que viva el bienestar carajo

Que Viva el Bienestar Carajo: por qué el modelo brasileño supera al experimento libertario en el norte argentino

Por: Rodrigo Vissuet

Mientras el Gobierno argentino defiende el equilibrio fiscal como dogma —incluso cuando ese ajuste erosiona el ingreso básico de millones—, la geografía social del Cono Sur está emitiendo un veredicto silencioso pero contundente: los trabajadores del Norte Grande argentino están migrando hacia Brasil. No se trata solo de una búsqueda de empleo. Es una huida estructural de un modelo que convirtió al trabajo en sinónimo de precariedad, hacia otro que aún preserva el poder adquisitivo como pilar de cohesión social.

La brecha de la desigualdad: cuando los datos desnudan el relato

 

La comparación entre la política económica de Luiz Inácio Lula da Silva y el programa libertario impulsado por Javier Milei exhibe una diferencia de fondo: en Argentina, la “libertad económica” se tradujo, para amplios sectores, en libertad para perder derechos.

En términos de poder de compra, el salario mínimo argentino atraviesa una de sus peores caídas reales desde que existen registros, al quedar sistemáticamente por debajo de la canasta básica. En contraste, Brasil sostiene una política de valorización del salario mínimo que lo ajusta por encima de la inflación. Estudios recientes indican que la capacidad de compra de alimentos esenciales en Brasil puede ser hasta casi tres veces superior a la registrada en provincias del norte argentino como Formosa, Chaco o Misiones.

El impacto se refleja también en el consumo interno. El modelo brasileño —frecuentemente definido como desarrollista con fuerte impronta social— inyecta recursos en los estratos de menores ingresos, activando el comercio local y el empleo. En el norte argentino, en cambio, la paralización casi total de la obra pública ha provocado una contracción cercana al 45% en el sector de la construcción, históricamente uno de los principales motores laborales de la región.

Desregulación versus protección: el choque con la realidad

 

La promesa libertaria de que la retirada del Estado atraería inversiones y prosperidad no se materializó en la vida cotidiana del peón rural ni del obrero industrial del NEA y el NOA. Para ellos, la desregulación significó desprotección.

“En Argentina me dicen que el salario es un precio de mercado, pero ese precio no alcanza para comer. En Brasil, el Estado garantiza que mi trabajo tenga valor”, resume un trabajador migrante en la frontera de Puerto Iguazú. Su testimonio no es anecdótico: es representativo de un fenómeno creciente.

Dos modelos, dos resultados

CategoríaModelo Brasileño (Socialismo de Bienestar)Modelo Argentino (Libertario)
Salario MínimoPolítica de valorización real constante.Pisado por debajo de la canasta básica.
Obra PúblicaMotor de empleo y conectividad regional.Eliminada por “falta de fondos”.
Salud y EducaciónInversión récord y fortalecimiento del SUS.Desfinanciamiento y arancelamiento encubierto.
Resultado SocialReducción de la pobreza extrema.55% de pobreza (y subiendo en el Norte)

 

El mercado no alimenta, el Estado sí

 

El éxodo laboral desde el norte argentino hacia Brasil no responde al azar ni a una coyuntura pasajera. Es la consecuencia directa de dos proyectos de país antagónicos. Brasil demuestra que un Estado presente —que regula, invierte y protege el salario— no es un obstáculo para el crecimiento, sino una condición para que ese crecimiento tenga rostro humano.

El norte argentino hoy funciona como el espejo de una distopía económica donde trabajar no garantiza vivir con dignidad. Del otro lado de la frontera, Brasil aparece como un refugio imperfecto, pero real, de dignidad laboral. Y los trabajadores ya tomaron nota.

 

WhatsApp Image 2026-02-02 at 10.05.07

Bajo la Sombra del Cerro de las Campanas: Querétaro Sentencia a los “Nuevos Traidores a la Patria”

Por: Rodrigo Vissuet Querétaro, Qro. — 2 de febrero de 2026

En el sitio exacto donde la República Mexicana puso fin a la aventura imperialista de 1867, el eco de los fusiles volvió a resonar, esta vez en forma de consignas políticas. Ayer, durante la Jornada Nacional por la Soberanía de México, el partido Morena convirtió a Querétaro en el epicentro de la resistencia ideológica frente a quienes hoy, en pleno siglo XXI, claman por una nueva intervención del gobierno de los Estados Unidos.

El mensaje fue tajante: quien ignora la historia en el Cerro de las Campanas, está condenado a repetirla como traidor.


El Memorial de la Justicia: “Aquí Cayeron los Traidores”

El regidor del municipio de Querétaro, Fernando Flores, subió al estrado con el peso histórico de la geografía a sus espaldas. Su intervención fue una lección de memoria viva, dirigida directamente a los sectores de la oposición que han solicitado abiertamente la injerencia extranjera.

“No es casualidad que estemos aquí. Muy Cerca en el Cerro de las Campanas recordamos que México tiene un límite para quienes venden la dignidad nacional. Aquí fueron fusilados los traidores Miramón y Mejía, y con ellos, el invasor Maximiliano de Habsburgo. Que lo escuchen bien quienes hoy piden la intervención de Washington: Querétaro es el cementerio de las pretensiones imperiales”, exclamó Flores ante una multitud encendida.

La República Resiliente: El Análisis de Santiago Nieto

En la misma concentración, el director del IMPI, Santiago Nieto Castillo, aportó la perspectiva de largo alcance sobre la soberanía. Recordó que la historia de la República ha sido una lucha constante contra intentos de intervención de diversas potencias.

Nieto enfatizó que, aunque México ha sufrido dolorosas pérdidas territoriales y humanas a lo largo de los siglos, el espíritu republicano ha permitido al país salir adelante. Su discurso subrayó que la soberanía no es un concepto estático, sino una defensa activa que se ejerce día con día frente a las presiones externas.


Señalamientos al PAN y la “Infección” de la Ultraderecha

Por su parte, Ángel Balderas, secretario de organización de Morena en el estado, fue el encargado de señalar las contradicciones locales. Balderas denunció cómo diversos integrantes del Partido Acción Nacional (PAN) se han sumado a la narrativa intervencionista, traicionando el principio de autodeterminación.

