel, es la reestructuración corporativa, es la incertidumbre acumulada del T-MEC?— no es un detalle menor. Es, de hecho, el síntoma más ilustrativo de lo que está ocurriendo: cuando ningún actor puede ofrecer una explicación única y verificable, probablemente todos tienen algo de razón.

Los aranceles imponen un costo real y medible. La revisión corporativa global de Toyota es un proceso que existe con independencia de México. Y la falta de renovación del T-MEC añade una capa de riesgo que ninguna empresa con horizontes de inversión a diez años o más puede seguir ignorando.

Lo que Toyota hizo, en el fondo, fue una cobertura de riesgo disfrazada de eficiencia operativa.

El nearshoring como hipótesis, no como destino

Durante los últimos años, México construyó buena parte de su narrativa de atracción de inversión sobre la premisa de que la relocalización productiva hacia Norteamérica era una tendencia estructural e irreversible. La guerra comercial entre Washington y Beijing, la disrupción de cadenas de suministro postpandemia y la cercanía geográfica convertían al país en el destino natural del nearshoring.

La Tacoma es un buen espejo de esa narrativa y de sus límites. Se trata del segundo vehículo fabricado en México con mayor volumen de exportación, con 24,558 unidades enviadas al extranjero hasta mayo de 2026: una camioneta que representaba, hasta hace unos días, exactamente el tipo de manufactura de valor agregado que el discurso oficial mexicano señalaba como evidencia de consolidación industrial.

Lo que este caso expone es que el nearshoring nunca fue una fuerza autónoma: fue una hipótesis condicionada a la estabilidad de las reglas comerciales.

Cuando esas reglas se vuelven inciertas —cuando un tratado deja de renovarse por 16 años y pasa a revisiones anuales, cuando los aranceles se aplican de forma unilateral y variable—, la misma lógica que atrajo producción hacia México puede empezar a operar en sentido inverso.

No es casualidad que el movimiento de Toyota sea descrito por analistas como parte de una “tendencia más amplia” de armadoras que reconsideran su exposición a México ante un entorno comercial cada vez más complejo.

El nearshoring, visto con más distancia, nunca fue un destino: fue una ventana de oportunidad abierta por condiciones externas, y esas condiciones son exactamente las que hoy se están moviendo.

La paradoja del top 10

Aquí aparece el factor que complica cualquier lectura lineal del episodio. Apenas un día después del anuncio de Toyota, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo —UNCTAD— publicó su Informe Mundial de Inversión 2026, en el que México reapareció entre las diez economías con mayor captación de Inversión Extranjera Directa del planeta.

El país registró 41,000 millones de dólares en 2025, un incremento de 8 por ciento respecto a los 38,000 millones del año anterior. Esa cifra fue suficiente para escalar del undécimo al décimo lugar global —un sitio que México no ocupaba desde 2021— y colocarse apenas detrás de Estados Unidos, Singapur, Hong Kong, China, Brasil, Reino Unido, Alemania, Canadá y Emiratos Árabes Unidos.

El dato, sin embargo, exige una lectura más fina que la del titular triunfalista. La propia UNCTAD advirtió que el valor de los proyectos greenfield —es decir, los anuncios de plantas y capacidades productivas genuinamente nuevas— cayó de alrededor de 44,000 a 24,000 millones de dólares en el mismo periodo. Esto sugiere que buena parte del repunte respondió a reinversión de utilidades de empresas ya instaladas y no necesariamente a nuevas decisiones de relocalización.

La CEPAL, por su parte, documentó que la manufactura sigue siendo el mayor componente de la IED mexicana en los últimos 35 años, pero también reconoció que los aranceles sectoriales sobre acero, aluminio y automóviles se aplican con independencia de las reglas de origen del T-MEC, erosionando la previsibilidad que hizo atractivo al país durante casi tres décadas.

México, entonces, no está perdiendo la carrera por la inversión extranjera; está ganando una versión distinta de ella, más defensiva que expansiva: capital que confirma posiciones ya tomadas, no capital que apuesta por expandirlas.

El caso Toyota y el ascenso al top 10 de la UNCTAD no se contradicen; se explican mutuamente. Son dos caras del mismo fenómeno: una recomposición de riesgo en tiempo real dentro de la región de Norteamérica, vista desde ángulos opuestos. Por un lado, la salida marginal de un proyecto específico; por el otro, la permanencia agregada de un capital que, por ahora, prefiere quedarse antes que apostar por más.

Lo que el episodio no resuelve

Es importante no sobreinterpretar el caso Toyota como un colapso del modelo de manufactura mexicano. La empresa no anunció el cierre de Tijuana, mantiene su planta de Guanajuato y el propio gobierno mexicano gestionó, en paralelo, el anuncio de una inversión automotriz adicional por más de 500 millones de dólares. El traslado es gradual, parcial y reversible en el papel.

Pero el valor simbólico del episodio excede su magnitud económica inmediata: es la primera evidencia empresarial tangible, proveniente de una compañía de la escala de Toyota, de que la ambigüedad del T-MEC posterior al 1 de julio tiene un costo medible en decisiones de inversión real, no solo en editoriales, comunicados de prensa o discursos políticos.

La pregunta que deja abierta este episodio —y que probablemente definirá buena parte de la discusión económica bilateral en los próximos meses— es si México puede permitirse competir por inversión productiva en un entorno donde ya no ofrece la certeza regulatoria de largo plazo que fue, durante casi tres décadas, su principal ventaja comparativa frente al resto del mundo.

Sin esa certeza, la geografía y la mano de obra calificada siguen siendo activos reales, pero dejan de ser suficientes por sí solas.

Toyota no está saliendo de México. Está, más bien, dejando de apostar exclusivamente por él. Y esa distinción, aunque sutil, podría ser la más importante de todo el episodio.

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¿Quiénes son Caifanes? La banda que convirtió un himno olvidado en la banda sonora de un Mundial

¿Quiénes son Caifanes? La banda que convirtió un himno olvidado en la banda sonora de un Mundial

«Aquí no es así» nunca fue escrita para un estadio. Sin embargo, millones terminaron cantándola como si siempre hubiera pertenecido al futbol.

Hay canciones que nacen para conquistar las listas de popularidad. Otras, para convertirse en clásicos. Y después están aquellas que el tiempo rescata para otorgarles un significado completamente distinto.

Eso ocurrió con «Aquí no es así».

Más de tres décadas después de haber sido publicada, la canción volvió a respirar en las tribunas del Mundial, donde miles de aficionados mexicanos la transformaron espontáneamente en un himno colectivo. Nadie la promocionó. Ninguna marca la eligió. Ninguna federación la impuso.

Simplemente ocurrió.

Porque antes que una canción, Caifanes siempre fue una forma de entender México.

Su historia, su estética y su música explican mejor a varias generaciones que muchos libros de historia.


Mucho más que una banda de rock

Hablar de Caifanes es hablar del momento en que el rock mexicano dejó de intentar parecerse a Inglaterra o Estados Unidos para comenzar a mirarse al espejo.

Mientras gran parte del rock latino seguía reproduciendo fórmulas anglosajonas durante los años ochenta, Saúl Hernández, junto con Alfonso André, Sabo Romo, Diego Herrera y posteriormente Alejandro Marcovich, tomó una decisión que cambiaría para siempre la música en español:

hacer rock profundamente mexicano.

No desde el folclor turístico.

No desde el mariachi.

Sino desde la espiritualidad, el mestizaje, la ciudad, la noche, el misticismo y la memoria indígena.


El sonido de una juventud que amaba sin medias tintas

La generación que creció entre finales de los ochenta y principios de los noventa encontró en Caifanes algo que no existía en ninguna otra banda.

Sus canciones hablaban del amor como una obsesión.

Del deseo como una fuerza espiritual.

Del abandono como una herida imposible de cerrar.

No existían ironías.

No había cinismo.

Había intensidad.

Canciones como:

  • Viento
  • Antes de que nos olviden
  • Afuera
  • Nubes
  • Aquí no es así

retrataron a una juventud que todavía escribía cartas, esperaba llamadas telefónicas y convertía el amor en una experiencia casi religiosa.

Por eso siguen vigentes.

Porque hablan de emociones que no envejecen.


El México antiguo escondido entre guitarras eléctricas

Si algo distinguió a Caifanes fue su capacidad para construir una identidad visual tan poderosa como su música.

Mientras muchas bandas utilizaban portadas convencionales, Caifanes recurrió constantemente a símbolos provenientes de la cosmovisión mexica.

Serpientes.

Jaguares.

Máscaras.

Piedra volcánica.

El diablo de la lotería mexicana.

Soles.

Lunas.

Iconografía prehispánica.

No era decoración.

Era una declaración artística.

La banda entendió que la cultura mexicana no terminaba en el pasado, sino que podía dialogar con guitarras distorsionadas, sintetizadores y rock alternativo.

Ese lenguaje visual terminó convirtiéndose en una de las identidades gráficas más reconocibles de toda Latinoamérica.


«Aquí no es así»: el himno que nadie planeó

Cuando apareció en El Silencio (1992), «Aquí no es así» era una canción profundamente introspectiva.

Nunca fue concebida como un tema deportivo.

Sin embargo, el Mundial volvió a demostrar que las canciones encuentran nuevos significados cuando pertenecen a la gente.

Miles de mexicanos comenzaron a interpretarla en los estadios.

Las redes sociales hicieron el resto.

En cuestión de días, dejó de ser únicamente un clásico del rock mexicano para convertirse en una expresión colectiva de identidad nacional.

No era un canto de victoria.

Era un recordatorio de pertenencia.

Porque cuando un estadio entero canta una canción de Caifanes, no celebra únicamente un gol.

Celebra una forma de ser mexicano.


El legado que sigue creciendo

Caifanes abrió el camino para prácticamente todo el rock mexicano contemporáneo.

Sin ellos sería imposible entender a decenas de bandas que llegaron después.

Su capacidad para mezclar rock alternativo, post-punk, música latinoamericana y símbolos culturales mexicanos redefinió el panorama musical del continente y demostró que el rock hecho en español podía tener una personalidad propia, sin necesidad de copiar modelos extranjeros.


Las 10 canciones esenciales para entender a Caifanes

  1. Afuera — La cumbre emocional de la banda.
  2. La célula que explota — El manifiesto del rock mexicano.
  3. Viento — Una de las canciones más queridas del rock en español.
  4. Aquí no es así — El himno que el Mundial convirtió en símbolo colectivo.
  5. Nubes — Oscuridad, energía y poesía.
  6. Antes de que nos olviden — Memoria, resistencia y amor.
  7. La Negra Tomasa — La canción que rompió todas las reglas.
  8. Mátenme porque me muero — El nacimiento de una generación.
  9. Ayer me dijo un ave — Misticismo convertido en melodía.
  10. Los dioses ocultos — La esencia más profunda del universo Caifanes.

Más que nostalgia, identidad

Tres décadas después, Caifanes sigue demostrando que las grandes bandas no sobreviven por la nostalgia.

Sobreviven porque sus canciones siguen diciendo algo sobre quienes somos.

Mientras otras agrupaciones representan una época, Caifanes representa una identidad.

Y quizá por eso, cuando miles de voces mexicanas entonaron «Aquí no es así» durante el Mundial, ocurrió algo que muy pocas bandas pueden presumir:

una canción dejó de pertenecer a sus autores para convertirse en patrimonio emocional de un país.

