Por Redacción LYPmultimedios
SANTIAGO DE QUERÉTARO. – En medio del campo minado en el que se ha convertido el debate sobre la Reforma al Sistema de Justicia en el Congreso de Querétaro, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha decidido jugar una de las cartas políticas más calculadas: la abstención.
La diputada tricolor de la LXI Legislatura, Adriana Elisa Meza Argaluza, emitió su voto en abstención frente al dictamen, justificando la maniobra no como un acto de evasión política, sino como un freno de “prudencia” ante lo que perciben como una transformación que podría costarle muy caro al Estado de Derecho.
Para la legisladora priista, la urgencia de modernizar las leyes no justifica aprobar cualquier documento. “Abstenerse no es evadir una responsabilidad, es ejercerla con prudencia”, sentenció en su intervención, lanzando una advertencia a sus pares: no cualquier transformación garantiza una mejora sustantiva ni protege los derechos ciudadanos.
Sin cheques en blanco para la justicia
El mensaje político detrás de la abstención del PRI es claro: están de acuerdo en que el sistema necesita sacudirse, pero se niegan a ser la firma que avale reformas apresuradas. Meza Argaluza enfatizó que su postura técnica busca enviar un ultimátum a las mayorías legislativas para que la justicia “sea más independiente, no menos”.
Con este posicionamiento, el grupo parlamentario del PRI exige que las modificaciones de gran calado se construyan con verdadera “visión de Estado” y diálogo, evitando dictámenes al vapor que terminen por debilitar a las instituciones, romper el equilibrio de poderes o minar la ya de por sí frágil confianza ciudadana en los tribunales queretanos.
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