Por Sofía Peña, periodista de negocios LYP
El secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio Del Prete Tercero, inauguró esta semana la primera sede en México de Nordic, una consultora de tecnología para el sector salud. El boletín oficial la describe como una empresa fundada en Wisconsin en 2010, enfocada en hospitales de Estados Unidos y Canadá.
Es una descripción correcta y notablemente modesta. Nordic es una de las consultoras de tecnología hospitalaria más grandes del mundo, y su llegada a Querétaro dice algo más interesante que un corte de listón: el estado acaba de entrar a competir en una liga donde sus rivales no están en el Bajío.
Quién es realmente Nordic
Con sede en Madison, Wisconsin, Nordic reúne más de 3,300 profesionales entre estrategas, arquitectos, ingenieros, clínicos y directivos, y atiende a más de 700 clientes. Su posicionamiento en el mercado estadounidense es dominante: ha trabajado con más de 125 clientes en 40 estados y colabora con más de un tercio de los clientes de Epic, el proveedor de expedientes clínicos electrónicos que domina los grandes sistemas hospitalarios de ese país. La firma afirma además ser proveedora de más de la mitad de los cien hospitales y sistemas de salud más grandes del mundo.
Su especialización cubre las tres plataformas que estructuran la tecnología hospitalaria en Norteamérica: Epic, Oracle Health —antes Cerner— y MEDITECH. En diciembre de 2025, Everest Group la nombró Major Contender en su evaluación PEAK Matrix de servicios de TI especializados en salud, y opera un laboratorio de innovación en la nube desarrollado con Microsoft Azure y Amazon Web Services.
En junio de 2022, la compañía fue adquirida por Accrete Health Partners.
Que la geografía de Wisconsin no engañe: Epic Systems tiene su sede en Verona, a unos kilómetros de Madison. Nordic nació en el ecosistema de la plataforma que hoy administra los expedientes clínicos de buena parte de los hospitales estadounidenses.
Lo que se va a hacer desde Querétaro
Según lo informado por SEDESU, desde la sede queretana se ofrecerán soluciones de transformación digital, analítica de datos, servicios en la nube, ciberseguridad, implementación y optimización de expedientes clínicos electrónicos, y consultoría estratégica.
Alberto Roura, director de Nordic Querétaro, señaló que la apertura marca el inicio de un nuevo capítulo para la compañía y una oportunidad para atender a sus clientes desde México, y añadió que el éxito estará definido por el talento que colabora e innova.
Del Prete fue explícito sobre el encuadre estratégico: «Este es el tipo de inversión que nos gusta traer a Querétaro», y explicó que, aunque la manufactura sigue siendo una parte muy importante de la economía estatal, el gobierno trabaja en atraer manufactura avanzada y procesos más complejos.
El cambio de competidor
Aquí está el punto que el boletín no desarrolla y que cambia la lectura del anuncio.
Nordic ya tiene operaciones de servicio fuera de Estados Unidos. Sus vacantes activas incluyen posiciones en Filipinas, Reino Unido y Canadá, y su grupo integra a Healthtech, compañía que ha acompañado transiciones a Epic en sistemas de salud canadienses.
Es decir: cuando Nordic decidió abrir en Querétaro, la decisión no se tomó comparando a Querétaro con Guanajuato, Nuevo León o San Luis Potosí. Se tomó comparándolo con los centros globales de servicios que ya existen en Asia y Europa. El competidor de Querétaro en esta operación es Manila, no Silao.
Y esa es una liga distinta. En manufactura, la ventaja mexicana se llama proximidad geográfica, T-MEC y costo logístico. En servicios profesionales entregados de forma remota, la proximidad física deja de ser determinante y la competencia se decide por tres variables: huso horario, dominio del inglés y disponibilidad de talento especializado. México gana claramente la primera, compite en la segunda y tiene un problema documentado en la tercera.