Hizo especial hincapié en dos puntos críticos:

  • El factor Kuri-Cayetana: Calificó como “desafortunado” el encuentro del gobernador Mauricio Kuri con la política española de ultraderecha, Cayetana Álvarez de Toledo, quien ha atacado públicamente la soberanía mexicana.

  • Solidaridad Continental: Balderas extendió un llamado de apoyo a Venezuela —denunciando el secuestro del presidente Nicolás Maduro por parte de EE. UU. el pasado 3 de enero— y a Cuba, que resiste un bloqueo económico calificado por el orador como “totalmente inhumano”.


Un Cerro que Vigila el Futuro

La jornada en Querétaro no fue un mitin más; fue una reafirmación del nacionalismo defensivo en un momento de tensión geopolítica. Para los manifestantes, el Cerro de las Campanas no es solo un monumento de cantera, sino un recordatorio vigente de que la soberanía nacional es innegociable y que cualquier intento de tutelaje extranjero encontrará en Querétaro su muro más firme.

WhatsApp Image 2026-01-30 at 11.23.31

La Guerra de Estructuras: El Abismo entre los 12,000 del PAN y los 89,000 de Morena en Querétaro

Por: Rodrigo Vissuet | Análisis Político Medio: LYPmultimedios Fecha: 30 de enero de 2026

Mientras la dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro brinda con champaña por un “exitoso” padrón de 12 mil militantes, una marea silenciosa de 89 mil personas ya se ha organizado bajo las siglas de Morena. La derecha queretana, embriagada en su propia narrativa de “la Suiza de México”, parece no darse cuenta de que el suelo bajo sus pies ya cambió de color.

Lo que estamos presenciando no es solo una competencia electoral rumbo al 2027; es el colapso de un modelo elitista de hacer política frente a una aplanadora social que ya no pide permiso para entrar.


La Bofetada Aritmética: 12 mil contra 89 mil

Los números no tienen ideología, pero sí revelan prioridades. A finales de enero de 2026, las cifras oficiales desnudan la fragilidad del bastión azul:

  • El PAN (La Élite): Martín Arango García, líder estatal, presume un crecimiento del 15%. Traducido a la realidad: apenas rozan los 12,000 militantes. Para el PAN, la política sigue ser un club privado con derecho de admisión, donde se prioriza el apellido y la “buena cuna” sobre la representación popular.

  • Morena (El Pueblo): Alex Pérez, secretario general, confirma 89,000 afiliados (3.8% de la población total) con la meta de cerrar el año en 100 mil y llegar a 170 mil para el 2027.

El Análisis Incómodo: Por cada panista con credencial que defiende los negocios de la cúpula, hay siete morenistas en las calles defendiendo los programas sociales. La relación es de 7 a 1. Creer que se puede ganar una gubernatura solo con “voto de opinión” y campañas de aire, ignorando esta disparidad territorial, es un suicidio político asistido.


La Negación como Estrategia: “Morena no es popular”

Resulta casi cómico escuchar a Martín Arango declarar que “la popularidad de Morena está en números negativos” y que ha caído a “-15 puntos”. Esta declaración es el síntoma inequívoco del síndrome que aqueja al panismo local: la ceguera de privilegio.

Si Morena fuera tan impopular:

  1. ¿Por qué su padrón crece exponencialmente mientras el del PAN avanza a paso de tortuga?

  2. ¿Por qué fue necesaria la visita de Andrés Manuel López Beltrán para reorganizar una estructura que ya suma 10.6 millones a nivel nacional?

La realidad es que el PAN confunde el repudio que sienten sus círculos sociales en los clubes campestres, con el sentir del queretano de a pie que batalla con el transporte público y los salarios bajos. Arango no ve la popularidad de Morena porque no camina por donde camina el pueblo.


El “Montaje” del Avión y la Paranoia Azul

El reciente episodio del video viral donde una ciudadana encara al gobernador Mauricio Kuri (“Espero el 2027 para que se vaya”), y la respuesta resignada del mandatario (“Me voy en 2027, tiene razón”), ha desatado la paranoia en el cuartel azul.

Arango y la cúpula panista se apresuraron a calificarlo de “montaje planeado”, señalando directamente a los operadores del diputado federal morenista Gilberto Herrera.

La Lectura Progresista: Incluso si fuera un montaje, ¿qué nos dice esto?

  1. Que Morena (y el ala dura de Gilberto Herrera) tiene la capacidad de dictar la agenda mediática y sacar de sus casillas al Gobernador.

  2. Que el PAN está más preocupado por cazar “conspiradores” que por entender por qué hay gente contando los días para que se vayan.

  3. Están a la defensiva. Un gobierno fuerte ignora un video de celular; un gobierno con miedo, le dedica conferencias de prensa.


El Fracaso del Modelo “Cadenero” vs. El Éxito de la Puerta Abierta

¿Por qué fracasa la afiliación del PAN? Porque diseñaron su partido como un fraccionamiento cerrado: con caseta de vigilancia, requisitos burocráticos y sospecha ante el extraño. Su estrategia de “calidad sobre cantidad” ha resultado en una militancia envejecida y desconectada de la nueva realidad demográfica del estado.

Morena, en cambio, ha entendido que la política del Siglo XXI es de masas. Su estrategia es la “Red de Pesca”: afiliar en plazas, en tianguis, vincular la identidad política con el bienestar social. Mientras el PAN pide currículum para entrar, Morena pide voluntad de cambio.


Conclusión: La Crónica de una Alternancia Anunciada

Querétaro dejará de ser panista en 2027 no solo por los aciertos de la 4T, sino por la soberbia del PAN. Están perdiendo porque insisten en gobernar un estado que ya no existe: ese Querétaro “conservador y tranquilo” ha sido reemplazado por un estado dinámico, desigual y sediento de justicia social.

Con 89 mil soldados rasos listos para la batalla territorial, y una dirigencia panista que celebra tener 12 mil socios en su club, el resultado parece inevitable. Como bien dijo Kuri en aquel avión, quizás profetizando su propio destino partidista: “Tienen razón, se van en 2027”.


¿Qué opinas? ¿Crees que la estructura de “los de abajo” logrará vencer a la maquinaria de “los de arriba” en 2027?

