Los actos encabezados por Roberto Cabrera exhiben la importancia que adquirieron Fundación Chabely y MUCCAM ante dos graves problemas sanitarios. Sin embargo, la propaganda municipal coloca al alcalde en el centro y deja fuera el valor de los bienes públicos entregados, los recursos utilizados y los resultados clínicos obtenidos.
Por: Redacción de LYPmultimedios
San Juan del Río, Qro., 6 de agosto de 2026.— El presidente municipal Roberto Cabrera Valencia participó en dos ceremonias destinadas a reconocer a organizaciones civiles que atienden a personas con diabetes y cáncer de mama, padecimientos que requieren algo más que discursos, constancias y fotografías institucionales.
El alcalde acudió al noveno aniversario de Fundación Chabely y encabezó la presentación de la nueva mesa directiva de Mujeres Unidas Contra el Cáncer de Mama (MUCCAM), capítulo San Juan del Río. En ambos boletines, la comunicación municipal destacó los agradecimientos dirigidos al gobierno y al propio Cabrera, pero ofreció escasa información para evaluar la aportación concreta del Ayuntamiento.
El resultado es una narrativa en la que las asociaciones presentan trabajo, consultas y acompañamiento, mientras la autoridad se atribuye el papel de aliada sin transparentar plenamente cuánto aporta, a cuántas personas beneficia ni cómo mide el impacto de esa colaboración.
Las cifras de Chabely requieren una explicación
Fundación Chabely reportó que entre agosto de 2025 y julio de 2026 ofreció 739 consultas de medicina general, 385 de nutrición, 278 de psicología y 478 de podología. La suma de esos servicios asciende a mil 880.
El boletín, sin embargo, señala posteriormente que la institución alcanzó 2 mil 169 “consultas especializadas” y mil 880 “asesorías médicas integrales”, sin explicar si estas cifras corresponden a categorías distintas, si incluyen los servicios ya desglosados o si existe una duplicación estadística.
La misma ambigüedad aparece en las 36 ferias “Cuidando de Ti”. Se reportan 827 pruebas, 747 tomas de presión y servicios podológicos, con un total de mil 586 beneficiarios directos. No se aclara cuántas atenciones podológicas se brindaron ni si una misma persona fue contabilizada en más de un servicio.
Tampoco se informa cuántos resultados anormales fueron detectados, cuántos pacientes recibieron seguimiento, cuántos fueron canalizados a una institución pública o cuántos consiguieron controlar su enfermedad. Contar consultas es útil, pero no equivale a demostrar resultados sanitarios.
Además, el comunicado utiliza la expresión “pruebas de leucemia capilar”. Por el contexto de las jornadas sobre diabetes, todo indica que debería decir glucemia capilar, procedimiento empleado para medir la concentración de glucosa en la sangre. La terminología está reconocida en la normativa sanitaria y en los materiales clínicos del IMSS. “Leucemia capilar” no corresponde a la prueba descrita y debe corregirse antes de publicar la información.
La sede se construye sobre patrimonio municipal
El boletín menciona que el 21 de julio comenzó la construcción de la nueva sede de Fundación Chabely, pero omite un antecedente indispensable: el inmueble se levanta en un terreno que pertenecía al municipio.
La Legislatura de Querétaro autorizó la entrega gratuita de una superficie de mil 168.237 metros cuadrados en Praderas del Sol. El predio fue desincorporado del patrimonio municipal para destinarlo exclusivamente al objeto social de la fundación, según la Gaceta Legislativa.
La nueva construcción contempla alrededor de 436 metros cuadrados para consultorios, talleres y el denominado Club del Paciente que Vive con Diabetes.
No existe irregularidad acreditada en esa donación, pero sí una obligación reforzada de rendición de cuentas. El Ayuntamiento debería informar el valor comercial del predio, las condiciones de entrega, el mecanismo para vigilar su uso y las consecuencias en caso de que deje de cumplir la finalidad autorizada.
Presentar al gobierno únicamente como acompañante borra una aportación material realizada con patrimonio público. El reconocimiento a la organización no exime a la autoridad de explicar cómo protege y supervisa el bien donado.
MUCCAM: respaldo reconocido, pero no cuantificado
En el caso de MUCCAM, Esther Ramírez Ávila recibió la constancia como presidenta electa del capítulo San Juan del Río y reconoció el apoyo municipal para trasladar a pacientes que acuden a recibir tratamiento.
El boletín no informa cuántas mujeres utilizaron ese servicio, a qué hospitales fueron trasladadas, cuántos vehículos participan, cuánto cuesta la operación, qué requisitos deben cumplir las pacientes ni cuál es la frecuencia de los viajes.
La relación entre el municipio y MUCCAM tampoco comenzó con la actual mesa directiva. Ambas partes firmaron desde agosto de 2022 un convenio para realizar actividades de información, detección y acompañamiento, como documentó Rotativo. Cuatro años después, el gobierno no presenta una evaluación pública de ese acuerdo.
El cambio de dirigencia era una oportunidad para informar cuántas mujeres han sido atendidas desde la firma, cuántas mastografías o estudios fueron gestionados y cuáles son las necesidades que siguen sin cubrirse. En lugar de ello, el comunicado concentra buena parte de su espacio en la ceremonia, los reconocimientos y la lista de funcionarios asistentes.
Una emergencia sanitaria reducida a actos protocolarios
La labor de ambas organizaciones responde a problemas de gran dimensión. Entre enero y septiembre de 2024, el INEGI registró en Querétaro mil 35 fallecimientos por diabetes, entonces la tercera causa de muerte en la entidad, de acuerdo con sus estadísticas preliminares de defunciones.
En materia de cáncer de mama, Querétaro registró 161 defunciones de mujeres durante 2023, frente a 128 en 2022, según datos del INEGI difundidos.
Estas cifras muestran que Fundación Chabely y MUCCAM no atienden asuntos periféricos: intervienen en problemas que desafían la capacidad del sistema público. Su trabajo merece reconocimiento, pero no debe normalizarse que la sociedad civil cubra carencias gubernamentales mientras las autoridades capitalizan ceremonialmente sus resultados.
El municipio reportó en su cuarto informe 683 acciones relacionadas con cáncer de mama y 319 pruebas de glucosa, entre otros servicios desarrollados con asociaciones e instituciones sanitarias. Pero nuevamente presentó actividades, no indicadores sobre diagnósticos oportunos, tratamientos iniciados o evolución de las pacientes, según el informe municipal.
La sociedad organizada puede complementar la atención pública; no debe sustituirla. Si el gobierno presume una alianza con estas asociaciones, también debe transparentar dinero, bienes, convenios, padrones sin datos personales, metas y resultados. De otra forma, la política sanitaria corre el riesgo de reducirse a una sucesión de ceremonias donde las organizaciones trabajan, los pacientes esperan y los funcionarios reciben agradecimientos.


