Kuri Veta la llamada Ley de Género

El oscurantismo en el poder: Mauricio Kuri veta la identidad y le declara la guerra a las infancias trans

Por Redacción LYPmultimedios

SANTIAGO DE QUERÉTARO, QRO. – En Querétaro, el reloj de la historia parece marchar en sentido inverso. Desde la comodidad de un despacho forrado en caoba, emblema del paternalismo de Estado, el gobernador Mauricio Kuri ha emitido un mensaje que quedará registrado como uno de los retrocesos más flagrantes en materia de derechos humanos de la historia reciente del estado. Con el trazo de su pluma, anunció el veto a la Ley de Identidad de Género, negando a las infancias y adolescencias trans el derecho fundamental a existir legalmente de acuerdo con su autopercepción.

El mensaje audiovisual del mandatario, cuidadosamente articulado para apelar a las fibras del conservadurismo más rancio, se erige sobre un andamiaje de falacias que confunden deliberadamente el derecho al libre desarrollo de la personalidad con lo que él denomina, en un tono casi inquisitorial, una imposición de la «izquierda radical».

El pánico moral como política de Estado

Para justificar la negación de un derecho humano, Kuri recurrió a la táctica más antigua de la demagogia: el pánico moral. En su alocución, el gobernador afirmó sin ruborizarse que permitir el cambio de identidad en las actas de nacimiento abriría la puerta para que «una persona pueda incumplir con su pensión alimenticia» o que «un criminal oculte su personalidad inicial».

Semejante aseveración es una aberración jurídica. En el Estado mexicano, la rectificación de la identidad de género no borra el historial legal, penal ni las obligaciones civiles de un individuo; la Clave Única de Registro de Población (CURP) mantiene vinculada la trazabilidad de la persona. Sugerir que una ley diseñada para proteger a una de las minorías más vulnerables y violentadas del país es un salvoconducto para delincuentes y deudores alimentarios no es un simple error de apreciación; es una estigmatización calculada. Es violencia institucional en su forma más pura.

La pseudociencia y el monopolio de «La Familia»

«La madurez llega en momentos precisos. Los estudios científicos así lo demuestran», argumentó el mandatario para justificar la supuesta incapacidad de los menores para definir su identidad. Sin embargo, omite convenientemente que la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Americana de Pediatría y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reconocen que el reconocimiento de la identidad de género en infancias reduce drásticamente las alarmantes tasas de suicidio y depresión en la juventud trans. La ciencia a la que apela Kuri parece ser un dogma a la medida de sus prejuicios.

El clímax de su retórica anacrónica llegó con la frase: «La familia no se toca». Cabe preguntarse: ¿De qué familia habla el gobernador? Evidentemente, solo de la familia heteronormada. Kuri olvida —o elige ignorar— que las infancias trans también tienen familias; madres y padres que luchan desesperadamente contra la burocracia de un Estado que prefiere invisibilizar a sus hijos antes que reconocerlos. Al vetar esta ley, Kuri no está protegiendo a «la familia», está condenando a miles de familias diversas a la marginación, el acoso escolar y la negación de su ciudadanía.

Mauricio Kuri ha decidido gobernar para la complacencia de una élite moral que se resiste a perder el monopolio de la normalidad. Al cerrar esta puerta, como él mismo se jactó de hacerlo, Querétaro se aísla como un bastión del oscurantismo, mientras el resto del mundo avanza hacia la empatía y la inclusión. El veto podrá ser legal bajo sus facultades constitucionales, pero carece de toda legitimidad moral frente al escrutinio de la historia.

Renuncia Andres Manuel López Beltran

El costo de la herencia: Andrés Manuel López Beltrán renuncia a Morena para blindar a la 4T

Por Redacción de Investigación LYPmultimedios

CIUDAD DE MÉXICO (25 de mayo de 2026). – El obradorismo ha tenido que tomar hoy una de sus decisiones internas más dolorosas, pero políticamente indispensables. Andrés Manuel López Beltrán, el segundo hijo del expresidente de México y principal operador político de la familia, ha presentado su renuncia a la poderosa Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena.

Para la militancia progresista, este movimiento no es una claudicación ante la derecha, sino una maniobra de supervivencia institucional. En la antesala de las elecciones intermedias de 2027, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum requiere un blindaje absoluto. La presencia de «Andy» en la cúpula del partido se había convertido en un flanco abierto; una contradicción andante frente al principio fundacional del movimiento: «No mentir, no robar, no traicionar».

El retrato del operador: El político detrás del apellido

A diferencia de sus hermanos —José Ramón, envuelto en el escándalo de la «Casa Gris» por un estilo de vida aspiracional, o Gonzalo, con un perfil más bajo—, Andrés Manuel López Beltrán («Andy») es un animal político.

Nacido en 1986 y formado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Andy heredó el instinto territorial de su padre. Durante la campaña histórica de 2018, fue el arquitecto en la sombra que tejió las redes ciudadanas en la Ciudad de México y el sureste del país. No es un improvisado ni un «junior» tradicional; es un estratega que entiende las bases, el pragmatismo electoral y las alianzas de poder.

