El secretarió de seguridad ciudadana de México junto a una imagen del legendario Pedro Infante

El Verde adelanta 2030: Harfuch entra en la negociación política rumbo a 2027

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Manuel Velasco presentó al secretario de Seguridad como un eventual proyecto presidencial, lo comparó con Pedro Infante y ofreció el respaldo del PVEM. Más que un destape inocente, la declaración mide la popularidad del funcionario y recuerda a Morena cuánto puede costarle conservar a su principal aliado electoral.

La sucesión presidencial de 2030 recibió su primer empujón abierto desde un partido de la coalición gobernante. Manuel Velasco Coello, coordinador del Partido Verde en el Senado, colocó a Omar García Harfuch entre los posibles aspirantes para relevar a Claudia Sheinbaum y aseguró que, si mantiene su desempeño y decide competir, podría encabezar un “proyecto ganador”.

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La comparación elegida por el senador terminó por convertir la declaración en un fenómeno político y mediático: llamó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana “el Pedro Infante de la política mexicana”, en referencia al grado de reconocimiento y simpatía que, según Velasco, ha alcanzado entre la población.

La frase resultó estridente, pero no fue improvisada en su contenido político. El dirigente verde sostuvo que las personas candidatas pesan más que las marcas partidistas y afirmó que el PVEM estaría dispuesto a acompañar eventualmente a García Harfuch en una candidatura presidencial.

“Si él decidiera participar en el 2030 y mantiene su buen trabajo y la popularidad, sería un proyecto ganador”, señaló Velasco. Al mismo tiempo, reconoció que todavía es demasiado pronto para formalizar una aspiración y que la prioridad electoral inmediata se encuentra en 2027.

Esa aparente contradicción contiene la verdadera noticia: el senador asegura que no son tiempos de hablar de 2030 mientras instala, con nombre y apellido, a uno de sus posibles protagonistas.

Un destape que habla más de 2027 que de 2030

La declaración puede interpretarse como reconocimiento a la popularidad del secretario, pero también como una jugada para incrementar el valor político del Partido Verde antes de la siguiente ronda de negociaciones con Morena.

En 2027 estarán en disputa gubernaturas, diputaciones federales, congresos locales y ayuntamientos. La definición de candidaturas obligará a Morena, al PVEM y al Partido del Trabajo a negociar territorios, posiciones legislativas y condiciones para mantener la coalición.

En ese contexto, Velasco no solamente elogió a Harfuch. Lo convirtió en una ficha dentro de la conversación entre aliados: si el Verde puede acompañar desde ahora a uno de los perfiles más competitivos del oficialismo para 2030, también puede exigir que su peso sea reconocido en las decisiones inmediatas.

El crecimiento del partido explica esa seguridad. Entre las elecciones federales de 2021 y 2024, el PVEM pasó de aproximadamente 2.6 millones a 4.9 millones de votos. Actualmente cuenta con 61 diputaciones y 14 escaños en el Senado, una representación que le permite influir en reformas constitucionales y elevar el costo de cualquier ruptura con Morena.

El mensaje de Velasco puede resumirse así: el Verde está dispuesto a compartir proyecto, pero no a desempeñar un papel ornamental.

¿Por qué Harfuch?

Omar García Harfuch reúne características poco comunes dentro del oficialismo. Forma parte del círculo político de Claudia Sheinbaum desde su paso por el Gobierno de la Ciudad de México, dirige la estrategia federal de seguridad y ha construido una imagen pública asociada con operativos, detenciones y trabajo técnico, más que con la confrontación partidista cotidiana.

Su perfil también trasciende parcialmente las fronteras de Morena. El propio Velasco sostuvo que su reconocimiento no depende únicamente de las siglas del partido y que su popularidad personal podría sostener un proyecto electoral.

El Verde ya lo acompañó en 2023, cuando buscó encabezar la candidatura para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, y posteriormente respaldó su postulación al Senado. Por eso, la declaración del senador no representa el inicio de una relación, sino la proyección nacional de una apuesta construida desde años atrás.