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La fondation de la ville de San Juan del Río, Querétaro

Ubaldo Neftalí Sáenz Bárcenas
Chroniqueur municipal de San Juan del Río, Querétaro

Sur le territoire qu’occupe aujourd’hui San Juan del Río, au bord de l’affluent qui porte le même nom, des vestiges d’une ancienne culture, la Chupícuaro, ont été découverts. Ces traces indiquent que la région était habitée vers l’an 400 av. J.-C., époque où commença l’activité constructive sur ce site.

Les anciens habitants étaient des cueilleurs sédentaires, porteurs d’une culture et d’un mode de vie complexes. On considère cette organisation comme l’une des plus anciennes du haut plateau mexicain.

Après d’importantes avancées en agriculture, ces habitants se regroupèrent dans la région autour du cerro Techimacit, aujourd’hui connu sous le nom de Cerro de la Cruz. Son occupation commença vers l’an 500 apr. J.-C. D’autres toponymes semblent également faire référence à cette colline, tels que Texmaccu, Texmachu et Anttaxmachu. L’historien sanjuanense Rafael Ayala Echávarri, dans son livre San Juan del Río, géographie et histoire, identifie le Cerro de la Cruz avec le toponyme Techimacit, qui, selon lui, signifie « rocher blanc, fort et rond des Mecos, ou Chichimèques ». Cependant, bien qu’aucun des derniers toponymes n’ait pu être identifié linguistiquement, on soupçonne qu’ils sont d’origine otomie. La dernière étape constructive au sommet de cette colline se situe entre les années 1100 et 1200 apr. J.-C.

Concernant la toponymie et la population autochtone de San Juan del Río au XVIe siècle, plusieurs documents historiques identifient le peuplement sous le nom d’Iztacchichimecapan, appellation qui semble parfois correspondre au Cerro de la Cruz et, dans d’autres cas, au Cerro de la Venta, situé à l’ouest du premier. Iztacchichimecapan, avec d’autres villages, faisait partie de l’Altépetl —unité géographique, politique et économique composée de plusieurs villages organisés hiérarchiquement— appartenant à Jilotepec, qui était à son tour tributaire de la Triple Alliance; c’est-à-dire de la dernière confédération d’États autochtones situés dans la vallée de Mexico, les Mexicas, jusqu’à la chute de Mexico-Tenochtitlan, le 13 août 1521.

Les principales références historiques du XVIe siècle concernant le village de San Juan del Río se trouvent dans la Relación de Querétaro de 1582, document rédigé par Francisco Ramos de Cárdenas, où sont mentionnées des données sur les personnes qui habitaient ces régions, leurs coutumes, leur langue et d’autres aspects. Ce rapport indique que San Juan del Río fut peuplé peu après la conquête de Tenochtitlan par des Otomis provenant de Jilotepec et, selon la description, l’ancien nom du Cerro de la Cruz peut être identifié comme Iztac Chichimecapan en nahuatl.

Iztacchichimecapan était contrôlé par son cacique, un Autochtone nommé Mexici, qui reçut par la suite le nom chrétien de Juan lorsqu’il fut baptisé immédiatement après la conquête espagnole. Dans le rapport de 1582, on peut lire : « Le village de San Juan del Río fut fondé par un Indien de la génération des Otomis, natif du village et chef-lieu de Jilotepec, qui, après avoir reçu l’eau du saint baptême, fut appelé Don Juan, et prit comme surnom le premier nom qu’il avait dans sa gentilité, qui était Mexici, ce qui veut dire “mexicain” et, sous un autre nom, “petit”. »

Vers 1526, Mexici installa son peuple sur une terre calcaire et tepetateuse, près de sabinos situés au bord du fleuve. Ainsi, lorsque les pacificateurs arrivèrent sur les lieux, des gens qu’ils connaissaient y habitaient déjà depuis plusieurs années, et ce fut Mexici lui-même qui remit son peuple à la délégation venue au nom de la Couronne de Castille. Le même rapport mentionne : « Celui-ci, Mexici, voyant que les Espagnols avaient conquis Mexico et sa province de Jilotepec, décida de se retirer vers la terre des Chichimèques, et peupla un lieu près d’un fleuve, là où se trouve aujourd’hui ledit village de San Juan, où il y a une petite colline quelque peu dénudée qui, en langue mexicaine, se nomme Iztac Chichimecapan, ce qui veut dire en langue espagnole “Chichimèques blancs” et, plus justement, “terre blanche de Chichimèques”; car la terre où est établi ledit village de San Juan est une terre blanche très dure, que l’on ne peut rompre avec des pics qu’avec difficulté. »

La fondation espagnole de San Juan del Río eut lieu le 24 juin 1531, sans résistance de la part des Autochtones. Il s’agit d’une conquête pacifique menée par les Européens et leurs alliés autochtones, qui étaient arrivés les jours précédents et avaient attendu le jour de saint Jean-Baptiste pour établir le village. Au moment de l’arrivée des Espagnols, il existait déjà un petit noyau de population installé sur ces terres depuis au moins vingt ans, héritier d’un établissement plus important à l’époque classique.

La fondation de San Juan del Río répondait à une nécessité stratégique : elle marquait une frontière de protection contre les Chichimèques, soutenait l’expansionnisme vice-royal et facilitait le transfert des richesses des fonds miniers du nord du pays vers la ville de Mexico. Le nord de la Mésoamérique fut abandonné par les groupes agricoles au début du deuxième millénaire, et ces territoires furent occupés par des groupes de chasseurs-cueilleurs connus sous le nom de Chichimèques, jusqu’à l’arrivée des Espagnols. On peut considérer le río San Juan —au moment de la fondation espagnole— comme la frontière entre ces groupes chichimèques et les agriculteurs établis au sud de ce fleuve.

La fondation de San Juan del Río fut antérieure à celle de Santiago de Querétaro; toutefois, comme cette population, ses origines remontent à la période préhispanique.

Entre 1536 et 1541, il est fort probable que les autorités espagnoles se soient établies à San Juan del Río, y construisant leurs premières maisons et développant le village comme tel. Les premières concessions de terres aux Européens commencèrent alors dans le territoire, de même que le développement des gouvernements autochtones et espagnols. Ce n’est qu’en 1558 qu’il reçut la catégorie de Pueblo.

Depuis sa fondation, San Juan del Río occupa une place importante dans l’avancée espagnole vers le nord, rôle qu’il conserva avec l’établissement, en 1578, de l’Alcaldía Mayor de Querétaro. Il devint la deuxième population en importance de la juridiction pour plusieurs raisons : en raison de son emplacement sur la route entre la capitale de la Nouvelle-Espagne et la route de l’argent; pour ceux qui voulaient pénétrer dans la Sierra Gorda; et, enfin, grâce à la richesse agricole des vallées qui l’entourent.

Selon la Relación de méritos de Don Nicolás de San Luis Montañez, pacificateur autochtone allié aux Européens, la fondation de San Juan del Río est décrite ainsi :

C’est de cette manière qu’ils arrivèrent sur les lieux. Après avoir parcouru plusieurs lieues, ils arrivèrent à un endroit où se trouvait un fleuve abondant, entouré de sabinos et de sources. Il y avait également une colline entourée de rochers. Là s’installèrent les vingt-cinq mille trois cent vingt-neuf soldats. Le Capitaine resta au sommet du rocher avec tous les principaux qui l’accompagnaient, afin d’attendre le jour de saint Jean-Baptiste et de donner ce nom au village qui allait être fondé, et de célébrer ce même jour la première messe pour la première fois en ce lieu.

Ils entrèrent dans ce qui est aujourd’hui le centre de la ville le 24 juin 1531, et ce même jour la messe fut dite. Après la célébration, tous se rassemblèrent, puis le Fiscal Mayor se leva et déclara que c’était le jour de saint Jean-Baptiste et que, dans le lieu où ils se trouvaient, il y avait des sources; par conséquent, le village devait y être fondé et devait s’appeler San Juan del Río.

À midi, on ordonna de faire la procession, en traçant les rues, qui furent au nombre de quatre, dans la petite plaine où la messe avait été dite. Les rues devaient être tracées en formant un carré, ce qui donna huit rues. On établit le fonds légal du village et, dans une tonnelle également construite, on érigea la première chapelle. Son fonds devait avoir deux mille cinq cents varas carrées, et l’on signala à chacune de ses extrémités des croix de sabino vert. C’est ainsi que fut fondé le village de San Juan del Río. À ce moment, le capitaine Nicolás de San Luis Montañez ordonna que l’on fasse sonner les deux cloches qu’ils portaient, que l’on joue des clairons et des caisses de guerre, et que l’on sorte parcourir le fonds légal. Le porte-étendard qui portait le drapeau blanc de paix accompagna la procession. Les capitaines sortirent à cheval et à pied; le capitaine Montañez y allait aussi, ainsi que frère Juan Bautista, chargé de l’évangélisation. Après avoir parcouru le fonds, les rues bien tracées et tous réunis, ils crièrent à haute voix : Village de San Juan del Río, au nom de Dieu Notre Seigneur, du ciel et de la terre, tu es fondé!

Immédiatement, on procéda au tracé du presidio. À chacune des extrémités du fonds, on construisit des meurtrières, ainsi que d’autres à différents intervalles, pour un total de trente-deux, toutes portant le drapeau blanc de paix avec les armes de Castille. Chacune des meurtrières situées aux extrémités du fonds fut habitée : au nord, par Don Nicolás de Mora, principal; à l’est, par Don Juan Juárez; au sud, par Don Marcelo Chimal; et à l’ouest, par Don Alfonso de Guzmán. Ces hommes furent nommés maires, grands alguazils et doctrineros, et cent Indiens catholiques demeurèrent avec eux.

L’armée installée à San Juan del Río partirait ensuite vers ce qui est aujourd’hui La Cañada et Santiago de Querétaro, avant le 25 juillet, date mythique de la fondation de la capitale de l’actuel État de Querétaro; c’est-à-dire un mois après la fondation de San Juan del Río.

Ainsi, San Juan del Río fut un pueblo du XVIe au XVIIIe siècle. Au XIXe siècle, grâce à son vif essor, il devint Villa en 1830 et acquit en 1847 la catégorie de Ville. En plein XXIe siècle, San Juan del Río, avec Tequisquiapan, a été élevé au rang de l’une des plus importantes zones métropolitaines du Mexique.

San Juan del Río, ville reconnue comme patrimoine mondial de l’UNESCO grâce au Camino Real de Tierra Adentro, célèbre en 2026 les 495 ans de sa fondation. À l’approche de ses cinq siècles, sa grandeur a été démontrée et l’a établie comme une référence nationale.

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The Founding of the City of San Juan del Río, Querétaro

The Founding of the City of San Juan del Río, Querétaro

Ubaldo Neftalí Sáenz Bárcenas
Municipal Chronicler of San Juan del Río, Querétaro

In what is now the territory of San Juan del Río, along the banks of the tributary that bears the same name, remains of an ancient culture, the Chupícuaro, have been found. These traces indicate that the area was inhabited around 400 B.C., a period in which construction activity began at the site.