Sin embargo, ese mismo talento para operar en las sombras fue su perdición. Al carecer de un cargo público que lo obligara a la transparencia gubernamental, su zona de influencia se volvió un caldo de cultivo para lo que en el progresismo se condena severamente: el tráfico de influencias.

La Cronología del Desgaste: El peso de «El Clan»

La caída política de López Beltrán no fue repentina; fue el resultado de un desgaste acumulado por una serie de investigaciones periodísticas que minaron su credibilidad a lo largo del sexenio anterior y principios del actual:

  • 2022 – El origen de la sombra: Surgen los primeros reportajes que vinculan a amigos íntimos de Andy (como Amílcar Olán) con contratos millonarios en el sector salud (INSABI) en el sureste del país, operando supuestamente bajo su amparo.
  • 2023 – El Malecón y el Rompeolas: Múltiples investigaciones señalan que la red de amigos de Andy obtuvo licitaciones para obras emblemáticas en Tabasco (Malecón de Villahermosa) y Oaxaca, consolidando la narrativa mediática de «El Clan», una red de nepotismo y negocios al amparo del poder presidencial.
  • 2024 – Los audios del Tren Maya: En pleno año electoral, filtraciones de audio expusieron presuntas negociaciones de sobornos y adjudicaciones directas relacionadas con el balasto del Tren Maya. Aunque Andy no figuraba hablando directamente, los operadores invocaban su nombre como llave maestra.
  • Finales de 2024 – El rescate partidista: En un intento por protegerlo y mantener el control obradorista puro, es ungido como Secretario de Organización de Morena. Una decisión que generó fricciones con el ala dura del sheinbaumismo, que pugnaba por un partido libre de cuotas familiares.
  • 2025-2026 – Presión insostenible: Con Sheinbaum consolidando su cruzada anticorrupción y la derecha usando a Andy como ariete permanente contra el gobierno, su permanencia en la dirigencia se volvió insostenible.

La Lupa Progresista: Un corte quirúrgico rumbo al 2027

Desde la trinchera del progresismo, la renuncia de Andrés Manuel López Beltrán debe leerse con madurez crítica. La Cuarta Transformación no puede darse el lujo de defender lo indefendible por nostalgia filial.

El proyecto de nación que encabeza Claudia Sheinbaum necesita congruencia absoluta. Si la izquierda exige justicia social, combate a los privilegios y separación del poder económico del político, no puede tolerar la existencia de un «influyentismo de Estado», sin importar si el apellido es López Obrador.

La salida de Andy de Morena libera a la presidenta Sheinbaum del peso de defender un legado que chocaba con su propia agenda de transparencia institucional. Es un «corte quirúrgico». Al extirpar el conflicto de interés de la dirigencia del partido, Morena recupera su autoridad moral de cara a las elecciones de 2027, arrebatándole a la oposición su principal arma discursiva.

El obradorismo trasciende al linaje. Hoy, el movimiento ha demostrado que el proyecto de país es más grande que cualquier familia, consolidando así el liderazgo innegable e independiente de la primera mujer presidenta de México.

Magnifica Humanitas

«Desarmar la IA»: El Papa León XIV lanza histórica encíclica contra el transhumanismo y las nuevas esclavitudes digitales

Por Redacción LYPmultimedios

CIUDAD DEL VATICANO (25 de mayo de 2026). – La Iglesia Católica ha trazado su línea roja frente a la revolución tecnológica. Con la promulgación de la Carta Encíclica «Magnifica Humanitas», el Papa León XIV ha entregado al mundo el documento magisterial más profundo y contundente hasta la fecha sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA), el desarrollo digital y la reconfiguración del poder global.

Lejos de un rechazo tecnófobo, el documento de 110 páginas plantea una disyuntiva existencial utilizando dos figuras bíblicas: la humanidad debe decidir entre construir una nueva «Torre de Babel» (un proyecto de dominio y uniformidad dictado por corporaciones) o «reconstruir Jerusalén» (una tecnología orientada al bien común y la corresponsabilidad).

«Desarmar» el algoritmo y la ilusión transhumanista

Uno de los conceptos más poderosos de la encíclica es el llamado urgente a «desarmar la IA». Para el Papa León XIV, esto significa sustraer la tecnología de la lógica de los monopolios corporativos y de la carrera armamentista cognitiva. La IA, advierte, «no es moralmente neutra»; sus algoritmos llevan inscritas las prioridades, sesgos y lógicas de poder de quienes las financian y programan.

El Pontífice lanza una dura crítica contra el transhumanismo y el posthumanismo, corrientes que buscan superar los límites naturales del ser humano mediante la tecnología. El Papa advierte que considerar la fragilidad, el dolor o el envejecimiento humano como «defectos a corregir» conduce a una sociedad que clasifica a las personas por su nivel de optimización, justificando el descarte de los más débiles.

«Renunciar a esta aventura, al mismo tiempo dramática y espléndida, en nombre de una presunta superación de todo límite, podría ser cualquier cosa, pero no significaría ser humanos», sentencia el documento.

