Bendegúz Kovács asumirá el papel solista en “Música en la Ciudad”, un programa que cruzará música sinfónica, jazz y teatro musical bajo la dirección de Mark Kadin.
Querétaro, Qro. 31 de Agosto del 2026— La Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro (OFEQ) llevará al Teatro Metropolitano un programa construido alrededor del pulso urbano y de las obras que desdibujaron las fronteras entre la sala de conciertos, el jazz y los escenarios de Broadway.
“Música en la Ciudad” se presentará el jueves 3 de septiembre, a las 20:00 horas, bajo la dirección de Mark Kadin. El principal atractivo será el estreno en Querétaro del Concierto para violonchelo y orquesta de viento, de Friedrich Gulda, con el músico de origen húngaro Bendegúz Kovács como solista.
Kovács, radicado en Querétaro y principal de la sección de violonchelos de la OFEQ, enfrentará una partitura que exige mucho más que virtuosismo académico. La obra obliga al intérprete a pasar de la intensidad sinfónica a lenguajes próximos al jazz, el rock y las músicas populares, sin perder precisión técnica ni capacidad expresiva.
Gulda: un concierto fuera de las convenciones
Friedrich Gulda fue un pianista y compositor austriaco conocido tanto por sus interpretaciones del repertorio clásico como por su abierta exploración del jazz. Esa dualidad aparece condensada en su Concierto para violonchelo y orquesta de viento, una obra compuesta en 1980, con una duración aproximada de 31 minutos y estrenada en Viena en octubre de 1981, de acuerdo con el registro de la Orquesta Sinfónica de Viena.
La instrumentación prescinde de la orquesta sinfónica convencional para colocar al violonchelo frente a un ensamble dominado por alientos, metales, percusiones y una sección rítmica. El resultado es una conversación imprevisible: por momentos solemne, en otros deliberadamente irreverente.
Su presentación por primera vez en Querétaro ofrece una oportunidad para escuchar al violonchelo fuera de su papel tradicionalmente lírico. En manos de Gulda, el instrumento también puede ser áspero, percusivo, humorístico y desafiante.
Bernstein y la ciudad convertida en música
El programa se completará con dos obras de Leonard Bernstein que trasladaron la energía de Nueva York a la escritura orquestal.
Las Danzas sinfónicas de West Side Story reúnen, sin necesidad de voces ni escenografía, algunos de los pasajes esenciales del musical estrenado en Broadway en 1957. La suite, creada en 1960 y estrenada en 1961 en el Carnegie Hall, conserva la tensión dramática entre los Jets y los Sharks, el célebre “Mambo”, el lirismo de “Somewhere” y la violencia que atraviesa la historia de Tony y María. La propia oficina de Bernstein describe la partitura como música teatral concebida con una estructura plenamente sinfónica.
La OFEQ interpretará también Tres episodios de baile de On the Town. Aunque el musical original llegó a Broadway en 1944, la suite orquestal fue fechada en 1945 y estrenada un año después, con Bernstein en la dirección. Sus tres movimientos siguen las aventuras, ensoñaciones y encuentros de tres marineros durante un permiso de 24 horas en Nueva York.
La selección da coherencia al título del concierto: la ciudad no funciona únicamente como escenario, sino como materia sonora. El tránsito, la multitud, el baile, la confrontación y la velocidad aparecen transformados en ritmo.
Fecha, horario y venta de boletos
“Música en la Ciudad” se realizará el jueves 3 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Teatro Metropolitano. La fecha, el horario, el programa y los intérpretes aparecen publicados en el sitio oficial de la OFEQ.
Los boletos pueden adquirirse sin comisión en las oficinas ubicadas en Altamirano Norte número 18, Centro Histórico de Querétaro, de 9:00 a 15:00 horas. También se ofrece venta mediante transferencia, con atención en el número de WhatsApp 446 125 8540, y en línea a través de la página de la Filarmónica.
La institución no difundió en el boletín el precio de las localidades, por lo que conviene verificar costos, disponibilidad y condiciones de compra directamente en sus canales oficiales.
Más que una velada convencional de música clásica, el programa propone observar la ciudad desde el sonido: la experimentación de Gulda frente al vértigo neoyorquino de Bernstein, con un violonchelista formado dentro de la propia OFEQ ocupando el centro del escenario.




