Por Redacción LYPmultimedios | Economía y Finanzas Públicas
CHETUMAL, Q. ROO (15 de junio de 2026). – Las finanzas del principal motor turístico de México han recibido un espaldarazo de las agencias internacionales. La calificadora global Fitch Ratings anunció la elevación de la calificación crediticia del estado de Quintana Roo, pasando del nivel «A» a una histórica «A+» con perspectiva positiva.
Con esta actualización, la entidad gobernada por Mara Lezama Espinosa se posiciona en un selecto grupo: es uno de los tres únicos estados en todo el país (de un total de 27 evaluados por la agencia) en ostentar esta perspectiva favorable, compartiendo el podio financiero únicamente con Baja California y Baja California Sur.
Un salto de cinco niveles en cuatro años
El logro no es menor si se revisa el historial económico de la entidad. De acuerdo con los datos presentados por el gobierno estatal, en tan solo cuatro años la administración logró escalar cinco niveles en la evaluación de Fitch Ratings. De hecho, el grado «A+» es la calificación más alta alcanzada por Quintana Roo desde que la agencia internacional comenzó a auditar sus finanzas en el año 2000.
La gobernadora Mara Lezama destacó que este resultado desmiente la idea de que el desarrollo social está peleado con el rigor financiero. “Este resultado es reflejo del trabajo de un gobierno diferente, honesto, transparente y cerca de la gente, priorizando siempre el bienestar de las y los quintanarroenses”, afirmó la mandataria.
El diagnóstico de la calificadora proyecta una «alta probabilidad» de que las finanzas del estado continúen mejorando a corto plazo, gracias a la evolución favorable de sus indicadores operativos.
¿Qué significa la «A+» para los ciudadanos?
En el lenguaje de los mercados globales, subir la calificación crediticia significa reducir el riesgo. Para Quintana Roo, esta palomita de Fitch Ratings se traduce inmediatamente en mayor confianza para atraer Inversión Extranjera Directa (IED) y certidumbre para los organismos financieros internacionales.
Pero más allá de los corporativos, la titular del Ejecutivo estatal fue clara en aterrizar el beneficio a la población: unas finanzas públicas sanas significan mayor capacidad del gobierno para destinar recursos a obra pública, nueva infraestructura, mejores servicios y programas sociales que transformen la vida en los municipios.
Este saneamiento económico ha sido operado desde el cuarto de máquinas de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan). Bajo la titularidad de Martha Parroquín Pérez, el estado implementó una agresiva estrategia orientada a fortalecer la recaudación local sin endeudar al estado, así como a aplicar una estricta eficiencia en el ejercicio del gasto público; una fórmula que hoy coloca a Quintana Roo como un referente de estabilidad macroeconómica a nivel nacional.
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