Its ancient inhabitants were sedentary gatherers, bearers of a complex culture and way of life. It is considered one of the oldest social organizations of the Mexican highlands.

After major advances in agriculture, these inhabitants settled in the region around Techimacit Hill, now known as Cerro de la Cruz. Its occupation began around 500 A.D. Other place names have been found that appear to refer to this hill, such as Texmaccu, Texmachu, and Anttaxmachu. San Juan historian Rafael Ayala Echávarri, in his book San Juan del Río, Geography and History, identifies Cerro de la Cruz with the place name Techimacit, which, according to him, means “white, strong, and round rock of the Mecos, or Chichimecas.” However, although none of the latter place names has been linguistically identified, they are suspected to be of Otomi origin. The final construction stage at the top of this hill took place between 1100 and 1200 A.D.

Regarding the toponymy and Indigenous population of San Juan del Río in the 16th century, several historical documents identify the settlement as Iztacchichimecapan, a name that sometimes appears to correspond to Cerro de la Cruz and at other times to Cerro de la Venta, located west of the former. Iztacchichimecapan, together with other towns, formed part of the Altépetl —a geographic, political, and economic unit composed of several towns organized hierarchically— belonging to Jilotepec, which in turn was tributary to the Triple Alliance; that is, to the last confederation of Indigenous states located in the Valley of Mexico, the Mexica, until the fall of Mexico-Tenochtitlan on August 13, 1521.

The main 16th-century historical references to the settlement of San Juan del Río are found in the Relación de Querétaro of 1582, a document written by Francisco Ramos de Cárdenas, which includes information about the people who inhabited these regions, their customs, language, and other aspects. This report indicates that San Juan del Río was populated shortly after the conquest of Tenochtitlan by Otomi people from Jilotepec and, according to the description, the ancient name of Cerro de la Cruz can be identified as Iztac Chichimecapan in Nahuatl.

Iztacchichimecapan was controlled by its cacique, an Indigenous man named Mexici, who later received the Christian name Juan when he was baptized immediately after the Spanish conquest. The 1582 account states: “The town of San Juan del Río was founded by an Indian of the Otomi lineage, native of the town and head district of Jilotepec, who, having received the holy water of baptism, was called Don Juan, and took as a surname the first name he had in his gentility, which was Mexici, meaning ‘Mexican,’ and by another name, ‘little one.’”

Around 1526, Mexici settled his people on calcareous and tepetate land, next to some sabino trees on the banks of the river. Thus, when the pacifiers arrived at the site, people already known to them had been living there for years, and it was Mexici himself who surrendered his town to the delegation that came on behalf of the Crown of Castile. The same account states: “He, Mexici, seeing that the Spaniards had conquered Mexico and his province of Jilotepec, decided to withdraw toward the land of the Chichimecas, and settled beside a river, where the said town of San Juan is now populated, where there is a somewhat bare little hill that, in the Mexican language, is called Iztac Chichimecapan, which in Spanish means ‘white Chichimecas’ and, more fittingly, ‘white land of Chichimecas’; because the land where the said town of San Juan is located is very hard white earth, which cannot be broken with picks except with difficulty.”

The Spanish founding of San Juan del Río took place on June 24, 1531, without resistance from the Indigenous people. It was a peaceful conquest by the Europeans and their Indigenous allies, who arrived days before and waited until the feast day of Saint John the Baptist to establish the town. By the time the Spaniards arrived, a small population nucleus had already existed on these lands for at least twenty years, remaining from a larger one in classical times.

The founding of San Juan del Río responded to a strategic need: it marked a protective frontier against the Chichimecas, supported viceregal expansionism, and facilitated the transfer of wealth from the mining estates of northern Mexico to Mexico City. Northern Mesoamerica had been abandoned by agricultural groups at the beginning of the second millennium, and these territories were occupied by hunter-gatherer groups known as Chichimecas until the arrival of the Spaniards. At the time of the Spanish founding, the San Juan River may be considered the frontier between these Chichimeca groups and the agricultural peoples located south of the river.

The founding of San Juan del Río preceded that of Santiago de Querétaro; however, like that settlement, its origins lie in the pre-Hispanic period.

Between 1536 and 1541, it is most likely that Spanish authorities were established in San Juan del Río, building their first houses and developing the town as such. The first land grants to Europeans in the territory began, and the development of Indigenous and Spanish governments started. It was not until 1558 that it was granted the category of Pueblo.

From its founding, San Juan del Río held an important place in the Spanish advance toward the north, a position it preserved when the Alcaldía Mayor of Querétaro was established in 1578. It became the second most important settlement in the jurisdiction for several reasons: its location on the road between the capital of New Spain and the silver route; its role for those seeking to enter the Sierra Gorda; and, finally, the agricultural wealth of the valleys surrounding it.

According to the Relación de méritos of Don Nicolás de San Luis Montañez, an Indigenous pacifier allied with the Europeans, the founding of San Juan del Río is described as follows:

In this way, they arrived at the site. After traveling several leagues, they reached a place where there was a mighty river, surrounded by sabino trees and springs. There was also a hill surrounded by rocks. There, the twenty-five thousand three hundred twenty-nine soldiers settled. The Captain remained atop the rock with all the principal figures who accompanied him, to await the day of Saint John the Baptist and give that name to the town that was to be founded, and on that same day celebrate the first Mass there.

They entered what is now the city center on June 24, 1531, and that same day Mass was said. After it was celebrated, everyone gathered, and immediately the Chief Fiscal stood up and said that it was the day of Saint John the Baptist and that, in the place where they were, there were springs; therefore, the town should be founded there and should be called San Juan del Río.

At midday, the ceremonial walk was ordered, and the streets were laid out: four streets in the small plain where Mass had been said. The streets were to be drawn forming a square, resulting in eight. The town’s legal foundation area was established, and in a bower that was also built, the first chapel was raised. Its foundation area was to measure two thousand five hundred square varas, and at each corner of the foundation area they placed crosses made of green sabino wood. In this way, the town of San Juan del Río was founded. At that moment, Captain Nicolás de San Luis Montañez ordered the two bells they carried to be rung, the bugles and war drums to be sounded, and the legal foundation area to be toured. The standard-bearer carrying the white flag of peace accompanied the procession. The captains went out on horseback and on foot; Captain Montañez also went, as did Fray Juan Bautista, the latter charged with evangelization. After touring the foundation area, with the streets properly laid out and everyone gathered, they cried out aloud: Town of San Juan del Río, in the name of God Our Lord, of heaven and earth, you are founded!

Immediately, the layout of the presidio was begun. At each corner of the foundation area, embrasures were built, along with others at different intervals, totaling thirty-two, all bearing the white flag of peace with the arms of Castile. Each of the corner embrasures of the foundation area was occupied: to the north, by Don Nicolás de Mora, principal; to the east, by Don Juan Juárez; to the south, by Don Marcelo Chimal; and to the west, by Don Alfonso de Guzmán. These men were appointed mayors, chief constables, and doctrineros, remaining there with one hundred Catholic Indians.

The army stationed in San Juan del Río would later depart toward what is now La Cañada and Santiago de Querétaro, before July 25, the mythical date of the founding of the capital of the present-day state of Querétaro; that is, one month after the founding of San Juan del Río.

Thus, San Juan del Río was a pueblo from the 16th to the 18th centuries. In the 19th century, due to its vibrant growth, it became a Villa in 1830, and in 1847 it acquired the category of City. In the 21st century, San Juan del Río, together with Tequisquiapan, was elevated to one of the most important metropolitan areas in Mexico.

San Juan del Río, a city recognized as a UNESCO World Heritage Site thanks to the Camino Real de Tierra Adentro, celebrates in 2026 the 495th anniversary of its founding. As it approaches its fifth century, its greatness has been clearly demonstrated, establishing it as a national landmark.

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Turivex ne veut pas être une autre plateforme d’hébergement : elle veut transformer chaque réservation en chaîne de valeur pour le tourisme local

La plateforme qui veut transformer les locations de vacances en un réseau d’occasions pour les propriétaires, les voyageurs et les spécialistes du tourisme.

Au cours des dernières années, les locations de vacances ont transformé silencieusement notre façon de voyager. Aujourd’hui, il suffit d’un téléphone cellulaire pour réserver une maison face à la mer, un chalet au milieu des arbres ou une villa pour célébrer avec la famille et les amis. La technologie a rendu le voyage plus accessible, plus immédiat et, en apparence, plus simple.

Mais dans cette même croissance est apparue une contradiction : plus il y a d’options, plus il devient difficile de bien choisir.

Le voyageur ne fait plus face à la rareté. Il fait face à l’excès. Trop de photos, trop de prix, trop d’avis, trop de promesses. Ce qui devrait être une expérience enthousiasmante finit souvent par devenir une recherche interminable parmi des annonces qui se ressemblent.

C’est là que naît la vision de Turivex.

L’entreprise a commencé ses activités dans des destinations comme Costa Esmeralda, au Veracruz, en accompagnant les propriétaires afin d’augmenter le taux d’occupation de leurs hébergements et en aidant les voyageurs à trouver des options mieux adaptées à leur type de séjour. Aujourd’hui, avec son expansion vers de nouvelles destinations comme Sisal, au Yucatán, Turivex commence à se définir comme quelque chose de plus ambitieux qu’une entreprise de locations de vacances.

Son pari n’est pas seulement de réserver des hébergements.
Son pari est de construire une nouvelle économie autour du tourisme.

Plus de sélection experte, moins de saturation

Dans l’univers des plateformes numériques, presque tout semble se résoudre avec des algorithmes. On affiche des options, on classe les résultats, on compare les prix et l’utilisateur décide. Mais voyager ne fonctionne pas toujours ainsi.

Un voyage a une intention. Il a une humeur. Il a un contexte.

Un couple qui cherche de l’intimité pour célébrer un anniversaire ne recherche pas la même chose qu’une famille avec de jeunes enfants, qu’un groupe d’amis souhaitant passer une fin de semaine face à la mer ou qu’une personne qui a besoin de se reposer loin du bruit.

Même s’ils choisissent tous la même destination, ils auront probablement besoin d’hébergements complètement différents.

Turivex part d’une prémisse simple, mais puissante : la technologie peut afficher des milliers de propriétés, mais une bonne recommandation exige encore un jugement humain.

C’est pourquoi son modèle ne dépend pas uniquement de catalogues numériques. L’entreprise travaille avec des spécialistes axés sur des destinations précises : des personnes qui connaissent la région, comprennent les différences entre chaque hébergement et peuvent orienter le voyageur avec une vision plus proche, plus pratique et plus intelligente.

Il ne s’agit pas seulement de réserver. Il s’agit de mieux choisir.

Le tourisme comme microentrepreneuriat

La partie la plus intéressante du modèle ne se trouve pas seulement dans l’expérience du voyageur. Elle se trouve dans ce que ce modèle peut représenter pour des milliers de personnes qui souhaitent vivre du tourisme sans nécessairement posséder une maison, un hôtel ou une agence traditionnelle.

Turivex cherche à construire un réseau de spécialistes indépendants qui pourront créer leur propre microentreprise en utilisant l’infrastructure de la plateforme.

L’idée est d’ouvrir une nouvelle porte : permettre à une personne de se spécialiser dans une destination, de connaître son offre d’hébergement, d’apprendre à présenter les propriétés de façon professionnelle, de répondre aux demandes, de recommander des expériences et de générer des revenus grâce aux réservations qu’elle contribue à concrétiser.

