Por: Rodrigo Vissuet
1. El PAN: Entre la Bendición de Nava y la RebeldÃa de Felifer
El panismo queretano, históricamente una roca de disciplina, hoy muestra fisuras profundas. La narrativa oficial apunta a que Luis Bernardo Nava ya cuenta con el “visto bueno” de las cúpulas para la gubernatura. Sin embargo, Felifer MacÃas ha decidido que no será un espectador.
Sus recientes acercamientos públicos con figuras del morenismo no fueron un error de cálculo; fueron una granada lanzada al patio de su propio partido. Este “coqueteo” obligó al sistema panista a reincorporarlo a la mesa de juego, demostrando que en la polÃtica moderna, la lealtad es negociable si la exclusión es el destino. La fractura es real: un sector apuesta por la continuidad institucional de Nava, mientras otro teme que la energÃa de MacÃas termine alimentando al enemigo si no se le da su lugar.
2. San Juan del RÃo: La Puerta de Hierro
Como sucede cada trienio, San Juan del RÃo se convierte en el epicentro de las pasiones. Quien controla la “Puerta de Entrada” al estado, controla el flujo polÃtico hacia la capital. Las reuniones del 14 de febrero —irónicamente el dÃa del amor y la amistad— revelaron una lucha encarnizada por la candidatura municipal:
Tania Ruiz: Consolidó este fin de semana el apoyo más estratégico: el de Felifer MacÃas. Su presencia en San Juan no fue casualidad; fue un espaldarazo que busca equilibrar las fuerzas frente al grupo del actual alcalde Roberto Cabrera y el diputado Memo Vega.
La Paradoja de Liliana San MartÃn: Llama la atención que la Secretaria del Trabajo, en un partido que ha decidido “derechizarse” (con matices que algunos tildan de conservadurismo radical), esté utilizando un lenguaje woke o progresista. En un PAN que busca reafirmar sus bases tradicionales, este discurso podrÃa ser su “talón de Aquiles” frente a la militancia más ortodoxa que rechaza cualquier asomo de progresismo.
3. MORENA: La Unidad “con Ausencias” y el Factor Nieto
Del lado de la 4T, la reunión de los lÃderes de la coalición (Gisela Sánchez por Morena, Ricardo Astudillo por el Verde y Valeria Flores por el PT) buscó proyectar una imagen de bloque inexpugnable. Sin embargo, el análisis fino revela tensiones:
El vacÃo de Santiago Nieto: El gran ausente de la foto fue Nieto. Aunque se atribuya a temas de agenda, en polÃtica “vacÃo que no se llena, se interpreta”. Mientras la coalición se reunÃa, Nieto operaba desde su trinchera federal (IMPI) logrando la protección jurÃdica para las muñecas Lele y Dönxu. Es una jugada maestra de “forma es fondo”: mientras otros discuten en mesas, él entrega resultados tangibles que tocan la fibra de la identidad queretana y el bolsillo de los artesanos de Amealco.
El Juez y Parte: La figura de Ricardo Astudillo resulta, por decir lo menos, curiosa. Actúa como lÃder del Verde para negociar la coalición, pero al mismo tiempo levanta la mano para la gubernatura. Esta dualidad genera ruido interno, pues los aliados se preguntan si está negociando por el bien del bloque o por su propia “estafeta”.
El Grupo de Gilberto Herrera: La asistencia de la alcaldesa de Cadereyta, Astrid Ortega, confirma que el diputado Gilberto Herrera está desplegando todas sus piezas. Al impulsar a Ortega, Herrera asegura que su grupo tenga una “doble vÃa” de acceso a la candidatura estatal, saturando los espacios de decisión con perfiles afines.
Querétaro ya no es el oasis de tranquilidad polÃtica que solÃa presumir. El PAN enfrenta el dilema de la unidad frente a la ambición, y MORENA el reto de la cohesión frente a liderazgos con agendas propias. Las fotos muestran abrazos, pero el subsuelo polÃtico vibra con estrategias de desgaste. Quien crea que el 2027 está lejos, ya empezó perdiendo la partida.