Un perdón histórico y el nuevo colonialismo de datos

En uno de los pasajes más inesperados y trascendentales de «Magnifica Humanitas», el Papa León XIV hace un mea culpainstitucional. El Pontífice pidió perdón formalmente en nombre de la Iglesia por el retraso y la ceguera histórica que tuvo la institución durante siglos para condenar la esclavitud de manera absoluta.

Este arrepentimiento no es fortuito; el Papa lo utiliza como un espejo para advertir sobre el presente: «Lo que hemos aprendido debe traducirse en discernimiento hoy. Si no queremos pedir perdón en el futuro, nos corresponde ser firmes al denunciar las nuevas esclavitudes».

El documento denuncia que la IA se alimenta de un «trabajo invisible»: millones de personas, a menudo mujeres y jóvenes del Sur global, mal pagadas para etiquetar datos o extraer tierras raras. A esto, el Papa lo bautiza como un nuevo «colonialismo de datos», donde corporaciones transnacionales extraen información vital (sanitaria, genética, de consumo) de territorios vulnerables para generar modelos predictivos que sólo benefician a las élites.

Máquinas de guerra y desempleo: el límite ético

La encíclica aborda de frente la normalización de la guerra y la inserción de la IA en los conflictos armados. El Papa condena tajantemente el uso de «agentes morales artificiales» (armas letales autónomas), argumentando que ningún algoritmo puede simular la conciencia, el perdón o la misericordia. «No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable», subraya.

Finalmente, en el terreno económico, «Magnifica Humanitas» exige que los Estados regulen la transición laboral. Ante la inminente pérdida de empleos por la automatización, León XIV exige que la rentabilidad de las empresas no se construya sobre el sacrificio sistémico de los trabajadores, pidiendo políticas de recualificación y, de ser necesario, nuevos derechos de acceso a bienes esenciales frente a la concentración de la riqueza digital.

Descarga en tu dispositivo la enciclica digital Magnifica Humanitas 

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En política esas frases se repiten mucho, como si estuvieran escritas en piedra

La Llave

El tablero del ajedrez electoral

“Ya está amarrado.”
“Le toca repetir.”
“Ese municipio ya tiene dueño.”
“Esa candidatura ya está decidida.”

En política esas frases se repiten mucho, como si estuvieran escritas en piedra.

Pero ojo: las candidaturas no se acomodan así.

Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.

Cuando se acercan las elecciones, empieza el ruido. Que si fulano va, que si tal persona quiere reelegirse, que si trae estructura, que si ya hay acuerdo.

Puede ser. Pero una cosa es lo que se dice en la conversación política y otra muy distinta lo que se revisa cuando llega el momento de registrar candidaturas.

Porque una boleta no se llena como una quiniela.
No es decir: aquí pongo este nombre, acá pongo este otro, y luego veo cómo lo justifico. En realidad, armar candidaturas se parece más a mover piezas en un tablero de ajedrez. Puedes tener una pieza fuerte, sí, pero también importa dónde la colocas, qué movimientos permite la regla, qué otras piezas hay alrededor y qué pasa después.

Por eso hay que mirar el tablero completo.
Cuando llega el momento de los registros, se revisan muchas cosas: requisitos legales, documentos, plazos, reglas internas de los partidos, acciones afirmativas, paridad, bloques de competitividad y, en algunos casos, reelección.

Suena técnico, pero bajémoslo a tierra.
No todos los municipios ni todos los distritos significan lo mismo para un partido. Hay lugares donde suele ganar, otros donde compite cerrado y otros donde históricamente le cuesta más trabajo.

Y eso importa porque una lista puede verse muy ordenada en el papel, pero no necesariamente equilibrada en la competencia real.
Ahí entra una pieza clave: la paridad.

La paridad es un principio constitucional, en la práctica no basta con decir: “puse mujeres y hombres en la lista”. Existen reglas que buscan que esa participación no sea solamente numérica, sino que tenga condiciones reales de competencia.

No es lo mismo postular a una persona en un lugar donde un partido suele ganar, que mandarla siempre a donde casi nunca tiene posibilidades. Para eso sirven los bloques de competitividad. Ayudan a revisar si las candidaturas están distribuidas de manera equilibrada entre lugares fuertes, medios y difíciles para cada partido. A fin de que las mujeres puedan acceder a los cargos públicos… diputaciones y ayuntamientos.

Luego viene otra pieza del tablero que muchas personas me han preguntado: la reelección.
Y aquí vale la pena decirlo con mucho cuidado. La Sala Superior ha sostenido que la elección consecutiva no implica una postulación automática ni una garantía de permanencia en el cargo, sino una posibilidad sujeta al cumplimiento de requisitos, principios y otros derechos en juego.

Es decir, que una persona pueda buscar nuevamente un cargo no significa que todo lo demás desaparezca. Esa posibilidad también se revisa dentro del tablero completo.
Por eso hay que tener cuidado con las respuestas fáciles.

En lo electoral no conviene decir: “esto siempre gana” o “esto siempre pierde”, porque cada registro depende del cargo, del partido, de las reglas aplicables, del bloque en el que se ubica, de los documentos que se presenten y del caso concreto.