Por qué esto responde a la conversación económica del año
El anuncio llega en un momento particularmente pertinente. Todo el año hemos documentado la misma tensión: México exporta cifras récord, pero una parte relevante de ese récord es ensamblaje de componentes importados con poco valor agregado nacional. El propio secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció que el salto exportador de 2025 y 2026 fue impulsado sobre todo por equipos electrónicos y productos ligados al auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Una operación como la de Nordic funciona en sentido contrario. No hay insumo importado que ensamblar: el producto es conocimiento especializado, la materia prima es talento local y prácticamente todo el valor generado se queda en México en forma de salarios. Para un estado que ha declarado querer atraer «procesos más complejos», es exactamente el tipo de inversión que valida esa estrategia.
También conviene decir lo que no es: una sola oficina no reordena la estructura productiva de un estado con más de 200 parques industriales. Es una señal, no una transformación.
Las tres cosas que el boletín no dice
No hay monto de inversión. Tampoco número de empleos proyectados, superficie de las instalaciones ni calendario de contratación. Son los cuatro datos que permitirían dimensionar el anuncio, y ninguno aparece. Es una omisión frecuente en los boletines de inauguración, pero conviene registrarla.
No hay perfil de talento. Consultoría en Epic no es desarrollo de software genérico: requiere personas certificadas en la plataforma, con conocimiento de flujos clínicos, regulación sanitaria estadounidense e inglés de nivel profesional. Ese perfil no abunda en México y no se forma en meses. Nordic tendrá que traerlo, formarlo o competir por él con las pocas empresas que ya lo tienen. En un estado con 1.98% de desocupación y donde 67% de los empleadores mexicanos reporta dificultad para llenar vacantes especializadas, según la Talent Shortage Survey 2026 de ManpowerGroup, ese es el verdadero examen de la operación.
Y no hay una palabra sobre gobernanza de datos. Este es el punto que ninguna cobertura va a tocar y que merece atención. Un expediente clínico electrónico contiene información médica de pacientes estadounidenses, sujeta a la regulación federal de protección de datos de salud de ese país. Trabajar sobre esos sistemas desde territorio mexicano implica arquitecturas de acceso, controles de auditoría y acuerdos contractuales específicos. Nordic, con su trayectoria y su base de clientes, seguramente los tiene resueltos. Pero es una capa de cumplimiento que distingue radicalmente a este tipo de operación de un centro de servicios convencional, y que representa tanto una barrera de entrada como una ventaja competitiva para quien la domina.
Por qué importa para las empresas
Para el ecosistema de tecnologías de la información del Bajío, la llegada de un jugador de este tamaño tiene un efecto doble. Por un lado, valida a Querétaro como destino de servicios especializados ante otras empresas del sector que estén evaluando ubicación. Por otro, presiona el mercado de talento: los perfiles que Nordic va a buscar —analistas de datos, especialistas en nube, ciberseguridad, consultores con inglés profesional— son los mismos que disputan las empresas de TI, los centros de datos y las áreas de sistemas de la manufactura instalada en el estado.
Para el sector salud mexicano, hay una oportunidad indirecta que conviene señalar. La capacidad instalada en el estado estará orientada a hospitales estadounidenses y canadienses, pero el conocimiento sobre implementación de expedientes clínicos electrónicos, interoperabilidad y analítica hospitalaria quedará radicado en Querétaro. Los sistemas de salud mexicanos, públicos y privados, enfrentan retos de digitalización considerables, y esa proximidad puede volverse relevante.
Y para las instituciones educativas de la región, este anuncio define una demanda concreta. Formar consultores certificados en plataformas hospitalarias, con inglés profesional y comprensión de flujos clínicos, es un nicho que hoy prácticamente no existe en la oferta educativa local. Quien lo cubra primero va a tener demanda garantizada.
La pregunta para el consejo directivo
Si su empresa compite por perfiles de tecnología en Querétaro, ¿su estructura de compensación está calibrada contra el mercado local o contra el de las empresas que ahora pagan salarios referenciados a proyectos en Estados Unidos?
Un corte de listón no cambia una economía. Pero sí revela hacia dónde quiere moverse. Querétaro pasó años compitiendo por plantas y metros cuadrados, y en esa liga los rivales estaban a dos horas de carretera. Esta operación se disputó contra ciudades que están al otro lado del mundo, y se ganó con talento, no con terreno. Lo que falta por saber —y lo que ningún boletín va a responder— es si el estado tiene suficiente de eso para las que vengan detrás.



