Por Redacción LYPmultimedios
SANTIAGO DE QUERÉTARO, QRO. – Cuando el Poder Ejecutivo decide gobernar desde el púlpito de los prejuicios, corresponde a la soberanÃa del Legislativo erigirse como el dique de contención de la República. En una alocución que marca un punto de inflexión en la historia polÃtica de Querétaro, el diputado Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz, presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, ha desnudado la fragilidad intelectual y jurÃdica del veto interpuesto por el gobernador Mauricio Kuri a la Ley de Identidad de Género.
El mensaje de Piedragil trasciende la mera réplica partidista; es un acto de defensa institucional. Con la Constitución en una mano y la jurisprudencia de la Suprema Corte en la otra, el lÃder del Legislativo exhibió cómo la administración estatal ha intentado secuestrar un debate de derechos humanos para convertirlo en un instrumento de pánico moral, diseñado para complacer a las galerÃas del conservadurismo más reaccionario.
AnatomÃa de una falacia de Estado
La narrativa del Ejecutivo estatal se sostenÃa sobre dos pilares de miedo: la supuesta «amenaza» a las infancias y el fantasma de la impunidad criminal. Piedragil, con la frialdad de quien domina la técnica legislativa, derrumbó ambos mitos en cuestión de minutos.
Primero, evidenció la ceguera deliberada del gobernador al recordar que el dictamen aprobado es «claro y expreso»: solo aplica a personas mayores de 18 años. La afirmación de Kuri sobre la mutilación de la inocencia infantil fue expuesta no como un error de lectura, sino como una mentira prefabricada para enardecer a la sociedad. «Afirmar lo contrario es inexacto y genera confusión innecesaria», sentenció el diputado, dejando al Ejecutivo en la incómoda posición de quien es atrapado torciendo la verdad.
Segundo, desmanteló el absurdo jurÃdico de la doble identidad. Mientras el gobernador azuzaba el temor de que deudores alimentarios y criminales borrarÃan su pasado, Piedragil demostró que el procedimiento administrativo avalado por la Corte genera una nueva acta, pero mantiene inquebrantables las reservas, la filiación y los mecanismos de seguridad jurÃdica frente a terceros. Argumentar riesgos genéricos de ocultamiento es, en palabras del legislador, «desconocer tanto el texto aprobado como los precedentes judiciales».
Los derechos no son «ideologÃa»
El momento más agudo del mensaje llegó al abordar la semántica del poder. La derecha suele etiquetar como «ideologÃa» cualquier derecho humano que incomode su monopolio moral de la normalidad. Piedragil trazó una lÃnea infranqueable: «No se trata de una imposición ideológica, sino del cumplimiento de derechos humanos reconocidos por la Constitución y la jurisprudencia vinculante».
La Ley de Identidad no es un invento del Congreso de Querétaro; es la armonización obligatoria de un mandato que emana de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de los estándares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Al negarse a publicarla, Mauricio Kuri no está resistiendo una «agenda radical», está incurriendo en un desacato histórico frente a la evolución civilizatoria del derecho.
El juicio de la historia
El llamado final del presidente de la Mesa Directiva es un ultimátum a la decencia institucional. Le recordó al gobernador que en una democracia, el Legislativo aprueba las leyes y el Ejecutivo las promulga; el derecho de veto no es una patente de corso para anular a las minorÃas ni para desconocer la voluntad mayoritaria del parlamento.
«La historia y la justicia siempre han estado del lado de quienes amplÃan los derechos, nunca de quienes los restringen». Con esta frase lapidaria, el Congreso de Querétaro ha puesto la pelota en la cancha del Palacio de Gobierno. La disyuntiva para el gobernador ya no es legal, es existencial: rectificar y publicar la ley en La Sombra de Arteaga, o condenar su legado a las páginas más oscuras de la exclusión institucional. La historia, implacable como siempre, ya está tomando nota.
Emiliano Córdova es un periodista vibrante y apasionado por la vida, el arte y la aventura. A sus 27 años, ha convertido su amor por la cultura y el entretenimiento en su misión: descubrir los eventos más emocionantes, los rincones más fascinantes y las experiencias más enriquecedoras para compartirlas con el mundo.