Ese es el punto. Las candidaturas no se acomodan al aventón. Detrás de cada nombre que aparece en una boleta hay decisiones políticas, sí, pero también reglas jurídicas que deben cumplirse.

Y esto también es importante, porque cuando votamos no solo vemos una foto, un nombre o un color. Vemos el resultado de un proceso que tuvo que pasar por reglas, revisiones y criterios.

Así que rumbo a 2027, antes de comprar cualquier frase que suene definitiva, conviene recordar algo:

En electoral, casi nada se resuelve con una frase rápida. Se resuelve viendo el tablero completo.

Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.

Te espero en la próxima emisión.
La Llave

El tablero del ajedrez electoral

“Ya está amarrado.”
“Le toca repetir.”
“Ese municipio ya tiene dueño.”
“Esa candidatura ya está decidida.”

En política esas frases se repiten mucho, como si estuvieran escritas en piedra.

Pero ojo: las candidaturas no se acomodan así.

Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.

Cuando se acercan las elecciones, empieza el ruido. Que si fulano va, que si tal persona quiere reelegirse, que si trae estructura, que si ya hay acuerdo.

Puede ser. Pero una cosa es lo que se dice en la conversación política y otra muy distinta lo que se revisa cuando llega el momento de registrar candidaturas.

Porque una boleta no se llena como una quiniela.
No es decir: aquí pongo este nombre, acá pongo este otro, y luego veo cómo lo justifico. En realidad, armar candidaturas se parece más a mover piezas en un tablero de ajedrez. Puedes tener una pieza fuerte, sí, pero también importa dónde la colocas, qué movimientos permite la regla, qué otras piezas hay alrededor y qué pasa después.

Por eso hay que mirar el tablero completo.
Cuando llega el momento de los registros, se revisan muchas cosas: requisitos legales, documentos, plazos, reglas internas de los partidos, acciones afirmativas, paridad, bloques de competitividad y, en algunos casos, reelección.

Suena técnico, pero bajémoslo a tierra.
No todos los municipios ni todos los distritos significan lo mismo para un partido. Hay lugares donde suele ganar, otros donde compite cerrado y otros donde históricamente le cuesta más trabajo.

Y eso importa porque una lista puede verse muy ordenada en el papel, pero no necesariamente equilibrada en la competencia real.
Ahí entra una pieza clave: la paridad.

La paridad es un principio constitucional, en la práctica no basta con decir: “puse mujeres y hombres en la lista”. Existen reglas que buscan que esa participación no sea solamente numérica, sino que tenga condiciones reales de competencia.

No es lo mismo postular a una persona en un lugar donde un partido suele ganar, que mandarla siempre a donde casi nunca tiene posibilidades. Para eso sirven los bloques de competitividad. Ayudan a revisar si las candidaturas están distribuidas de manera equilibrada entre lugares fuertes, medios y difíciles para cada partido. A fin de que las mujeres puedan acceder a los cargos públicos… diputaciones y ayuntamientos.

Luego viene otra pieza del tablero que muchas personas me han preguntado: la reelección.
Y aquí vale la pena decirlo con mucho cuidado. La Sala Superior ha sostenido que la elección consecutiva no implica una postulación automática ni una garantía de permanencia en el cargo, sino una posibilidad sujeta al cumplimiento de requisitos, principios y otros derechos en juego.

Es decir, que una persona pueda buscar nuevamente un cargo no significa que todo lo demás desaparezca. Esa posibilidad también se revisa dentro del tablero completo.
Por eso hay que tener cuidado con las respuestas fáciles.

En lo electoral no conviene decir: “esto siempre gana” o “esto siempre pierde”, porque cada registro depende del cargo, del partido, de las reglas aplicables, del bloque en el que se ubica, de los documentos que se presenten y del caso concreto.

Ese es el punto. Las candidaturas no se acomodan al aventón. Detrás de cada nombre que aparece en una boleta hay decisiones políticas, sí, pero también reglas jurídicas que deben cumplirse.

Y esto también es importante, porque cuando votamos no solo vemos una foto, un nombre o un color. Vemos el resultado de un proceso que tuvo que pasar por reglas, revisiones y criterios.

Así que rumbo a 2027, antes de comprar cualquier frase que suene definitiva, conviene recordar algo:

En electoral, casi nada se resuelve con una frase rápida. Se resuelve viendo el tablero completo.

Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.

Te espero en la próxima emisión.

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¿Ya ganó alguien… o solo viste una encuesta? | La Llave con Daniel Dorantes

La realidad detrás de las gráficas en redes sociales

Porque últimamente suben una gráfica bonita, le ponen un numerote enorme, dos colores llamativos y listo: “ya se acabó la elección”.

Aguas. No te vayas con la finta.

No digo que las encuestas no sirvan. Claro que sirven. Una encuesta bien hecha ayuda a leer el ambiente político, mide momentos y pone datos sobre la mesa. Pero una cosa es una encuesta seria. Y otra cosa es una imagen bonita circulando en redes como si fuera verdad revelada.

Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.

¿Dónde aparecen y qué nos dicen las encuestas?

