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Dos hospitales, una crisis sindical: qué detonó las protestas nocturnas del IMSS en Querétaro

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Personal del HGR No. 1, en la capital, y del HGZ No. 3, en San Juan del Río, bloqueó vialidades después de que una negociación nacional concluyera sin acuerdos. El conflicto mezcla salario, jubilaciones, insumos, sobrecarga laboral y una ruptura abierta entre trabajadores y su dirigencia sindical. Hasta la mañana de este viernes no se había confirmado un paro general en Querétaro.

Querétaro, Qro., 9 de octubre de 2026.— La inconformidad acumulada dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social salió de los hospitales y ocupó las calles durante la noche del jueves. Trabajadores de dos unidades médicas de Querétaro bloquearon importantes vialidades para denunciar carencias materiales, exigir mejores condiciones laborales y manifestar su rechazo a los acuerdos salariales alcanzados por la dirigencia nacional de su sindicato.

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La movilización no fue un episodio aislado ni una protesta exclusivamente queretana. Ocurrió después de que una mesa de negociación celebrada durante más de siete horas en la Secretaría de Gobernación, entre representantes de trabajadores inconformes y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), terminara sin acuerdos.

La revisión de reportes locales y nacionales permite confirmar manifestaciones en dos puntos del estado: el Hospital General Regional No. 1, en la ciudad de Querétaro, y el Hospital General de Zona No. 3, en San Juan del Río. Hasta el cierre de esta investigación no se encontraron elementos verificables que acrediten protestas en otras unidades del IMSS dentro de la entidad.

De Zaragoza a 5 de Febrero: el bloqueo en la capital

La concentración en la capital queretana comenzó alrededor de las 21:00 horas frente al área de Urgencias del Hospital General Regional No. 1, sobre avenida Zaragoza. Durante aproximadamente 40 minutos, el personal bloqueó la circulación en ambos sentidos y posteriormente trasladó la protesta hacia Paseo 5 de Febrero.

En esta segunda vialidad fueron cerrados carriles centrales y laterales en ambas direcciones, lo que provocó congestionamientos, afectaciones al transporte público y automovilistas varados durante varias horas. Personal estatal de concertación acudió al lugar, pero los manifestantes mantuvieron la protesta y únicamente permitieron el paso de ambulancias y vehículos que trasladaban personas en alguna situación de riesgo.

Un reporte local estimó la participación de alrededor de 250 personas; sin embargo, esa cifra no ha sido confirmada por alguna autoridad, el IMSS o una representación sindical formal.

La manifestación fue realizada principalmente por personal que había concluido su jornada. Esto permitió que los servicios médicos, particularmente Urgencias, continuaran operando. No existe evidencia de que durante la movilización se haya suspendido por completo la atención en el hospital.

San Juan del Río también salió a las calles

La segunda protesta comprobada ocurrió frente al Hospital General de Zona No. 3 del IMSS, en San Juan del Río. Personal médico, de enfermería y administrativo interrumpió temporalmente la circulación sobre avenida Central —identificada también en algunas coberturas como Paseo Central— para sumarse a la movilización nacional.

Los participantes exigieron insumos suficientes, respeto a sus derechos laborales y cambios en la representación sindical. Durante la protesta se escucharon consignas contra Rafael Olivos Hernández, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS.

Algunos trabajadores advirtieron que las movilizaciones podrían continuar de manera intermitente e incluso plantearon la posibilidad de bloquear la autopista México-Querétaro a la altura de El Trébol. Hasta la mañana de este viernes, ese cierre carretero permanecía únicamente como una advertencia y no como una acción confirmada.

Una cobertura estatal calculó alrededor de 130 participantes en San Juan del Río, pero, al igual que en la capital, no existe un conteo oficial que permita validar esa cifra.

¿Por qué protestaron de noche?

El horario tuvo relación directa con el desarrollo del conflicto nacional. La mesa en Gobernación se prolongó durante buena parte del jueves y terminó por la tarde sin una salida consensuada. Después del rompimiento, los trabajadores instalados en la Ciudad de México bloquearon Paseo de la Reforma y convocaron a extender las acciones a otras entidades.

En Querétaro, la concentración fue convocada para las 21:00 horas como una acción de respaldo a quienes participaron en la negociación nacional. El horario también permitió que se sumara personal fuera de turno sin abandonar áreas críticas ni provocar una suspensión general de los servicios hospitalarios.

De acuerdo con distintos reportes, cerca de un centenar de trabajadores queretanos se trasladó a la Ciudad de México. Esa cantidad proviene de representantes de los manifestantes y no ha sido corroborada por el IMSS.

El 8.55 por ciento que abrió una fractura

Uno de los principales detonantes es el incremento salarial aprobado en septiembre durante el LXV Congreso Nacional Ordinario del SNTSS. La dirigencia sindical lo presenta como un aumento ponderado de 8.55 por ciento, vigente del 16 de octubre de 2026 al 15 de octubre de 2027.

La cifra se integra de tres componentes:

  • 2.9 por ciento directo al sueldo tabular.
  • 3.9 por ciento al Concepto 11, correspondiente a la ayuda para renta de casa habitación.
  • 1.75 por ciento como aportación patronal complementaria para el retiro de trabajadores del esquema de Nueva Generación.

La composición está documentada por el propio SNTSS. La diferencia está en cómo se interpreta: mientras la dirigencia defiende el beneficio integral de los tres componentes, los trabajadores inconformes sostienen que solamente el 2.9 por ciento constituye un aumento directo a su salario base.

