Por Redacción LYPmultimedios
HUICHAPAN, HGO. – En las calles de cantera de Huichapan, el pasado no es un simple eco, es una voz viva que sigue dictando el presente. A través del lente de Spotlight Mágico y guiados por la memoria prodigiosa del maestro Nicandro Pacheco Nava, cronista oficial de la ciudad, nos adentramos en un viaje donde la historia virreinal y una tragedia contemporánea se entrelazan.
El domingo negro de 1970
Mientras recorre el Portal La Libertad, el cronista revela un episodio que marcó para siempre a la comunidad. Justo en la esquina donde hoy se ubica una nevería, operaba la antigua terminal de autobuses Estrella Blanca. El domingo 12 de abril de 1970, un autobús proveniente de la Ciudad de México llegó antes de las 8:00 de la mañana.
Mientras el operador bajó a checar su tarjeta, el vehículo explotó violentamente. ¿La razón? Transportaba varias gruesas de cuetones (fuegos artificiales) en la parte central del camión, escondidas en cobijas para ser vendidas en el tianguis.
«Hubo 17 muertos. El viejo portal quedó dañado y lo tuvieron que tirar en 1972», relata el maestro Pacheco Nava, quien tenía apenas 9 años cuando atestiguó la tragedia. El actual portal, explica, es una reconstrucción que apenas cumplirá 50 años, a diferencia del Portal Unión que tiene más de tres siglos. Este fatídico accidente cambió las regulaciones del transporte público en la región para siempre.
Pleitos de cantera y virreinato
Pero la historia del lugar se remonta mucho más atrás. El cronista narra cómo en 1710, lo que hoy conocemos como la Plaza de la Reforma, era la «Plaza de Carboneros». Esta zona fue objeto de una intensa disputa territorial entre don Manuel González Ponce de León y Manuel Álvarez, dueño de una casa aledaña construida en 1595, considerada una de las más antiguas de Huichapan.
La solución salomónica del gobierno virreinal fue dividir el terreno a la mitad. Sin embargo, como relata el maestro Nicandro con precisión histórica, Manuel Álvarez nunca pagó su parte, dejando esa sección como la plaza libre que los visitantes disfrutan hoy en día.
La Estación: El sabor que sana el alma
Para entender y asimilar el alma de este Pueblo Mágico, hay que sentarse a su mesa. Tras el intenso recorrido histórico, el reportaje nos conduce a La Estación, un restaurante de auténtica cocina mexicana que entiende a la perfección el equilibrio de los sabores.
Este rincón culinario no solo destaca por la profundidad de su mole tradicional o sus platillos frescos de mar y tierra, sino por un secreto guardado entre brasas: sus pollos asados al carbón. Con un inigualable sabor ahumado, esta especialidad ha alimentado y reconfortado a generaciones de huichapenses, convirtiéndose en una parada obligatoria para cualquiera que desee llevarse un buen sabor de boca tras recorrer la fascinante y dolorosa historia de sus calles.