Cada vez que se empieza a calentar la política, aparecen encuestas por todos lados. En medios, en redes, en grupos de WhatsApp, en publicaciones pagadas, en cuentas que nadie sabe bien de dónde salieron.

Y casi siempre vienen con frases muy sabrosas:

  • “Ya se despegó”.

  • “Ya alcanzó”.

  • “Ya no hay competencia”.

  • “Esto ya se cerró”.

Pero alto. Antes de creerle al numerote, hay que ver la letra chiquita.


La «letra chiquita»: Lo que debes revisar en una medición seria

¿Quién hizo la encuesta? ¿Cuándo se levantó? ¿A cuántas personas entrevistó? ¿Cómo preguntó? ¿Fue en vivienda, por teléfono, por internet? ¿Quién la pagó? ¿Dónde está la metodología?

Porque ahí está la diferencia entre una medición útil y una gráfica hecha para hacer ruido.

Nota sobre transparencia: Que una encuesta sea pagada no la vuelve mala automáticamente. Muchas encuestas serias son contratadas. El punto es otro: si alguien la paga y luego la presume, lo mínimo es que podamos saber cómo se hizo.

Porque si yo veo solo el número grande, pero no veo muestra, fecha, método ni responsable, pues entonces no estoy viendo la encuesta completa. Estoy viendo el anuncio de la encuesta. Y eso no es lo mismo.

Marco legal y regulación de sondeos electorales

Ahora, aquí viene un punto técnico, pero importante. Las reglas electorales sí regulan encuestas, sondeos, encuestas de salida y conteos rápidos, sobre todo durante los procesos electorales. Cuando se publican encuestas sobre preferencias o tendencias electorales dentro de ese periodo, debe existir un estudio que las respalde, con metodología, muestra, fechas, responsable y demás elementos mínimos.

En elecciones locales, esa información se presenta ante el organismo electoral local correspondiente.

¿Para qué?

  1. Para que la ciudadanía no se quede solo con la gráfica bonita.

  2. Para que pueda revisar qué hay detrás del número.


Rumbo a 2027: Escenarios, coaliciones y percepción

Pero aquí está el tema de fondo: la política ya se mueve antes del arranque formal del proceso. Las encuestas, los gráficos y las mediciones empiezan a circular meses antes. Entonces la pregunta incómoda es esta: ¿no tendríamos que hablar también de cómo transparentarlas mejor desde antes?

No para prohibirlas, ni para espantarnos, ni para decir que todas están mal. Sino para que cualquiera pueda saber lo básico: quién la hizo, quién la pagó, cuándo se levantó, cómo preguntó y qué escenario midió.

El impacto de las alianzas en los datos

Muchas encuestas miden personas o partidos por separado, pero la elección real puede terminar con coaliciones, candidaturas comunes o combinaciones distintas. Y eso cambia toda la lectura.

No es lo mismo medir a alguien solo que medirlo acompañado; no es lo mismo preguntar por partidos separados que por una alianza. Cuando veas una encuesta rumbo a 2027, la pregunta buena es: ¿Qué escenario me están enseñando?

Conclusión: Un dato a medias, confunde

No se trata de desconfiar de todas las encuestas, sino de no creernos cualquiera. Una encuesta no decide una elección; la gente decide. Pero una encuesta mal leída sí puede acomodar percepciones e instalar ánimos.

Así que la próxima vez que veas una encuesta, haz una pausa:

  • Mira la letra chiquita.

  • Mira el escenario.

  • Mira la metodología.

Porque en política, un dato completo ayuda. Un dato a medias, confunde.

Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.

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El espejismo de la «Fiesta Brava»: Roberto Cabrera y el costo de ignorar a San Juan del Río

Por: Redacción Editorial LYP Mayo, 2026

Mientras las calles de San Juan del Río se hunden entre baches, fallas en el alumbrado público y una percepción de inseguridad que no da tregua, el alcalde Roberto Cabrera Valencia parece habitar una realidad paralela. En un acto de cerrazón política que raya en la indolencia, la administración municipal ha decidido priorizar el turismo taurino por encima del bienestar social y la demanda ciudadana de detener la tortura animal en la próxima Feria 2026.

¿A quién representa realmente el alcalde? Porque a la mayoría de los sanjuanenses, definitivamente no.


Prioridades invertidas: Migajas económicas, deudas sociales

El argumento del «impulso económico» para defender las corridas de toros es, en el mejor de los casos, una falacia estadística. Según datos de la propia administración, la derrama económica de eventos como la Semana Santa (que superó los 130 millones de pesos este año) proviene del turismo gastronómico y de servicios, no de la tauromaquia.

El «turismo taurino» no figura en el top de ingresos municipales, pero sí en el de las críticas. Resulta ofensivo que, con un presupuesto de egresos de 1,703 millones de pesos para 2026 calificado por la oposición como «administrativo y no social», se destinen esfuerzos y —posiblemente— recursos públicos a un espectáculo que solo satisface el aspiracionalismo falso de un pequeño sector de élite.

