Claudia Sheinbaum estable en su aceptación

Aprobación de Sheinbaum se mantiene en 68% durante junio, según encuesta de El Financiero

Por: Redacción de LYPmultimedios
Ciudad de México, 6 de julio de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum llegó a junio con una aprobación ciudadana de 68 por ciento, de acuerdo con la encuesta nacional publicada por El Financiero, un resultado que confirma estabilidad en el respaldo a su gobierno, pero también revela focos de desgaste en temas sensibles como seguridad, corrupción y crimen organizado.

El estudio reportó una desaprobación de 32 por ciento, lo que mantiene a la mandataria con una base mayoritaria de apoyo ciudadano. Sin embargo, la lectura política del dato no está únicamente en el porcentaje alto, sino en su comportamiento: la aprobación se mantiene prácticamente sin cambios frente a mayo, cuando registró 69 por ciento, y abril, cuando también se ubicó en 68 por ciento.

La presidenta no sube, pero tampoco cae. Y en política, sostener una aprobación cercana a siete de cada diez ciudadanos ya es un mensaje de fuerza.

Sin “efecto Mundial” en la aprobación presidencial

La medición coincidió con el arranque del Mundial de futbol, un evento capaz de alterar el ánimo público, concentrar conversación nacional y generar momentos de unidad emocional alrededor de la Selección Mexicana.

Pero, de acuerdo con El Financiero, la emoción mundialista no se tradujo ni en mayor ni en menor aprobación al gobierno de Sheinbaum.

El dato es relevante porque muestra que el respaldo a la presidenta no dependió del ambiente deportivo ni de una ola emocional pasajera. La encuesta fue levantada antes del partido entre México e Inglaterra, por lo que no incorpora el impacto posterior de ese encuentro en el estado de ánimo nacional.

El Mundial movió emociones, pero no movió la aguja presidencial.

Eso sugiere que la evaluación ciudadana sobre Sheinbaum está más anclada en percepciones de gobierno, programas sociales, economía, seguridad y relación con Estados Unidos que en acontecimientos deportivos de coyuntura.

Apoyos sociales, el punto más fuerte del gobierno

Entre los rubros evaluados por la ciudadanía, los apoyos sociales se mantienen como el aspecto mejor calificado del gobierno federal.

Según la encuesta, este indicador registró 65 por ciento de opinión favorable, aunque bajó respecto a mayo, cuando se encontraba en 71 por ciento.

Aun con esa disminución, los programas sociales siguen siendo el principal sostén simbólico y político del proyecto de gobierno. Para amplios sectores de la población, especialmente hogares que reciben transferencias o beneficios directos, los apoyos representan una relación tangible con el Estado.

La aprobación de Sheinbaum sigue teniendo una columna vertebral social: la idea de que el gobierno acompaña económicamente a quienes más lo necesitan.

Ese vínculo ha sido una de las claves de continuidad de la llamada Cuarta Transformación. No solo por su impacto material, sino porque construye una percepción de cercanía entre gobierno y ciudadanía.

Economía estable, pero sin entusiasmo amplio

En el manejo de la economía, la encuesta reporta 46 por ciento de opinión favorable y 40 por ciento desfavorable, con variaciones menores respecto al mes anterior.

Esto coloca a la economía en una zona intermedia: no aparece como el mayor problema para el gobierno, pero tampoco como un terreno de entusiasmo contundente.

La ciudadanía parece reconocer cierta estabilidad, pero sin traducirla necesariamente en una percepción generalizada de bienestar.

Una economía puede ser estable en los indicadores y seguir siendo exigente en la mesa familiar.

Esa diferencia importa. Para una parte de la población, la evaluación económica no se mide solo en inversión, tipo de cambio, crecimiento o cifras macroeconómicas, sino en precios, empleo, transporte, vivienda, servicios y capacidad real para llegar a fin de mes.

Seguridad, el punto más vulnerable

El dato más duro de la encuesta aparece en seguridad pública y crimen organizado.

El Financiero reportó que la opinión favorable sobre el manejo de la seguridad pública bajó de 25 a 20 por ciento, mientras que en crimen organizado descendió de 24 a 13 por ciento, la marca más baja del año en ese rubro.

Además, 62 por ciento de las personas entrevistadas identificó la inseguridad pública como el principal problema del país, nueve puntos más que en mayo.

Ahí está el talón de Aquiles del gobierno: Sheinbaum conserva aprobación personal alta, pero la seguridad sigue erosionando la evaluación de su administración.

