La universidad y Prefabricados SBT evaluarán la composición, resistencia y comportamiento térmico del material antes de determinar su posible aplicación en la industria de la construcción.
La Universidad Tecnológica de Querétaro y la empresa Prefabricados SBT desarrollarán y someterán a pruebas un bloque de concreto que incorpora materiales poliméricos reciclados, como parte de un proyecto de investigación aplicada para la industria de la construcción.
El convenio fue firmado por el rector de la UTEQ, Luis Fernando Pantoja Amaro, y la directora general de Prefabricados SBT, Adriana Amaranta Díaz Cedillo.
La colaboración contempla el desarrollo y validación del denominado EcoBlock, cuya formulación busca aprovechar materiales reciclados dentro de productos de concreto sin perder de vista las condiciones técnicas requeridas para su posible uso industrial.
El proyecto se encuentra en una etapa de investigación y evaluación. Por ello, la incorporación de residuos poliméricos no representa todavía la comercialización de un producto terminado: antes será necesario determinar cómo modifican la resistencia, absorción, estabilidad y estructura interna del bloque.
El material será sometido a pruebas científicas
Investigadores de la Dirección de Posgrado, Investigación y Desarrollo Tecnológico de la UTEQ analizarán la composición y el comportamiento de los materiales utilizados.
Las evaluaciones contemplan pruebas de composición química, solubilidad y absorción de agua, además de estudios sobre la respuesta del producto ante variaciones de temperatura.
También se analizará su resistencia y estructura mediante microscopía electrónica de barrido, una técnica que permite observar con gran detalle la superficie y organización interna de los materiales.
Estos estudios serán determinantes para identificar la forma en que los polímeros reciclados se integran con el concreto, detectar posibles alteraciones y establecer si el EcoBlock reúne características adecuadas para continuar hacia fases posteriores de validación.
La investigación deberá precisar, entre otros aspectos, qué proporción de material reciclado puede incorporarse, qué tipo de aplicaciones admitiría el producto y cómo se comportaría frente a las condiciones de uso y exposición ambiental.
Universidad e industria frente a un problema concreto
Pantoja Amaro señaló que la vinculación con el sector productivo permite trasladar el conocimiento universitario hacia necesidades específicas de las empresas.
“Este convenio representa una oportunidad para poner el conocimiento, la ciencia y el talento universitario al servicio de la industria queretana y, al mismo tiempo, formar estudiantes con experiencia en proyectos que responden a retos reales”, expresó.
El proyecto también integrará a estudiantes y jóvenes investigadores en las actividades de experimentación, caracterización y análisis.
Su participación permitirá que la formación académica salga del laboratorio escolar y se vincule con decisiones industriales: desde la selección de materiales hasta la interpretación de resultados y la evaluación de la viabilidad de un nuevo producto.
Del reciclaje a la economía circular
El desarrollo del EcoBlock se inscribe en la búsqueda de alternativas para reutilizar materiales que, de otra manera, podrían convertirse en residuos de larga permanencia.
Sin embargo, el beneficio ambiental no dependerá solamente de incorporar componentes reciclados. Para acreditar una aportación real será necesario evaluar el ciclo completo del producto: cantidad de residuos aprovechados, energía utilizada, durabilidad, posibilidad de reutilización y desempeño frente a los bloques convencionales.
La alianza entre la UTEQ y Prefabricados SBT abre una ruta para responder esas preguntas con evidencia técnica. El objetivo inmediato no es únicamente producir un bloque distinto, sino comprobar si la innovación puede convertirse en una alternativa segura, funcional y ambientalmente pertinente para la construcción.