Dato Clave: Mientras el municipio presupuestó 15 millones de pesos para la Feria 2026, colonias como La Rueda y El Rodeo continúan reportando alzas en robos y deficiencias críticas en servicios básicos.


La Psique en juego: El peligro de normalizar la crueldad

La insistencia de Cabrera Valencia por mantener la «fiesta brava» no es solo una falta de sensibilidad ética; es una irresponsabilidad de salud pública. La ciencia es clara: la exposición de infancias a actos de tortura animal desensibiliza ante el dolor ajeno y erosiona la empatía, factores que en una sociedad ya lacerada por la violencia, son pólvora pura.

Para el adulto espectador, el placer derivado del daño a un ser vulnerable no es cultura; es una regresión moral. Al negarse a escuchar a los colectivos animalistas y expertos en salud mental, el alcalde está validando una pedagogía de la crueldad en el corazón de nuestras festividades patronales.


Un llamado a la transparencia y a la ciudadanía

San Juan del Río ha perdido su reputación como destino turístico de excelencia por la falta de infraestructura y la creciente inseguridad en sus accesos. Recuperar el brillo de nuestra ciudad no se logra con estocadas y sangre en una plaza, sino con calles iluminadas, policías capacitados y servicios públicos eficientes.

Hacemos un llamado enérgico a Roberto Cabrera Valencia para:

  1. Transparentar el uso de recursos: ¿Cuánto dinero de los impuestos de los sanjuanenses se está inyectando directa o indirectamente en la cartelera taurina?

  2. Garantizar la protección de menores: Cumplir con los tratados internacionales y las recomendaciones de la ONU que prohíben la entrada de niños a estos espectáculos.

  3. Gobernar para todos: La identidad de San Juan no se resume en una ganadería brava del siglo pasado; se encuentra en su gente trabajadora que hoy exige paz y dignidad.

Alcalde, la tradición no puede ser el refugio de la barbarie. Es momento de elegir: ¿Estará del lado de una élite anacrónica o de la ciudadanía que exige un San Juan del Río vanguardista y compasivo?

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Has oído hablar de la campaña invisible?

En publicidad hay una regla muy sencilla: si ves una marca muchas veces, se te queda.

Aunque no la estuvieras buscando.
Aunque nadie te la explique.

Primero la ves. Luego te suena. Después la reconoces.

Bueno… en política pasa algo parecido.

Hay nombres que no llegan a la boleta de la nada. Primero los ves, luego los vuelves a ver, después te suenan y, cuando menos lo piensas, ya los ubicas.

Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.

No voy a hablar de partidos, de personas ni de casos concretos. Hoy quiero hablar de comunicación política.

Porque seguro te ha pasado: vas por la ciudad, ves una barda; más adelante, un espectacular; abres redes y te sale una entrevista; después una foto, una revista, una frase… y otra vez el mismo nombre.

Y dices:
“A ver… ¿pues no que las campañas empiezan hasta el año que entra?”

Ahí está lo interesante.

Aaaahh  y una cuestión importante: no todo eso es ilegal. No toda entrevista es campaña, no toda foto es propaganda, no toda aparición pública es indebida. La vida pública no se puede esconder.

Y si algo está o no contra la norma, se revisa caso por caso, con pruebas, contexto y conforme a la ley. No al tanteo. No por corazonada. No porque “parece”.

Pero hay algo que sí vale la pena entender: en política, muchas veces antes de pedirte el voto, primero buscan que los ubiques.

Que te suene el nombre.
Que reconozcas la cara.
Que lo relaciones con una idea.
Que cuando llegue la campaña formal, ya no te parezca desconocido.

En publicidad le llaman posicionamiento. En política también cuenta. La repetición pesa. La familiaridad pesa. La imagen pesa.

Porque una cosa es que alguien te convenza con ideas, trabajo o propuestas, y otra muy distinta es que un nombre se te vuelva familiar solo porque lo viste muchas veces.

Primero viene la visibilidad. Luego la familiaridad. Después la confianza. Y al final, la decisión.

Dicho más claro:
Primero: “aquí estoy”.
Luego: “ya me conoces”.
Después: “puedes confiar”.
Y al final: “apóyame”.

Así se construye presencia pública.

El tema es que hoy eso puede empezar muy temprano. No días antes de una campaña. Meses antes. A veces mucho antes.

Y pasa porque vivimos en otra realidad.
Hoy la política no solo está en un mitin, en un volante o en un spot. Está en el celular, en el video corto, en la entrevista digital, en la foto compartida, en la revista, en la barda, en el espectacular y hasta en el algoritmo que te vuelve a mostrar lo mismo.

Por eso la pregunta de fondo es sencilla, pero fuerte:
¿Nuestras reglas electorales están pensadas para esta realidad?

Muchas reglas nacieron pensando en campañas más fáciles de identificar: eventos, propaganda clara, llamados al voto y tiempos marcados. Pero la comunicación política de hoy se mueve de forma más constante, más sutil y más difícil de clasificar.

Entonces, como ciudadanía, conviene mirar mejor.
Pregúntate:
¿Por qué veo este nombre tantas veces?
¿Qué imagen me están mostrando?
¿Qué quieren que recuerde?
¿Por qué aparece tanto tiempo antes de la campaña?