Au lieu d’entreprendre à partir de zéro, sans technologie, sans inventaire et sans processus, chaque spécialiste peut s’intégrer à un réseau doté d’outils numériques, d’un accompagnement commercial et d’un système conçu pour faciliter les opérations.

Cela change la logique du tourisme.

Le spécialiste n’est pas un simple intermédiaire. Il est un créateur de recommandations expérientielles. Une personne qui traduit l’abondance d’options en une recommandation utile, humaine et fiable.

Un réseau qui travaille aussi pour les propriétaires

Pour les propriétaires, le modèle propose également une différence importante.

Sur de nombreuses plateformes, inscrire une propriété signifie attendre. Attendre que quelqu’un la trouve. Attendre qu’elle se distingue parmi des centaines d’options similaires. Attendre que l’algorithme la favorise. Attendre qu’une bonne saison compense les journées sans réservation.

Turivex propose une dynamique différente.

Chaque propriété peut faire partie d’un réseau actif de promotion, où des spécialistes la présentent à des voyageurs qui cherchent réellement quelque chose correspondant à ses caractéristiques. Il ne s’agit pas uniquement d’une annonce passive. Il s’agit d’un accompagnement commercial.

La propriété n’est plus seule.

Elle peut obtenir de la visibilité grâce à des campagnes, des contenus, des outils numériques et un réseau de personnes qui accompagnent quotidiennement des voyageurs, interprètent leurs besoins et recommandent des hébergements avec plus de précision.

Pour le propriétaire, cela signifie moins de temps consacré à essayer d’obtenir des réservations et plus d’attention portée à ce qui compte vraiment : offrir une bonne expérience.

La technologie ne remplace pas : elle amplifie

L’un des aspects les plus attrayants de Turivex est qu’elle ne propose pas une fausse opposition entre technologie et attention humaine. Au contraire, elle tente de les unir.

La plateforme peut aider à administrer les conversations, générer des soumissions, partager des recommandations, confirmer des réservations et organiser les processus. Mais la valeur distinctive se trouve dans la personne qui comprend la destination et accompagne la décision.

À une époque où de nombreuses entreprises veulent tout automatiser, Turivex propose quelque chose de plus équilibré : utiliser la technologie afin que davantage de personnes puissent participer à l’économie touristique.

Il ne s’agit pas de remplacer la relation humaine par un algorithme. Il s’agit de la professionnaliser, de la faire évoluer et de la rendre plus efficace.

Cette nuance est importante.

Parce que le tourisme, au fond, demeure une industrie profondément humaine. Les gens voyagent pour se reposer, célébrer, se retrouver, renouer, s’évader ou découvrir. Ils ne voyagent pas seulement pour occuper une propriété pendant quelques nuits.

Ils voyagent pour vivre quelque chose.

De la réservation au développement local

Si la vision de Turivex se consolide, son impact pourrait aller bien au-delà des réservations.

Elle pourrait signifier plus de propriétaires avec un meilleur taux d’occupation. Plus de voyageurs avec des expériences mieux choisies. Plus de destinations bénéficiant d’une promotion organisée. Plus de spécialistes générant des revenus grâce à leur connaissance locale. Plus de personnes entreprenant autour du tourisme sans devoir développer leur propre plateforme ni investir de grandes sommes en publicité.

C’est là qu’apparaît la véritable dimension du projet : transformer chaque réservation en une petite chaîne de valeur.

Une réservation peut activer le propriétaire, le spécialiste, l’équipe de nettoyage, le commerce local, le restaurant à proximité, le guide, le transporteur, le fournisseur d’expériences et la communauté qui accueille le visiteur.

Vue sous cet angle, l’hébergement cesse d’être une transaction isolée. Il devient une partie d’une économie plus vaste.

Une communauté, pas seulement une plateforme

La différence la plus importante est peut-être celle-ci : Turivex ne prétend pas devenir uniquement un autre site pour réserver des hébergements.

Elle cherche à construire une communauté où propriétaires, voyageurs et spécialistes indépendants grandissent ensemble.

Dans un marché saturé d’options impersonnelles, son pari est de remettre du contexte là où il n’y avait qu’un catalogue; de la recommandation là où il n’y avait que des filtres; de l’occasion économique là où il n’y avait que de l’intermédiation numérique.

Parce qu’une réservation bien faite peut être beaucoup plus qu’une date occupée dans un calendrier.

Elle peut représenter un revenu pour une famille.
Elle peut apporter de la tranquillité d’esprit à un propriétaire.
Elle peut devenir une expérience mémorable pour un voyageur.
Elle peut marquer le début d’une microentreprise.
Elle peut contribuer au développement d’une destination.

Turivex veut démontrer que le tourisme ne se réserve pas seulement : il se construit aussi.

Et lorsqu’une plateforme parvient à faire en sorte que toutes les personnes qui participent à une expérience y gagnent quelque chose — le voyageur, le propriétaire, le spécialiste et la destination — elle cesse alors de parler uniquement d’hébergement.

Elle commence à parler d’avenir.

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Turivex Does Not Want to Be Just Another Lodging Platform: It Wants to Turn Every Reservation into a Value Chain for Local Tourism

The platform that aims to transform vacation rentals into a network of opportunities for property owners, travelers, and tourism specialists.

In recent years, vacation rentals have quietly changed the way we travel. Today, all it takes is a phone to book a beachfront home, a cabin among the trees, or a villa to celebrate with family and friends. Technology has made travel more accessible, more immediate, and, on the surface, much simpler.

But within that same growth, a contradiction emerged: the more options there are, the harder it becomes to choose well.

Travelers no longer face scarcity. They face excess. Too many photos, too many prices, too many reviews, too many promises. What should be an exciting experience often turns into an endless search through listings that look alike.

That is where Turivex’s vision begins.

The company started operating in destinations such as Costa Esmeralda, Veracruz, helping property owners increase occupancy and assisting travelers in finding options better suited to their type of trip. Today, with expansion into new destinations such as Sisal, Yucatán, Turivex is beginning to position itself as something more ambitious than a vacation rental company.

Its goal is not only to book lodging.
Its goal is to build a new economy around tourism.

More Curation, Less Saturation

In the world of digital platforms, almost everything seems to be solved with algorithms. Options are displayed, results are ranked, prices are compared, and the user decides. But travel does not always work that way.

A trip has intention. It has mood. It has context.

A couple seeking privacy to celebrate an anniversary is not looking for the same thing as a family with young children, a group of friends wanting a weekend by the sea, or someone who needs to rest away from the noise.

Even if they all choose the same destination, they will probably need completely different accommodations.

Turivex is built on a simple yet powerful premise: technology can display thousands of properties, but a good recommendation still requires human judgment.

That is why its model does not depend solely on digital catalogs. The company works with specialists focused on specific destinations: people who know the area, understand the differences between each accommodation, and can guide travelers with a closer, more practical, and more intelligent perspective.

It is not only about booking. It is about choosing better.

Tourism as Micro-Entrepreneurship

The most interesting part of the model is not only found in the guest experience. It lies in what it can represent for thousands of people interested in making a living from tourism without necessarily owning a house, hotel, or traditional agency.

Turivex seeks to build a network of independent specialists who can create their own micro-business using the platform’s infrastructure.

The idea is to open a new door: allowing someone to specialize in a destination, learn its lodging offer, present properties professionally, manage requests, recommend experiences, and generate income from the reservations they help secure.

Instead of starting from scratch, without technology, inventory, or processes, each specialist can join a network with digital tools, commercial support, and a system designed to simplify operations.

This changes the logic of tourism.

The specialist is not simply an intermediary. The specialist is a curator of experiences—a person who translates the abundance of options into a useful, human, and trustworthy recommendation.

A Network That Also Works for Property Owners

For property owners, the model also introduces an important difference.

On many platforms, uploading a property means waiting. Waiting for someone to find it. Waiting for it to stand out among hundreds of similar options. Waiting for the algorithm to favor it. Waiting for a strong season to make up for the empty days.

Turivex proposes a different dynamic.

Each property can become part of an active promotion network, where specialists present it to travelers who are truly looking for something with those specific characteristics. It is not merely a passive listing. It is commercial support.

The property is no longer alone.

It can gain visibility through campaigns, content, digital tools, and a network of people who work with travelers every day, interpret their needs, and recommend accommodations with greater precision.

For the property owner, this means spending less time trying to secure reservations and focusing more on what truly matters: delivering a good experience.

Technology Does Not Replace: It Enhances

One of Turivex’s most attractive points is that it does not propose a false conflict between technology and human attention. On the contrary, it seeks to bring them together.

The platform can help manage conversations, generate quotes, share recommendations, confirm reservations, and organize processes. But the differentiating value lies in the person who understands the destination and supports the decision-making process.

At a time when many companies want to automate everything, Turivex proposes something more balanced: using technology so more people can participate in the tourism economy.

It is not about replacing the human relationship with an algorithm. It is about professionalizing it, scaling it, and making it more efficient.

That nuance matters.

Because tourism, in the end, remains a deeply human industry. People travel to rest, celebrate, reconnect, escape, discover, or find themselves again. They do not travel only to occupy a property for a few nights.

They travel to experience something.

From Reservation to Local Development

If Turivex’s vision is consolidated, its impact could go far beyond reservations.

It could mean more property owners with higher occupancy. More travelers with better-selected experiences. More destinations with organized promotion. More specialists generating income from their local knowledge. More people building businesses around tourism without having to develop their own platform or invest large amounts in advertising.

That is where the true dimension of the project appears: turning every reservation into a small value chain.

A reservation can activate the property owner, the specialist, the cleaning team, the local business, the nearby restaurant, the guide, the transportation provider, the experience provider, and the community that welcomes the visitor.

Seen from that perspective, lodging is no longer an isolated transaction. It becomes part of a broader economy.

A Community, Not Just a Platform

Perhaps the most important difference is this: Turivex does not aim to become just another site for booking accommodations.

It seeks to build a community where property owners, travelers, and independent specialists grow together.

In a market saturated with impersonal options, its bet is to bring context back where there was only a catalog; recommendation where there were only filters; economic opportunity where there was only digital intermediation.

Because a well-made reservation can be much more than an occupied date on a calendar.

It can mean income for a family.
It can mean peace of mind for a property owner.
It can mean a memorable experience for a traveler.
It can mean the beginning of a micro-business.
It can mean development for a destination.

Turivex wants to prove that tourism is not only booked: it is also built.

And when a platform makes it possible for everyone involved in an experience to gain something—the guest, the property owner, the specialist, and the destination—then it stops speaking only about lodging.

It starts speaking about the future.

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Querétaro à la Hannover Messe 2026 : là où l’avenir industriel s’écrit aussi depuis le Mexique

Par Marco Antonio Del Prete Tercero

Secrétaire au Développement durable de l’État de Querétaro
Note éditoriale | LYPmagazine

Les économies les plus compétitives ne se construisent plus uniquement à l’intérieur des frontières d’un pays. Aujourd’hui, l’attraction des investissements, l’innovation technologique et le développement industriel dépendent de la capacité des régions à participer aux espaces où se définissent les tendances qui orienteront l’économie mondiale.

