Por Redacción LYPmultimedios
AMEALCO DE BONFIL, QRO. – Existen destinos que no solo se visitan, sino que se escuchan y se saborean. Amealco, distinguido como Pueblo Mágico desde 2018, es uno de ellos. Gracias a la invaluable narrativa de su cronista local, hoy podemos desentrañar los secretos de sus calles coloniales y comprender por qué este rincón queretano es un auténtico tesoro vivo de la cultura otomÃ.
El relato de la cronista: Una joya histórica preservada por el agua
Guiados por la vasta sabidurÃa y la voz de la cronista del municipio, el viaje en el tiempo comienza mucho antes de la Conquista. «Este es un pueblo muy antiguo. Tenemos una primera fundación en 1395», relata la experta, explicando que los grupos que salieron de Aztlán buscando la señal del águila y la serpiente decidieron quedarse en Amealco al quedar maravillados por sus grandes manantiales y frondosos bosques de conÃferas. «Donde hay agua, hay vida», subraya.
La cronista detalla magistralmente cómo la traza urbana de Amealco refleja el orden español clásico: la plaza central rodeada por el poder religioso (el templo franciscano), el poder polÃtico (la presidencia) y el poder económico (los portales).
Sin embargo, el destino de Amealco tuvo un giro peculiar. Cuando los conquistadores españoles, liderados por ConÃn y Luis Montañés, llegaron en 1538, iban de paso hacia las ricas minas de Guanajuato y Zacatecas. Al trazarse el histórico «Camino de Tierra Adentro» a través de San Juan del RÃo, Amealco quedó al margen del gran tránsito colonial. Paradójicamente, como reflexiona la cronista, este aparente «aislamiento» fue su mayor bendición: permitió que su agua, sus majestuosos bosques, su lengua otomà y sus tradiciones se conservaran intactas hasta nuestros dÃas.
Jamädi: El sabor de la identidad amealcense
Esa misma riqueza cultural que describe la cronista se traduce hoy en una vibrante propuesta gastronómica. A tan solo tres cuadras del jardÃn principal, siguiendo la calle céntrica hasta el Callejón Isla, se esconde una joya culinaria: Jamädi
Cocina Contemporánea.
A punto de celebrar su cuarto aniversario, este restaurante es el ejemplo perfecto de cómo honrar el pasado abrazando el presente. Su menú, especializado en platillos a la parrilla, está profundamente inspirado en los sabores de Amealco. «Tratamos de comprar con productores locales para hacer economÃa circular», explica su representante. AquÃ, ingredientes endémicos como el tradicional «queso de ruyo» y el mole amealcense se fusionan con cortes de carne, cecina y pastas hechas en casa.
Jamädi ofrece un refugio de paz. Con un ambiente 100% pet-friendly, un hermoso jardÃn, área infantil y buffet dominical, el restaurante invita a los turistas a relajarse y saborear el corazón de Amealco tras un dÃa recorriendo la historia que sus muros y manantiales tienen por contar.