El legislador plantea vincular actividad física, educación, cultura, capacitación y empleo; la propuesta aún deberá traducirse en iniciativas, presupuesto, calendario e indicadores
Santiago de Querétaro, Qro., 12 de agosto de 2026.— El diputado local Edgar Inzunza Ballesteros planteó construir una política de juventud y deporte con presencia en colonias, comunidades y municipios de Querétaro, mediante una estrategia que articule la actividad física con educación, cultura, capacitación, empleo y prevención de las violencias y las adicciones.
Inzunza, representante del Distrito X de San Juan del Río, preside la Comisión de Juventud y Deporte de la LXI Legislatura, de acuerdo con la integración oficial del Congreso de Querétaro.
El legislador sostuvo que las políticas destinadas a las nuevas generaciones deben abandonar una lógica exclusivamente administrativa y construirse mediante el diálogo directo con jóvenes, deportistas, entrenadores, clubes, asociaciones, instituciones educativas y gobiernos municipales.
“Si queremos jóvenes alejados de la violencia y las adicciones, tenemos que ofrecerles alternativas. Educación, deporte, cultura, capacitación y empleo tienen que formar parte de una misma estrategia”, declaró.
De la actividad deportiva a una política integral
La propuesta parte de considerar el deporte como una herramienta de convivencia, prevención y apertura de oportunidades, particularmente en comunidades donde la oferta institucional, cultural y recreativa suele ser más limitada que en las zonas urbanas.
Inzunza propuso recuperar y dignificar espacios públicos, organizar torneos comunitarios, establecer escuelas deportivas e impulsar mecanismos para detectar talentos. También mencionó la necesidad de ampliar las oportunidades para el deporte femenil, el adaptado y las disciplinas que reciben menor promoción institucional.
El planteamiento coincide con objetivos ya incorporados a la legislación estatal. La Ley del Deporte de Querétaro reconoce la actividad física como un instrumento para preservar la salud y contribuir a la prevención de enfermedades, adicciones y delitos. Por ello, el desafío de la comisión no consiste únicamente en formular nuevos principios, sino en identificar qué disposiciones requieren presupuesto, coordinación o mecanismos de cumplimiento.
El diputado señaló que un menor residente en una comunidad debería contar con posibilidades semejantes a las de quienes viven en zonas urbanas para acceder a instalaciones, entrenadores, torneos y procesos de formación.
Esa aspiración implica resolver obstáculos que exceden la competencia del Congreso. La rehabilitación de canchas, contratación de personal, operación de escuelas y organización de competencias requieren coordinación presupuestaria con el Poder Ejecutivo, el Instituto del Deporte y la Recreación del Estado de Querétaro y los 18 ayuntamientos.
El Mundial de 2026 como oportunidad
Inzunza consideró que la celebración de la Copa Mundial de la FIFA de 2026 en México, junto con el ciclo previo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ofrece una coyuntura para promover la actividad física y construir un legado que no se agote en los grandes acontecimientos internacionales.
Querétaro no figura entre las sedes oficiales del Mundial, por lo que el posible aprovechamiento local tendría que concentrarse en programas comunitarios, infraestructura, torneos, formación deportiva y actividades públicas vinculadas con la competencia, antes que en la organización directa de partidos.
El concepto de “legado deportivo” también necesitará definiciones concretas. La exposición mediática de un torneo internacional no garantiza, por sí sola, una mayor práctica deportiva ni una distribución equitativa de instalaciones. Para producir resultados permanentes se requieren recursos, continuidad institucional y evaluaciones posteriores.
Escuchar antes de legislar
El presidente de la comisión adelantó que buscará dialogar con jóvenes, atletas, entrenadores, asociaciones, instituciones educativas y autoridades municipales para conocer las necesidades particulares de cada región.
La consulta puede evitar que la agenda se limite a una visión construida desde la capital del estado. Querétaro presenta diferencias territoriales en conectividad, oferta educativa, infraestructura, acceso al empleo y disponibilidad de espacios deportivos. En consecuencia, una política uniforme difícilmente respondería por igual a las condiciones de la zona metropolitana, el semidesierto, la Sierra Gorda y los municipios del sur.
El contexto demográfico otorga relevancia al planteamiento. El Panorama Sociodemográfico de Querétaro elaborado con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 reportó que la mitad de la población estatal tenía 29 años o menos. Esto convierte a las juventudes en un grupo central para las políticas educativas, laborales, culturales, sanitarias y de prevención.
Inzunza sostuvo que las personas jóvenes “no son el futuro”, sino parte del presente político y social de Querétaro, por lo que deben participar en la definición de las acciones que les afectan.
Una agenda todavía por aterrizar
El pronunciamiento establece una orientación general, pero no anuncia todavía una iniciativa de ley, una reforma específica, una partida presupuestaria ni un programa formal.
Tampoco precisa cuándo comenzarán las consultas, qué municipios serán visitados, cómo se elegirán las organizaciones participantes o de qué manera sus propuestas quedarán incorporadas a los trabajos legislativos.
Para que la agenda pueda evaluarse, la Comisión de Juventud y Deporte deberá convertir sus objetivos en compromisos verificables. Entre ellos podrían incluirse el número de municipios consultados, espacios recuperados, escuelas deportivas creadas, jóvenes atendidos, entrenadores incorporados y recursos destinados al deporte femenil, adaptado y comunitario.
También será necesario definir qué acciones corresponderán al Congreso y cuáles dependerán del Ejecutivo o los ayuntamientos. Una comisión legislativa puede elaborar reformas, convocar mesas de trabajo, solicitar información y vigilar el ejercicio presupuestal, pero no sustituye a las dependencias encargadas de ejecutar programas deportivos, educativos o laborales.
La diferencia entre una declaración y una política pública radicará en esa traducción: diagnóstico territorial, metas, presupuesto, responsables y plazos. El propio Inzunza afirmó que la agenda debe pasar “de las buenas intenciones a los resultados”. A partir de ahora, ese será también el parámetro para evaluar el trabajo de la comisión que encabeza.


