La Diputada Blanca Benitez interviene durante la glosa del v informe

Una clínica sin construir apareció como concluida en el informe de Kuri

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La secretaria de Salud, Martina Pérez Rendón, reconoció que el documento incluyó por error el Centro de Salud de Santa Rosa de Lima, en Colón, como una obra terminada con 23 millones de pesos de inversión y más de 70 mil personas beneficiadas. La construcción ni siquiera ha comenzado.

Querétaro, Qro., 1 de Octubre de 2026.— El quinto informe del gobernador Mauricio Kuri González contabilizó como terminada una obra sanitaria que todavía no existe.

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Durante la glosa ante el Congreso de Querétaro, la secretaria de Salud, Martina Pérez Rendón, admitió que el Centro de Salud de Santa Rosa de Lima, en el municipio de Colón, fue presentado por error como infraestructura concluida, pese a que la construcción no ha iniciado.

La inconsistencia fue expuesta por la diputada Blanca Benítez Estrada, representante del Distrito XV, quien señaló que el documento atribuyó al proyecto una inversión de 23 millones de pesos y afirmó que ya beneficiaba a más de 70 mil habitantes.

No se trata de una diferencia semántica entre una obra proyectada, autorizada o contratada. El informe la presentó como una acción consumada y le adjudicó resultados sociales que materialmente todavía no puede generar.

Pérez Rendón reconoció el error durante su comparecencia, según la información difundida sobre la glosa y la cobertura del encuentro.

El error compromete la confiabilidad del informe

Un informe de gobierno no es un catálogo publicitario ni una compilación preliminar de proyectos. Es el principal instrumento mediante el cual el Poder Ejecutivo reporta al Congreso y a la sociedad cómo ejerció los recursos públicos y qué resultados obtuvo.

Por ello, incorporar una obra no iniciada como concluida exige una corrección formal, no solamente una aclaración verbal durante una comparecencia.

El Gobierno estatal deberá precisar:

  • Si los 23 millones de pesos fueron únicamente estimados, autorizados, comprometidos o efectivamente ejercidos.
  • Si existe ya un contrato de obra, una empresa responsable y un calendario de ejecución.
  • Qué dependencia proporcionó el dato incorrecto.
  • Cómo llegó la información hasta la versión final sin ser detectada.
  • Con qué metodología se calcularon las más de 70 mil personas beneficiadas.
  • En qué fecha se publicará una fe de erratas accesible para la ciudadanía.

Mientras esas respuestas no aparezcan, la cifra no puede considerarse un resultado de gobierno.

También será necesario revisar si la equivocación se encuentra únicamente en la narrativa del informe o si fue reproducida en anexos presupuestales, indicadores de desempeño o bases utilizadas para contabilizar obras y población atendida.

La gravedad no radica solamente en una línea mal escrita. Si una obra inexistente superó las distintas etapas de integración, revisión y validación institucional, queda abierta la pregunta sobre la confiabilidad del resto de las cifras.

Pacientes en pasillos y sillas

La comparecencia también colocó en el centro la saturación del Hospital General de Querétaro.

Benítez sostuvo que el área enfrenta alrededor de 100 pacientes diarios pese a disponer de capacidad para 50 camas. Pérez Rendón reconoció que la demanda obliga, en determinados momentos, a mantener pacientes en pasillos o sillas mientras se libera espacio.

La admisión describe una insuficiencia operativa que afecta tanto la dignidad de quienes requieren atención como las condiciones de trabajo del personal médico y de enfermería.

La ocupación hospitalaria no puede analizarse únicamente con el número de camas físicas. También deben considerarse los turnos disponibles, las plazas cubiertas, el personal por paciente, los tiempos de espera, la disponibilidad de equipo, el número de altas y la permanencia promedio en urgencias.

Si la demanda duplica de manera recurrente la capacidad disponible, ya no se está frente a una contingencia aislada, sino ante un problema que necesita expansión, reorganización de servicios o mayor capacidad de resolución en el primer nivel de atención.

La Secretaría de Salud deberá informar con qué frecuencia ocurre la saturación, cuántas personas han permanecido en espacios improvisados, cuánto tiempo esperan por una cama y qué estrategia existe para reducir esa presión.

