Por Redacción LYPmultimedios
SANTIAGO DE QUERÉTARO, QRO. (18 de mayo de 2026). – El turismo de aventura y los vehículos recreativos todo terreno (como los denominados RZR o cuatrimotos) entraron a la lupa legislativa en Querétaro. Con el propósito de mitigar el impacto ambiental en ecosistemas vulnerables, la diputada local Perla Flores presentó una iniciativa para regular el uso de estas unidades motorizadas en áreas ecológicamente sensibles del estado.
La legisladora fue enfática al aclarar desde el inicio que la propuesta no tiene un carácter prohibitivo ni pretende atentar contra el turismo de aventura, el cual reconoció como un motor económico vital y parte de la identidad de diversas regiones queretanas, particularmente en la zona del semidesierto y la Sierra Gorda.
“Lo que buscamos es establecer reglas claras para proteger nuestro patrimonio ambiental y garantizar un equilibrio entre recreación, turismo y conservación”, puntualizó Flores durante la presentación del proyecto.
Erosión y ruido: Los impactos bajo la lupa
La diputada argumentó que el crecimiento desmedido y sin control de rutas todo terreno ha encendido las alarmas debido a criterios de organismos internacionales que advierten sobre los daños severos en entornos vulnerables. Entre los impactos directos enumerados en la iniciativa destacan:
- Compactación severa del suelo: Lo que impide la filtración natural del agua de lluvia.
- Aceleración de la erosión: Destrucción de la capa vegetal en pendientes y zonas boscosas.
- Contaminación acústica y perturbación: Estrés y desplazamiento forzado de la fauna silvestre debido al ruido de los motores de alta cilindrada.
Querétaro posee una riqueza natural que va desde franjas boscosas y zonas semidesérticas hasta la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda, espacios que, en palabras de la legisladora, «representan una responsabilidad compartida para las y los queretanos».
Esquema de autorizaciones y viabilidad sostenible
El andamiaje legal de la iniciativa contempla que las actividades recreativas motorizadas sigan operando, pero sujetas a regulaciones estrictas y a la emisión de autorizaciones específicas. Estos permisos se otorgarán bajo una previa justificación que demuestre que el trazado de las rutas no genera daño ambiental irreversible, privilegiando en todo momento la conservación ecológica.
Perla Flores reiteró que el cuidado del medio ambiente no es un freno para la economía, sino un requisito para que el desarrollo sea verdaderamente sostenible en el largo plazo. “Proteger nuestros ecosistemas es garantizar que las futuras generaciones también puedan disfrutar y vivir de ellos”, concluyó, haciendo un llamado a las comisiones dictaminadoras para que den un acompañamiento prioritario a este dictamen en favor del patrimonio natural del estado.
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