CONALEP entrega licencias aeronáuticas a 31 egresados; TechOps ya los espera
Por: Redacción de LYPmultimedios
El Marqués, Qro., 4 de agosto de 2026.— Antes de que un avión despegue, alguien tiene que firmar. Esa firma —la que se estampa en la bitácora de mantenimiento— es una responsabilidad legal: certifica que la aeronave está en condiciones de volar. Solo pueden hacerlo técnicos con licencia expedida por la autoridad aeronáutica mexicana. Treinta y un egresados del CONALEP Plantel Aeronáutico acaban de obtener esa facultad.
El secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio Del Prete Tercero, encabezó la entrega de la licencia por carrera a los nuevos técnicos en mantenimiento aeronáutico. «Hoy no están recibiendo únicamente un documento, obtienen la llave para abrir la puerta de una de las industrias más apasionantes y con mayor crecimiento en el mundo», señaló.
Qué es exactamente lo que recibieron
Vale la pena precisar el alcance de la credencial, porque explica por qué la industria la valora. Los egresados del plantel salen con certificado de bachillerato, título y cédula profesional, pero el diferenciador es la licencia expedida por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), que los acredita como técnicos en mantenimiento Clase I o Clase II.
Esa licencia es la que les permite firmar la bitácora de mantenimiento de una aerolínea. En la práctica, significa que un egresado de 19 o 20 años puede incorporarse de inmediato a un taller de mantenimiento con capacidad de certificación, sin pasar por el proceso individual de acreditación ante la autoridad.
El plantel forma en tres especialidades alineadas a la demanda del sector: Mantenimiento de Motores y Planeadores (Clase I), Laministería y Recubrimiento de Aeronaves (Clase II), y Sistemas Electrónicos de Aviación (Clase II).
Dónde van a trabajar
El director general del CONALEP Querétaro, José Carlos Arredondo Velázquez, señaló que la empresa TechOps confió en la preparación de estos egresados para incorporarlos al sector. No es un caso aislado: en mayo pasado, la SEDESU, TechOps México y el plantel acordaron un programa para certificar a 152 estudiantes en esas mismas tres especialidades, con el objetivo de que puedan integrarse de manera inmediata al mercado laboral.
TechOps —operación conjunta de Delta y Aeroméxico— forma parte del grupo de talleres de mantenimiento, reparación y operación (MRO) instalados en Querétaro, junto con Redwings, Safran y Mexicana MRO. De acuerdo con datos de la propia SEDESU, esos MRO alcanzan entre 80 y 85% de integración de proveeduría local, una cifra alta para el sector y que explica por qué la demanda de técnicos especializados crece de forma sostenida.
Según reportes del propio plantel, alrededor del 70% de sus egresados opta por incorporarse a empresas que operan aeronaves, donde pueden realizar prácticas sobre equipo real.
Quince años construyendo un semillero
El CONALEP Plantel Aeronáutico, ubicado sobre la carretera estatal 200 en El Marqués, opera desde 2011 y amplió su oferta a partir de 2013, cuando empresas del clúster se acercaron directamente a solicitar especialización en las tres áreas del mantenimiento. Junto con la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ), conforma el núcleo del ecosistema educativo aeronáutico de la región.
Un detalle que distingue al plantel: sus docentes no solo son ingenieros o técnicos, sino que están acreditados por la AFAC y muchos trabajan activamente en empresas como Safran y TechOps. Es decir, enseñan lo que practican.
En infraestructura, el plantel ha recibido inversiones sucesivas: 7.5 millones de pesos del gobierno estatal para concluir un hangar, 3.5 millones del municipio de El Marqués para una cafetería, y un edificio nuevo proyectado con 14 millones de pesos que sumará cinco aulas y dos salas de capacitación.
El reto que viene
Del Prete Tercero cerró con una advertencia dirigida a los egresados: «su licencia no representa el final de un proceso, representa el inicio de una obligación: nunca dejar de aprender». En un sector donde las certificaciones deben renovarse y las plataformas tecnológicas cambian con cada generación de aeronaves, es una observación práctica más que retórica.
El reto de fondo, sin embargo, es de escala. Con 31 licencias entregadas en esta generación y 152 estudiantes en proceso de certificación, la pregunta para los próximos años es si la capacidad instalada del plantel —aulas, hangares y, sobre todo, docentes certificados por la AFAC— alcanza para el ritmo al que crece la demanda del clúster.


