La economía mexicana revierte la caída del primer trimestre con su mejor dato desde 2020
Por: Redacción de LYPmultimedios
Ciudad de México, 31 de julio de 2026.— El Producto Interno Bruto de México creció 1.5% durante el segundo trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior, y 2.1% a tasa anual, de acuerdo con la Estimación Oportuna del INEGI publicada este jueves. Es el mejor desempeño trimestral de la economía mexicana desde el cuarto trimestre de 2020, y revierte la contracción registrada entre enero y marzo.
«Es el último dato del INEGI. Muy buena noticia», señaló la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al comentar el resultado en su conferencia matutina.
El dato que los analistas no anticipaban
El resultado superó las expectativas del mercado. El consenso de analistas proyectaba un avance anual de 1.6%; algunas instituciones financieras estimaban cifras aún más conservadoras, cercanas al 1.1%. El dato final —2.1%— quedó medio punto porcentual por encima de esa previsión, un margen relevante en indicadores de esta escala.
En el acumulado enero-junio, la economía mexicana registra un crecimiento de 1.2% respecto al mismo periodo del año anterior. El gobierno federal proyecta cerrar 2026 con un crecimiento de 2.3%, según los Precriterios Generales de Política Económica presentados por Hacienda en abril.
Sector por sector
El motor más potente del trimestre fue el campo. Las actividades primarias —agricultura, ganadería, pesca y aprovechamiento forestal— crecieron 3.3% respecto al trimestre previo y 7.3% a tasa anual, la mayor expansión interanual del sector desde 2012, impulsada por el desempeño de las exportaciones agropecuarias y la manufactura de alimentos. Es el sector con menor peso relativo en la economía —representa alrededor del 4% del PIB—, pero su aceleración fue la más pronunciada.
Las actividades terciarias, que agrupan comercio y servicios y aportan dos terceras partes del PIB, crecieron 1.5% trimestral y 2.5% anual. Las actividades secundarias —industria, construcción, minería y manufactura— avanzaron 1.6% trimestral, su mayor alza en 17 observaciones, aunque su crecimiento anual fue más modesto: 0.8%.
Sheinbaum destacó precisamente el peso de los sectores primario y terciario: «El sector primario aumentó de manera muy muy importante, y el terciario también, que son los servicios. Estos dos son los que han movido», dijo, y atribuyó parte del resultado tanto a mayores volúmenes de producción como al alza en los precios internacionales de metales como el oro y la plata.
El asterisco industrial que importa en Querétaro
Hay un matiz en los números que conviene leer con atención desde una entidad manufacturera como Querétaro: pese al repunte trimestral, el sector industrial se mantiene 1.8% por debajo de su último pico. Es la parte de la economía más expuesta al comercio exterior, y la que sigue arrastrando el efecto de la incertidumbre en la relación comercial con Estados Unidos.
Ese dato nacional tiene su reflejo local: la plantilla de empresas manufactureras de exportación en Querétaro pasó de 121,706 trabajadores en octubre de 2025 a 117,606 en abril de 2026, una reducción de 4,100 plazas, según cifras del INEGI. Dicho de otro modo: el buen dato del PIB del segundo trimestre se explica más por campo y servicios que por la industria exportadora, que es precisamente el sector donde Querétaro concentra su apuesta económica.
Qué impulsó los servicios, y qué viene después
Analistas atribuyen parte del dinamismo del sector servicios a la derrama generada por los 13 partidos del Mundial de Futbol 2026 disputados en México durante el periodo, un efecto por definición temporal.
Sheinbaum proyectó que el impulso continuará en la segunda mitad del año, apoyado en obra pública: «La Vivienda para el Bienestar y las obras públicas van a tener un impulso mayor en el segundo semestre y eso va a ayudar mucho», señaló, al identificar la construcción como uno de los grandes motores de crecimiento.
Lo que hay que vigilar
El propio INEGI advierte que la estimación oportuna es preliminar y será actualizada con cifras definitivas. Más allá de ese ajuste técnico, los analistas coinciden en señalar dos factores que pesarán en el segundo semestre: la baja confianza empresarial, que afecta inversión y contratación, y la incertidumbre comercial con Estados Unidos. La pregunta para los próximos meses es si el repunte de abril-junio marca un cambio de tendencia sostenido, o si depende demasiado de factores que no se repetirán —un Mundial que ya terminó y una temporada agrícola excepcional.


