El Ejecutivo pidió a los legisladores convertir la planeación de largo plazo en obligación legal
Por: Redacción de LYPmultimedios
Santiago de Querétaro, Qro., 11 de septiembre de 2026.— Un documento que proyecta el estado a 25 años llegó al Congreso, y de la sesión salieron dos planteamientos que no estaban en la agenda.
El primero vino del Ejecutivo: la petición formal de que la planeación de largo plazo deje de depender de la voluntad de cada administración y quede escrita en la ley.
El segundo vino de la propia comisión: que un plan sin fechas intermedias corre el riesgo de volverse una declaración de buenas intenciones.
La Comisión de Planeación y Presupuesto, que preside el diputado Luis Gerardo Ángeles Herrera, recibió la actualización del Plan Estratégico de Largo Plazo Querétaro 2050, presentada por el secretario de Planeación y Participación Ciudadana, Luis Antonio Rangel Méndez, y por el presidente del Consejo Querétaro para la Planeación Estratégica, Ricardo Pereda López.
Qué es el Querétaro 2050
Ángeles Herrera lo definió por lo que no es: «El Plan Querétaro 2050 no fue concebido como un programa de una sola administración, ni como una serie de proyectos o compromisos vinculados exclusivamente a un periodo de gobierno.»
Su propósito, planteó, es definir qué tipo de estado se quiere construir en las próximas décadas e identificar desde ahora las decisiones que permitan llegar ahí. Se apoya en dos pilares: planeación con visión de largo plazo y participación ciudadana.
El legislador introdujo además una precisión jurídica que importa: el plan es un referente estratégico, no una autorización anticipada. No compromete presupuestos de administraciones futuras.
Y ofreció el argumento de por qué un Congreso debería ocuparse de esto: «El agua que requerirá Querétaro dentro de 20 años no distingue entre partidos políticos. La infraestructura de movilidad que deberán utilizar las próximas generaciones tampoco.»
La petición del Ejecutivo
El momento de mayor concreción de la sesión llegó cuando Rangel Méndez formuló una solicitud directa a los legisladores.
«Lo que les quiero pedir el día de hoy es que ustedes se comprometan a generar la institucionalidad desde la ley y fortalecer el ecosistema de planeación», expresó, «para que gobierne quien gobierne en la siguiente administración, el estado o los municipios, tengan la ventaja y la posibilidad de contar con una herramienta jurídica.»
Su argumento: «No puede ser que se siga reinventando Querétaro o los municipios cada tres o cada seis años.»
Planteó que la escucha ciudadana y el procesamiento de la discusión pública deberían recaer en un órgano ciudadano permanente, capaz de sistematizar esa conversación y ponerla a disposición de quienes toman decisiones.
Traducido a términos legislativos, eso significa una reforma. Hoy el Consejo Querétaro para la Planeación Estratégica existe y opera; lo que el secretario pide es que su existencia y sus atribuciones no dependan de que cada gobernador decida mantenerlo.
La observación sobre las metas intermedias
El secretario de la comisión, diputado Ulises Gómez de la Rosa, planteó el problema técnico de fondo.
Reconoció que el horizonte es ambicioso, pero señaló que un plan a 25 años puede quedarse en una visión aspiracional si no establece qué debe cumplirse en 2027, en 2030, en 2035 y en 2040.
Sin esos cortes intermedios, dijo, resulta muy difícil exigir responsabilidades.
Es una observación de diseño, no de contenido: un instrumento sin indicadores de avance no puede evaluarse hasta que llega su fecha final, cuando ya nadie de los que lo firmaron sigue en funciones.
La pregunta sobre el modelo de crecimiento
Gómez de la Rosa formuló además una distinción que, según planteó, define el sentido del plan entero.
«Querétaro ha construido buena parte de su éxito alrededor de la industria, de la inversión extranjera, de la logística y del crecimiento poblacional», expuso. «El problema es que el modelo genera presión sobre el agua, suelo, vivienda, movilidad, energía y ecosistemas.»
De ahí la pregunta: si el plan busca administrar mejor el crecimiento o si cuestiona cuánto y dónde debe crecer el estado.
No son lo mismo. La primera opción optimiza la expansión; la segunda la limita en ciertos lugares.
Añadió un tercer punto: el problema metropolitano. La expansión urbana no respeta fronteras administrativas, y el crecimiento de la capital afecta a El Marqués, Corregidora y San Juan del Río.
Su conclusión: sin mecanismos metropolitanos que coordinen usos de suelo, vivienda, transporte, agua y residuos, cada municipio puede tomar decisiones racionales por separado y producir, entre todos, un resultado negativo para la región.
También pidió que el agua ocupe un lugar más central en el plan.
El tren y lo que viene después
El presidente de la Mesa Directiva, Sinuhé Piedragil Ortiz, introdujo la variable que ninguna proyección puede ignorar: el proyecto ferroviario México-Querétaro.
Señaló que después de 2027, cuando el tren entre en operación, se detonará un crecimiento poblacional acelerado, y que empleo, educación y seguridad deben incorporarse como objetivos medibles dentro de la planeación.
Sostuvo también que la población del estado se ha duplicado en los últimos diez años. Los censos del INEGI registran un crecimiento cercano al 30% entre 2010 y 2020, por lo que ese dato requiere precisión.
Sobre la continuidad institucional, planteó: «La planeación no tiene colores, es un tema de una orientación.» Y reconoció que cada gobierno imprime un sello propio, pero que el reto está en que la alternancia no cambie de carril los proyectos técnicos de largo aliento.
«Ojalá que no sea la primera vez», dijo sobre este tipo de sesiones. «Creo que falta más por discutir, porque no solamente es un tema de gobernanza, es un tema de la sociedad en su conjunto.»
Quiénes asistieron
Además de los integrantes de la comisión, participaron el presidente de la Junta de Coordinación Política, Guillermo Vega Guerrero; las diputadas Teresita Calzada Rovirosa, Perla Patricia Flores Suárez y María Georgina Guzmán Álvarez; el diputado Mauricio Cárdenas Palacios; y el director de la Secretaría de Planeación, Luis Sergio Ibarra González.
La composición cruzó las bancadas de PAN, Morena, PVEM, PRI y Movimiento Ciudadano.
Lo que sigue
Ángeles Herrera informó que se realizarán mesas de trabajo para mantener la comunicación sobre el plan.
De esas mesas depende si la petición del Ejecutivo —convertir la planeación de largo plazo en obligación legal— se traduce en una iniciativa concreta antes de que termine esta Legislatura, en septiembre de 2027.



