Por: Redacción de LYPmultimedios
Querétaro, Qro., 7 de julio de 2026.— En una colonia donde las demandas no son nuevas, pero sí urgentes, Santiago Nieto Castillo encabezó una Asamblea Informativa con habitantes de Colinas de Santa Cruz, en la zona de San Pedro Mártir, donde escuchó reclamos por drenaje, pavimentación, fallas en el suministro eléctrico y falta de certeza jurídica sobre los predios.
El encuentro reunió a vecinos de las tres secciones de Colinas de Santa Cruz, quienes expusieron problemáticas acumuladas durante más de dos décadas. De acuerdo con el boletín difundido, representantes vecinales identificados como Lisu y Raúl hablaron en nombre de casi 2 mil familias que enfrentan condiciones de rezago urbano y falta de servicios básicos.
La escena resume una de las contradicciones más profundas de Querétaro: una ciudad que presume crecimiento, pero donde muchas colonias todavía esperan lo elemental.
Durante la asamblea, Nieto sostuvo que Querétaro necesita una Transformación construida desde las calles, con recorridos en los 18 municipios y diálogo directo con la ciudadanía.
Drenaje, pavimento y escrituras: las demandas que no pueden esperar
Los vecinos denunciaron la ausencia de drenaje, calles sin pavimentar que se vuelven intransitables en temporada de lluvias, fallas constantes en el suministro de energía eléctrica por parte de la CFE y, de manera central, la falta de escrituración y certeza jurídica sobre su patrimonio.
No se trata de demandas abstractas. La falta de drenaje significa vivir con riesgo sanitario. La falta de pavimento significa niñas, niños, personas mayores y trabajadores caminando entre lodo cuando llueve. La falta de energía estable altera rutinas, daña aparatos y golpea la economía familiar. La falta de escrituras deja a las familias en incertidumbre sobre el lugar donde han construido su vida.
Cuando una colonia no tiene certeza jurídica, la vivienda deja de sentirse como patrimonio y se convierte en una promesa pendiente.
Ese fue uno de los puntos más sensibles del encuentro: no solo pedir servicios, sino exigir reconocimiento pleno como comunidad con derechos.
Nieto acusa abandono de gobiernos panistas
Ante las denuncias vecinales, Santiago Nieto lamentó las condiciones de abandono en las que, afirmó, gobiernos panistas han mantenido a sectores populares de Querétaro.
El morenista criticó que se privilegie la obra pública en zonas residenciales o de mayor poder económico, mientras colonias populares siguen enfrentando carencias históricas bajo el argumento de que no han sido entregadas formalmente al municipio.
Ese argumento técnico —“la colonia no está entregada”— suele convertirse para muchas familias en una condena cotidiana: pagan el costo de vivir en una ciudad que no termina de reconocerlas.
Nieto también cuestionó lo que llamó políticas a favor de un “cártel inmobiliario”, al señalar que los recursos públicos deberían destinarse a mejorar la calidad de vida de la gente y no a obras superficiales o negocios privados.
Su mensaje buscó marcar contraste político: de un lado, el modelo de ciudad que concentra inversión en zonas visibles; del otro, las colonias donde la ciudadanía exige drenaje, pavimento, luz y certeza patrimonial.
“La realidad se cambia desde abajo”
Santiago Nieto afirmó que la Transformación que plantea para Querétaro no puede construirse desde oficinas ni únicamente con discursos, sino desde el territorio.
“Necesitamos cambiar esa realidad y esa realidad se cambia desde abajo”, expresó.
La frase funciona como eje político de su gira: colocar a las colonias populares como punto de partida para un proyecto estatal.
Nieto se comprometió a mantener el trabajo de territorio casa por casa y a recorrer los 18 municipios para escuchar directamente a la ciudadanía.
La apuesta es clara: convertir el rezago urbano en agenda política y las asambleas vecinales en plataforma de organización.
En un estado donde la discusión pública suele concentrarse en inversión, industria, crecimiento inmobiliario y competitividad, el discurso de Nieto busca mover el foco hacia los servicios básicos que todavía faltan en comunidades urbanas y rurales.