Rodrigo Vissuet es analista político para LYPmultimedios, especializado en movimientos sociales y transición democrática.

seguridad energética

El motor del mundo en jaque: por qué la seguridad energética es el nuevo eje del poder

Por: Rodrigo Vissuet 

26 de enero de 2026

Desde la invención de la máquina de vapor hasta la fiebre contemporánea por los semiconductores y la Inteligencia Artificial, la energía ha sido el hilo invisible que teje el destino de las naciones. Hoy, en pleno 2026, la seguridad energética ha dejado de ser una variable técnica para convertirse en la auténtica moneda de supervivencia de la geopolítica moderna.

Pero ¿cómo llegamos hasta aquí? Y más aún: ¿por qué para México este tema se ha transformado en una cuestión de soberanía nacional?


 

I. Breve historia del poder energético: del petróleo como arma a la electrificación total

 

Tradicionalmente, la seguridad energética se definía como la disponibilidad ininterrumpida de energía a un precio razonable. Sin embargo, su peso histórico ha mutado junto con la arquitectura del poder global.

Siglo XX: el siglo del petróleo.

Tras la Primera Guerra Mundial, las potencias comprendieron que el dominio militar dependía del control del crudo. La crisis petrolera de 1973, provocada por el embargo de la OPEP, confirmó que la energía podía utilizarse como un arma política, obligando a los países industrializados a crear reservas estratégicas.

Siglo XXI: la era de la interdependencia.

Con la globalización, el gas natural y las redes eléctricas transfronterizas tejieron una malla de dependencias mutuas. No obstante, conflictos recientes —como la guerra en Ucrania o las tensiones en el Mar Rojo— han recordado al mundo que depender de un solo proveedor es una vulnerabilidad estructural.

Actualidad (2026): el trilema energético.

Hoy los Estados se debaten entre tres frentes inseparables:

Seguridad (que no falte),

Equidad (que sea accesible) y

Sustentabilidad (que sea limpia).


 

II. Geopolítica 2026: bloques, minerales críticos e Inteligencia Artificial

 

El escenario energético actual ya no se mide en barriles únicamente, sino en capacidad de cómputo, control de minerales estratégicos y estabilidad eléctrica.

La carrera por la IA.

El auge exponencial de la Inteligencia Artificial ha disparado la demanda eléctrica. Los centros de datos consumen cantidades industriales de energía, y el país que no pueda alimentar sus servidores quedará rezagado en la economía del conocimiento.

El dominio de las cadenas de suministro.

China lidera la manufactura de tecnologías limpias y el refinamiento de litio, cobre y tierras raras. Esto ha empujado a Estados Unidos y la Unión Europea a impulsar políticas de friend-shoring, es decir, comerciar estratégicamente solo con aliados, reduciendo su exposición al gigante asiático.

Regionalización energética.

Estamos transitando de un mercado energético globalizado a uno organizado en bloques regionales. México, bajo el T-MEC, ocupa una posición privilegiada, pero también enfrenta una presión creciente para alinearse con los estándares energéticos de Norteamérica.


 

III. México ante el espejo: entre riesgos estructurales y oportunidades estratégicas

 

Para México, la seguridad energética no es una abstracción geopolítica: es una urgencia estructural.

Dependencia crítica del gas natural.

Cerca del 60% de la electricidad nacional se genera con gas natural, en su mayoría importado desde Texas. Una tormenta invernal o un giro en la política de exportación estadounidense podría dejar a medio país sin energía en cuestión de horas.

Plan de Fortalecimiento 2025–2030.

El gobierno mexicano ha trazado una ruta para añadir más de 22,000 MW de capacidad instalada. La clave está en su diseño híbrido: 54% estatal y 46% privado, buscando una soberanía que no asfixie la inversión ni la innovación.

Transición energética ordenada.

México posee uno de los mayores potenciales solares y eólicos del hemisferio. La verdadera seguridad energética hoy implica transformar ese potencial en autonomía real frente a los combustibles fósiles importados.


 

IV. Hacia un nuevo esquema de seguridad energética nacional

 

Producir más ya no basta: hay que producir mejor, diversificar y blindar el sistema. Propongo cuatro pilares estratégicos para una seguridad energética moderna en México:

1. Diversificación de la matriz: soberanía tecnológica

 

México no puede apostar todo al gas o al petróleo. La matriz debe integrar:

  • Energía nuclear de nueva generación: Reactores modulares pequeños (SMR) para carga base constante.

  • Hidrógeno verde: Clave para descarbonizar la industria pesada.

  • Almacenamiento masivo: Baterías industriales para gestionar la intermitencia renovable.

 

2. Infraestructura y redes inteligentes

 

La seguridad no está solo en la generación, sino en la entrega.

  • Modernizar la transmisión para evitar cuellos de botella.

  • Fomentar la generación distribuida en hogares y empresas para aliviar la presión sobre la red nacional.

 

3. Reservas estratégicas de combustibles

 

México debe ampliar sus días de reserva de gas y gasolinas. Hoy el margen de maniobra ante una interrupción es de apenas días; elevarlo a estándares internacionales (15 a 30 días) es vital para la seguridad nacional.

4. Diplomacia energética y nearshoring

 

Aprovechar el T-MEC para construir una fortaleza energética regional, compartiendo tecnologías limpias, redes resilientes y captura de carbono que atraigan industrias de alta tecnología en busca de energía limpia y constante.


 

La seguridad energética en 2026 ya no es un asunto exclusivo de ingenieros: es la base material de la libertad política, del desarrollo económico y de la soberanía real.

México tiene los recursos, la ubicación y el talento para convertirse en un actor estratégico del nuevo orden energético. El éxito dependerá de su capacidad para articular la rectoría del Estado con la velocidad de la innovación tecnológica.

Porque hoy, más que nunca, quien controla su energía, controla su destino.

WhatsApp Image 2026-01-22 at 17.56.45

Querétaro 2027: El Ajedrez Político se Define entre Gigantes y Estrategas

Por: Rodrigo Vissuet

A medida que el horizonte de 2027 se vislumbra en el calendario, el estado de Querétaro se convierte en el epicentro de una batalla de narrativas, estructuras y perfiles que prometen una contienda histórica. Los números más recientes de Demoscopia Digital revelan un panorama donde la consolidación de liderazgos no es producto del azar, sino de una trayectoria que hoy pone a figuras como Santiago Nieto Castillo y Beatriz Robles Gutiérrez en la antesala de la máxima responsabilidad estatal por Morena.

