La política en México ha dejado de ser un sustantivo masculino para conjugarse en femenino. No es casualidad, es causalidad. Hoy, una Presidenta Claudia Sheinbaum encabeza el Ejecutivo con una aprobación que supera el 79%, no por azar, sino por la ejecución de un plan de gobierno que entiende la capilaridad social: desde el contenido viral que conecta con las juventudes hasta la gestión masiva que marca la agenda digital.
A ratos, lo viral parece trivial frente a la complejidad del país, pero en la era de la inmediatez, la narrativa es territorio. La agenda política se construye en cada clic, en cada debate y en cada suceso que inunda nuestras pantallas.
Inteligencia política frente a la inercia
La política no se detiene; se ejerce con rigor, pero no siempre con estrategia. Hoy, más que nunca, la ciudadanía está ávida de una inteligencia política real. No basta con militar o legislar; el verdadero reto es mover las piezas del tablero para que el proyecto político responda a una transformación de fondo, y no solo a un cambio de siglas.
Mientras las famosas “corcholatas” abundan y algunos nombres saltan de un partido a otro buscando el interés personal bajo el viejo proverbio del oportunismo, el pueblo —que es sabio— observa. Sabemos quién es quién. Por eso, más allá de repetir los nombres de siempre, es momento de nombrar a las que han sido omitidas.
San Juan del Río: De la inercia a la esperanza
San Juan del Río vive un momento crítico. Lo que antes llamaban “la joya de la corona” hoy parece una corona vacía. Estamos ante un gobierno que carece de empatía social, una administración que no ha sabido estar a la altura de la bondad de su tierra y de su gente.
La política actual en San Juan no comprende que los problemas se resuelven desde el territorio y que la prosperidad, para ser real, debe ser compartida. Si el gobierno actual no entiende el sentido social, ¿quién lo hará?
“Nombrarnos a nosotras significa entender que la Transformación no es solo un párrafo en los libros de texto, sino una realidad en el presente.”
Si llega una, llegamos todas
La respuesta está en la sustancia de lo femenino. Es hora de dar paso a las mujeres que entiendemos las jornadas multiplicadas, que escuchamos las inquietudes de las nuevas generaciones y que poseemos la fortaleza para sostener a quienes nos precedieron.
En el tablero nacional y local, las piezas se perfilan con claridad:
Trayectoria y compromiso: Mujeres que desde San Lázaro cimentaron el proyecto de la 4T junto a Andrés Manuel López Obrador.
Consolidación: Liderazgos que hoy, desde el Senado, construyen el “segundo piso” de la transformación de la mano de la presidenta Claudia Sheinbaum.
No se trata solo de ocupar espacios, sino de transformarlos en forma y fondo. Cuando hablamos en colectivo, el mensaje es claro: si llega una, llegamos todas. Estamos aquí para hacer política con “A”, para gobernar con el corazón en el pueblo y la mirada en el futuro.