Ricardo Astudillo inició la ratificación de coordinadores municipales y distritales del PVEM en Querétaro. El dirigente busca convertir la estructura territorial y los votos obtenidos en los últimos comicios en capacidad para negociar candidaturas y alianzas rumbo a 2027.
Santiago de Querétaro, Qro. 5 de Octubre del 2026— El Partido Verde Ecologista de México comenzó a ordenar su estructura territorial en Querétaro con la mirada puesta en las elecciones de 2027, proceso en el que se renovará la gubernatura, el Congreso local y los 18 ayuntamientos.
Ricardo Astudillo Suárez, dirigente estatal del PVEM y diputado federal, encabezó la primera etapa de ratificación de coordinadores municipales, distritales locales y federales. El procedimiento también contempla nuevas afiliaciones y forma parte de la preparación interna para la futura selección de candidaturas.
La operación envía un mensaje hacia el interior del partido, pero también a sus eventuales aliados: el Verde pretende llegar a la negociación electoral con una estructura activa y con el argumento de representar 6.7 por ciento de la votación registrada en Querétaro durante los últimos comicios.
Astudillo sostuvo que ese porcentaje demuestra que el PVEM posee un valor electoral propio y puede desempeñar un papel relevante en la conformación de mayorías. Su planteamiento busca distanciar al partido de la condición de acompañante dentro de una coalición y presentarlo como una fuerza capaz de incidir en candidaturas, congresos y gobiernos.
“El Verde no sólo es un acompañante electoral, sino la fuerza que definirá la gobernabilidad y el destino de las cámaras de Diputados y las gubernaturas en 2027”, afirmó.
Estructura antes que candidaturas
El calendario formal de las elecciones todavía no entra en su fase decisiva, pero la ratificación de coordinadores anticipa una tarea indispensable para cualquier partido: identificar quién controla territorio, quién conserva capacidad de movilización y qué liderazgos pueden sostener una candidatura.
En ese contexto, las coordinaciones municipales y distritales serán relevantes para medir la presencia real del PVEM fuera de su dirigencia estatal. Su desempeño podría influir tanto en la distribución interna de postulaciones como en una eventual negociación con Morena y el Partido del Trabajo.
El anuncio, sin embargo, no detalló los nombres de las personas ratificadas en este primer bloque, los municipios y distritos incluidos ni los criterios empleados para evaluar su permanencia. Tampoco se dio a conocer un calendario completo para la definición de candidaturas.
Astudillo presume crecimiento nacional
El dirigente citó una medición nacional de Consulta Mitofsky para sostener que el Verde mantiene una trayectoria ascendente. De acuerdo con las cifras presentadas por Astudillo, la preferencia electoral efectiva del partido habría pasado de 5.1 a 7.2 por ciento, mientras que su aprobación entre la ciudadanía alcanzaría 27.5 por ciento.
Se trata de indicadores nacionales que no necesariamente reproducen el comportamiento electoral de Querétaro, pero que el dirigente utiliza para reforzar la expectativa de crecimiento y la posición del partido ante el ciclo electoral de 2027.
Astudillo también destacó la presencia política del PVEM en San Luis Potosí, Quintana Roo, Baja California Sur y Nayarit. El desafío para la dirigencia queretana será traducir esa fortaleza nacional y el 6.7 por ciento que reivindica en organización territorial, perfiles competitivos y votos suficientes para participar en las decisiones centrales de la próxima contienda.
La ratificación de coordinadores representa así el primer movimiento visible de una estrategia más amplia: demostrar que el Verde puede aportar algo más que sus siglas a una alianza y que cuenta con capital electoral para reclamar espacios en las boletas de 2027.




