Amealco de Bonfil, Qro., 26 de octubre de 2026.— La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) impulsa desde su campus Amealco distintas actividades para preservar la cultura del maíz y promover que las nuevas generaciones recuperen los conocimientos agrícolas, alimentarios y comunitarios de los pueblos originarios.
La institución ha participado en las últimas ediciones de la Feria del Maíz de Amealco mediante la colaboración de docentes, estudiantes y unidades académicas con productores y habitantes de las comunidades locales.
El objetivo es difundir el valor del maíz más allá de su importancia alimentaria y reconocerlo como parte de la identidad, la memoria y la organización social de los pueblos originarios de la región.
María Lucía Pascual Blas, integrante del Centro de Capacitación y Asesoría para el Desarrollo Comunitario (Cecadeco) “Ricardo Pozas Arciniega”, reconoció que una parte importante del trabajo de conservación recae actualmente en personas adultas mayores.
Esta situación, señaló, vuelve necesario que las juventudes conozcan y retomen los saberes relacionados con la selección de semillas, los ciclos agrícolas, la siembra y el aprovechamiento de los distintos productos que integran la milpa.
La milpa como sistema cultural y alimentario
La propuesta no se limita al cultivo del maíz. También incorpora productos como frijol, calabaza, quelites, hongos y berenjenas silvestres, cuya producción conjunta forma parte de un sistema agrícola construido y transmitido durante generaciones.
Además de contribuir a la alimentación de las comunidades, la milpa conserva conocimientos sobre el territorio, el clima, las semillas y la organización colectiva.
Pascual Blas destacó igualmente el papel desempeñado por las mujeres en la conservación de estos saberes, tanto en el trabajo agrícola como en la preparación de alimentos, la transmisión oral de conocimientos y las prácticas comunitarias de apoyo mutuo.
Entre las tradiciones que se busca recuperar se encuentran las ceremonias de agradecimiento a la tierra y el trueque, mediante el cual las familias intercambian semillas, variedades de maíz y otros productos sin reducir la relación comunitaria a una operación comercial.
Llevar a las juventudes nuevamente a la milpa
Como parte de la Feria del Maíz se han organizado mesas de diálogo para personas de diferentes edades y visitas escolares destinadas a que niñas, niños y jóvenes conozcan directamente el funcionamiento y el valor cultural de la milpa.
Estas actividades buscan fortalecer el sentido de pertenencia y generar condiciones para el relevo generacional en el campo, uno de los principales desafíos para la continuidad de las prácticas agrícolas tradicionales.
La participación de la UAQ permite vincular el trabajo académico con las experiencias de las comunidades. El reto será que esta colaboración tenga continuidad y contribuya a documentar, difundir y conservar los conocimientos sin sustituir la voz ni el protagonismo de quienes los han resguardado históricamente.
Preservar el maíz nativo implica proteger semillas, pero también las relaciones sociales, la memoria familiar y las formas comunitarias de comprender y trabajar la tierra.