La Sierra Gorda reclama medicamentos e insumos

La diputada denunció además la falta de materiales para traumatología en el Hospital General de Jalpan y las dificultades que enfrentan pacientes de la Sierra Gorda para recibir atención.

El planteamiento requiere una respuesta desagregada. No basta con presentar porcentajes estatales de abasto cuando una unidad regional puede carecer de insumos indispensables para realizar determinados procedimientos.

La Secretaría tendría que publicar el nivel de disponibilidad por hospital, tipo de medicamento e insumo, así como el número de recetas surtidas completamente, parcialmente o rechazadas.

Para las comunidades serranas, una carencia no representa únicamente regresar otro día. Puede significar recorrer largas distancias, pagar transporte, buscar atención privada o aplazar un procedimiento mientras la condición médica se agrava.

La versión difundida sobre la glosa no consigna una respuesta puntual de la secretaria respecto de los materiales de traumatología en Jalpan. Ese señalamiento, por tanto, permanece pendiente de aclaración.

Las cifras presupuestales tampoco coincidieron

Benítez afirmó que durante 2025 el gasto ejercido en personal fue 100 millones de pesos menor al presupuesto aprobado. También señaló que los recursos para equipo médico disminuyeron 12 millones respecto de 2024.

Pérez Rendón respondió que el financiamiento destinado al personal sanitario ha crecido y ambas acordaron revisar posteriormente los números.

La diferencia no puede quedar reducida a dos interpretaciones contrapuestas. El presupuesto aprobado, modificado y ejercido es información documental que debe conciliarse partida por partida.

La comparación deberá explicar si los 100 millones corresponden a subejercicio, economías, vacantes, reasignaciones, transferencias hacia otros capítulos o una diferencia entre el presupuesto de la Secretaría y el de Servicios de Salud del Estado de Querétaro.

Lo mismo debe hacerse con el equipo médico: identificar qué partida perdió recursos, qué compras fueron canceladas o diferidas y qué unidades dejaron de recibir equipamiento.

La Cuenta Pública estatal y la plataforma de transparencia financiera de SESEQ contienen los documentos con los que deberán contrastarse las afirmaciones de ambas partes. Una glosa que termina con el compromiso de revisar después las cifras deja inconclusa su función principal: exigir explicaciones sobre el dinero ya ejercido.

De la comparecencia a las correcciones

La intervención de Blanca Benítez consiguió que una inconsistencia relevante fuera reconocida públicamente. El siguiente paso no corresponde únicamente a la legisladora ni a la Secretaría de Salud, sino al Congreso como órgano encargado de revisar el informe.

La Legislatura deberá solicitar la corrección documental, verificar el estatus jurídico y financiero del centro de salud y dar seguimiento a los compromisos pendientes sobre saturación, abasto y presupuesto.

También tendría que determinar si existen más obras reportadas como concluidas antes de estar terminadas.

Martina Pérez Rendón tiene ahora la oportunidad de transparentar el expediente completo, corregir el informe y demostrar que la admisión no quedará reducida a un episodio incómodo de la glosa.

En salud pública, los resultados no se miden por obras anunciadas ni por beneficiarios calculados antes de tiempo. Se miden en medicamentos disponibles, camas suficientes, personal trabajando en condiciones dignas y pacientes que reciben atención cuando la necesitan.

El Centro de Salud de Santa Rosa de Lima podrá convertirse en una obra útil. Por ahora, es una promesa que el quinto informe convirtió indebidamente en resultado.

Rodrigo Vissuet
Sobre el autorDirección · PolíticaRodrigo Vissuet

Rodrigo Vissuet es fundador y director de LYPmultimedios. Además de dirigir el medio, firma buena parte de la cobertura política de Querétaro y encabeza «La Ruta del Agua», la serie de investigación sobre la crisis hídrica de la región. Con más 15 años en los medios y formación en Producción / Comunicación / Periodismo / Marketing digital, apuesta por un periodismo local que fiscaliza al poder y pone los temas de fondo sobre la mesa: el agua, el Congreso y las decisiones que moldean el Bajío. hoy su visión esta en la integración norteamericana con bienestar para esta región del planeta.

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