Por: Redacción de LYPmultimedios
Santiago de Querétaro, Qro., 1 de julio de 2026.— La integración de los ayuntamientos de Querétaro está a punto de cambiar. La Comisión de Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales del Congreso local aprobó por unanimidad una reforma constitucional para establecer que los municipios cuenten con una sola sindicatura.
La modificación busca armonizar la Constitución Política del Estado de Querétaro con la reforma federal al artículo 115, que fija una nueva regla para la integración de los gobiernos municipales.
En palabras simples: los cabildos queretanos deberán ajustarse al nuevo modelo nacional, donde cada ayuntamiento tendrá una presidencia municipal, una sindicatura y regidurías conforme a la ley.
La sesión fue encabezada por el diputado Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz, presidente de la comisión, con la participación de las legisladoras Adriana Meza Argaluza y Leonor Mejía Barraza, secretaria e integrante, respectivamente.
Como parte del procedimiento del Constituyente Permanente local, el Congreso notificó a los 18 ayuntamientos del estado para que pudieran enviar sus observaciones sobre el dictamen.
De acuerdo con lo informado, respondieron formalmente los municipios de Colón, Amealco, Tequisquiapan, Tolimán y Pinal de Amoles. El resto no presentó comentarios dentro del plazo establecido, por lo que se entiende que no formularon observaciones.
La reforma todavía no está completamente cerrada. Tras su aprobación en comisión, el dictamen deberá pasar al Pleno del Congreso. Si ahí se aprueba, será enviado nuevamente a los ayuntamientos para que los cabildos lo voten como parte del Constituyente local.
Para que la reforma avance, deberá contar con mayoría del Pleno de la Legislatura y mayoría de los cabildos municipales. Después tendría que publicarse oficialmente para entrar en vigor.
Sinuhé Piedragil explicó que el cambio responde a un mandato federal y que actualmente la Constitución local y la Ley Electoral de Querétaro todavía contemplan la integración de ayuntamientos con dos sindicaturas.
“Tenemos que establecer que solamente habrá un síndico, sobre esto versa la modificación”, detalló el legislador.
Aunque pueda parecer una reforma técnica, el cambio toca la forma en que se integran los gobiernos municipales.Las sindicaturas no son cargos menores: tienen funciones de representación jurídica, vigilancia del patrimonio municipal, revisión de actos administrativos y participación en el cabildo.
Para la ciudadanía, el tema puede sonar lejano. Pero los ayuntamientos son el primer nivel de gobierno con el que la gente suele tratar: servicios públicos, permisos, obra local, seguridad municipal, movilidad, mercados, parques, agua en algunos casos y atención comunitaria.
Por eso, cualquier cambio en la integración de los cabildos importa: define quién toma decisiones, quién vigila y cómo se reparte la representación dentro del gobierno municipal.
El argumento central de la reforma es uniformar criterios con el modelo federal y reducir la duplicidad de sindicaturas. Sin embargo, el verdadero reto será que la reducción no debilite la vigilancia interna ni la capacidad jurídica de los municipios.
Tener menos cargos puede sonar a eficiencia, pero la eficiencia no debe confundirse con menos contrapesos. Si habrá una sola sindicatura, deberá contar con capacidad técnica, respaldo institucional y condiciones suficientes para cumplir su función.
La pregunta no es solo cuántos síndicos habrá, sino cómo se garantizará que esa sindicatura pueda vigilar bien al gobierno municipal.
La reforma forma parte de una discusión nacional más amplia sobre el tamaño de los cabildos, la representación política y el costo de los gobiernos municipales. En estados como Querétaro, donde hay municipios con dinámicas muy distintas —desde zonas metropolitanas hasta demarcaciones serranas—, la aplicación deberá cuidar que el ajuste sea funcional y no solo formal.
La Comisión de Gobernación ya dio el primer paso. Ahora tocará al Pleno y a los ayuntamientos decidir si Querétaro concreta esta modificación constitucional.
El cambio puede parecer pequeño en número, pero es relevante en estructura: modifica la manera en que se integran los gobiernos más cercanos a la vida diaria de la gente.
Porque en los municipios se resuelven —o se complican— muchas de las cosas que más importan: la calle, el servicio, el permiso, la obra, la comunidad y la respuesta inmediata del gobierno.