La música urbana vuelve a posicionarse como una de las herramientas de protesta social e ideológica más influyentes en América Latina. El artista puertorriqueño Bad Bunny autorizó el uso y la adaptación de las frecuencias musicales de su exitoso tema “LO QUE LE PASÓ A HAWAii” (perteneciente a su álbum Debí Tirar Más Fotos) para la campaña electoral del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
La pieza, que originalmente denuncia la gentrificación y el desplazamiento territorial en Puerto Rico, fue adaptada al portugués para convertirse en un emblema en defensa de la soberanía de la Amazonía y los recursos naturales del país sudamericano.
“LO QUE LE PASÓ A HAWAii”: La analogía contra el neocolonialismo
La composición de Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny) plantea una dura crítica sociopolítica. El tema utiliza la historia de la anexión de Hawái por parte de Estados Unidos a finales del siglo XIX como un espejo de advertencia para Puerto Rico y el resto de Latinoamérica.
En la letra original, el artista denuncia cómo las exenciones fiscales para grandes inversionistas foráneos, el encarecimiento masivo de la vivienda y la privatización de bienes públicos desplazan a la población local en beneficio del turismo corporativo.
«Hawái es el ejemplo trágico de lo que ocurre cuando un territorio pierde el control de sus recursos y su cultura frente al capital extranjero», afirman analistas culturales sobre el concepto del álbum.
La adaptación al portugués y la defensa de la Amazonía
El equipo de comunicación de Lula da Silva gestionó la licencia de uso y adaptación de la obra intelectual de Bad Bunny. La versión brasileña —que ha contado con el respaldo de prominentes figuras de la cultura como el actor Wagner Moura— adaptó la lírica para abordar la problemática ambiental y patrimonial de Brasil.
El spot de propaganda electoral utiliza la melodía del boricua para enviar un mensaje contundente contra el extractivismo y la venta de reservas naturales a corporaciones transnacionales. La pieza cierra con el eslogan central: «Brasil tiene un solo dueño: el pueblo brasileño».
Implicaciones legales y el precedente en la región
El uso de composiciones musicales en campañas políticas requiere la autorización expresa de los autores y editoriales para evitar violaciones a los derechos patrimoniales y morales. Fuentes de la industria confirman que la cesión gestionada por la representación legal de Bad Bunny no constituye un proselitismo partidista directo por parte del cantante, sino un respaldo al alineamiento ideológico en torno a la defensa de la soberanía territorial y el medio ambiente.
Este caso sienta un precedente sobre cómo las expresiones del pop y el reggaetón latinoamericano continúan cruzando fronteras para conectar las demandas de resistencia popular desde el Caribe hasta el Cono Sur.




