El Congreso de Querétaro ya aprobó la reforma judicial local, pero el proceso todavía no termina. En esta entrega de “La Llave” te explico qué se aprobó, qué sigue y por qué esta discusión importa más de lo que parece.
Soy Daniel Dorantes, y esto es La Llave…
Una llave que abre un espacio para hablar de temas públicos, explicarlos claro y entender qué está realmente en juego.
El viernes pasado, el Congreso de Querétaro aprobó la reforma judicial local. Pero esto todavía no termina. Ahora pasa a los ayuntamientos y, para que quede firme, necesita el voto favorable de al menos 12 de los 18 municipios. Así es como se completa una reforma a la Constitución del estado.
Esto ocurre porque en Querétaro estaba pendiente ajustar nuestra Constitución local a la reforma judicial federal, publicada el 15 de septiembre de 2024. El propio dictamen lo dice con claridad: se trata de cumplir con las bases del artículo 116 de la Constitución federal y armonizar el modelo estatal con ese nuevo diseño.
¿Y qué fue lo que aprobó el Congreso?
Lo más visible es: que juezas, jueces, magistradas y magistrados sean electos por voto popular; que desaparezca el actual Consejo de la Judicatura; y que en su lugar entren dos órganos nuevos: uno para administrar y otro para disciplina. Además, la propia reforma plantea que la elección local de todas las personas juzgadoras sea en el 2027.
Ahora, hay una parte que vale mucho la pena poner sobre la mesa. Esta reforma no solo baja el esquema federal a Querétaro. También incorpora una apuesta muy nuestra: el llamado «Modelo Querétaro» de acceso a la justicia.
¿Eso qué significa?
Que no todo tenga que empezar y acabar en un pleito judicial. La idea es abrir más espacio para resolver problemas desde lo más cercano: justicia cívica, mediación, conciliación y mecanismos alternativos. Y cuando eso no alcance, entonces sí, entran los tribunales. Es un modelo que quiere dar más peso a los mecanismos alternativos para solucionar controversias.
También hay otro dato que conviene no perder de vista: lo que pasó el viernes fue el cambio constitucional. Las reglas detalladas, las que van a decir exactamente cómo se implementa todo esto, vienen después. La legislación secundaria sigue en la siguiente etapa.
Entonces, dicho muy sencillo: Querétaro ya dio un paso fuerte en su reforma judicial, sí. Pero todavía faltan dos cosas: la aprobación en los ayuntamientos y ver cómo quedan las leyes secundarias que van a bajar todo esto a tierra.
Porque una reforma no se agota cuando se aprueba. La hora de la verdad empieza cuando toca aplicarla.
Soy Daniel Dorantes, y esto es La Llave.
CEO del medio de comunicación LYPmultimedios y GreenInc.