Por Redacción LYPmultimedios | Política y Congreso
SANTIAGO DE QUERÉTARO, QRO. (17 de junio de 2026). – El ajedrez político por el control de la justicia en Querétaro ha entrado en una fase de máxima tensión. Cuando todo parecía listo para que el Pleno de la LXI Legislatura votara este miércoles la designación del nuevo titular de la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción, una jugada legislativa de último minuto frenó en seco el proceso.
La Sesión Ordinaria tenía este nombramiento como su único punto en el orden del día. Sin embargo, el coordinador del Grupo Legislativo de Morena, Arturo Maximiliano García Pérez, tomó la tribuna para solicitar una moción de receso.
El argumento de la bancada guinda fue ganar tiempo, amparados en la Ley Orgánica del Poder Legislativo, en aras de favorecer la “obtención de consensos” e, incluso, explorar la viabilidad de reponer el procedimiento de selección que previamente habían criticado.
Ante la solicitud, el presidente de la Mesa Directiva, el también morenista Sinuhé Piedragil Ortiz, avaló la moción y decretó un receso oficial de 24 horas, enviando a los grupos parlamentarios de regreso a los cuartos de guerra para continuar con la deliberación a puerta cerrada.
El factor tiempo: La carta fuerte del Gobernador
La decisión de «congelar» el reloj legislativo no es un asunto menor, pues el nombramiento reviste una importancia transexenal: la persona elegida ocupará el cargo de Fiscal Anticorrupción por nueve años, en un periodo comprendido del 17 de junio de 2026 al 16 de junio de 2035.
Para que la Legislatura apruebe a uno de los tres candidatos de la terna enviada por el gobernador Mauricio Kuri (María Elena Guadarrama, Juan Manuel Martínez o Carlos de los Cobos), se requiere forzosamente el voto de las dos terceras partes de los diputados presentes. Es aquí donde el PAN necesita negociar con la oposición.
Sin embargo, la Constitución local guarda una cláusula de presión letal: si el Congreso del Estado no logra ponerse de acuerdo y no emite un nombramiento dentro de los 30 días naturales siguientes al envío de la terna, la Legislatura perderá su facultad y la designación corresponderá de manera directa y unilateral al titular del Poder Ejecutivo (el Gobernador).
Con el reloj corriendo y un plazo fatal en el horizonte, las próximas 24 horas serán cruciales para definir si la Legislatura logra un acuerdo político o si la polarización termina cediéndole la designación absoluta al Palacio de la Corregidora.
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