Claudia Sheinbaum presentó las transferencias como un motor del consumo y una herramienta contra la pobreza. Las cifras corresponden a una proyección de cierre; el ejercicio definitivo deberá conocerse al terminar el año.
Ciudad de México. 7 de Septiembre del 2026— Un billón de pesos, un millón de millones, es la inversión que el Gobierno federal prevé canalizar durante 2026 mediante los Programas para el Bienestar. La proyección oficial calcula que 42.8 millones de personas recibirán algún apoyo directo al cierre del año.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que estas transferencias tienen un doble efecto: aumentan el ingreso disponible de los hogares y colocan recursos en circulación dentro de la economía. El dinero entregado puede convertirse en alimentos, medicinas, transporte o pago de servicios.
“Es un billón de pesos inyectados directamente a la economía que aumenta evidentemente el consumo”, afirmó durante su conferencia matutina.
La cifra representa la dimensión alcanzada por la política social federal, aunque todavía es una meta de cierre. El monto efectivamente pagado, las posibles economías presupuestarias y el número definitivo de beneficiarios deberán comprobarse una vez concluido el ejercicio fiscal.
La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores concentra el padrón individual más grande entre los programas presentados: 13.7 millones de personas reciben 6 mil 400 pesos cada dos meses.
La Pensión para Personas con Discapacidad alcanza a dos millones de beneficiarios, con un pago bimestral de 3 mil 300 pesos. Por su parte, Mujeres Bienestar entrega 3 mil 100 pesos cada dos meses a 2.8 millones de mujeres de entre 60 y 64 años.
El Programa para Madres Trabajadoras beneficia a 300 mil niñas y niños mediante apoyos bimestrales de mil 650 pesos. A esa vertiente se suma el Programa de Rehabilitación e Inclusión, que proporciona terapias especializadas gratuitas a 25 mil menores de 18 años.
No toda la política presentada consiste en depósitos monetarios. Salud Casa por Casa opera con 20 mil profesionales que, según la Secretaría de Bienestar, han realizado 23 millones de visitas domiciliarias a personas mayores y con discapacidad.
La dependencia también reportó 3.8 millones de registros para la Credencial del Servicio Universal de Salud. El objetivo anunciado es que, en 2027, las personas inscritas puedan recibir atención en el IMSS, ISSSTE o IMSS Bienestar. La operación práctica de ese acceso entre instituciones todavía deberá definirse y evaluarse.
En las comunidades indígenas y afromexicanas, el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social ha entregado presupuesto directo a 19 mil localidades. Sembrando Vida, en tanto, atiende a 445 mil productores con un pago mensual de 6 mil 450 pesos.
El gobierno también incluyó en su balance la respuesta a emergencias. Cerca de 100 mil familias afectadas por lluvias torrenciales en cinco estados recibieron apoyos financiados mediante una bolsa total de 7 mil 426 millones de pesos.
Los Centros de Atención para el Migrante registraron asistencia para más de 197 mil personas, con servicios dirigidos a cubrir necesidades inmediatas durante su estancia.
Sheinbaum vinculó esta inversión con el incremento al salario mínimo y afirmó que ambas políticas contribuyeron a que 13.5 millones de personas salieran de la pobreza. Al mismo tiempo, reconoció que la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares será la medición que permita conocer la evolución correspondiente a 2026.
La presidenta también reconoció a 29 mil servidores de la nación encargados de registros, asambleas y entrega de apoyos. Esa estructura territorial conecta los padrones con los beneficiarios y forma parte del costo operativo de la política social.
La información presentada no permite determinar si los 42.8 millones corresponden exclusivamente a personas únicas o si existen beneficiarios contabilizados en más de una intervención. Tampoco ofrece en este desglose la distribución completa del billón de pesos entre todos los programas, operación administrativa y servicios asociados.
El primer balance es político y presupuestario. La Cuenta Pública mostrará cuánto se pagó.