Dans cette édition de LYPmagazine, nous présentons la vision de Marco Antonio Del Prete Tercero, secrétaire au Développement durable de l’État de Querétaro, qui partage une réflexion sur la participation de l’État à la Hannover Messe 2026, considérée comme le salon industriel le plus important au monde. Depuis la perspective de celui qui dirige la stratégie d’internationalisation économique de l’État, l’auteur analyse comment l’innovation, la confiance et les alliances stratégiques renforcent la compétitivité de Querétaro dans un contexte mondial de plus en plus dynamique.

À propos de l’auteur

Marco Antonio Del Prete Tercero est secrétaire au Développement durable de l’État de Querétaro. Dans le cadre de cette responsabilité, il mène la stratégie de l’État en matière d’attraction des investissements, de renforcement industriel, de développement économique et de projection internationale de Querétaro comme l’un des principaux pôles manufacturiers, technologiques et aérospatiaux du Mexique.

Querétaro à la Hannover Messe 2026 : là où l’avenir industriel s’écrit aussi depuis le Mexique

Être présents là où se construit l’avenir

Nous vivons dans un environnement mondial de plus en plus compétitif. Les régions capables d’innover, de s’adapter et de bâtir de solides relations internationales sont celles qui parviennent à demeurer pertinentes dans une économie où les occasions ne se créent plus uniquement à l’intérieur des frontières d’un État ou d’un pays.

Aujourd’hui, le développement économique se déroule dans des espaces de collaboration mondiale où convergent gouvernements, entreprises, universités et centres de recherche afin de définir les nouvelles tendances en matière de fabrication, de technologie, d’énergie et de mobilité.

L’un de ces espaces est, sans aucun doute, la Hannover Messe. Considérée comme le salon industriel le plus important au monde, elle réunit chaque année en Allemagne des leaders d’entreprise, des gouvernements, des centres de recherche et des sociétés technologiques provenant de plus de 150 pays afin de dialoguer sur l’avenir de l’industrie. Participer à cette rencontre représente beaucoup plus que d’assister à une exposition internationale; cela signifie faire partie des conversations où commencent à se construire les décisions qui marqueront l’orientation de l’économie mondiale au cours des prochaines années.

C’est pourquoi la présence de Querétaro à la Hannover Messe 2026 a eu un caractère stratégique. Elle a permis non seulement de présenter les capacités industrielles et technologiques de l’État, mais aussi de renforcer les relations avec des entreprises allemandes qui voient aujourd’hui en Querétaro une destination fiable pour croître, innover et investir.

L’Allemagne : un partenaire stratégique pour Querétaro

L’Allemagne représente beaucoup plus que l’une des économies les plus solides du monde. Elle constitue une référence internationale en matière de fabrication avancée, d’automatisation, d’électromobilité et d’Industrie 4.0, des secteurs qui propulsent aujourd’hui la transformation industrielle mondiale.

Elle s’est également consolidée comme un partenaire stratégique pour Querétaro. Selon les données présentées lors de la mission de travail, l’Allemagne occupait le quatrième rang parmi les principaux partenaires commerciaux de l’État durant la période comprise entre 2006 et 2025.

Ce lien économique se reflète chaque jour dans notre État. Les entreprises allemandes ont trouvé à Querétaro des conditions favorables à une croissance à long terme : talent spécialisé, infrastructure logistique, sécurité, certitude juridique, connectivité et vision claire du développement durable.

Grâce à cela, certaines des plus importantes entreprises allemandes maintiennent des opérations stratégiques sur notre territoire et continuent d’accroître leurs capacités productives.

Des investissements qui renforcent la confiance

L’un des résultats les plus importants de la participation de Querétaro à la Hannover Messe a été la consolidation de nouveaux projets d’investissement qui renforcent l’écosystème industriel de l’État.

Il convient de souligner l’annonce faite par Siemens, qui a confirmé un investissement additionnel de 66 millions d’euros et la création de 300 nouveaux emplois spécialisés.

Au-delà de l’ampleur de l’investissement, cette annonce représente un message de confiance. Elle confirme que Querétaro est non seulement capable d’attirer des capitaux internationaux, mais aussi de créer les conditions nécessaires pour que les entreprises développent des projets à long terme.

La présence de Siemens renforce également l’infrastructure technologique de l’État et contribue à consolider Querétaro comme un carrefour de fabrication avancée et d’innovation en Amérique du Nord.

À un moment où l’industrie mondiale évolue rapidement vers l’automatisation, l’intelligence artificielle et la numérisation des processus, compter sur des entreprises chefs de file en innovation technologique représente un avantage concurrentiel d’une grande importance.

À ces annonces se sont ajoutés de nouveaux projets menés par des entreprises allemandes telles que Hansa Flex, qui investira plus de cinq millions d’euros et créera plus de cent emplois; TRW, du groupe ZF, avec un investissement de plus de 110 millions de pesos pour le développement de systèmes de direction automobile; ainsi que Vibracoustic, qui élargira ses opérations à Querétaro grâce à une deuxième usine et à la création de plus de 250 nouveaux emplois.

Au-delà des chiffres, ces investissements reflètent l’évolution qu’a connue l’économie querétane. Aujourd’hui, il ne s’agit plus uniquement de fabrication traditionnelle; il est question de technologie automobile, d’automatisation, d’électromobilité, de systèmes intelligents et de processus hautement spécialisés qui exigent des talents qualifiés et des chaînes d’approvisionnement de plus en plus sophistiquées.

La transformation industrielle est déjà en marche

L’évolution de l’industrie automobile querétane est l’un des exemples les plus clairs de cette transformation. Notre État est passé de la fabrication de composants au développement de systèmes complets et de solutions technologiques avancées pour les véhicules de nouvelle génération.

Cette évolution permet à Querétaro de maintenir sa compétitivité face aux profondes transformations que connaît aujourd’hui l’industrie automobile, particulièrement dans des domaines comme l’électrification, la mobilité intelligente et l’intégration des technologies numériques dans les processus de fabrication.

Plus que de répondre aux tendances mondiales, le défi consiste à les anticiper. C’est pourquoi le renforcement d’un écosystème industriel fondé sur l’innovation, le savoir et la spécialisation continuera d’être l’un des principaux facteurs pour consolider la croissance économique de l’État au cours des prochaines années.

Consolider la confiance, c’est aussi attirer l’investissement

La compétitivité d’une région ne dépend pas uniquement de sa capacité à attirer de nouvelles entreprises.

Elle se renforce également en accompagnant celles qui ont déjà décidé d’y investir et d’y croître.

En ce sens, l’un des aspects les plus pertinents de la participation de Querétaro à la Hannover Messe a été le renforcement de la relation avec des entreprises qui font partie depuis des années de l’écosystème industriel de l’État.

Les rencontres tenues avec des sociétés comme Martinrea, Liebherr, Hirschvogel et Brose ont permis de consolider des projets d’expansion et de réaffirmer la confiance que ces entreprises maintiennent envers Querétaro comme destination stratégique pour leurs opérations.

Chacune de ces réunions représente beaucoup plus qu’une rencontre institutionnelle.

Ce sont des espaces où se bâtissent des relations à long terme et où se créent les conditions nécessaires pour que de nouveaux investissements continuent d’arriver dans l’État.

La consolidation de projets liés aux procédés de fonderie, d’usinage et de fabrication de haute précision a été particulièrement importante, car ces activités génèrent des emplois hautement spécialisés et augmentent le contenu technologique de l’industrie installée à Querétaro.

L’ouverture internationale comme avantage concurrentiel

Nous vivons dans une économie profondément intégrée.

Les chaînes d’approvisionnement mondiales exigent des régions capables d’offrir infrastructure, connectivité, stabilité, capital humain spécialisé et certitude institutionnelle.

Querétaro travaille depuis des années à bâtir cette réputation.

Aujourd’hui, cette confiance se reflète dans des résultats concrets.

L’État continue de se positionner parmi les principaux récepteurs d’investissement direct étranger au Mexique et conserve un rôle de premier plan dans les exportations manufacturières du pays.

Des secteurs comme l’automobile, l’aérospatiale, les appareils électroménagers, les technologies de l’information et les dispositifs industriels continuent de stimuler la croissance économique et la création d’emplois formels.

Mais l’un des plus grands bénéfices de cette projection internationale est peut-être l’impact qu’elle peut générer pour les petites et moyennes entreprises querétanes.

Quand les PME font aussi partie du développement

La participation à des forums internationaux comme la Hannover Messe ne profite pas uniquement aux grandes entreprises.

Elle ouvre aussi de nouvelles occasions pour que les fournisseurs locaux puissent s’intégrer aux chaînes d’approvisionnement internationales, accéder à des processus de transfert technologique et adopter de meilleures pratiques qui renforcent leur compétitivité.

Dans une économie où la collaboration devient de plus en plus importante, encourager la participation des PME sur des scènes mondiales signifie renforcer le développement régional à partir de sa base productive.

C’est pourquoi assister à des rencontres internationales ne doit pas être compris comme une dépense.

Il s’agit d’un investissement stratégique pour construire les conditions qui permettent une croissance économique à long terme.

Innover signifie aussi croître de façon responsable

Année après année, la Hannover Messe confirme que l’avenir industriel sera déterminé par deux grands axes : l’innovation et la durabilité.

Les nouveaux investissements avancent vers des modèles de production plus efficaces, des processus industriels à plus faible impact environnemental, des énergies propres, une automatisation intelligente et des solutions technologiques visant à bâtir des économies de plus en plus résilientes.

Querétaro a intégré cette vision à sa stratégie de développement.

Nous croyons que la croissance économique et la protection de l’environnement ne sont pas des objectifs opposés. Au contraire, elles représentent deux conditions indispensables pour bâtir une économie plus compétitive, innovante et durable.

Cette conviction nous permet de participer avec confiance aux principaux espaces internationaux où se dessine aujourd’hui l’avenir de l’industrie.

Regarder vers le monde pour construire l’avenir

La participation de Querétaro à la Hannover Messe 2026 a laissé un message clair.

Aujourd’hui, notre État fait partie d’une conversation mondiale où l’innovation, la technologie et le talent sont les principaux moteurs du développement économique.

Mais, surtout, elle a confirmé que la compétitivité ne se construit pas uniquement avec des infrastructures ou des investissements.

Elle se renforce aussi grâce à des relations de confiance, à la collaboration internationale et à une vision commune à long terme.

À Querétaro, nous continuerons de travailler afin que chaque alliance, chaque projet et chaque investissement contribuent à créer plus d’occasions pour nos entreprises, plus d’emplois spécialisés pour notre population et un développement économique qui bénéficie aux familles querétanes.

Parce que construire l’avenir industriel du Mexique signifie aussi renforcer les capacités des régions qui stimulent aujourd’hui sa croissance.

Et Querétaro est déterminé à continuer d’être l’une d’entre elles.

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Querétaro at Hannover Messe 2026: Where the Industrial Future Is Also Being Written from Mexico

By Marco Antonio Del Prete Tercero

Secretary of Sustainable Development of the State of Querétaro
Editorial Note | LYPmagazine

The world’s most competitive economies are no longer built solely within a country’s borders. Today, investment attraction, technological innovation, and industrial development depend on the ability of regions to participate in the spaces where the trends that will shape the course of the global economy are being defined.

