La divulgación científica en Querétaro da un paso hacia la descentralización y la inclusión. La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) inauguró el Museo del Cerebro en el campus San Juan del Río, un espacio permanente que evolucionó de un proyecto itinerante para acercar la neurociencia a estudiantes de primarias urbanas y rurales. A la par, el esfuerzo académico se materializó en la presentación del libro infantil «Súper Ana Paula», una obra que rompe las barreras tradicionales de la lectura al publicarse con versiones en braille, audiolibro y Lengua de Señas Mexicana (LSM).
Tradicionalmente, el conocimiento neurocientífico se mantiene encapsulado en las aulas de educación superior. El proyecto liderado por la Dra. Jesús Adriana Sánchez Martínez, docente investigadora de la Facultad de Psicología y Educación (FPyE), busca revertir esta dinámica. La apertura de este recinto en la Biblioteca Central del campus sanjuanense representa la consolidación física de una iniciativa universitaria orientada a democratizar la ciencia desde la infancia, apostando por formatos lúdicos e interactivos.
De las escuelas rurales al recinto permanente El nuevo Museo del Cerebro, ubicado en la planta alta del Edificio O, no nace desde cero. Según la información institucional, la propuesta operaba previamente bajo un modelo itinerante operado por un equipo de estudiantes universitarios. Este modelo permitió posicionar la iniciativa como un referente de aprendizaje en múltiples escuelas primarias de la región, llevando el funcionamiento anatómico y las características del cerebro directamente a los niños. Ahora, el proyecto cuenta con infraestructura propia para recibir a la comunidad.
Literatura con impacto social: Súper Ana Paula El segundo pilar de este esfuerzo de divulgación es la obra editorial «Súper Ana Paula». Financiado por el Fondo para el Fortalecimiento de la Investigación, Vinculación y Extensión (FONFIVE) 2024, el libro combina la ciencia con la literatura infantil para explicar los «superpoderes», capacidades y realidades del cerebro humano.
El valor agregado del texto, ilustrado por el diseñador Diego Vázquez Reyes, radica en su diseño de accesibilidad universal. Al contar con ediciones en braille, audiolibro y LSM, la UAQ garantiza que el mensaje científico no excluya a las infancias con discapacidades visuales o auditivas.
VOCES Y DECLARACIONES
“Estos lugares refrendan el compromiso social de la UAQ, al ser resultado de la voluntad de mucha gente, en la búsqueda de mejorar los entornos comunes”. — Dra. Silvia Amaya Llano, Rectora de la UAQ.
Durante la presentación, el libro fue elogiado por el rigor académico detrás de su sencillez lúdica: “Abordar estas temáticas con niñas y niños es un desafío, sin embargo, materiales como este, diseñados desde la educación superior, contribuyen a enfrentar dichos retos”, señalaron los presentadores de la obra.
La inauguración de este espacio y el lanzamiento del libro demuestran que la vocación universitaria no debe limitarse a la publicación de papers académicos, sino que debe tener una utilidad pública directa. Descentralizar este museo llevándolo a San Juan del Río y no a la capital del estado, y generar materiales científicos totalmente inclusivos, marca un estándar de cómo el presupuesto público universitario (a través de fondos como el FONFIVE) puede transformarse en herramientas reales para combatir el rezago educativo y la exclusión.