No para sospechar de todo. No para pensar que todo está mal. Sino para entender mejor lo que estamos viendo.

Porque la comunicación política no solo informa. También posiciona. También construye imagen. También prepara terreno.

Y si esa construcción empieza mucho antes de las campañas, quizá también debemos preguntarnos si las reglas electorales siguen leyendo bien esta nueva realidad.

En política, no siempre empiezan pidiéndote el voto.

A veces empiezan buscando que, cuando llegue ese momento, tú ya los recuerdes.

Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.

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El tablero del 2027 toma forma: El ascenso de Ulises Gómez de la Rosa y la rentabilidad de la fiscalización

Por Redacción / Análisis Político

SANTIAGO DE QUERÉTARO. – La carrera por la presidencia municipal de Querétaro rumbo al 2027 ha dejado de ser una especulación a puerta cerrada para convertirse en una medición abierta de fuerzas. El más reciente estudio de la encuestadora Rubrum (abril 2026) ha sacudido el tablero local al revelar las tendencias de intención de voto en la capital, dejando una lectura innegable: el electorado está comenzando a decantarse por perfiles que combinan el trabajo territorial con una agenda legislativa de mano dura contra la opacidad.

En este complejo ajedrez, el nombre del diputado local Ulises Gómez de la Rosa destaca de manera insoslayable. El legislador de Morena ha logrado irrumpir y consolidarse en los primeros puestos de las preferencias ciudadanas dentro de su partido para abanderar la candidatura por la capital queretana. Pero, ¿qué hay detrás de este ascenso en las encuestas?

El análisis riguroso demuestra que su posicionamiento no es producto del azar ni de la inercia de las marcas partidistas, sino el resultado de una calculada y agresiva ofensiva legislativa que ha acaparado la agenda pública en los últimos meses.

La bandera de la rendición de cuentas como capital político

Mientras otros actores políticos apuestan por el discurso de confrontación estéril, Gómez de la Rosa ha optado por capitalizar un tema que duele profundamente a la ciudadanía: el manejo del dinero público.

Apenas este 28 de abril, el diputado presentó una de las iniciativas más ambiciosas de la LXI Legislatura: una reforma integral a la Ley de Fiscalización Superior. Su propuesta busca erradicar la «opcionalidad» en la revisión del gasto y forzar la creación de una Comisión Permanente de Fiscalización en el Congreso.

Días antes, Gómez de la Rosa ya había levantado ámpula al criticar severamente la inoperancia de las comisiones actuales, denunciando que las cuentas públicas de 2024 carecen de criterios homogéneos y que existen municipios con «nula fiscalización». En un escenario donde la ciudadanía exige transparencia, el diputado se ha erigido como el principal auditor político del estado.

Austeridad y empoderamiento municipal

El ascenso de Gómez de la Rosa en el estudio de Rubrum también encuentra eco en su congruencia discursiva. En la histórica y maratónica sesión del pleno de este 30 de abril, el legislador fue una de las voces más contundentes para defender la minuta federal que pone un límite a las jubilaciones y frena las llamadas «pensiones doradas» de la alta burocracia estatal. «Nadie puede servirse del poder y excederse en el uso de recursos», sentenció, marcando una clara línea de austeridad que resuena positivamente en el electorado.

A esto se suma su constante trabajo de base. Durante el primer trimestre de 2026, ha liderado un intenso movimiento territorial para impulsar la municipalización de Santa Rosa Jáuregui, construyendo estructuras «casa por casa» y defendiendo el derecho de las comunidades a su autodeterminación. Asimismo, ha impulsado reformas a la Ley Orgánica Municipal para quitarle el control absoluto a los alcaldes y regresarle el poder de decisión a los cabildos.

La lectura rumbo al 2027

La encuesta de Rubrum es una fotografía del momento, pero sus implicaciones son profundas. Confirma que el electorado queretano, conocido por su nivel de exigencia e información, está premiando a los perfiles proactivos.

Ulises Gómez de la Rosa ha entendido que, en la antesala del 2027, el capital político no se construye únicamente con espectaculares o mítines, sino arrastrando el lápiz en el Congreso, incomodando al poder establecido mediante la fiscalización de los recursos y manteniendo una presencia ininterrumpida en las calles. Si la tendencia se mantiene, el diputado no solo será un factor de peso en la LXI Legislatura, sino el contendiente a vencer en la disputa por el Centro Cívico de Querétaro.

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Elecciones Querétaro 2027: El estado no será el mismo

Hay un dato que, para mí, dice mucho más que cualquier especulación rumbo a las elecciones de 2027 en Querétaro.

En 2021, la elección para la gubernatura en Querétaro se desarrolló con una lista nominal de casi 1 millón 740 mil personas. Hoy, en 2026, esa lista nominal ya ronda 1 millón 956 mil. O sea, estamos hablando de casi 219 mil personas más.

Y quiero decirlo con toda claridad: no estoy hablando del sentido del voto, ni de quién gana o quién pierde. Estoy hablando del tamaño y del contexto político en el que se va a dar la próxima elección.

Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.

El nuevo electorado rumbo a la gubernatura de Querétaro

Porque no solo creció la lista nominal. También el estado.

Hoy Querétaro ya se mueve con una población de más de 2 millones y medio de personas, y alrededor de 13% corresponde a personas adultas mayores. Eso no te adelanta un resultado, pero sí te dice algo muy concreto: el panorama en el que se va a desarrollar el 2027 ya no es el mismo.

Entonces, cuando uno compara 2021 con 2026, para mí la pregunta no es quién va arriba o quién va abajo en las encuestas. La pregunta es otra:

¿En qué Querétaro se va a competir?

Porque una elección no ocurre en el vacío. Ocurre en una sociedad concreta, con un tamaño de electorado concreto, con presiones públicas concretas y con una conversación pública que también cambia.

Y esa conversación hoy va mucho más rápido.

No voy a repetir aquí toda la discusión de democracIA, pero sí diría algo: entre 2021 y 2026 la capa digital pesa más. El algoritmo pesa más. La inteligencia artificial pesa más. Y eso influye directamente en cómo se instalan temas, cómo se posicionan las figuras políticas y cómo circula la información.

No define por sí solo una elección. Pero sí modifica el ambiente en el que esa elección se va a vivir.

Por eso, para mí, el dato bueno rumbo a 2027 no es solo quién quiere competir. El dato clave es entender que la próxima contienda se va a desarrollar en un estado más grande, con más personas en la lista nominal y con una conversación digital mucho más acelerada que la de 2021.

Y eso vale la pena verlo desde ahora.

No para sacar conclusiones adelantadas. No para leer resultados electorales donde todavía no los hay. Sino para entender que el contexto político ya no es el mismo.

Y cuando el contexto cambia, la elección también se vive distinto.

Esto fue La Llave.

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La Llave | ¿Tú crees que la elección de 2027 todavía está lejos

Por Daniel Dorantes / Exclusiva para LYPmultimedios

¿Tú crees que la elección de 2027 todavía está lejos? Yo, la verdad, creo que no. Y no lo digo porque ya haya iniciado formalmente el proceso electoral, lo digo porque hay algo que ya se siente en el ambiente.

Ya se respira política.

Se percibe en las conversaciones de café, en los nombres que empiezan a sonar con insistencia, en quién quiere repetir en el cargo, en quién quiere crecer y en quién ya se empieza a mover. Lo vemos todos los días al transitar por las calles: apellidos, apodos, entrevistas a modo, portadas de revistas y espectaculares que, poco a poco, van metiendo a ciertas figuras en la conversación pública.

Y claro, si alguien considera que con estas acciones se cruza una línea, siempre están las vías legales para presentar una queja y dejar que la autoridad revise el caso. Pero el fenómeno está ahí.

En Querétaro, el proceso electoral formal arranca en octubre de este año. Es decir, faltan poco más de seis meses para que inicie legalmente la contienda y poco más de un año para que la gente salga a votar. Pero, seamos honestos: una elección no se empieza a trabajar solo conforme a las etapas del calendario. Se va armando mucho antes.

Se construye cuando se empiezan a medir perfiles, cuando los grupos de poder se acomodan, cuando ya se habla de reelección, de bloques de competitividad, de quién quiere jugar y de quién definitivamente no. Y también inicia cuando la autoridad electoral empieza a preparar el terreno. Porque, seamos sinceros, en el IEEQ todavía no termina de asentarse un proceso cuando ya estamos preparando el que sigue.

Hoy las cosas ya no caminan como antes. La tecnología pesa mucho y la conversación pública viaja rapidísimo; lo que antes tardaba semanas en definirse, hoy tarda horas o minutos. Todo eso hace que muchas de las grandes definiciones empiecen a jugarse mucho antes de las etapas formales.

Por eso creo que las fases legales del proceso siguen siendo indispensables, sí. Pero ya no bastan por sí solas para explicar todo lo que, política y técnicamente, se va acomodando antes de una elección.

Además, en este tablero aún hay piezas sueltas que pueden mover drásticamente el panorama: Ahí está el desenlace del llamado Plan B electoral. Ahí está la reforma judicial local y las letras chiquitas de sus normas secundarias. Ahí está también la iniciativa que el IEEQ presentó ante la Legislatura en octubre del año pasado.

Y, por si eso fuera poco, hay cinco organizaciones que buscan convertirse en nuevos partidos políticos nacionales; el INE resolverá pronto si les otorga o no el registro. Si eso pasa, el escenario se mueve por completo.

Entonces sí… formalmente faltan meses. Pero pensar que ahorita no está pasando nada es un error, porque sí está pasando. Las piezas ya se están acomodando. Y aunque todavía no estemos en proceso electoral ante la ley, sí estamos entrando de lleno en una lógica político-electoral.

Por eso, cuando alguien me dice “todavía falta mucho”, yo les diría: depende. Sí, falta para votar, claro. Pero lo que está definiendo esa elección, en lo técnico y en lo político, ya comenzó a moverse.

El voto llega al final. La política electoral empieza mucho antes.

Esto fue La Llave.