Esta diferencia entre aprobación presidencial y evaluación de temas específicos es una de las claves del momento político. La gente puede aprobar a la presidenta y, al mismo tiempo, considerar que el gobierno no está resolviendo con suficiente eficacia la violencia, la extorsión, los homicidios, la presencia criminal o la sensación de riesgo cotidiano.

En otras palabras: el respaldo político no cancela la exigencia ciudadana.

Corrupción también cae en la percepción pública

Otro rubro con deterioro fue el manejo de la corrupción. De acuerdo con la encuesta, las calificaciones favorables bajaron de 30 a 20 por ciento entre mayo y junio.

El dato es delicado porque la lucha contra la corrupción ha sido uno de los pilares discursivos de Morena y de la continuidad del proyecto de transformación.

Cuando la ciudadanía empieza a evaluar peor la corrupción, no solo cuestiona casos aislados: cuestiona una promesa central de identidad política.

Para Sheinbaum, este indicador representa una advertencia. Mantener alta aprobación general no garantiza que la narrativa de honestidad se sostenga automáticamente. Requiere resultados, sanciones, transparencia, vigilancia y capacidad para responder cuando aparecen señalamientos en gobiernos, partidos o instituciones vinculadas al poder.

Relación con Estados Unidos y T-MEC, bajo presión

La encuesta también registró variaciones en la percepción sobre la relación de Sheinbaum con el presidente estadounidense Donald Trump.

La opinión favorable sobre esa relación bajó de 40 a 33 por ciento, mientras que la desfavorable subió de 45 a 49 por ciento.

En cuanto a la relación entre México y Estados Unidos, quienes consideran que va bien o muy bien bajaron de 45 a 40 por ciento. Además, las opiniones positivas sobre las negociaciones del T-MEC disminuyeron de 57 a 51 por ciento.

El frente internacional empieza a pesar en la evaluación interna.

La relación con Estados Unidos es un tema especialmente sensible para México por sus implicaciones comerciales, migratorias, industriales, diplomáticas y de seguridad. Cualquier tensión puede sentirse en la conversación pública como riesgo económico o presión a la soberanía.

Para Sheinbaum, mantener equilibrio en ese frente será clave: firmeza sin ruptura, negociación sin subordinación, defensa nacional sin aislar al país.

Una presidenta fuerte, con problemas que no desaparecen

La encuesta de El Financiero muestra una fotografía política con dos lecturas simultáneas.

La primera: Claudia Sheinbaum mantiene una aprobación sólida, estable y mayoritaria. A pesar de presiones internas y externas, casi siete de cada diez personas aprueban su gestión.

La segunda: los problemas más sensibles del país siguen ahí y algunos empeoran en la percepción ciudadana.

La aprobación alta no significa cheque en blanco. Significa capital político. Y el capital político se gasta si no se convierte en resultados.

Esa será la prueba para la presidenta en los próximos meses: usar su respaldo ciudadano no solo para sostener narrativa, sino para enfrentar los rubros donde la encuesta muestra mayor fragilidad.

Seguridad.
Corrupción.
Crimen organizado.
Relación con Estados Unidos.
T-MEC.
Economía familiar.

Cada uno de esos temas puede convertirse en punto de presión si no encuentra respuestas claras.

Estabilidad no es inmovilidad

El 68 por ciento de aprobación confirma que Sheinbaum conserva una posición fuerte en el tablero político nacional. Pero la estabilidad también puede ser engañosa si se interpreta como comodidad.

Una aprobación estable puede significar confianza. También puede ser una pausa antes del desgaste.

Por ahora, la mandataria mantiene una ventaja evidente frente a su desaprobación. Pero la encuesta deja ver que la ciudadanía no evalúa todo de la misma manera: puede respaldar a la presidenta, valorar los apoyos sociales y, al mismo tiempo, estar profundamente preocupada por la inseguridad.

Ese es el México político de hoy: una presidenta fuerte gobernando un país que todavía se siente vulnerable.

La emoción mundialista no alteró la medición. El gobierno tampoco registró un salto de entusiasmo ni una caída por el contexto deportivo. Lo que queda es una aprobación resistente, pero rodeada de problemas estructurales.

Sheinbaum llega a mitad de año con respaldo.
Pero también con advertencias.

Y en política, las encuestas no solo miden popularidad.

También anticipan dónde puede empezar el desgaste.

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