In this edition of LYPmagazine, we present the vision of Marco Antonio Del Prete Tercero, Secretary of Sustainable Development of the State of Querétaro, who shares a reflection on the state’s participation in Hannover Messe 2026, considered the world’s most important industrial trade fair. From the perspective of the official leading the state’s economic internationalization strategy, the author analyzes how innovation, trust, and strategic alliances strengthen Querétaro’s competitiveness in an increasingly dynamic global landscape.

About the Author

Marco Antonio Del Prete Tercero is the Secretary of Sustainable Development of the State of Querétaro. In this role, he leads the state strategy for investment attraction, industrial strengthening, economic development, and the international positioning of Querétaro as one of Mexico’s leading manufacturing, technology, and aerospace hubs.

Querétaro at Hannover Messe 2026: Where the Industrial Future Is Also Being Written from Mexico

Being Present Where the Future Is Being Built

We live in an increasingly competitive global environment. Regions capable of innovating, adapting, and building strong international relationships are the ones that manage to remain relevant in an economy where opportunities are no longer generated solely within the borders of a state or a country.

Today, economic development takes place in spaces of global collaboration where governments, companies, universities, and research centers converge to define new trends in manufacturing, technology, energy, and mobility.

One of those spaces is, without a doubt, Hannover Messe. Considered the world’s most important industrial trade fair, it brings together business leaders, governments, research centers, and technology companies from more than 150 countries each year in Germany to discuss the future of industry. Participating in this event represents much more than attending an international exhibition; it means being part of the conversations where the decisions that will shape the direction of the global economy in the coming years begin to take form.

For this reason, Querétaro’s presence at Hannover Messe 2026 had a strategic purpose. It not only made it possible to showcase the state’s industrial and technological capabilities, but also to strengthen relationships with German companies that today see Querétaro as a reliable destination to grow, innovate, and invest.

Germany: A Strategic Partner for Querétaro

Germany represents much more than one of the world’s strongest economies. It is an international benchmark in advanced manufacturing, automation, electromobility, and Industry 4.0—sectors that are currently driving the global industrial transformation.

It has also consolidated itself as a strategic partner for Querétaro. According to the data presented during the working tour, Germany ranked fourth among the state’s main trading partners during the period from 2006 to 2025.

That economic bond is reflected every day in our state. German companies have found in Querétaro the conditions that favor long-term growth: specialized talent, logistics infrastructure, security, legal certainty, connectivity, and a clear vision for sustainable development.

Thanks to this, some of Germany’s most important companies maintain strategic operations in our territory and continue to expand their production capabilities.

Investments That Strengthen Trust

One of the most relevant outcomes of Querétaro’s participation in Hannover Messe was the consolidation of new investment projects that strengthen the state’s industrial ecosystem.

A highlight was the announcement made by Siemens, which confirmed an additional investment of 66 million euros and the creation of 300 new specialized jobs.

Beyond the scale of the investment, this announcement sends a message of trust. It confirms that Querétaro is not only capable of attracting international capital, but also of creating the conditions necessary for companies to develop long-term projects.

Siemens’ presence also strengthens the state’s technological infrastructure and contributes to consolidating Querétaro as a hub for advanced manufacturing and innovation in North America.

At a time when global industry is rapidly evolving toward automation, artificial intelligence, and the digitalization of processes, having leading companies in technological innovation represents a highly relevant competitive advantage.

These announcements were joined by new projects promoted by German companies such as Hansa Flex, which will invest more than five million euros and create more than one hundred jobs; TRW, part of ZF Group, with an investment of more than 110 million pesos for the development of automotive steering systems; as well as Vibracoustic, which will expand its operations in Querétaro through a second plant and the creation of more than 250 new jobs.

Beyond the figures, these investments reflect the evolution that Querétaro’s economy has experienced. Today, we are no longer speaking only about traditional manufacturing; we are speaking about automotive technology, automation, electromobility, smart systems, and highly specialized processes that demand qualified talent and increasingly sophisticated supply chains.

Industrial Transformation Is Already Underway

The evolution of Querétaro’s automotive industry is one of the clearest examples of this transformation. Our state has moved from the production of components toward the development of complete systems and advanced technological solutions for next-generation vehicles.

This evolution allows Querétaro to maintain its competitiveness amid the profound transformations currently taking place in the automotive industry, particularly in areas such as electrification, smart mobility, and the integration of digital technologies into manufacturing processes.

More than responding to global trends, the challenge is to anticipate them. For that reason, strengthening an industrial ecosystem based on innovation, knowledge, and specialization will remain one of the main factors in consolidating the state’s economic growth over the coming years.

Consolidating Trust Also Means Attracting Investment

A region’s competitiveness does not depend solely on its ability to attract new companies.

It is also strengthened by supporting those that have already decided to invest and grow from within it.

In this sense, one of the most relevant aspects of Querétaro’s participation in Hannover Messe was the strengthening of relationships with companies that have been part of the state’s industrial ecosystem for years.

The meetings held with companies such as Martinrea, Liebherr, Hirschvogel, and Brose made it possible to consolidate expansion projects and reaffirm the trust these companies continue to place in Querétaro as a strategic destination for their operations.

Each of these meetings represents much more than an institutional encounter.

They are spaces where long-term relationships are built and where conditions are created for new investments to continue reaching the state.

Particularly relevant was the consolidation of projects linked to casting, machining, and high-precision manufacturing processes—activities that generate highly specialized jobs and raise the technological content of the industry established in Querétaro.

International Openness as a Competitive Advantage

We live in a deeply integrated economy.

Global supply chains require regions capable of offering infrastructure, connectivity, stability, specialized human capital, and institutional certainty.

Querétaro has worked for years to build that reputation.

Today, that trust is reflected in concrete results.

The state continues to position itself among the leading recipients of Foreign Direct Investment in Mexico and maintains a prominent role in the country’s manufacturing exports.

Sectors such as automotive, aerospace, household appliances, information technologies, and industrial devices continue to drive economic growth and the creation of formal employment.

But perhaps one of the greatest benefits of this international projection is the impact it can generate for small and medium-sized enterprises in Querétaro.

When SMEs Also Become Part of Development

Participation in international forums such as Hannover Messe does not benefit only large corporations.

It also opens new opportunities for local suppliers to integrate into international supply chains, access technology transfer processes, and incorporate best practices that strengthen their competitiveness.

In an economy where collaboration is increasingly important, promoting the participation of SMEs in global scenarios means strengthening regional development from its productive base.

For that reason, attending international events should not be understood as an expense.

It is a strategic investment to build the conditions that enable long-term economic growth.

Innovation Also Means Growing Responsibly

Year after year, Hannover Messe confirms that the industrial future will be defined by two major pillars: innovation and sustainability.

New investments are moving toward more efficient production models, lower-impact industrial processes, clean energy, intelligent automation, and technological solutions aimed at building increasingly resilient economies.

Querétaro has adopted this vision as part of its development strategy.

We believe that economic growth and environmental protection are not opposing goals. On the contrary, they represent two essential conditions for building a more competitive, innovative, and sustainable economy.

This conviction allows us to participate with confidence in the main international forums where the future of industry is being designed today.

Looking to the World to Build the Future

Querétaro’s participation in Hannover Messe 2026 left a clear message.

Today, our state is part of a global conversation where innovation, technology, and talent are the main drivers of economic development.

But, above all, it confirmed that competitiveness is not built solely with infrastructure or investment.

It is also strengthened through relationships of trust, international collaboration, and a shared long-term vision.

In Querétaro, we will continue working so that every alliance, every project, and every investment contributes to generating more opportunities for our companies, more specialized jobs for our people, and economic development that benefits Querétaro families.

Because building Mexico’s industrial future also means strengthening the capacities of the regions that are driving its growth today.

And Querétaro is determined to continue being one of them.

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Querétaro en la Hannover Messe 2026: donde el futuro industrial también se escribe desde México

Querétaro en la Hannover Messe 2026: donde el futuro industrial también se escribe desde México

Por Marco Antonio Del Prete Tercero

Secretario de Desarrollo Sustentable del Estado de Querétaro


Nota Editorial | LYPmagazine

Las economías más competitivas ya no se construyen únicamente dentro de las fronteras de un país. Hoy, la atracción de inversión, la innovación tecnológica y el desarrollo industrial dependen de la capacidad de las regiones para participar en los espacios donde se definen las tendencias que marcarán el rumbo de la economía global.

En esta edición de LYPmagazine, presentamos la visión de Marco Antonio Del Prete Tercero, secretario de Desarrollo Sustentable del Estado de Querétaro, quien comparte una reflexión sobre la participación de la entidad en la Hannover Messe 2026, considerada la feria industrial más importante del mundo. Desde la perspectiva de quien encabeza la estrategia de internacionalización económica del estado, el autor analiza cómo la innovación, la confianza y las alianzas estratégicas fortalecen la competitividad de Querétaro en un escenario global cada vez más dinámico.


Sobre el autor

Marco Antonio Del Prete Tercero es secretario de Desarrollo Sustentable del Estado de Querétaro. Desde esta responsabilidad impulsa la estrategia estatal para la atracción de inversión, el fortalecimiento industrial, el desarrollo económico y la proyección internacional de Querétaro como uno de los principales polos manufactureros, tecnológicos y aeroespaciales de México.


Querétaro en la Hannover Messe 2026: donde el futuro industrial también se escribe desde México

Estar presentes donde se construye el futuro

Vivimos en un entorno global cada vez más competitivo. Las regiones capaces de innovar, adaptarse y construir relaciones internacionales sólidas son las que logran mantenerse vigentes en una economía donde las oportunidades ya no se generan únicamente dentro de las fronteras de un estado o de un país.

Hoy, el desarrollo económico ocurre en espacios de colaboración global donde convergen gobiernos, empresas, universidades y centros de investigación para definir las nuevas tendencias en manufactura, tecnología, energía y movilidad.

Uno de esos espacios, sin duda, es la Hannover Messe.

Considerada la feria industrial más importante del mundo, reúne cada año en Alemania a líderes empresariales, gobiernos, centros de investigación y compañías tecnológicas de más de 150 países para dialogar sobre el futuro de la industria. Participar en este encuentro representa mucho más que asistir a una exposición internacional; significa formar parte de las conversaciones donde comienzan a construirse las decisiones que marcarán el rumbo de la economía global durante los próximos años.

Por ello, la presencia de Querétaro en la Hannover Messe 2026 tuvo un carácter estratégico. No sólo permitió mostrar las capacidades industriales y tecnológicas del estado, sino también fortalecer relaciones con empresas alemanas que hoy encuentran en Querétaro un destino confiable para crecer, innovar e invertir.


Alemania: un socio estratégico para Querétaro

Alemania representa mucho más que una de las economías más sólidas del mundo. Es un referente internacional en manufactura avanzada, automatización, electromovilidad e Industria 4.0, sectores que hoy impulsan la transformación industrial global.

Además, se ha consolidado como un socio estratégico para Querétaro. De acuerdo con los datos presentados durante la gira de trabajo, Alemania ocupó el cuarto lugar entre los principales socios comerciales de la entidad durante el periodo comprendido entre 2006 y 2025.