El movimiento demanda un incremento de 10 por ciento directo al tabulador, el retorno a un régimen de jubilaciones y pensiones que no dependa de cuentas individuales, así como la eliminación de medidas que, desde su perspectiva, pueden utilizarse para intimidar o sancionar a quienes cuestionen las decisiones sindicales.

También rechaza la consulta nacional convocada por Rafael Olivos para el próximo 14 de octubre. La dirigencia sostiene que el ejercicio permitirá a la base aceptar o rechazar el acuerdo mediante voto personal, libre y directo; sus opositores exigen, en cambio, un congreso nacional extraordinario y cuestionan que la consulta se organice después de que el aumento ya fue aprobado por delegados sindicales.

La disputa, por tanto, no enfrenta únicamente a trabajadores con las autoridades del IMSS. Es también una crisis de representación dentro del sindicato.

Más allá del salario: las denuncias sobre los hospitales

En Querétaro, los manifestantes denunciaron falta de medicamentos, gasas, jeringas y materiales de curación, además de insuficiencia de personal, cargas excesivas de trabajo y posibles represalias contra quienes participan en las protestas.

Estas acusaciones coinciden con señalamientos realizados durante movilizaciones nacionales previas, en las que trabajadores de distintas entidades han advertido que las carencias repercuten tanto en las condiciones laborales como en la atención a los derechohabientes. La Jornada documentó desde septiembre reclamos por plazas no cubiertas, sobrecarga laboral y falta de materiales.

No obstante, hasta el corte de esta investigación el IMSS en Querétaro no había difundido un posicionamiento público que respondiera punto por punto a las denuncias, informara los niveles de abasto de las unidades involucradas o detallara las plazas médicas y de enfermería vacantes.

Por ello, las carencias denunciadas deben identificarse todavía como señalamientos de los trabajadores: son coincidentes y reiterados, pero no pueden cuantificarse sin inventarios, reportes institucionales o auditorías que el Instituto no ha hecho públicos.

La movilización tampoco surgió de la nada. Personal del IMSS ya se había manifestado en Querétaro el 17 de septiembre contra el mismo esquema salarial y por la falta de insumos, lo que demuestra que el malestar llevaba varias semanas acumulándose.

¿Hubo paro médico?

No se ha acreditado un paro general en Querétaro.

Los reportes disponibles indican que la atención continuó en el Hospital General Regional No. 1 porque quienes participaron se encontraban fuera de su jornada. Tampoco existe confirmación de que Urgencias, hospitalización o los servicios críticos del Hospital General de Zona No. 3 hayan sido suspendidos.

En el ámbito nacional, trabajadores inconformes sí hicieron un llamado a un “paro nacional” e instalaron casas de campaña frente a las oficinas centrales del IMSS en Paseo de la Reforma. Sin embargo, una convocatoria no equivale todavía a una huelga legal ni permite afirmar que todos los hospitales hayan dejado de operar.

Usar indistintamente los términos protesta, paro y huelga distorsionaría el estado real del conflicto: en Querétaro hubo movilizaciones y bloqueos viales; hasta la mañana del viernes no había una huelga formal confirmada.

¿Cómo va el conflicto?

La negociación permanece rota.

Después de la reunión del jueves, la Secretaría de Gobernación sostuvo que una parte de los trabajadores abandonó la mesa y se movilizó hacia Paseo de la Reforma. La dependencia llamó a retomar el diálogo con la dirigencia sindical y a evitar afectaciones a terceros mediante cierres viales.

Los trabajadores, por su parte, mantienen la exigencia de un congreso extraordinario y rechazan la consulta del 14 de octubre. Durante la noche instalaron un campamento frente a la sede nacional del IMSS y anunciaron que continuarán organizando acciones en distintos estados. La Jornada confirmó que la mesa concluyó sin acuerdo después de más de siete horas.

En Querétaro no se había anunciado formalmente una nueva jornada de bloqueos ni un paro hospitalario. Representantes locales señalaron que esperarían el regreso de sus compañeros desde la Ciudad de México para decidir los siguientes pasos.

Quedan cuatro preguntas que el IMSS, el sindicato y las autoridades laborales deben responder:

  1. ¿Cuál es el nivel real de abastecimiento de medicamentos y material de curación en las unidades queretanas?
  2. ¿Cuántas plazas médicas, de enfermería y técnicas permanecen vacantes?
  3. ¿Qué garantías tendrán los trabajadores que participaron en las protestas para evitar represalias?
  4. ¿La consulta del 14 de octubre resolverá la disputa o profundizará la ruptura entre la dirigencia y su base?

La noche del jueves no comenzó una huelga en los hospitales de Querétaro, pero sí dejó al descubierto un conflicto más profundo: trabajadores que cuestionan a su propia representación sindical, hospitales señalados por carencias que no han sido aclaradas públicamente y una negociación nacional que, lejos de cerrar la inconformidad, terminó por trasladarla a las calles.

Rodrigo Vissuet
Sobre el autorDirección · PolíticaRodrigo Vissuet

Rodrigo Vissuet es fundador y director de LYPmultimedios. Además de dirigir el medio, firma buena parte de la cobertura política de Querétaro y encabeza «La Ruta del Agua», la serie de investigación sobre la crisis hídrica de la región. Con más 15 años en los medios y formación en Producción / Comunicación / Periodismo / Marketing digital, apuesta por un periodismo local que fiscaliza al poder y pone los temas de fondo sobre la mesa: el agua, el Congreso y las decisiones que moldean el Bajío. hoy su visión esta en la integración norteamericana con bienestar para esta región del planeta.

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