Santiago Nieto: El Coloso de la Integridad y la Experiencia

En el bando de la Cuarta Transformación, si la decisión recayera en un perfil masculino, Santiago Nieto Castillo emerge no solo como el favorito, sino como una fuerza política dominante. Con un sólido 38.1% de las preferencias entre los simpatizantes de su partido, Nieto Castillo se despega de manera contundente de sus competidores, superando por más de 25 puntos a su rival más cercano.

Su figura trasciende la política local; es el símbolo de la lucha contra la corrupción y la sofisticación técnica. Su paso por la UIF y su actual rol nacional le otorgan un aura de estadista que resuena profundamente en un electorado queretano que valora la preparación académica y la firmeza institucional. Un triunfo de Nieto en la interna significaría apostar por un perfil de alto impacto, capaz de atraer no solo al voto duro de izquierda, sino a los sectores medios que buscan orden y justicia.

Beatriz Robles: La Fuerza Femenina del Territorio y la Lealtad

Por otro lado, si la equidad de género dicta que sea una mujer quien encabece la boleta de Morena, la Senadora Beatriz Robles Gutiérrez se posiciona como la carta más fuerte y competitiva. Con un 25.5% de respaldo, Robles encabeza las preferencias femeninas, manteniendo una consistencia envidiable en los últimos meses.

Beatriz Robles representa la esencia del movimiento en Querétaro: una mujer que ha construido desde el territorio, cuya lealtad al proyecto de nación es incuestionable y que posee la capacidad de articular a los distintos grupos internos. Su ventaja competitiva radica en su cercanía con la base y su habilidad para traducir las políticas federales en beneficios tangibles para los queretanos, lo que la convierte en una candidata con un techo de crecimiento sumamente alto.

El Escenario en el PAN: La Inevitable Ascensión de Luis Nava

Mientras Morena define su estrategia entre estos dos colosos, en el Partido Acción Nacional el tablero comienza a cerrarse. Aunque la encuesta sitúa a Felipe Macías con un 28.9%, la mirada analítica debe centrarse en la figura de Luis Bernardo Nava. Con un sólido 22.2% y una trayectoria destacada como exalcalde de la capital, Nava Guerrero se perfila como el hombre del consenso.

A diferencia de otros aspirantes, Luis Nava posee el control de las estructuras más vitales del estado y ha demostrado una capacidad de gestión que lo “encumbra” políticamente. Los grupos internos del panismo empiezan a decantarse por él, reconociendo que su perfil de resultados y su conocimiento profundo de la zona metropolitana son las mejores herramientas para retener la gubernatura frente al avance de Morena.

Descarga aquí la encuesta de Demoscopia Digital – La Jornada, para la gobernatura del Estado de Querétaro.

Análisis de Fondo: ¿Hacia dónde va Querétaro?

El contraste es fascinante. Por un lado, Morena presenta una disyuntiva de “lujo” entre la sofisticación jurídica de Santiago Nieto y la solidez territorial de Beatriz Robles. Por otro, el PAN parece haber encontrado en Luis Nava al estratega que garantiza la continuidad con experiencia.

Los números no mienten: Querétaro se encamina a una elección de perfiles robustos. El ciudadano tendrá que elegir entre la renovación profunda que proponen las figuras de Morena o la consolidación administrativa que representa la apuesta panista. Lo cierto es que, con Nieto y Robles al frente de la conversación, la izquierda nunca había estado tan cerca de disputar el corazón del Bajío con tal nivel de seriedad y potencia.

WhatsApp Image 2026-01-19 at 11.41.08

La Caída del “Coordinador de Papel”: Dignidad y Divisionismo en Morena Querétaro

Por: Rodrigo Vissuet 19 de Enero de 2026

La política, en su faceta más cruda, suele disfrazar las retiradas forzosas con narrativas de “nuevos proyectos”. El anuncio de la salida de Edgar “El Güero” Inzunza de la coordinación de la bancada de Morena en la LXI Legislatura del Estado de Querétaro no es la excepción. Aunque la versión oficial intenta posicionar su salida como un paso estratégico para buscar la alcaldía de San Juan del Río por tercera ocasión, la realidad que se respira en los pasillos del Congreso local cuenta una historia de humillación, falta de liderazgo y un vacío de poder que terminó por devorarlo.

Un Coordinador bajo la sombra de las tribus

Desde que el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) ratificó su triunfo en el distrito 11, la sombra de la duda planeaba sobre su capacidad de mando. Hoy, lo que eran rumores se ha convertido en una verdad a voces: Inzunza no se va por ambición, sino por amor propio y dignidad.

La bancada de Morena, lejos de ser un bloque monolítico, se ha fracturado en dos grandes centros de gravedad que dejaron a Inzunza como un espectador en primera fila de su propia irrelevancia:

  • Los “Gilbertistas”: Integrados por Rosalba Vázquez, Blanca Benítez, María Eugenia Margarito y Erick Silva.

  • Los “Piedragilovers”: Comandados por Sinhué Piedragil, junto a Sully Sixtos, Homero Barrera y Ulises Gómez de la Rosa.

En este tablero de ajedrez, Inzunza quedó relegado a la categoría de “agente libre” junto a Arturo Maximiliano y Andrea Tovar. Sin embargo, a diferencia de sus pares, Edgar cargaba con la responsabilidad del cargo, convirtiéndose en un “coordinador patito” cuya única función real era la de vocería. Sus compañeros lo utilizaban como pantalla para leer posicionamientos mientras las negociaciones reales ocurrían a sus espaldas.

El costo del desprecio: “De barquito” en la Legislatura

Lo más grave no es la falta de acuerdos, sino la erosión de la figura humana. Los reportes desde el interior del Congreso sugieren que el trato hacia Inzunza rozaba el acoso político. Sin recato alguno, sus propios compañeros lo “pendejeaban” abiertamente, minando su autoridad hasta que la coordinación se volvió insostenible. Esta dinámica, más propia de una secundaria que de un recinto legislativo, terminó por “agarrarlo de barquito”, forzando una salida que, aunque se pretenda vender como digna, tiene tintes de despido.