Ese vínculo económico se refleja diariamente en nuestro estado. Empresas alemanas han encontrado en Querétaro condiciones que favorecen el crecimiento de largo plazo: talento especializado, infraestructura logística, seguridad, certeza jurídica, conectividad y una visión clara de desarrollo sostenible.

Gracias a ello, algunas de las compañías más importantes de Alemania mantienen operaciones estratégicas en nuestro territorio y continúan ampliando sus capacidades productivas.


Inversiones que fortalecen la confianza

Uno de los resultados más relevantes de la participación de Querétaro en la Hannover Messe fue la consolidación de nuevos proyectos de inversión que fortalecen el ecosistema industrial del estado.

Destaca el anuncio realizado por Siemens, que confirmó una inversión adicional de 66 millones de euros y la generación de 300 nuevos empleos especializados.

Más allá de la magnitud de la inversión, este anuncio representa un mensaje de confianza. Confirma que Querétaro no sólo es capaz de atraer capital internacional, sino también de generar las condiciones necesarias para que las empresas desarrollen proyectos de largo plazo.

La presencia de Siemens fortalece además la infraestructura tecnológica del estado y contribuye a consolidar a Querétaro como un hub de manufactura avanzada e innovación para Norteamérica.

En un momento donde la industria mundial evoluciona aceleradamente hacia la automatización, la inteligencia artificial y la digitalización de procesos, contar con empresas líderes en innovación tecnológica representa una ventaja competitiva de enorme relevancia.

A estos anuncios se sumaron nuevos proyectos impulsados por compañías alemanas como Hansa Flex, que invertirá más de cinco millones de euros y generará más de cien empleos; TRW de ZF Group, con una inversión superior a los 110 millones de pesos para el desarrollo de sistemas de dirección automotriz; así como Vibracoustic, que ampliará sus operaciones en Querétaro mediante una segunda planta y la creación de más de 250 nuevos empleos.

Más allá de las cifras, estas inversiones reflejan la evolución que ha experimentado la economía queretana. Hoy ya no hablamos únicamente de manufactura tradicional; hablamos de tecnología automotriz, automatización, electromovilidad, sistemas inteligentes y procesos altamente especializados que demandan talento calificado y cadenas de suministro cada vez más sofisticadas.

La transformación industrial ya está en marcha

La evolución de la industria automotriz queretana es uno de los ejemplos más claros de esta transformación. Nuestro estado ha transitado de la fabricación de componentes hacia el desarrollo de sistemas completos y soluciones tecnológicas avanzadas para los vehículos de nueva generación.

Esta evolución permite que Querétaro mantenga su competitividad frente a las profundas transformaciones que experimenta hoy la industria automotriz, particularmente en áreas como la electrificación, la movilidad inteligente y la integración de tecnologías digitales en los procesos de manufactura.

Más que responder a las tendencias globales, el reto consiste en anticiparlas. Por ello, fortalecer un ecosistema industrial basado en la innovación, el conocimiento y la especialización seguirá siendo uno de los principales factores para consolidar el crecimiento económico del estado durante los próximos años.


Consolidar la confianza también es atraer inversión

La competitividad de una región no depende únicamente de su capacidad para atraer nuevas empresas.

También se fortalece acompañando a quienes ya han decidido invertir y crecer desde ella.

En ese sentido, uno de los aspectos más relevantes de la participación de Querétaro en la Hannover Messe fue el fortalecimiento de la relación con empresas que desde hace años forman parte del ecosistema industrial del estado.

Los encuentros sostenidos con compañías como Martinrea, Liebherr, Hirschvogel y Brose permitieron consolidar proyectos de expansión y refrendar la confianza que estas empresas mantienen en Querétaro como un destino estratégico para sus operaciones.

Cada una de estas reuniones representa mucho más que un encuentro institucional.

Son espacios donde se construyen relaciones de largo plazo y donde se generan condiciones para que nuevas inversiones continúen llegando al estado.

Particularmente relevante fue la consolidación de proyectos vinculados con procesos de fundición, maquinado y manufactura de alta precisión, actividades que generan empleos altamente especializados y elevan el contenido tecnológico de la industria instalada en Querétaro.


La apertura internacional como ventaja competitiva

Vivimos en una economía profundamente integrada.

Las cadenas globales de suministro requieren regiones capaces de ofrecer infraestructura, conectividad, estabilidad, capital humano especializado y certeza institucional.

Querétaro ha trabajado durante años para construir esa reputación.

Hoy, esa confianza se refleja en resultados concretos.

El estado continúa posicionándose entre los principales receptores de Inversión Extranjera Directa en México y mantiene un papel protagónico en las exportaciones manufactureras del país.

Sectores como el automotriz, aeroespacial, electrodoméstico, tecnologías de la información y dispositivos industriales continúan impulsando el crecimiento económico y la generación de empleo formal.

Pero quizá uno de los mayores beneficios de esta proyección internacional sea el impacto que puede generar sobre las pequeñas y medianas empresas queretanas.


Cuando las PyMEs también forman parte del desarrollo

La participación en foros internacionales como la Hannover Messe no beneficia únicamente a las grandes corporaciones.

También abre nuevas oportunidades para que proveedores locales puedan integrarse a cadenas internacionales de suministro, acceder a procesos de transferencia tecnológica e incorporar mejores prácticas que fortalezcan su competitividad.

En una economía donde la colaboración resulta cada vez más importante, impulsar la participación de las PyMEs en escenarios globales significa fortalecer el desarrollo regional desde su base productiva.

Por ello, asistir a encuentros internacionales no debe entenderse como un gasto.

Es una inversión estratégica para construir las condiciones que permitan el crecimiento económico de largo plazo.


Innovar también significa crecer con responsabilidad

La Hannover Messe confirma año con año que el futuro industrial estará determinado por dos grandes ejes: la innovación y la sustentabilidad.

Las nuevas inversiones avanzan hacia modelos de producción más eficientes, procesos industriales de menor impacto ambiental, energías limpias, automatización inteligente y soluciones tecnológicas orientadas a construir economías cada vez más resilientes.

Querétaro ha asumido esa visión como parte de su estrategia de desarrollo.

Creemos que el crecimiento económico y el cuidado del medio ambiente no son objetivos opuestos. Por el contrario, representan dos condiciones indispensables para construir una economía más competitiva, innovadora y sostenible.

Esa convicción nos permite participar con confianza en los principales escenarios internacionales donde hoy se diseña el futuro de la industria.


Mirar al mundo para construir el futuro

La participación de Querétaro en la Hannover Messe 2026 dejó un mensaje claro.

Hoy nuestro estado forma parte de una conversación global donde la innovación, la tecnología y el talento son los principales motores del desarrollo económico.

Pero, sobre todo, confirmó que la competitividad no se construye únicamente con infraestructura o inversión.

También se fortalece mediante relaciones de confianza, colaboración internacional y una visión compartida de largo plazo.

En Querétaro seguiremos trabajando para que cada alianza, cada proyecto y cada inversión contribuyan a generar más oportunidades para nuestras empresas, más empleos especializados para nuestra gente y un desarrollo económico que beneficie a las familias queretanas.

Porque construir el futuro industrial de México significa, también, fortalecer las capacidades de las regiones que hoy impulsan su crecimiento.

Y Querétaro está decidido a seguir siendo una de ellas.

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Futbolistas negros, Mundial 2026, migración y racismo en el fútbol

Futbolistas negros, Mundial, migración y racismo: la historia que el fútbol todavía no termina de resolver

Por Redacción LYPmultimedios

El Mundial suele venderse como una fiesta de naciones. Banderas, himnos, camisetas, estadios llenos y una narrativa casi perfecta sobre identidad nacional. Pero detrás del espectáculo hay una historia mucho más compleja: la del fútbol transformado por jugadores negros, afrodescendientes, migrantes, naturalizados e hijos de diásporas que han cambiado para siempre la manera en que se juega, se representa y se entiende una selección.

La pregunta ya no es únicamente quién mete goles. La pregunta de fondo es quién tiene derecho a representar una bandera, quién es reconocido como parte de una nación y quién sigue siendo tratado como extranjero, incluso cuando canta el himno, porta la camiseta y decide partidos históricos.

En el Mundial 2026, esa discusión vuelve con fuerza. De acuerdo con análisis periodísticos basados en datos de planteles, casi una cuarta parte de los futbolistas participantes representa a un país distinto al de nacimiento. Francia aparece como uno de los grandes semilleros globales: 99 jugadores nacidos en territorio francés fueron seleccionados para el torneo, pero solo 23 juegan para Francia; el resto representa, principalmente, a selecciones africanas y del Caribe.

Ese dato confirma algo que el fútbol ya no puede ocultar: el Mundial moderno no se explica solo por pasaporte. Se explica por migración, doble nacionalidad, ascendencia, academias europeas, periferias urbanas, desigualdad, colonialismo, identidad y pertenencia.

No existe un censo oficial de “jugadores negros” en los Mundiales

El primer punto debe ser claro: la FIFA no publica un registro racial de futbolistas. Por eso, cualquier intento de responder cuántos jugadores negros han disputado Copas del Mundo debe tratarse como una aproximación histórica, biográfica y cultural, no como una cifra oficial cerrada.

También es importante no confundir conceptos.

Un jugador negro o afrodescendiente no necesariamente nació en África. Puede haber nacido en Brasil, Francia, México, Inglaterra, Uruguay, Colombia, Países Bajos, Portugal o Estados Unidos. Un jugador africano, en cambio, pertenece a una categoría geográfica o nacional; y África no es racial ni étnicamente homogénea. El norte de África tiene historias árabes, amazigh, subsaharianas, mediterráneas y europeas. Sudáfrica, por su historia de apartheid, también tiene una composición racial compleja.

Tampoco significan lo mismo “migrante”, “naturalizado” o “hijo de migrantes”. Un jugador naturalizado adquirió legalmente una nacionalidad distinta a la de nacimiento y puede representar a esa federación si cumple las reglas deportivas. Un jugador de ascendencia migrante puede haber nacido en el país que representa, pero tener madre, padre, abuelas o abuelos provenientes de otro territorio.

Estas diferencias importan porque el fútbol no solo habla de talento. También habla de cómo las naciones aceptan, administran o rechazan su propia diversidad.

Julián Quiñones: México frente a su propia idea de identidad

Julián Quiñones es uno de los casos más relevantes para México. Nació en Magüí Payán, Nariño, Colombia; desarrolló gran parte de su carrera en el fútbol mexicano, se naturalizó mexicano y representa a la Selección Nacional. Su historia cruza deporte, migración, negritud, nacionalidad y pertenencia.

Su caso incomoda porque obliga a México a mirarse al espejo. El país suele hablar de mestizaje como identidad común, pero durante décadas invisibilizó a sus poblaciones afromexicanas y afrodescendientes. En ese contexto, un futbolista negro, nacido en Colombia y nacionalizado mexicano, abre una pregunta que va más allá de la cancha: ¿cuándo una nación acepta realmente a quien la representa?

La contradicción es evidente. Cuando un jugador naturalizado rinde, se le celebra. Pero cuando no encaja en el imaginario tradicional de “lo mexicano”, suele ser cuestionado con mayor dureza. El debate no debería centrarse en si “merece” o no portar una camiseta, sino en qué tan abierta está la sociedad mexicana a reconocer que su identidad siempre ha sido más diversa de lo que quiso admitir.

