El análisis del quinto y penúltimo Informe de Gobierno de Mauricio Kuri González mostró a un aparato estatal más ocupado en justificar su administración que en rendir cuentas claras sobre proyectos estratégicos. Durante las comparecencias en el Congreso local, Obras Públicas presentó un informe de mil 564 millones de pesos enfocado en puentes peatonales, un tianguis y reparaciones; mientras la Secretaría de la Contraloría defendió un discurso de «cero observaciones» sostenido, irónicamente, por los propios despachos externos que el Poder Ejecutivo contrata.
A un año de cerrar el ciclo gubernamental, la narrativa oficial busca blindar la percepción pública a través de la digitalización y las certificaciones internacionales. Las comparecencias del titular de Obras Públicas, Pío X Salgado Tovar, y el de la Contraloría, Óscar García González, frente a la LXI Legislatura presidida por Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz, evidenciaron la falta de proyectos de gran calado o infraestructura de fondo en el Programa Anual 2026, optando por una lluvia de cifras menores y el despliegue de plataformas digitales para justificar la ejecución presupuestal.
Obras Públicas: El espejismo de la gran infraestructura
El titular de Obras Públicas, Pío X Salgado Tovar, detalló una bolsa de mil 564 millones de pesos para el ejercicio 2026, dividida en múltiples rubros menores: 670 millones para obras sociales; 252 millones para educación; y sumas que no alcanzan los 200 millones para áreas críticas como pluviales (162 mdp) o caminos (105 mdp).
Al desglosar las «obras insignia» que justifican este gasto, los ejemplos presentados revelaron la escala real del impacto: la construcción de un Centro de Salud rural en el municipio de Colón, la primera etapa del ICATEQ, y la edificación de módulos para 139 comerciantes en el tianguis Fundadores de San Juan del Río. En materia de vialidad, las acciones «destacadas» fueron dos puentes peatonales, uno en el Anillo Fray Junípero Serra y otro en Santa Fe, Juriquilla.
El secretario Salgado Tovar también subrayó la inversión en mitigación de contingencias. Resaltó la reestructuración pluvial de la Cuenca Menchaca y la reconstrucción de 200 kilómetros de caminos rurales y serranos afectados por deslaves en la Sierra Gorda y el semidesierto. Sin embargo, no presentó evidencia sobre la durabilidad o calidad de dichos trabajos, catalogándolos únicamente como «acciones concluidas al 100%».
Contraloría: El ‘mundo perfecto’ de las cero observaciones
Por su parte, Óscar García González, secretario de la Contraloría, delineó un estado de Querétaro virtualmente impecable en manejo de recursos. El núcleo de su presentación fue la creación del Sistema Integral de Rendición de Cuentas (SIREC), compuesto por 20 desarrollos informáticos.
El funcionario presumió que el estado mantiene «cero salvedades, cero hallazgos y cero recomendaciones». La credibilidad de esta afirmación, no obstante, descansa sobre la revisión de 106 despachos externos que, según reconoció el propio boletín de la Legislatura, son designados y avalados bajo los lineamientos del mismo Poder Ejecutivo que auditan.
García González sumó a sus logros institucionales la entrega de más de 105 mil constancias de «no inhabilitación» que generaron 18 millones de pesos en recaudación. Además, señaló que solo se han rechazado 34 solicitudes de ingreso al servicio público por inhabilitaciones previas, lo que refleja un ecosistema burocrático donde las sanciones son la excepción absoluta y no la regla.
VOCES Y DECLARACIONES
- “La estrategia estatal para la realización de obras (…) buscan que la reducción de la brecha social se traduzca en la mejora integral de calidad de vida”. — Pío X Salgado Tovar, Secretario de Obras Públicas.
- “Tenemos una Contraloría 100% digitalizada que audita en tiempo real (…) mantenemos cero salvedades, cero hallazgos y cero recomendaciones por parte de los despachos externos de auditoría”. — Óscar García González, Secretario de la Contraloría.
QUÉ SIGNIFICA
Las comparecencias revelan un quinto año de gobierno operando en «modo mantenimiento». La Secretaría de Obras Públicas carece de una narrativa de transformación o de un proyecto articulador estatal, conformándose con un gasto pulverizado en microacciones de alto rendimiento electoral pero bajo impacto estructural (calles, puentes peatonales, tianguis).
Al mismo tiempo, la Contraloría consolida una estrategia de control de daños preventivo. Al certificar y digitalizar sus propios procesos internos y depender de auditores externos contratados por el Estado, crea un muro de «cero observaciones» diseñado para blindar administrativa y mediáticamente el cierre sexenal de la administración de Mauricio Kuri frente a futuras revisiones federales.
QUÉ SIGUE Y QUÉ FALTA
Mientras la LXI Legislatura continúa la Glosa, las fracciones de oposición deberán cuestionar el impacto real frente al discurso. En las exposiciones sobraron porcentajes y faltaron realidades.



