Celia Maya entra a la competencia por Querétaro

La persistencia de Celia Maya y el empate técnico que definirá a Morena en Querétaro

Por Redacción LYPmultimedios | Columna de Opinión y Análisis Político 17 de junio de 2026

En política, el reconocimiento de nombre es un activo que tarda años, a veces décadas, en construirse. Y si hay alguien en Querétaro que ha cimentado su marca a base de persistencia electoral, es Celia Maya García.

Esta semana, el panorama rumbo a las elecciones a la gubernatura de 2027 sufrió una sacudida importante. Una robusta encuesta publicada por el diario El Universal, elaborada por la casa encuestadora Enkoll (levantada cara a cara entre el 30 de mayo y el 3 de junio de 2026), arrojó un dato que a muchos sorprendió, pero que a los analistas locales nos hace todo el sentido: Celia Maya encabeza las preferencias para abanderar a la Cuarta Transformación en el estado.

Los números fríos: Un liderazgo con sabor a empate técnico

Vamos a los datos verificados. Ante la pregunta «¿A quién prefiere como candidato o candidata por Morena para la gubernatura de Querétaro?», la actual integrante del Tribunal de Disciplina Judicial obtuvo una preferencia bruta del 16%.

Sin embargo, el triunfo interno está lejos de ser un día de campo. Pisándole los talones se encuentra el extitular de la UIF, Santiago Nieto Castillo, con un 13%, y la senadora Beatriz Robles Gutiérrez, con un 12%. Mucho más rezagado quedó el senador Gilberto Herrera Ruiz con un lejano 7%.

¿Qué nos dice esto? Que si tomamos en cuenta el margen de error metodológico de la encuesta (+/- 2.8%), lo que realmente tenemos en Querétaro es un trepidante empate técnico a tres bandas.

El factor conocimiento: El arma de doble filo de Celia Maya

La verdadera fortaleza de Celia Maya en este estudio no es su 16% de intención de voto interna, sino su nivel de conocimiento. El 40% de los queretanos encuestados afirma conocerla o haber escuchado de ella, logrando además un nada despreciable 21% de opinión positiva.

Esto no es obra de la casualidad. Sus múltiples candidaturas pasadas al gobierno del estado la han mantenido en la boleta y en la mente del electorado. La gente en la Sierra Gorda, en San Juan del Río y en la capital ubica perfectamente su rostro y su nombre.

No obstante, aquí radica el gran dilema para la dirigencia nacional de Morena. En los cuartos de guerra del partido guinda saben que Querétaro es, junto con Guanajuato, la «joya de la corona» del panismo nacional. Arrebatarle el estado al PAN en 2027 requerirá más que solo reconocimiento de nombre; requerirá una figura que atraiga al voto indeciso, a la clase media y al sector empresarial.

¿Es Celia Maya ese perfil aglutinador o su nivel de conocimiento ya alcanzó un «techo» electoral? Esa es la pregunta que Santiago Nieto y Beatriz Robles intentarán capitalizar en los próximos meses. Nieto, apostando por su perfil de «zar anticorrupción» y su red de contactos institucionales; y Robles, afianzándose como el perfil orgánico y leal a la línea dura de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Las reacciones y el filtro nacional

La publicación de El Universal no pasó desapercibida. En los pasillos políticos locales, el bloque afín a Maya celebró los números como una validación de su lealtad al movimiento. Sin embargo, desde la trinchera de sus competidores, se argumenta que la encuesta demuestra que «no hay nada definido» y que dos terceras partes del obradorismo queretano buscan una alternativa distinta.

A nivel nacional, la presidenta de la Comisión de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, ha sido muy clara esta misma semana: el partido priorizará encuestas rigurosas y perfiles sin «cola que les pisen», buscando competitividad real para las 17 gubernaturas en juego en 2027.

La moneda está en el aire

La encuesta de El Universal y Enkoll es una fotografía invaluable del momento que vive Morena en Querétaro a mediados de este 2026. Confirma que Celia Maya está más vigente que nunca, validando el peso de su trayectoria jurídica y política.

Pero también nos deja una lección clarísima: en Querétaro no hay «dedazo» que valga aún. Con una contienda interna dividida a tercios, el candidato o candidata que logre representar a la 4T en 2027 será aquel que, además de convencer a las bases obradoristas, logre tender puentes hacia una sociedad queretana altamente exigente. El tiro está cantado y el reloj electoral ya comenzó a correr.