Quiñones permite aterrizar una conversación global en clave mexicana: el fútbol no solo convoca selecciones; también revela prejuicios.

Mbappé y Francia: cuando la diáspora también es nación

Kylian Mbappé no es migrante. Nació en Francia. Pero su historia familiar permite entender el peso de la diáspora en el fútbol contemporáneo: su padre es de origen camerunés y su madre tiene origen argelino-kabyle.

Francia es uno de los ejemplos más visibles de cómo la migración y las periferias urbanas han reconfigurado el deporte de élite. La selección campeona de 1998 fue celebrada bajo la idea de una Francia multicultural. Sin embargo, esa celebración convivió con desigualdades persistentes en barrios populares, comunidades racializadas y familias de origen migrante.

El fútbol francés ha ganado con hijos de migrantes, pero Francia no siempre ha tratado a esas comunidades como parte plena de la nación. Ahí está la tensión: durante 90 minutos, esos jugadores son símbolos patrios; fuera del estadio, muchos de los barrios de donde provienen siguen enfrentando estigmas, vigilancia, racismo y desigualdad.

El caso francés muestra que la diversidad puede levantar copas, pero no necesariamente garantiza igualdad.

África no es una sola historia

Hablar de selecciones africanas exige precisión. No debe afirmarse que “todas las selecciones africanas son negras”, porque África es un continente profundamente diverso. Lo correcto es señalar que varias selecciones subsaharianas, como Senegal, Ghana, Camerún, Nigeria, Costa de Marfil, República Democrática del Congo o Angola, han presentado históricamente planteles mayoritariamente negros, en correspondencia con sus composiciones demográficas e históricas.

Pero también existe otro fenómeno decisivo: muchas selecciones africanas actuales se fortalecen con futbolistas nacidos o formados en Europa, hijos o nietos de migrantes africanos. Es decir, el talento africano no solo juega para África; también sostiene a selecciones como Francia, Bélgica, Inglaterra, Países Bajos, Portugal, Suiza, Canadá y Estados Unidos.

El Mundial es, en ese sentido, un mapa vivo de la diáspora. Un jugador puede nacer en París, formarse en una academia francesa, representar a Senegal y encarnar al mismo tiempo varias identidades. El fútbol no cancela esas capas: las hace visibles.

Los pioneros: cuando jugar ya era resistir

Antes de campañas institucionales contra el racismo, antes de protocolos, antes de comunicados oficiales y hashtags, hubo futbolistas negros cuya sola presencia desafiaba el orden racial del deporte.

Andrew Watson, nacido en Demerara, Guayana Británica, es ampliamente reconocido como uno de los primeros futbolistas negros en jugar a nivel internacional al representar a Escocia en 1881. Arthur Wharton, nacido en Gold Coast, actual Ghana, es considerado uno de los primeros futbolistas negros profesionales del mundo.

En Sudamérica, Isabelino Gradín y Juan Delgado, uruguayos afrodescendientes, protagonizaron uno de los primeros episodios racistas documentados en el fútbol internacional. En el Campeonato Sudamericano de 1916, Chile protestó por la alineación de jugadores a los que calificó como “africanos”. Gradín terminó como una de las figuras del torneo.

Desde sus orígenes, los jugadores negros no solo compitieron contra rivales deportivos. También compitieron contra la idea de que no pertenecían al juego, al estadio o a la nación.

Figuras que cambiaron la historia del fútbol

La historia del fútbol mundial no puede contarse sin jugadores negros y afrodescendientes.

José Leandro Andrade, uruguayo afrodescendiente, fue una estrella global en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, y campeón mundial en 1930. Leônidas da Silva brilló con Brasil en el Mundial de 1938. Pelé transformó para siempre el deporte: ganó tres Copas del Mundo y se convirtió en un símbolo planetario del fútbol.

Pero incluso esos íconos deben leerse con cuidado. La celebración del talento negro muchas veces ha convivido con discursos que ocultan desigualdades. Brasil, por ejemplo, convirtió a Pelé en emblema nacional mientras durante décadas sostuvo el mito de la “democracia racial”, una idea cuestionada por quienes señalan las profundas brechas raciales del país.

Eusébio, nacido en Mozambique y figura de Portugal en 1966, abre otro capítulo: el del talento africano representando a potencias europeas en contextos marcados por historias coloniales.

Más recientemente, jugadores como Lilian Thuram, Thierry Henry, Marcel Desailly, Patrick Vieira, Kylian Mbappé, Paul Pogba y N’Golo Kanté ayudaron a explicar la Francia contemporánea: una potencia futbolística construida también por hijos de migrantes y territorios históricamente racializados.

Del silencio a la protesta: el racismo ya no se acepta como parte del juego

Durante décadas, muchos jugadores negros enfrentaron insultos, gestos racistas y trato discriminatorio sin protección efectiva. La resistencia consistía en seguir jugando, destacar y abrir camino.

Después vinieron gestos más visibles. John Barnes, en Inglaterra, quedó asociado a una de las imágenes más recordadas del racismo en las gradas cuando apartó con el pie una banana lanzada desde la tribuna. Aquella escena retrató una época en la que la violencia racial era pública, cotidiana y muchas veces tolerada.

El cambio más fuerte llegó cuando jugadores y equipos empezaron a abandonar la cancha. Kevin-Prince Boateng marcó un precedente en 2013 al salir del campo durante un amistoso del Milan tras recibir insultos racistas. En 2020, el partido de Champions League entre PSG e Istanbul Başakşehir fue suspendido después de que jugadores del equipo turco acusaran de racismo al cuarto árbitro. Ambos equipos abandonaron el campo.

En 2024, Mike Maignan, portero del Milan, dejó el partido ante Udinese tras recibir insultos racistas. El encuentro fue suspendido brevemente y el club italiano terminó imponiendo vetos de por vida a aficionados identificados.

La protesta dejó de ser un gesto aislado. Se convirtió en una exigencia colectiva: jugar no puede implicar soportar racismo.

Vinícius Jr. y la judicialización del racismo

Vinícius Jr. representa el momento actual: el futbolista que se niega a aceptar el racismo como parte del paisaje del fútbol. Su caso es central porque ya no se limita a la denuncia mediática; ha abierto consecuencias judiciales.

En junio de 2024, tres aficionados del Valencia fueron condenados a ocho meses de prisión por insultos racistas contra Vinícius Jr., en un caso reportado como la primera condena por racismo en un estadio de fútbol profesional en España. También recibieron una prohibición de ingreso a estadios durante dos años.

Ese precedente importa porque mueve el debate de lugar. El racismo no es “provocación”, “pasión de tribuna” o “exceso verbal”. Es violencia. Y cuando se documenta, debe tener consecuencias.

El caso Vinícius también exhibe otro problema: con frecuencia, la conversación pública se desplaza hacia la conducta del jugador racializado, como si denunciar racismo fuera más incómodo que el racismo mismo. Esa inversión de la culpa es una forma de revictimización que el periodismo debe evitar.

El racismo también está en medios, redes e instituciones

El racismo en el fútbol no vive únicamente en la grada. También aparece en el lenguaje mediático, en redes sociales, en decisiones institucionales y en estructuras de poder.

Un sesgo frecuente consiste en describir a jugadores negros como “potentes”, “fuertes” o “atléticos”, mientras a jugadores blancos se les atribuyen cualidades como “inteligencia”, “liderazgo” o “visión de juego”. Esa diferencia no es menor: reduce a unos al cuerpo y reserva para otros la lectura táctica.

También está el racismo digital. Después de derrotas, errores o penales fallados, jugadores negros han sido blanco de ataques masivos en redes sociales. Lo vivieron Marcus Rashford, Jadon Sancho y Bukayo Saka tras la final de la Euro 2020.

La organización Kick It Out reportó 1,332 incidentes de discriminación durante la temporada 2023-24, un máximo histórico en sus registros; dentro de esos reportes, el racismo aparece como una de las formas más frecuentes de abuso.

La estructura también importa. Hay muchos jugadores negros en la cancha, pero muchos menos entrenadores, directivos, árbitros de élite, presidentes de clubes o altos cargos federativos negros. El fútbol celebra la diversidad cuando produce goles, pero todavía la limita cuando se trata de distribuir poder.

FIFA y el cambio de época: del discurso a la sanción

La presión de jugadores, organizaciones y movimientos antirracistas ha obligado a los organismos internacionales a endurecer su postura. FIFA ha planteado medidas como pausar, suspender y abandonar partidos en casos de racismo, además de introducir un gesto global para que futbolistas comuniquen incidentes racistas al cuerpo arbitral.

En 2024, FIFA también propuso sanciones obligatorias contra el racismo, incluyendo la posibilidad de pérdida de partidos, suspensión o cancelación de encuentros.

La pregunta es si esas medidas serán aplicadas con firmeza o si quedarán como parte de una retórica institucional. Porque el fútbol ya conoce los discursos. Lo que falta es consistencia.

No solo resisten: también deciden Mundiales

Reducir a los futbolistas negros únicamente a víctimas del racismo sería una mirada incompleta e injusta. La otra mitad de la historia es su poder deportivo, cultural y táctico.

Pelé cambió la historia de los Mundiales. Eusébio llevó a Portugal a una dimensión global. Thuram decidió una semifinal mundialista en 1998. Henry fue campeón del mundo y figura global. Mbappé ganó el Mundial 2018, jugó una final histórica en 2022 y sigue siendo una de las figuras centrales del fútbol mundial. Vinícius Jr. es una de las estrellas más influyentes del Real Madrid y de Brasil. Quiñones ha abierto un debate importante sobre identidad y pertenencia en México.

En África, figuras como George Weah, Roger Milla, Samuel Eto’o, Didier Drogba, Yaya Touré, Sadio Mané, Mohamed Salah, Jay-Jay Okocha y Abedi Pelé marcaron generaciones dentro y fuera del continente.

La dimensión estratégica es clave: los jugadores negros no son solo velocidad o potencia. Son lectura táctica, liderazgo emocional, inteligencia espacial, creatividad, toma de decisiones, presión alta, técnica, negocio, cultura y representación política.

Nombrarlo así es importante porque combate uno de los sesgos más persistentes del fútbol: reducir el talento negro al cuerpo y negar su inteligencia futbolística.

El Mundial como espejo incómodo

El fútbol moderno no existiría como espectáculo global sin jugadores negros y afrodescendientes. Pero el sistema que celebra su talento todavía no les garantiza protección proporcional, reconocimiento pleno ni igualdad en los espacios de decisión.

Primero tuvieron que demostrar que podían jugar. Después, que podían representar a una nación. Luego, que podían convertirse en ídolos globales. Hoy están demostrando algo más: que también pueden obligar al fútbol a mirarse al espejo.

El debate ya no es si el racismo existe. Existe, se documenta, se sanciona tarde y se repite. El debate real es si el fútbol está dispuesto a poner la dignidad de sus jugadores por encima del negocio, la tribuna y el espectáculo.

En plena Copa del Mundo 2026, con futbolistas migrantes, afrodescendientes, naturalizados e hijos de diásporas decidiendo partidos de alto nivel, queda claro que la lucha deportiva y la lucha antirracista no van por caminos separados.

En muchos casos, corren por la misma banda, presionan al mismo rival y empujan el mismo balón hacia la historia.