Nota al margen: Se espera que en los próximos días la bancada emita elogios públicos hacia su desempeño. No se confunda el ciudadano: es la consigna de “lavar la ropa sucia en casa” para no dañar la imagen del partido de cara a los comicios locales.


El reto de San Juan del Río: ¿Incapacidad heredada?

La pregunta que queda en el aire para la ciudadanía de San Juan del Río es contundente: ¿Es este el perfil que el municipio necesita?

San Juan del Río atraviesa una crisis administrativa y de seguridad profunda bajo la gestión de Roberto Cabrera. Con una reestructura profunda anunciada para este 2026 que incluye la desaparición de secretarías y un incremento notable en hechos de violencia —como los recientes hallazgos de terror ocurridos en un pensión de tráileres—, el municipio demanda un liderazgo de hierro.

Si Edgar Inzunza fue incapaz de generar respeto y acuerdos entre 10 compañeros de bancada que comparten su misma ideología, surge la duda legítima sobre si podrá dominar el complejo aparato burocrático y los intereses fácticos de un municipio que es el segundo más importante del estado.

La salida de la coordinación no es un ascenso; es el síntoma de una debilidad que San Juan del Río, en su estado actual, difícilmente podría permitirse cargar.

trump vs México

México Bajo Amenaza: El Síntoma Final de un Estados Unidos al Borde de la Guerra Civil

Por Rodrigo Vissuet

11 de enero de 2026

En los últimos días, el presidente Donald Trump ha vuelto a escalar su retórica contra México con declaraciones de alto voltaje político y militar. En entrevista con Fox News el pasado 9 de enero, afirmó que las fuerzas armadas de Estados Unidos estarían “listas para golpear en tierra” a los cárteles del narcotráfico en territorio mexicano. No es la primera vez que Trump amenaza con una intervención unilateral: durante su campaña y su primer mandato ya había propuesto designar a los cárteles como organizaciones terroristas y justificar acciones militares más allá de la frontera.

Sin embargo, más allá del impacto inmediato de estas palabras, vale la pena plantear una hipótesis incómoda pero necesaria: ¿y si estas amenazas no están dirigidas realmente a México, sino a la opinión pública estadounidense? ¿Y si no se trata de una estrategia de seguridad internacional, sino de una cortina de humo para ocultar las grietas cada vez más profundas dentro de Estados Unidos?

El libreto ya conocido: narcotráfico como pretexto

 

El precedente más cercano se encuentra en Venezuela. El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses ejecutaron una operación en Caracas que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Washington justificó la acción bajo el argumento del combate al “narcoterrorismo”, señalando presuntos vínculos del mandatario con el llamado Cártel de los Soles.

No obstante, incluso después de la operación, la narrativa oficial comenzó a desdibujarse. La estructura real de dicho cártel nunca fue presentada con claridad, y la atención se desplazó rápidamente hacia acusaciones individuales. Observadores internacionales han señalado que el señalamiento previo como “organización terrorista extranjera” —realizado semanas antes de la intervención— funcionó más como habilitación política que como resultado de una investigación concluyente.

La historia latinoamericana conoce bien este guion: Panamá en 1989, Guatemala en 1954, Chile en 1973. La seguridad como excusa, los intereses estratégicos como objetivo real. Bajo esta lógica, las amenazas contra México no serían una anomalía, sino la repetición de un patrón.

México como enemigo externo en un país fracturado

 

Estados Unidos enfrenta hoy una paradoja demográfica sin precedentes. De acuerdo con datos censales actualizados, más de 68 millones de personas se identifican como hispanas; cerca de 38 millones tienen origen mexicano. Esto representa aproximadamente una quinta parte de la población nacional, concentrada en estados clave para cualquier elección.

Esta comunidad —junto con afroamericanos, asiáticos y otras minorías— ha sido blanco constante de políticas restrictivas, discursos estigmatizantes y medidas económicas regresivas. La retórica antiinmigrante no solo busca votos: funciona como un mecanismo de polarización deliberada, necesario para sostener una base política cada vez más reducida pero radicalizada.

Históricamente, los imperios no colapsan por ataques externos, sino por incapacidad de integrar a sus propias mayorías internas. Roma, el Imperio Austrohúngaro, la Unión Soviética: todos ignoraron sus fracturas sociales hasta que fue demasiado tarde.

Economía interna en deterioro, conflicto externo como distractor

 

Las amenazas militares coinciden con un momento de fragilidad económica doméstica. Los aranceles generalizados impuestos en 2025 —incluido un piso del 10% a todas las importaciones— han elevado precios, reducido el poder adquisitivo y golpeado de forma desproporcionada a las clases medias y bajas. Modelos económicos estiman un aumento de entre 8 y 10% en los niveles de pobreza relativa.

Al mismo tiempo, el llamado Proyecto 2025 ha consolidado una agenda que prioriza recortes fiscales a grandes capitales, debilitando redes de protección social. El resultado es una percepción creciente —incluso entre votantes tradicionales del trumpismo— de que el gobierno responde más a intereses oligárquicos que al bienestar colectivo.

La historia es clara: cuando la desigualdad se vuelve estructural y la narrativa nacional se agota, los gobiernos buscan enemigos externos para mantener cohesión interna.

¿Guerra civil o implosión lenta?

 

Hablar de una guerra civil inmediata no es para nada exagerado. Pero además negar la erosión acelerada del tejido social estadounidense sería ingenuo. Polarización extrema, desconfianza institucional, violencia política normalizada y un discurso permanente de confrontación conforman un escenario peligroso.

En este contexto, México aparece no como objetivo real, sino como símbolo: el “otro” necesario para proyectar fuerza cuando el consenso interno se ha perdido. Las amenazas no buscan cruzar la frontera; buscan cruzar titulares; de momento.

Un espejo incómodo

 

Las declaraciones de Trump contra México revelan menos sobre nuestra región y más sobre el estado actual de Estados Unidos. Un país que recurre a la intimidación externa suele estar luchando contra su propia descomposición interna.

México, hasta ahora, ha respondido con mesura, recordando principios básicos del derecho internacional y la no intervención. El mundo observa. No tanto para ver si habrá una incursión militar, sino para entender si Estados Unidos será capaz de enfrentar sus crisis internas sin exportarlas al resto del planeta.

La pregunta ya no es si México está bajo amenaza.

