Por Redacción LYPmultimedios
SANTIAGO DE QUERÉTARO, QRO. (29 de mayo de 2026). – El vertiginoso crecimiento poblacional de Querétaro ha puesto contra las cuerdas la capacidad de las administraciones públicas. Frente a desafíos estructurales que amenazan la viabilidad de la región a mediano plazo, la clase política comienza a reconocer una verdad ineludible: los discursos en tribuna no son suficientes; se requiere el rigor de la ciencia y la academia.
Bajo esta premisa, el diputado Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz, presidente de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura, participó como testigo de honor en la firma de un ambicioso Convenio Marco de Colaboración Interinstitucional, el cual articula a las principales instituciones de educación superior del estado para integrarlas al diseño de soluciones y políticas públicas.
El bloque académico consolidado en este acuerdo reúne a las mentes más brillantes de la entidad, con la participación de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), representada por su rectora, Silvia Lorena Amaya Llano; y el Instituto Tecnológico de Querétaro (ITQ), encabezado por su director Ramón Soto Arreola.
A este frente se sumaron también directivos estratégicos como Adriana Castillo Rosas (CIIDET); Rubén Espinoza Castro (ITQ San Juan del Río); Mauricio Ruiz Olaes (Enlace Educativo de la SEP) y Jonathan Ricardo Hernández Becerra (Desarrollo Social del municipio de Querétaro), además de líderes y federaciones estudiantiles.
El agua y la movilidad: Problemas técnicos, no ideológicos
Durante su intervención, Piedragil Ortiz lanzó un mensaje que marca un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y las universidades. El legislador reconoció que el debate sobre el agua —actualmente uno de los puntos de mayor fricción en el Congreso— es un desafío «netamente técnico» que requiere la intervención urgente de especialistas.
“En la Legislatura se está discutiendo el tema del agua como una realidad de hoy, pero también en el corto y mediano plazo: ¿qué vamos a hacer cuando este crecimiento poblacional nos alcance en el tema de la movilidad, del esparcimiento, de la oferta educativa? Existe la necesidad imperiosa de discutir estos nuevos retos para los próximos años y, para ello, necesitamos a los centros educativos de nivel superior”, admitió el presidente de la Mesa Directiva.
Análisis: El fin de la improvisación política
La formalización de esta relación interinstitucional abre un debate sumamente oportuno. Durante años, la planeación urbana de Querétaro se dictó, en gran medida, por intereses inmobiliarios o decisiones políticas de corto plazo. El colapso vial en las principales arterias y la presión sobre los acuíferos subterráneos son los saldos de ese modelo.
El llamado del Congreso a la UAQ, al ITQ y demás centros de investigación representa una oportunidad para transitar hacia una política pública basada en evidencia. Si los tomadores de decisiones logran traducir las tesis, investigaciones y diagnósticos universitarios en leyes y presupuestos reales, Querétaro podría evitar el destino de otras metrópolis colapsadas del país.
El convenio firmado este viernes no debe quedar como una simple fotografía protocolaria. El éxito de esta alianza dependerá de que las autoridades ejecutivas y legislativas tengan la madurez suficiente para escuchar, y acatar, las recomendaciones de la academia, incluso cuando estas resulten políticamente incómodas. La viabilidad del Querétaro del futuro ya no está en manos de la política tradicional, sino en los laboratorios y aulas de sus universidades.
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