La bancada pretende obligar al Gobierno de Querétaro a igualar la aportación federal a la Universidad y entregarla sin etiquetas. Para financiar la medida plantea recortar publicidad, honorarios, viáticos y ceremonias; sin embargo, su afirmación de que el estado gasta 600 millones en difusión todavía requiere sustento documental.
Santiago de Querétaro, Qro., 27 de octubre de 2026.— Morena colocó una disyuntiva de alto impacto político en la antesala del presupuesto estatal de 2027: reducir drásticamente el dinero destinado a promover al Gobierno de Querétaro y canalizar mayores recursos líquidos a la Universidad Autónoma de Querétaro.
La diputada Claudia Díaz Gayou anunció dos iniciativas vinculadas. La primera busca establecer en la ley que la aportación estatal a la UAQ sea, como mínimo, igual al subsidio federal. La segunda propone fijar límites al gasto del Poder Ejecutivo en publicidad oficial, honorarios, viáticos, consultorías, eventos y ceremonias.
El planteamiento fue respaldado por Santiago Nieto Castillo, coordinador estatal de la Defensa de la Transformación, quien sostuvo que los recursos universitarios deberían entregarse sin condicionamientos ni etiquetas para que sea la propia comunidad, conforme a su autonomía, la que determine su destino.
La propuesta convierte la discusión presupuestal en una pregunta incómoda para el gobierno de Mauricio Kuri: cuánto dinero necesita realmente para comunicar sus acciones y cuánto está dispuesto a entregar directamente a la universidad pública.
Igualar el subsidio exigiría encontrar casi 293 millones
El Presupuesto de Egresos de Querétaro para 2026 registra para la UAQ una aportación estatal de mil 525 millones 39 mil 466 pesos y una federal de mil 817 millones 983 mil 220 pesos. Bajo esas cifras, alcanzar el esquema “peso por peso” requeriría agregar alrededor de 292.9 millones de pesos estatales.
El cálculo tiene un matiz central. La UAQ reportó una bolsa estatal de mil 642.7 millones de pesos, pero dentro de ella incluyó 117.7 millones etiquetados para obra y mantenimiento. Precisamente ese tipo de condicionamiento es el que Morena pretende eliminar al exigir recursos líquidos de libre disposición universitaria.
El Gobierno estatal tiene un argumento propio: la Universidad reconoce que el subsidio local aumentó 13 por ciento en 2026, en cumplimiento del crecimiento anual ofrecido por la administración de Kuri. La iniciativa de Morena cambiaría el criterio: ya no bastaría un incremento porcentual anual, sino que la aportación estatal tendría que alcanzar la federal.
Ese cambio obligaría a reservar cientos de millones adicionales desde el momento de elaborar el presupuesto, independientemente de las presiones financieras del resto de las dependencias.
Publicidad oficial tendría un límite cercano a 50 millones
Para obtener recursos, Díaz Gayou planteó que el gasto de publicidad gubernamental no pueda superar las 425 mil Unidades de Medida y Actualización.
Con el valor diario de la UMA vigente en 2026, de 117.31 pesos, ese límite equivaldría a aproximadamente 49.9 millones de pesos. La cantidad definitiva para 2027 dependerá de la actualización que publique el INEGI.
Como referencia, el presupuesto estatal vigente asignó 147.7 millones de pesos directamente a la Unidad de Comunicación Social. El límite propuesto representaría cerca de una tercera parte de esa asignación, aunque no todo el presupuesto de la Unidad necesariamente corresponde a contratación de espacios publicitarios.
Morena también busca contener honorarios, viajes, gastos de representación, consultorías y actos protocolarios. No obstante, durante la conferencia no presentó estimaciones detalladas sobre cuánto generaría cada recorte ni demostró que los ahorros serían suficientes para cubrir por sí solos el incremento requerido por la UAQ.
Los 600 millones que todavía necesitan explicación
Durante las preguntas de la prensa, Santiago Nieto afirmó que el Gobierno estatal gasta “formalmente” 600 millones de pesos en publicidad. La declaración tiene fuerza política, pero la cifra no coincide directamente con los documentos presupuestales revisados.
El decreto de 2026 asigna 147.7 millones a la Unidad de Comunicación Social. Por otra parte, el archivo de contrataciones publicado en el portal estatal de transparencia y actualizado al cierre de septiembre registra, tras eliminar una referencia contractual duplicada, alrededor de 321.4 millones de pesos en contratos asociados con la Coordinación de Comunicación Social, de los cuales se habían reportado 217.4 millones como pagados.
El mismo archivo incorpora otros 65.7 millones en contratos solicitados por la Secretaría de Turismo. Sumados ambos grupos, las referencias contractuales alcanzan aproximadamente 387 millones, todavía lejos de los 600 millones mencionados.
Estas cantidades no son métricas intercambiables: una cosa es el presupuesto directo de una unidad administrativa, otra el monto máximo de los contratos y otra el gasto efectivamente pagado. Además, Comunicación Social opera como concentradora de recursos solicitados por distintas dependencias.
Por ello, la cifra de 600 millones no puede darse por acreditada únicamente con lo expresado en la conferencia. Morena tendrá que publicar su cálculo, periodo, partidas y universo de contratos si pretende convertir esa afirmación en fundamento de una reforma y no dejarla como munición discursiva.
Dinero público y elección de 2027
Nieto añadió que el recorte también buscaría impedir que la comunicación institucional se convierta en una ventaja política durante el proceso electoral de 2027. Asimismo, propuso que la contratación gubernamental favorezca mayoritariamente a medios y periodistas queretanos, en lugar de empresas provenientes de otras entidades o del extranjero.
La idea abre otra discusión: apoyar a medios locales puede fortalecer la economía periodística del estado, pero cualquier esquema de proveeduría deberá establecer criterios públicos, verificables y ajenos a líneas editoriales. De lo contrario, el reparto de publicidad podría cambiar de beneficiarios sin corregir su uso discrecional.
Las iniciativas todavía deberán superar el análisis en comisiones, donde Morena reconoció que no cuenta por sí sola con los votos necesarios, y posteriormente obtener mayoría en el Pleno.
La propuesta ya consiguió algo antes de iniciar formalmente la batalla presupuestal: colocar frente a frente el gasto destinado a la imagen del gobierno y el financiamiento de la principal universidad pública de Querétaro. Ahora corresponde a Morena demostrar sus cifras y al Ejecutivo explicar cuánto cuesta comunicar y por qué ese gasto debe conservarse.