La verdadera pregunta es si Estados Unidos sabe cómo evitar colapsar bajo el peso de sus propias contradicciones.

gen z

La Marcha “Gen Z”: ¿Despertar Generacional o Vieja Guardia con Nueva Bandera?

Miles salieron a las calles en 38 ciudades bajo el estandarte de la “Generación Z”. Sin embargo, un análisis profundo revela una mezcla de descontento genuino, operación digital millonaria y la sombra de la oposición tradicional.

Por: Rodrigo Vissuet

Fecha: 17 de noviembre de 2025

El sábado 15 de noviembre, México fue escenario de una movilización que, a primera vista, parecía marcar el despertar político de la Generación Z. Convocada principalmente desde redes como X y TikTok a través de la cuenta @generacionz_mx, la marcha se replicó en al menos 38 ciudades, desde la CDMX hasta Guadalajara, Monterrey y Puebla.

La ruta central en la capital —del Ángel al Zócalo— reunió a miles. El símbolo adoptado: la bandera pirata de One Piece, ícono global de rebeldía juvenil. Las consignas, cargadas de hartazgo real, resonaban fuerte: “Quiero vivir, no sobrevivir”, un grito contra inseguridad, violencia y corrupción.

Pero detrás del lenguaje digital y la estética centennial, el fin de semana dejó ver una trama mucho más compleja. El movimiento está lejos de ser totalmente espontáneo… y no tiene rostro exclusivamente juvenil.


 

🔎 Las Demandas: Descontento Real con Giro Político

 

El pliego petitorio de 12 puntos revela agravios legítimos: justicia pronta, seguridad, transparencia. El asesinato del Presidente Muncipal Carlos Manzo fue el detonante emocional que encendió el descontento previo.

Sin embargo, el documento escaló rápidamente hacia lo político. Su punto más polémico —y revelador— es la exigencia de “revocación inmediata del mandato” de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin consulta ciudadana.

Con esto, la protesta dejó de ser únicamente social para colocarse como actor de oposición directa.


 

🔎 ¿Dónde Estaba la “Gen Z”?

 

Aunque la convocatoria llevaba su nombre, crónicas de medios como La Jornada y Los Angeles Times coincidieron en un punto:

la marcha no era predominantemente juvenil.

Había jóvenes, sí, pero también una amplia presencia de adultos mayores, “chavorrucos” y críticos habituales del gobierno.

La etiqueta “Generación Z” parece haber funcionado como una marca legitimadora para un descontento más amplio… y quizá más viejo.


 

🔎 La Trama Inorgánica: Bots, Magnates y Vieja Oposición

 

Aquí comienza el terreno de la operación política.

La administración federal, a través de Infodemia, advirtió desde días previos que el movimiento no era orgánico. Entre los hallazgos señalados:

  • Una campaña digital millonaria, estimada en más de 90 millones de pesos.

  • Millones de bots amplificando la convocatoria.

  • Actores empresariales, como Ricardo Salinas Pliego y Claudio X. González, impulsando la narrativa.

  • Figuras políticas de oposición (PRI, PAN), como Alito Moreno, Lilly Téllez y Vicente Fox, promoviendo abiertamente la marcha.

  • La participación de medios alineados a la derecha internacional, como La Derecha Diario.

 

Aunque los administradores de @generacionz_mx insisten en su carácter apartidista, la evidencia apunta al menos a una alianza estratégica entre el movimiento y la oposición tradicional.


 

⚠️ Violencia en el Zócalo: El Bloque Negro Toma Protagonismo

 

Pese a los llamados a la paz, la jornada terminó en tensión.

El “bloque negro” se hizo presente y se enfrentó con las fuerzas de seguridad que resguardaban Palacio Nacional, fuertemente vallado.

Las vallas cayeron; la policía respondió con extintores y gases.

El saldo: más de 100 policías heridos y al menos 20 detenidos.


 

📉 La Batalla por el Hartazgo

 

Lo ocurrido este fin de semana es más complejo que un simple “montaje de bots”.

Sí, hay hartazgo real —especialmente entre jóvenes— frente a la inseguridad y la violencia. Ese malestar es el combustible genuino.

Pero lo que vimos fue una disputa por apropiarse del descontento.

La vieja guardia política y económica intentó encapsular ese hartazgo bajo una estética juvenil para disputar el espacio público al gobierno. La “Generación Z”, en esta marcha, fue más un estandarte en disputa que un sujeto colectivo homogéneo.

La pregunta que queda es profunda:

¿Construirá la juventud un movimiento propio y autónomo?

¿O su descontento seguirá siendo instrumentalizado por una oposición que carece de base juvenil pero necesita desesperadamente una nueva cara?

Carlos M

Carlos Alberto Manzo Rodríguez: el alcalde de Uruapan que enfrentó a la violencia hasta el final

Por: Redacción | LYPmultimedios

Uruapan, Michoacán, 2 de noviembre de 2025 – Carlos Alberto Manzo Rodríguez, presidente municipal de Uruapan, fue asesinado la noche del 1 de noviembre durante el Festival de las Velas, tradicional celebración del Día de Muertos en la Plaza Morelos del centro histórico. El atentado ocurrió alrededor de las 20:10 horas, mientras el edil —de apenas 42 años— convivía con ciudadanos y se tomaba fotografías, minutos antes de que se escucharan los disparos.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó que Manzo murió en el lugar tras recibir varios impactos de arma de fuego; una persona más resultó herida. Según el reporte oficial, uno de los presuntos atacantes fue abatido en el intercambio y dos individuos fueron detenidos. La presidenta Claudia Sheinbaum condenó enérgicamente el crimen y precisó que el alcalde contaba con protección federal, en un contexto de alta tensión por la inseguridad en la región aguacatera.

Este homicidio, que se suma a la larga lista de ataques contra funcionarios en Michoacán, puso fin a la trayectoria de un político que había hecho de la lucha contra el crimen organizado el eje de su administración. Su postura firme y directa le valió comparaciones con el presidente salvadoreño Nayib Bukele en medios y redes sociales. En entrevistas recientes, Manzo había sido claro: “No quiero ser un alcalde más asesinado”. Aun así, no cedió ante las amenazas.