El secretario, sin embargo, no proviene del núcleo histórico de Morena. Su trayectoria se desarrolló fundamentalmente en instituciones policiales y de inteligencia, lejos de las movilizaciones sociales, las campañas opositoras y la militancia que dieron origen al partido.

Esa diferencia puede jugar en dos sentidos. Para una parte del electorado, representa profesionalización y resultados; para algunos sectores internos, puede alimentar reservas sobre su identidad ideológica y su pertenencia al movimiento.

El elogio también puede convertirse en carga

Ser mencionado como presidenciable cuando todavía faltan cuatro años para la elección no constituye necesariamente una ventaja. El destape anticipado expone a Harfuch a una vigilancia mayor, activa resistencias dentro de Morena y convierte cada resultado de la política de seguridad en una medición sobre su viabilidad política.

Su principal fortaleza es también su mayor vulnerabilidad. Como responsable de la estrategia nacional, su imagen se encuentra ligada al comportamiento de los homicidios, las desapariciones, la extorsión, el crimen organizado y la relación de seguridad con Estados Unidos.

Cada operación exitosa puede fortalecerlo; cada crisis puede ser utilizada para erosionarlo.

Además, el respaldo prematuro del Verde podría despertar sospechas entre los grupos morenistas que rechazan cualquier intento de adelantar la sucesión o condicionar a la presidenta. Un elogio procedente de un aliado no siempre fortalece al destinatario: en ocasiones lo obliga a defenderse de una aspiración que todavía no ha expresado.

Hasta la mañana de este 8 de octubre, García Harfuch no había difundido una respuesta pública directa al señalamiento de Velasco.

Claudia Sheinbaum conserva la conducción

Cualquier lectura sucesoria debe partir de un hecho: García Harfuch es uno de los colaboradores más cercanos de Claudia Sheinbaum y su crecimiento político depende, en buena medida, de los resultados del actual Gobierno.

El secretario no ha anunciado una aspiración presidencial ni existe un procedimiento formal para elegir candidatura. El planteamiento proviene de Manuel Velasco y representa, por ahora, una valoración externa sobre su competitividad.

La presidenta conserva la conducción política del movimiento y todavía debe atravesar las elecciones intermedias de 2027. Su capacidad para preservar gubernaturas, mayorías legislativas y cohesión entre Morena, Verde y PT determinará también las condiciones en las que se desarrollará la sucesión.

Por eso, hablar de Harfuch en 2030 es hablar indirectamente del poder de Sheinbaum en 2027.

La sucesión comenzó antes de que nadie la convocara

Manuel Velasco no formalizó una candidatura, pero rompió el silencio que suele rodear los primeros años de un sexenio. Puso nombre a una posibilidad, ofreció el respaldo de su partido y obligó al oficialismo a observar una sucesión todavía distante.

La comparación con Pedro Infante aportó el elemento viral. La sustancia política se encuentra en otro lugar: el Partido Verde quiere demostrar que posee votos, estructura, candidaturas y margen suficiente para influir tanto en la elección intermedia como en la definición presidencial.

Harfuch aparece como el vehículo de ese mensaje. Es uno de los funcionarios más visibles del gabinete, mantiene cercanía con la presidenta y posee una popularidad que rebasa los límites tradicionales de su partido. Pero ahora también carga con el costo de haber sido colocado demasiado pronto en la línea de salida.

El destape de Velasco no significa que la candidatura esté resuelta. Significa que la negociación ya comenzó.

Rodrigo Vissuet
Sobre el autorDirección · PolíticaRodrigo Vissuet

Rodrigo Vissuet es fundador y director de LYPmultimedios. Además de dirigir el medio, firma buena parte de la cobertura política de Querétaro y encabeza «La Ruta del Agua», la serie de investigación sobre la crisis hídrica de la región. Con más 15 años en los medios y formación en Producción / Comunicación / Periodismo / Marketing digital, apuesta por un periodismo local que fiscaliza al poder y pone los temas de fondo sobre la mesa: el agua, el Congreso y las decisiones que moldean el Bajío. hoy su visión esta en la integración norteamericana con bienestar para esta región del planeta.

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