Gestiones ante dependencias federales y presión municipal
Como respuesta inmediata, Nieto anunció que se iniciarán gestiones directas ante dependencias federales, como el Registro Agrario, para avanzar en procesos de regularización.
También señaló que se ejercerá presión mediante regidores de Morena en el municipio de Querétaro para destrabar temas relacionados con regularización de predios, introducción de luminarias y drenaje.
El reto será convertir el compromiso político en resultados verificables.
Las colonias no necesitan solo acompañamiento discursivo; necesitan fechas, expedientes, responsables y obras terminadas.
La regularización de predios suele ser un proceso largo y complejo, porque puede involucrar propiedad social, trámites agrarios, decisiones municipales, infraestructura, costos, permisos y coordinación entre niveles de gobierno.
Por eso, si las gestiones avanzan, deberán traducirse en rutas claras para los vecinos: qué dependencia interviene, qué documentos se requieren, qué tiempos son posibles y qué obstáculos deben resolverse.
Rezago urbano: la otra cara del crecimiento queretano
El caso de Colinas de Santa Cruz no puede leerse como un problema aislado. Forma parte de una discusión más amplia sobre el crecimiento urbano de Querétaro.
La capital y su zona metropolitana han crecido aceleradamente, con expansión habitacional, nuevos desarrollos, presión inmobiliaria, parques industriales y una demanda cada vez mayor de servicios.
Pero ese crecimiento no siempre ha llegado con la misma velocidad a las colonias populares.
Querétaro ha crecido hacia arriba en indicadores, pero muchas familias siguen viviendo hacia abajo en servicios.
Ahí está una de las tensiones centrales del estado: competitividad para atraer inversión, pero rezago en zonas donde la gente todavía pide lo básico.
Las lluvias exhiben calles sin pavimento. Los apagones exhiben redes insuficientes. La falta de escrituras exhibe años de omisiones. La ausencia de drenaje exhibe que el desarrollo urbano no ha sido igual para todos.
Del reclamo vecinal a la ruta política de 2027
La presencia de Santiago Nieto en asambleas comunitarias también debe leerse en clave política.
El exfuncionario federal se perfila como una de las figuras de Morena en Querétaro rumbo a la disputa por el futuro del estado. Su recorrido por colonias y municipios busca construir una narrativa de cercanía territorial frente al dominio panista que ha marcado la política queretana de las últimas décadas.
Nieto parece apostar por una idea sencilla: si Querétaro quiere cambiar, la conversación debe empezar donde el abandono se ve en la calle.
El desafío para Morena será demostrar que su propuesta no se limita a señalar los errores de gobiernos anteriores, sino que puede presentar soluciones viables, financiables y técnicamente sólidas.
Porque en colonias con necesidades históricas, la ciudadanía suele estar cansada de promesas. Quiere resultados.
La dignidad también se mide en servicios
La asamblea en Colinas de Santa Cruz dejó una imagen política potente: vecinos hablando de drenaje, escrituras, pavimento y luz frente a un dirigente que promete llevar esas demandas al centro de su agenda.
Pero el fondo es más humano.
Una familia no debería esperar veinte años para vivir en una calle transitable. Una madre no debería preocuparse cada temporada de lluvias porque el camino a su casa se vuelve lodo. Un trabajador no debería perder aparatos por fallas eléctricas. Una comunidad no debería ser tratada como invisible por trámites que nunca terminan.
La dignidad urbana empieza por lo básico: una calle, una lámpara, un drenaje, una escritura.
Santiago Nieto colocó esas demandas como parte de su discurso de Transformación para Querétaro. Ahora el reto será sostenerlas más allá de la asamblea.
Porque una gira puede escuchar.
Una gestión puede abrir puertas.
Un discurso puede encender expectativa.
Pero una Transformación solo se reconoce cuando llega a la vida diaria de la gente.
Y en Colinas de Santa Cruz, la vida diaria todavía está esperando que el Estado cumpla.