 

Formación y ascenso político

 

Nacido el 15 de julio de 1983 en Uruapan —ciudad reconocida como la capital mundial del aguacate y epicentro de disputas criminales por su control—, Carlos Alberto Manzo Rodríguez creció en una familia de clase media. Su padre, productor agrícola; su madre, educadora comunitaria. De ellos heredó el compromiso por el servicio público.

Cursó la licenciatura en Administración Pública en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, de donde egresó en 2005. Posteriormente, se especializó en gestión de salud pública en el Instituto Nacional de Salud Pública.

Su incursión política inició en 2015 como activista de Morena. Fue electo regidor en 2018, presidiendo comisiones de desarrollo económico y seguridad ciudadana. En 2021, ganó una diputación federal por el distrito 01 de Michoacán, donde impulsó reformas presupuestales para seguridad y presentó iniciativas centradas en inteligencia contra el narcotráfico en el sector agrícola.

En 2024 rompió con Morena y se postuló como candidato independiente a la presidencia municipal de Uruapan. Ganó con el 38% de los votos en una elección marcada por la violencia y la baja participación ciudadana. Su campaña se enfocó en una “gestión cercana” y en el combate frontal a la extorsión que, según cifras estatales, afecta a siete de cada diez productores aguacateros.


 

Un gobierno entre la firmeza y el riesgo

 

Desde su toma de protesta en enero de 2024, Manzo centró su gobierno en dos frentes: seguridad pública y salud. En su perfil de Facebook —seguido por más de 800 mil personas— se definía como “michoacano dedicado” y compartía de manera constante sus actividades, programas sociales y recorridos comunitarios.

Entre sus principales logros destacan:

🔹 Seguridad local reforzada: lanzó un programa de proximidad policial que capacitó a 150 elementos con apoyo de la Guardia Nacional. En el primer semestre de 2025, los reportes de extorsión bajaron un 12%, según la Secretaría de Seguridad Pública estatal.

🔹 Discurso firme: se expresó con dureza contra la pasividad federal. “No descansaré, aunque me cueste la vida”, dijo en entrevistas. Su retórica y acciones le ganaron el apodo mediático de “el Bukele mexicano”. Sin embargo, también generaron tensiones políticas. En mayo de 2025, protagonizó un intercambio incómodo con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien le cuestionó irónicamente: “¿A cuántos has abatido?”, cuando el alcalde solicitó mayor respaldo contra la violencia.

🔹 Salud y economía local: impulsó campañas de vacunación contra enfermedades tropicales que beneficiaron a más de 20 mil personas en zonas rurales, y promovió la certificación sanitaria del aguacate para exportación, apoyando directamente a 500 productores.

En septiembre de 2024 participó en la inauguración de destacamentos de la Guardia Nacional en Uruapan, subrayando la importancia de fortalecer la seguridad sin militarizar la vida cotidiana. Su estilo, con sombrero charro y discurso frontal, evocaba el arraigo purépecha que reivindicaba en cada acto público. “La historia de mi sombrero es la de un uruapanense que no se rinde ante las balas”, dijo en una entrevista de agosto.


 

Vida privada y conmoción pública

 

Manzo era esposo y padre de tres hijos. Aunque mantenía reserva sobre su vida privada, en redes sociales compartía mensajes de fe católica y orgullo por su tierra. Jugaba fútbol en ligas comunitarias y participaba activamente en las festividades tradicionales del Día de Muertos, precisamente la fecha en que fue asesinado.

El velorio, realizado este 2 de noviembre en Uruapan, reunió a cientos de ciudadanos que lo despidieron entre aplausos y lágrimas. El gobernador Bedolla fue recibido entre gritos de “¡asesino!” y “¡fuera!”, y tuvo que retirarse escoltado. La presidenta Sheinbaum convocó una reunión urgente del Gabinete de Seguridad; PAN y Morena exigieron investigaciones contundentes.


 

Un legado entre el coraje y la tragedia

 

El asesinato de Carlos Alberto Manzo Rodríguez es investigado como homicidio calificado con posibles vínculos al crimen organizado. Se inscribe en una trágica estadística: desde 2018, al menos 30 funcionarios han sido ejecutados en Michoacán. La muerte de Manzo revela, una vez más, la fragilidad institucional frente a la violencia estructural.

Pero también deja una huella de integridad, cercanía y convicción. En las calles de Uruapan, las ofrendas del Día de Muertos ahora incluyen velas en su honor. Su historia —de activismo, ruptura partidista y resistencia hasta el final— resuena como testimonio de la valentía que muchos ejercen, sabiendo el precio. En un estado marcado por el luto cíclico, Carlos Manzo representa a quienes eligieron servir, aún a costa de su vida.

WhatsApp Image 2025-10-14 at 05.56.53

La tenían, era suya y la dejaron ir

“El Poder Se Toma”

-Alta Gracia Gómez

Querétaro, Qro., 12 de octubre de 2025 – En el epílogo de una farsa parlamentaria que ha expuesto las fisuras de una democracia en miniatura, la LXI Legislatura de Querétaro consumó el viernes 10 de octubre lo que se vislumbra como un triunfo efímero: la devolución del control de su Mesa Directiva al Partido Acción Nacional (PAN), ese bastión conservador que, durante décadas, ha tejido su hegemonía estatal como un tapiz de privilegios inquebrantables.

Bajo el pretexto de forjar una “mesa más plural”, los diputados de Morena y sus aliados de la Cuarta Transformación (4T) –ese bloque que, en teoría, encarna la mayoría numérica y el mandato popular– optaron por un consenso opaco, negociado en los pasillos sombreados del poder, lejos de la luz cruda del escrutinio público. Así, lo que nació como una legitimación orgánica, forjada en el fuego de un escándalo el 30 de septiembre, se disolvió en un trueque político que deja al bloque transformador no solo debilitado, sino caricaturizado: pendencieros al servicio de sus caprichos, acobardados ante la perspectiva de un verdadero asalto al statu quo.

Recordemos el prólogo de esta tragicomedia, que aún resuena en la memoria colectiva queretana como un eco de desorden institucional. El 30 de septiembre, en una sesión ordinaria que prometía ser rutinaria, el pleno del Congreso se convirtió en un circo de agravios y emboscadas. Diputados panistas, liderados por figuras como Guillermo Vega Guerrero y Enrique Correa Sada, al vislumbrar la inminente minoría numérica ante la votación de la Mesa Directiva, desataron un conato de violencia que rozó lo grotesco: se robaron la urna de votación y arrebataron de las manos del vicepresidente en turno, Ulises Gómez de la Rosa (Morena), una boleta de votación.

