Por Redacción LYPmultimedios
CIUDAD DE MÉXICO. – En un paso decisivo para reducir la dependencia de las importaciones y fortalecer el mercado interno, el Gobierno de la República selló una alianza sin precedentes con el sector privado. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la firma del Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, pilar fundamental de la nueva estrategia económica denominada «Plan México».
Con la participación de 19 instituciones públicas y tres cámaras empresariales, el pacto tiene una premisa tan simple como poderosa: garantizar que todo el acero utilizado en los megaproyectos de infraestructura del país sea producido por manos y empresas mexicanas.
“Quizá nunca se había hecho una firma así, es histórico (…) El Plan México tiene el objetivo de fortalecer la producción nacional y las cadenas de suministro. Es esencialmente que lo que compra el gobierno con relación al acero, sea acero mexicano o producido en México”, subrayó la Jefa del Ejecutivo Federal durante «Las mañaneras del pueblo».
Los tres ejes del blindaje acerero
Para evitar que el acuerdo quede en buenas intenciones, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, detalló que la estrategia operará sobre tres ejes vinculantes:
- Compras públicas: Se otorgarán incentivos (puntos y porcentajes extra en licitaciones) para promover el uso de contenido nacional y se realizarán encuentros directos entre compradores gubernamentales y siderúrgicas.
- Política industrial: El Estado aplicará una defensa férrea contra las prácticas desleales de comercio (dumping) y promoverá una agresiva estrategia de sustitución de importaciones.
- Financiamiento: Habrá incentivos financieros directos para aquellos proyectos de infraestructura que certifiquen la incorporación de acero nacional.
Por su parte, el sector empresarial —representado por gigantes como Ternium, Tenaris, Gerdau Corsa y Grupo Simec— se comprometió a garantizar el abasto, entregas oportunas, alta calidad y, sobre todo, a mantener precios competitivos en condiciones de mercado.
Demanda millonaria para el sexenio
El tamaño del negocio para las empresas locales es monumental. Jesús Antonio Esteva Medina, titular de la SICT, reveló que tan solo en 2026, el Gobierno necesitará 150 mil toneladas de acero de refuerzo y 50 mil toneladas de acero estructural para carreteras, puentes y escuelas. A largo plazo, el plan es aún mayor: la construcción de los nuevos trenes de pasajeros requerirá más de un millón de toneladas de acero durante el sexenio.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, resumió la alianza asegurando que el objetivo es hacer equipo para «importar menos y producir más». En sintonía, Sergio de la Maza (Canacero) y Luis Rafael Méndez (CMIC) celebraron que este acuerdo dará certidumbre a las inversiones en curso y protegerá de manera directa más de 90 mil empleos en el país, consolidando a la industria de la construcción y de la vivienda (Canadevi) como los motores del desarrollo nacional.
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