En un contexto donde la mayoría simple de la 4T (11 de Morena, 2 del PVEM y 1 del PT, sumando 14 escaños frente a los 11 de PAN, PRI, MC y un independiente aliado) confería legitimidad aritmética al proceso, el clímax llegó con la activación intencional de la alarma contra incendios. Un montaje teatral que evacuó el recinto y frustró cualquier avance, dejando al aire un espectáculo de empujones y acusaciones que, en palabras de analistas locales, “legitimó de forma orgánica” la elección posterior del bloque 4T. Aquel episodio, documentado en videos virales que circularon como un réquiem por la cordura legislativa, no solo expuso la torpeza panista –encabezada por un “Memo” Vega cuya actuación fue tildada de “vergonzosa” en corrillos políticos–, sino que galvanizó a la ciudadanía: troyanos y aqueos, por igual, percibieron en el caos un mandato implícito para que la mayoría asumiera el timón, rompiendo el dominio histórico del PAN en un estado que, hasta las elecciones de junio pasado, había sido su feudo inexpugnable.

De aquella legitimación espontánea surgió, la tarde-noche del 1 de octubre, una sesión extraordinaria convocada exclusivamente por el bloque 4T, donde Georgina Guzmán Álvarez (PVEM) fue electa presidenta, flanqueada por aliados como Sully Yanira Mauricio Sixtos (Morena) en la vicepresidencia, Arturo Maximiliano García Pérez (Morena) como primer secretario y Claudia Gayou como segunda secretaria. Era una mesa íntegramente transformadora, un símbolo de la irrupción federal en las entrañas locales: por primera vez, la 4T ostentaba no solo números, sino narrativa.

El respaldo llegó como un trueno el 6 de octubre, cuando Ricardo Monreal Ávila, el arquitecto pragmático de Morena en San Lázaro, validó públicamente la elección en una conferencia de prensa: “Respaldamos a la nueva Mesa Directiva, encabezada por una mujer muy inteligente. Lo más conveniente es la conciliación, pero debe haber apertura de la mayoría y diálogo con la minoría”, declaró, confiando en la “sensatez” del gobernador Mauricio Kuri González para mediar.

Este espaldarazo federal, gestionado con la astucia que caracteriza a Monreal en vísperas del Presupuesto de Egresos 2026 –donde las participaciones federales representan hasta el 80% de los ingresos estatales–, obligó al Ejecutivo panista a mover ficha: al día siguiente, el 7 de octubre, el secretario de Gobierno, Eric Gudiño Torres, irrumpió en la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) como un árbitro imparcial, facilitando un acuerdo que inició la entrega-recepción de la mesa y calmó las aguas turbulentas. Gudiño, en su rol de facilitador, se “tomó la foto” con la nueva directiva –un gesto simbólico que, para sorpresa de observadores, parecía sellar la victoria transformadora, con Guzmán al frente y un pleno reactivado para el 14 de octubre.

Pero he aquí el giro shakespeariano: lo que el 7 de octubre se presentó como un consenso maduro, el 10 se reveló como un retroceso calculado, votado por unanimidad en pleno, pero cocinado en “lo oscurito”, como susurran fuentes cercanas al proceso. La Mesa Directiva modificada –presidencia para Guzmán (PVEM), vicepresidencia para Mauricio Cárdenas Palacios (PAN), vicepresidencia suplente para Sinhue Piedragil (Morena), primer secretario para Arturo Maximiliano García (Morena), segundo secretario para Luis Gerardo Ángeles Herrera (PAN), y suplencias repartidas entre Sully Sixtos (Morena) y Juliana Hernández (PAN)– no es pluralidad, sino restitución: el PAN recupera posiciones estratégicas en el control administrativo y político del Congreso, ese órgano que maneja no solo el debate legislativo, sino las riendas presupuestales para 2026, estimadas en 40 mil millones de pesos.

En este trueque rodaron cabezas colaterales –como la salida del director de Comunicación Social, Francisco “Paco” Macías, y del titular de la Oficina de Transparencia–. Estos despidos parecen el precio de un pacto que priorizó el statu quo sobre la audacia. El PAN, ese oficialismo que se jacta de su “unidad” en redes sociales, no oculta su regocijo; y expone el ridículo de una 4T que, de depredadora, pasa a chancla.

Este desaguisado no es mero tropiezo táctico; es un diagnóstico sombrío de la inmadurez política del bloque transformador en Querétaro. En un estado donde la 4T irrumpió como ariete contra la mediocridad panista –rompiendo su monopolio en el Legislativo por primera vez desde la alternancia de 1997–, la decisión de ceder terreno revela una tibieza congénita, un acobardamiento ante la perspectiva de gobernabilidad real. ¿Pendencieros al servicio de intereses personales? Indudablemente: el conato del 30 de septiembre los victimizó y legitimó, el respaldo de Monreal los enalteció, y el pacto del 10 los despojó de toda épica, dejando a Morena, PT y a esa diputada del PVEM como comparsas en su propia derrota.

Alejados del pueblo que observaba el “espectáculo” del 30 como un llamado a la transformación, estos legisladores han optado por la comodidad del statu quo, traicionando la lucha por la gubernatura de 2027 –esa contienda donde, sin control parlamentario, la agenda social y fiscal quedará a merced de un PAN que se ríe en las sombras, burlándose de unos aliados que, como en el clásico futbolero, “la tenían, era suya y la dejaron ir”.

En política, como en el balompié, los errores tácticos se pagan con intereses usureros: la deslegitimación de la 4T no solo erosiona su capital simbólico, sino que aplaza indefinidamente cualquier atisbo de transformación en Querétaro. Lejos queda el sueño de un Congreso al servicio de la mayoría; en su lugar, reina la mediocridad de un pacto que, en lo oscurito, perpetúa el viejo orden. Y mientras el PAN brinda por su resurrección, la ciudadanía –esa que legitimó orgánicamente la rebelión del 30– se pregunta: ¿Y la transformación, para cuándo?